Zara, Mi Amiga

Amor a Zara.
Zara es mi mejor amiga, me da los mejores consejos para verme elegante, cuida mi presupuesto. Me muestra qué es lo mejor para mí, qué colores y estampados puedo elegir y muchas veces me sorprende con sus liquidaciones.
Me acuerdo que viviendo en Argentina, pasaba seguido por el Zara de la calle Florida y miraba las vidrieras y añoraba, babeaba… miraba los precios y lloraba…
Siempre fue prohibitivo para mí comprar en Zara. Sinceramente, no es porque no podía sino que me parecían demasiado caros, con el precio de una camisa capaz que me podía comprar dos pantalones y hasta algo más.
Por eso me sorprendí mucho cuando una vez, hablando con un español, me contó él que Zara en España era ropa económica.
Bueno, ahora no sé si es ropa tan económica. Porque ropa económica es Primark, no Zara. Pero tampoco es cara, es muy comprable. Tiene prendas que son más baratas que Next o Dorothy Perkins y se ajustan más al gusto europeo / argentino.
Sí y qué? A mí me gusta que la ropa combine, me gusta el blanco y el negro y no me gustan los colores chillones. Así que cada vez que visito a mi amiga Zara, salgo de su casa con una bolsita. Algo siempre me traigo!
Yo tengo la costumbre de que cada vez que voy para Argentina llevo ropa que ya no uso, para regalar. Sin embargo, a lo largo de estos 8 años que vivo acá, me he quedado con algunas prendas que para mí ya son clásicos y las sigo usando y usando.
Como acá -todavía- estamos en invierno, me gustaría mostrarte las prendas de otoño-invierno de Zara que uso desde hace años, en esta época.
(Agradezco a mi prima Florcita que muy amablemente posó para las fotos!)
 
Este es un saco finito que te ayuda a zafar de todo: del aire acondicionado en una oficina en verano o de un pantalón ajustado cuando querés taparte un poco. Me gustó que es fácil de llevar en la cartera y fácil de poner, no tienen botones, salvo un broche. Y te hace linda cintura.

Muy cómodo.
Un día me levanté con la idea de que quería un tapado blanco. Sabía que lo iba a encontrar en Zara. Por supuesto, estaba ahí, llamándome telepáticamente. Vi cuánto salía: £80. Me pareció mucho, lo dejé pero no lo olvidé. 
Cuando fueron las sales, fui casi en los últimos días, no había tenido tiempo de ir antes y busqué el tapado blanco y ahí había solo uno y de mi talle. Miré el precio: £40. Ni me lo probé ni lo pensé dos veces. Cuando voy a pagarlo, me dicen £19.99. What!? Sí! Todavía más barato!!
Me encanta este tapado que me compré como hace 5 años y todavía no usé. Ya lo haré. Me gusta el cuello, que se sube hasta arriba o lo podés bajar con cierre, me gustan los detalles de los bolsillos con cierre, me gusta todo! Y es mío!

Adelante, cuello y bellos detalles en los cordones.

Me encanta la espalda cómo se abre, es amplio. El cuello con el cierre bajo y el bolsillo.

Tengo un saco para otoño, este sí lo usé y recuerdo que me lo puse el día que conocí a Richard, Gonzalo y Anita.
Me gusta que tiene capucha desmontable, es informal pero queda bien si estás bien vestida y las mangas tienen puños de lana. Me parece que en cualquier momento se las saco pero por ahora están bien. Lo que más me gusta de este saco es que lo podés lavar en el lavarropas. Es lo mejor!

Adelante y atrás. Ahí se ve la capucha desmontable.

Detalle de los botones escondidos y los puños que te contaba. Adoro los bolsillos.

Por último, lo primero que me compré en Zara aquí en Londres. Un tapado negro abrigadísimo pero liviano con aplique de piel sintética y lo uso todos los años para la época de Navidad. Le tengo un cariño especial. Me gusta que tiene un corte tal que te entalla la cintura adelante y atrás, de tal forma que te estiliza.

Re lindo! Y muy de navidad, no?

El detalle del cuello, puños y ruedo. Por otros 8 años más, querido tapado!

Estas son mis prendas favoritas de Zara, las más clásicas (por no decir antiguas!) que tengo y a las cuales recurro seguido aunque este año, como la primavera-verano se viene toda en blanco y negro, tengo que aprovechar de estrenar el tapado blanco.
Lo bueno que puede tener un lugar como Londres donde nunca termina de hacer un calor escorchante, es que estas prendas, salvo las dos últimas, las usás todo el año. Lo malo es que nunca terminás de guardar la ropa de invierno y no hay placard que aguante!

Qué prenda les gustó más? Ustedes tiene algo de Zara que atesoran?

Ceremonia Oscars 2013

Juro sobre este libro de recetas de Gordon Ramsay que no he leído ninguna crítica ni informe sobre los Oscars 2013 y pienso verter en estas líneas todo mi punto de vista e ignorancia.
Estoy con las ojeras por el piso, con 10 años más por haber dormido 5 horas menos y después de haberle sacado humo al Twitter, llegué al límite diario de número de tweets y de velocidad de posteo y no me dejaron hacer nada más.
Así que mientras los demás seguían twitteando sobre la ceremonia, yo boqueaba como pez al que le faltaba el agua, con ganas de seguir “hablando” así que decidí seguir escribiendo igual pero desde el Word.
Y ahora te hago copy-paste de todo!
Empezamos?
Primer shock de la noche: (Bueh, como si hubiera habido un montón!) Quién es el animador? Qué sonrisa! Qué cara! QUÉ VOZ!!! Quién es?! Quién es?! Varios me contestaron que se trata de Seth MacFarlane, el de Ted y el que hace voces en Family Guy y no sé en qué otras más. What?! Odio esa serie y ni quise ver la peli del oso que me da malo. Es él?!? Me acabo de tomar mi propio veneno!

Baila Charlize Theron con alguien y salvando las distancias, me acuerdo de cuando Richard me revoleó mientras bailábamos el vals en mi cumpleaños de 40!!
Qué hermosa mujer y qué vestido, hay que saber llevar el pelo así de corto, eh! NO COMO ALGUNAS… (ya se imaginarán a quién me refiero!)

Aparece Harry Potter, digo, Daniel Radcliffe y siempre digo lo mismo: “Pensar que era tan lindo cuando era chiquito…”
Me parece que de todos los chicos Potter es el único que ha despegado una carrera en cine o teatro. Se ve que es bueno.

Y esto!? William Shatner! Le tengo total antipatía después de que Ale me contara lo antipático que es con el público y los fans de Star Trek (También! Lo deben tener harrrrrrrto de preguntarle cualquier cosa sobre algo que JAMÁS EXISTIÓ, completa ciencia ficción que los geeks lo toman como sabiduría plena!)
Bueh, William, usted también se toma su propio veneno, si no fuera porque le ponen uniforme y lo meten en una nave espacial, Hollywood se hubiese olvidado de usted hace rato!!!
No entiendo nada de lo que hablan ni me parece gracioso ni me interesa, lo único que veo es que Mr Shatner está cada vez más parecido al viejo de Bonanza.

Next!

Algo pasa en esta ceremonia. O rociaron el ambiente con humo de algo y están todos duros y / o endrogados o se traba el teleprompter o NADIE SABE LEER!
Pero qué pasa?!
Queridos, ustedes se olvidaron la letra de lo que iban a decir o se quieren hacer los graciosos. Pues esto último no les saleeeeeeeeeeee!

Siguiente!

Daddy Brieva tiene una prima que vive en EEUU y acaba de entrar, la heroína de las Películas Araceli, Reese Witherspoon. Quién te invitó? Hermoso el pelo, te lo reconozco.

Quién sigue?

Robert Downey Jr y lo demás es casting. Incluyendo a ese señor que se puso un setentista saco de pana roja sobre su piyama de taffeta gris. Elegante – NOT!

Jennifer Aniston, hace mil años que no sos Rachel Green, cambiá de estilista, de peinado, de carita y regalame tu vestido!

Esta mujer acá es recontra conocida y cantó el año pasado en el Jubilee de la reina. Señora, el vestido Goldfinger no le queda bien. Y encima, la aplauden de pie!?! Hollywood, qué generosos!

Ay John Travolta! Qué te has hecho en la boca! No la podés abrir!
Chicago!? Acá morimos varios. De emoción, de querer estar ahí en lugar de Catherine Zeta-Jones. Piel de gallina. Sublime. All That Jazz. En mi próxima vida estudio canto y baile.

Lección para todos los que admiran a (la trucha de) Beshonse. Escuchen y miren a Jennifer Hudson. Gracias.

Sigamos.

Oh, qué bella canción! Aparece Hugh Jackman y la Hathaway en camisón. Le puso unos cristalitos y salió a cantar.

A mí me encantan estos chicos, menos la Seyfried, sáquenmela de ahí.

No! Pensé que iba a zafar de vos, Russel, pero no! Sáquenmelo también. Chau, emoción.

Qué horror ese oso! Menos mal que no vi la película, es de un tipo de humor que no me gusta y ese oso, además de parecerme endemoniado, me da  a peluche con olor a humedad.

Ganó la Hathaway y aparece con el vestido de egresada del secundario (estudió Bachiller con Orientación Docente) y el peinado de Justin Bieber. A ver, fuerza Anne, llorá, dale.

Qué cuello el de la Bullock! Parece una físico-culturista. Pero me da simpática, aunque siempre se peine igual!

Bueno, hoy Adele vino vestida de madrina de casamiento. Adele, del color extremo al negro brishoso.

Chocan los planetas, el mago y la vampira. Peinate, nena! Estás con Harry Potter!
Me parece que ya lo de Kirsten Stewart es una postura, no tiene el carisma necesario para destacarse así que con esta actitud por lo menos se habla de ella, mal pero se habla.

El decorado, no sé por qué, me da pobre. Y eso que Gucci está detrás de todo. Ah! Ahora me explico la presencia de Salma Hayek, Mrs Gucci all right! Salma, tenés AÑOS viviendo en USA, no podés hablar así en inglés. Es toda una pose estoy segura, y odio ese tipo de poses.

The Clooney! Con barba! Y qué bien le queda! Y se puso dientes nuevos!

Canta Barbra. Nunca me terminó de convencer y con este clásico, menos! El pelo así de lacio y las uñas limadas en punta da muy de bruja.

Renée no sos vos!!! Pintate los labios!! Parece el muñequito de los autos, sólo movés la cabeza!! Se dieron cuenta?! Cuando Gere le dio el sobre no quiso leer porque APENAS puede abrir los ojos de tanto botox!!!

Queen Latifah parece la mamá de todos, Richard el papá y Renée la abuelita.

Ganó Adele! Y se usó todo el lápiz de labios y no le dejó nada a la Zellweger.

Charline Theron, la mujer perfecta y Dustin Hoffman… no sé cómo describirlo… Parece el oso Ted en versión humana. Presentaron mejor actor y mejor guión.

Me molesta esta pose del qué me importa, anudate la corbata Quentin, sos grande! Si querés hacerte el rebelde con la Academia, no hubieses ido!

Jane Fonda, amor, amo, y miles de veces dije que cuando sea grande quiero ser como ella: quiero ese pelo, esa figura, ese vestido!!!

Premio a la mejor actriz y hay una nenita cancherita como candidata.Yo no sé hasta qué punto un niño puede ser considerado buen actor…

Ganó Jennifer Lawrence. Cómo se cayó!!!

Y Richard lapidario: “Eso te pasa por ponerte un vestido que no sabés llevar.”
Aunque yo no sé hasta qué punto esto pudo haber sido natural. Algo así te asegura fotos y cobertura mediática que, a lo mejor, de otra forma no tendrías…

(Yo a Hollywood no le creo casi nada…)

Maryl Streep agarrándose el vestido pero de adelante se ve como si se estuviera acomodando la bombacha.
Ganó Daniel Day Lewis y los demás estaban de candidatos para rellenar.
Ufa, ahora se levantan como si fuera Lincoln de verdad! Siempre tenés esos momentos tan norteamericanos en los Oscars, cuando se ponen de pie para aplaudir cuando gana un actor que hizo de enfermo mental o terminal. Hollywood no cambia!
Esto es tener altura! Mejor actor y lo ves tan cool, humilde, gracioso… ES un genio, nada de inflarse el pecho y mostrar “qué-bueno-que-soy-oh-gracias-Academia…” Nada de esa actitud! Genio genio genio!

Ahora el cuerdo de Nicholson. Me hace acordar a Antonio, el carnicero de la esquina de mi casa de la infancia.
Michelle Obama presentando la mejor película! No tiren ideas que en algún país puede pasar lo mismo!!!
Pero juro, esta vez es la primera vez que la veo elegante! Qué bien le queda ese peinado! Michelle rocks!

Mejor película: Ganó Argo nomás.

Señor Productor de Argo: Yo estoy igual que usted, las mismas ojeras sólo que me falta la estatuilla pero al menos tengo a mi Clooney, mi marido que también tiene barba pero en estos momentos está roncando con ganas.

Son las 5 am. Esto ha sido todo.

Estos Oscars han sido terriblemente políticamente incorrectos pero de la manera americana, me gusta más Ricky Gervais para esa pose, lo hollywoodense nunca me termina de cerrar porque se nota que está demasiado ensayado y estudiado a pesar de que parezca natural.
A pesar de haber tenido cierto dejo retro, A-DO-RÉ tanto pelo largo y barba en los hombres, A-DO-RÉ! Y esto es una pequeñísima muestra de todo el pelambre masculino que desfiló por los Oscars 2013!

En fin, esta ceremonia me pareció bastante rápida, diría que simpática, muuuuuy tranquila,  (algo fumigaron, estoy segura!) y hasta un pelín aburrida por momentos. Faltó humor, falto un cierto dejo de locura. Fue entretenida, nada más.
Claro que no comenté todo! Así que espero aporte de ustedes, qué tal la pasaron? Se quedaron hasta el final o no aguantaron? Los leo!

Brasserie Blanc En Covent Garden

Al poco tiempo de venir a vivir en Londres, un día cualquiera fui a visitar a mi amigo Jonathan y a su mamá.

Bajé en la estación Richmond donde tenía que tomarme un colectivo y, como no quería caer con las manos vacías, vi que ahí nomás había una pastelería y compré tres pequeñas tortas, una de ellas recuerdo que era de limón.

Cuando llegué, tomamos el té, comimos las tortas, nos fuimos convidando y yo creí estar comiendo un arco iris de sabores: nunca había probado algo tan delicioso, los ingredientes los sentías frescos, el sabor real de cada uno… una delicia.
Me preguntó Marian, la mamá, dónde había comprado esas tortas tan ricas y le dije que encontré una pastelería al lado de la estación que se llamaba Maison Blanc. 
“Oh, bien,” dijo pensativa, “en estos momentos yo estoy boicoteando todo producto francés porque…” y no me acuerdo qué razón me dio pero era por alguna medida económica de Francia contra Inglaterra.
“Pero bueno,” me dijo “por vos haré la excepción…”
Y cada vez que pasaba al lado de alguna sucursal de Maison Blanc me acordaba de esta anécdota!
Maison Blanc fue la primera auténtica pâtisserie francesa en Inglaterra y la abrió Raymond Blanc, un celebrado chef francés que tuvo su despegue en Inglaterra, justamente.

Creo que Maison Blanc ya no le pertenece pero sí una cadena de brasseries que están en diferentes partes de Londres y que sirven tradicionales platos franceses.

El domingo elegimos visitar la brasserie, Brasserie Blanc de Covent Garden. Vi en el website las fotos y me encantó el lugar!
Al poquito de entrar, comencé a sacar fotos desde donde estábamos sentados.

 Me encantó tanta luz natural! Esta foto la sacó Ale desde su lugar.

 Esta foto la saqué yo desde donde estaba sentada.


Habíamos reservado, menos mal, porque estaba lleno. La brasserie se encuentra en pleno mercado de Covent Garden pero arriba, por lo que se tiene una buena vista.

Vista desde nuestra mesa.


Al poco tiempo de sentarnos, nos trajeron el menú y el pan con manteca.

Standard, nada fuera de lo común.


Me llamó la atención que en la mesa hubiera, además de la sal y la pimienta, aceite de oliva.


Yo pedí agua sin gas para tomar y Ale pidió Coca Light. Le trajeron una “coquita” de 200ml y un vaso lleno de hielo. 

Ale, indignado. Se termina en un suspiro!


Decidimos pedir una entrada cada uno.

 Ale, queso de cabra con chutney de tomate envueltos en masa filo.

Yo… se dan cuenta qué pedí?

Sí! Caracoles! Con salsa de manteca, perejil y ajo… Pero me los sirvieron sin caparazón!


Para plato principal, decidí pedir algún plato que nunca había probado: 

 
Una cazuela de riñones de cordero.

 
Ale, steak-frites.


La verdad es todo estuvo delicioso y bien servido. Estuvimos bien atendidos también y lo que más me sorprendió fue que no sentía que estaba muy llena, que a pesar de haber comido dos platos, estaba bien y todavía tenía un rinconcito para el postre.

Y pedí!

 Un posset de naranja de pulpa roja.


Se me hace agua a la boca de sólo recordarlo, qué postre tan rico y tan liviano!

Los precios? Muy buenos, diría que promedio, al precio de cualquier otro restaurant de la zona y como es zona turística, a veces corrés el riesgo de caer en un tourist trap. Pero no en este caso. El Set Menu es por demás conveniente.

Les recomiendo este lugar si vienen a Londres y están por Covent Garden y se quieren dar un mimito. 

Si vienen en verano, hasta pueden ir a la terraza.


Y si están cerca porque van a ir al teatro, pueden ir a tomar algo al bar, que está ahí mismo.

En la antesala del restaurant.


Por el motivo que sea, bien vale la pena ir.

Y tengo que agradecer a mis amigos Pity, Neil, Marlon y Luis que gracias a que me regalaron una tarjeta de este lugar, lo pude conocer! Qué buenos amigos, no?


Comfortably Run

La última frase del último post que escribí sobre correr, era “Porque la semana que viene… la que se viene!!!”.
Eso fue porque se venía un cambio importante: a partir de la semana siguiente, la semana 6, se empezaba a correr el doble, o sea, en vez de 1′, ahora se corría 2′ y la rutina pasó a ser 2′ correr, 2′ caminata por 28′.
Pasaba a correr el doble de tiempo y eso me preocupó. La primera vez que corrí en la semana 6 fue un sábado con Ale. No pude terminarla, me faltaron los últimos 4′. No daba más! Sin embargo, a los dos días, ya era lunes, corrí sola y pude completarla. Casi festejé como Rocky cuando llega hasta arriba de las escaleras! No podía creerlo, fue mucho el esfuerzo!
La otra semana, la semana 7, fue la misma que la anterior, sólo que por un total de 32′. Esta costó también pero pude seguirla. 
Sigue siendo difícil salir de casa a correr, lo reconozco. Pero una vez que salís, te olvidás de todo y lo disfrutás. Claro que una tiene que ayudarse y un factor importante es que te des ciertos gustos o pequeños placeres.
En este caso, es muy importante correr cómoda y de a poco fui adquiriendo algunas costumbres y / u objetos:
– Tengo el pelo largo, me lo ato en una cola y me hago un rodete. Como se desarma fácilmente, me pongo un gorro encima. Parezco pelada. Después de los 40, no me importa nada.
– Obviamente que me pongo corpiño entero, de esos tipo natación, los deportivos. Es lo más cómodo que hay, ni lo sentís. Me compré 2 en Primark, baratos y muy bien hechos y reforzados.
– Me pongo remeras que tienen esa forma en la espalda, como la de los corpiños. Con una campera de polar que conseguí a muy buen precio en Decathlon porque era tamaño niño de 14 años. 
– Las calzas que uso son largas de algodón con Lycra y de color negro o gris. Si hace mucho frío uso unas calzas de lana que compré en Primark también.
– Las zapatillas son unas Nike para correr que compré hace mil. Todavía están en muy buen estado. No pasé mucho tiempo decidiéndome por cuál. Vi el precio, vi que decía “Women’s Running” y las compré.
– Y las llaves? Practiquísimo esta bolsita mínima con un abrojo que se pone por entre los cordones y no se despega para nada. Abrís, metés las llaves y hasta entra plata. 
 La tela es una Lycra que se expande bastante por eso es comodísimo. Y mono!
– Importantísimo distraerte mientras corrés porque si no, te concentrás tanto en cada paso que das, que te cansás enseguida. Para esto, me bajé el Tune In, para ir escuchando las noticias por El Exprimidor y para poder escuchar las noticias me compré el porta teléfonos con un abrojo muy fuerte también. 
Me lo pongo alrededor del brazo y termino de correr estando al día con todo lo que pasa! 
No sé si está bueno confesarte que me sigue costando salir a correr pero es la verdad como también es verdad que después te sentís excelente cuando terminás porque la sensación de satisfacción hace muy bien para sentirte cada vez mejor y darte más empuje.

International Fashion Showcase 2013

Alertada por Gonzalo, me enteré de que estaba empezando el London Fashion Week y que se están desarrollando eventos y presentaciones de colecciones argentinas.

Las colecciones argentinas que se presentan son de diseñadores emergentes en el marco del International Fashion Showcase, una muestra de talento internacional que se desarrolla del 1 al 28 de febrero, que me imagino se hizo en esta fecha para aprovechar a toda la prensa que viaja para los desfiles.

Envié un email a la Embajada Argentina y muy gentilmente me mandaron la invitación. Argentina exhibe sus diseños en dos lugares, en el British Council y en la sede de la embajada misma.

La exhibición en el British Council había comenzado el lunes pasado y, según me contaron, no había ido mucha gente.

El nombre de la exhibición es Journey Through The Landscapes (Viaje a través de los paisajes).
Durante la semana no había podido ir y como le prometí a Gonz mi presencia y que iba a contribuir con un post al cabo de la LFW para su blog (lo más jugoso, amigos fashionistas, lo leerán en su blog!) decidí ir el viernes e invité a mi prima Florcita.
La pasé a buscar por su trabajo y fuimos apuradas porque había leído que la muestra terminaba a las 6pm. Llegamos, había poca gente, entonces aproveché para sacar fotos de los diseños, tanto de vestimenta como de accesorios.
Había objetos interesantes y cada diseñador presentaba dos prendas de vestir más accesorios. Había un nombre que me sonaba familiar pero no podía darme cuenta por qué…
Menos mal que saqué las fotos en ese momento!
Porque al rato comenzó a llenarse, caía gente sin parar! Pero debo reconocer, eran todos con invitación y me contaron que ese día era la apertura formal de la muestra y nosotras ni enteradas! Habíamos pensado que íbamos a un lugar tranquilo a ver algunos diseños!
Cuántos! Todos invitados, eh.
La cuestión es que Florencia y yo nos miramos y nos empezamos a analizar nuestro look: Yo me había puesto una camiseta blanca, arriba una camiseta finita roja, calzas y botas, estos tres últimos de Zara.
Flor estaba vestida con su ropa de trabajo. Estaba bien y prolija pero no era lo mismo, pensábamos.
Las dos nos comparábamos con los demás y bueno, dijimos, “Qué importa, vinimos a pasarla bien!” Nosotras habíamos ido sin esperar semejante cantidad de personas! Hablamos con algunos que conocíamos y fue más para pasar el rato.
Comimos rico y también servían vinos, agua y jugo. El catering y la bebida eran de excelente calidad!

Ceviche, humita, carne, empanadas, rabas y torrejas. Ñam!
En un momento dado, pareció que llegaba Michael Jackson. Vi entrar a un chico con plumaje en la cabeza y, les juro, no exagero, tal cual las películas, llegó rodeado de gente como cuando aparece un celebrity.
Ahí lo reconocí: Él era el dueño del nombre que me sonaba familiar, se trataba de Santiago Artemis, que cobró algo de notoriedad hace unos meses al ser el diseñador de algunas prendas que lució Charlotte Caniggia, como el vestido dorado que usó Charlotte Champagne en la fiesta de la Revista Gente.
Santiago caminó hacia donde estaban sus diseños y toda la prensa lo rodeó y otra vez fue como en las películas: ahora era otro grupo rodeándolo, con micrófonos o tomando nota de lo que decía. Era increíble!
Con Florcita seguimos comiendo y charlando y en eso le dije: “Querés que te saque una foto con Santiago Artemis?”

 Así que aquí estamos, inmortalizadas junto a él.
Entonces yo saqué de adentro el cholulaje agazapado y le dije: “Yo también quiero una foto con vos” y muy amable accedió. Y le pregunté: “Vos sos el diseñador de Charlotte Caniggia?” “Ah, sí, Charlotte Champagne” me contestó alegre y a lo mejor un poco incómodo.

(Es que, claro, él estaba ahí rodeado de gente cool y yo le vengo en ruleros y batón a preguntar por la Charlotte!!!)

Después estuvimos hablando con otra diseñadora, Julieta, de Formosa, divina, simpatiquísima y me encantó lo que tenía puesto.

 Julieta Mansilla.

Hubo lugar para los discursos de dos autoridades del British Council y de la Embajadora Argentina, Alicia Castro.

 Vestida para la ocasión. Le quedaba muy bien.

Sin darnos cuenta, la noche estaba transcurriendo. Nos fuimos de allí como a las 8.30 y todavía quedaba tanta gente como cuando recién se llenó pero con Flor sentimos que ya estaba bien.

Así que sorprendidas por lo inesperado de semejante reunión, nos fuimos cada una a su casa. Para un viernes a la noche, después de trabajar, fue una salida perfecta!

Nosotros Leemos, Vosotros Leéis, Ellos Molestan

Cuando comencé a estudiar inglés, a los 8 años, teníamos por costumbre con algunos chicos (desde esa tierna edad hasta más grandes, tipo 13 años) de ir como una o dos horas más temprano y encontrarnos en la biblioteca de la Cultural y hacer los deberes juntos. Después nos quedábamos charlando o leyendo algo pero mayormente charlando tranquilos. 
Claro que estábamos en una biblioteca y cada tanto la secretaria nos decía muy seria: “Chicos, bajen la voz que están en una biblioteca,” porque por ahí subíamos el tono y no nos dábamos cuenta. Pero hacíamos caso.
A los 11 años visité por primera vez una biblioteca propiamente dicha, la Biblioteca Sarmiento, en Quilmes. 
Wow! Era como un museo, los asientos y mesas largos, de madera oscura contendente, fuertes, muchísimos libros, un aroma a papel marrón insuperable y lo que más me impresionó fue el silencio total, viste cuando de tanto silencio se siente como un vacío en tus oídos?
Con el correr de los años, no visité muchas bibliotecas porque para mi carrera usaba los libros que me compraba, algunas fotocopias y si tenía que hacer algún trabajo de investigación más intenso, iba a la Lincoln, la biblioteca de textos en inglés.
La gente que me cruzaba allí eran adultos y andaban todos ocupados como yo. Y en silencio.
Cuando vine a vivir acá y fui a la biblioteca de mi barrio a conocerla y ya ni recuerdo a leer qué, me gustó ver que sobre una pizarra de corcho había desplegados muchos anuncios sobre actividades gratuitas que se hacían en la biblioteca para la comunidad y más de un par me llamaron la atención: Ofrecían actividades para bebés, lectura de cuentos para niños de edad escolar, etc., que se desarrollaban en una habitación aparte pero siempre dentro del mismo edificio.
Creí estar ante un nuevo concepto de biblioteca, algo que me parecía buenísimo para incluir a los niños desde temprano al placer de la lectura. Pensé que era muy simpático y a la vez, inteligente.
Ok, hace un par de años, esa biblioteca cerró para dar paso a una grandotota, gris, plateada, de forma de (te diría) nave espacial o bloque irregular y de tres pisos, todas las comodidades, los chiches y hasta un cyber café en la planta baja.
Divina, moderna…
Como yo ahora estoy estudiando decidí empezar a ir a la biblioteca a preparar mis trabajos o simplemente  a leer porque me parece el lugar más apropiado para concentrarme. En casa no puedo (y eso que estoy sola) porque me distraigo fácilmente: me levanto para un cafecito, para poner ropa en el lavarropas, para… qué se yo, cualquier cosa.
Con todo mi entusiasmo inicial, enfilé por primera vez a la modernosa biblioteca. 
En la planta baja donde está el café hay también una recepción así que comenté que era la primera vez que venía y que buscaba un lugar tranquilo para leer y estudiar, a quiet room. El chico me miró dudando un poco y me dijo que en realidad no tenían lugares así pero que podía ir al tercer piso e iba a encontrar lugar para sentarme y leer pero que no me garantizaba que fuera en silencio absoluto.
Qué!? O sea, vengo a una biblioteca, ok?
Bueh, ya estaba ahí, subí por el ascensor, alfombras de colores, estanterías con muchos libros y claro, ahí vi cómo era todo. No es que los pisos están separados por, justamente, pisos. Es como un gran espiral y si yo estoy en el tercero y me asomo para adentro, como si fuera un balcón, veo los pisos de más abajo.
Quiere decir que todo bochinche o ruido se escucha.
3pm y yo intentando concentrarme a pesar de los sollozos y/ o berrinches de bebés que se ve que fueron llevados hasta allí por sus madres mientras tomaban ellas unos lattes y charlaban.
3.40pm e intentando concentrarme y es la hora en que la biblioteca empieza a llenarse de niños que salen de la escuela. 
Ustedes piensan que porque vienen a estudiar? No! Vienen a joder con las computadoras! Agregales a los que no llegaron a tiempo a agarrar una y empiezan a correr por ahí de aburridos, nomás.
Yo miraba a las otras personas sentadas a mi alrededor buscando algo así como apoyo moral y veía: chicos mirando películas en sus laptops; chicos o jóvenes leyendo y/ o escribiendo. Nadie con cara de “qué barbaridad!”, así que me la tuve que aguantar y por suerte, para las 4pm los bebés ya se habían ido.
Lo que no quiere decir que había silencio total porque todavía había movimiento en la cafetería y quedaban niños y adolescentes molestando moderadamente.
De todas formas, sigo yendo y voy siempre a la misma hora, a partir de las 3pm porque es la hora que puedo, la que me queda más cómoda, la que yo quiero y la que yo elijo. 
Por qué tengo que adaptar mi horario al bochinche ajeno cuando se da en un lugar donde no debe haber bochinche?
Por qué tengo que entender a los demás que quieran socializar en un lugar donde no corresponde?

Por qué cuesta tanto hacer silencio en una biblioteca?
Son los tiempos que corren. Me tendré que adaptar a la nueva idea de la biblioteca con ruido de fondo!

A Tiempo Para San Valentín

Yo leo blogs variados y obviamente que de cocina también. Adopto y / o adapto recetas, comparo, cambio algo… A veces sigo la receta tal cual. Y muchos de los blogs sobre cocina que leo son de EEUU. 
Y no porque sean buenas y apetitosas recetas. Para mi gusto, no lo son.
Porque si hay algo que caracteriza a la cocina norteamericana y / o a los blogs y recetarios en papel de ese país, son ciertos detalles que me crispan:
– Cocinar es un sinónimo de abrir paquetes, mezclarlos y meterlos al horno.
– Cocinar es mezclar sin razón ingredientes que distan mucho de ser sabrosos o que se complementen bien en el paladar.
– Cocinar es ponerle peanut butter a todo.
Hay honrosas excepciones, claro, pero son las menos.
Lo que sí me gusta muchísimo de los blogs y libros de recetas americanos y que los diferencia mucho del resto, es el diseño y los colores. Yo suelo comprarme libros o recetarios americanos por eso, por la estética y luego busco en blogs europeos o argentinos una receta digerible pero sigo la estética americana. 
Cuando puedo… y cuando me sale!
Así fue como en este navegar, me topé muchas veces con la Red Velvet Cake y sus muchas variantes y recetas. Me intrigaba el nombre y noté que esta torta no se encontraba frecuentemente en blogs o recetarios británicos.
Gracias a Wikipedia me enteré de su raison d’être, su historia y que gracias a la película Steel Magnolias, tuvo su resurgimiento.

La Red Velvet Cake dio paso a Red Velvet Cookies (o biscuits, en británico), Red Velvet Whoopies…

Justamente, eso quise hacer yo la otra vez, Red Velvet Whoopies y usé colorante rojo pero me salieron de cualquier color menos rojo, entonces seguí investigando…


Claro! Necesitaba esto!

Acá está la madre del borrego!


Me faltaba esta emulsión que sólo se produce en EEUU pero por suerte acá la importan y la tuve que pedir especialmente por correo.

Así que ahora… A cocinar… y a colorear!

Quise comenzar con unas galletitas para San Valentín; una torta me parecía mucho, no sé, cuando yo imagino hacer una torta, imagino también a quién voy a convidar porque tengo grabado en mi chip que si hay una torta es porque hay una celebración y si hay una celebración, tiene que haber gente.
Como quería cocinarlas YA, entonces busqué una receta de Red Velvet  Cookies que pasaré a llamar Red Velvet Biscuits. Es un shortbread, o sea, una masa que sólo lleva manteca y no huevos, como el shortbread  de las galletitas con lavanda.
Manos a la obra!
Me acordé de unos cortantes que compré en (again!) EEUU, la última vez que estuve. (Este es el shopping que hago, elementos para la cocina!)


Un cortante con forma de corazón que tiene una palanquita que se aprieta para abajo.


Porque cuando apretás para abajo, marcás la galletita con algún mensaje.
 

No es divino?


El set de cortantes venía con mensajes y también con letras sueltas para vos crear el tuyo propio y se encastran masssomenosfácil

Pasemos a la receta.

Ingredientes 

(las medidas de taza, cucharada, etc. son las medidas americanas)

1 1/4 taza harina
1/3 taza de azúcar granulada
2 cucharadas de cacao en polvo
1/4  cucharadita de sal
1/2 taza (113gr) de manteca fría cortada en pedacitos.
1 cucharada de la emulsión Red Velvet

Procedimiento

– Prender el horno a 190°C.

– Mezclar la manteca, la harina, azúcar y sal hasta obtener una consistencia arenosa.

– Mientras tanto, aparte, mezclar las dos cucharadas de cacao con la emulsión.

Usé el muy apropiado y americano chocolate Ghirardelli.

Chocolate en polvo y emulsión: Es de una consistencia viscosa.


– Agregar esta mezcla a la anterior y seguir mezclando.

Hasta llegar a esta consistencia.


Sacar del bowl y poner sobre la mesada.


– Con las manos y sumo cuidado juntar, más que amasar, hasta obtener un bollo liso.

El calor de nuestras manos ayudará a que la masa tome forma.


Con amor y cuidado, amasar.

Cortar las galletitas.


Poner en una asadera.


Llevar al horno por unos 15 minutos, empiecen a fijarse a eso de los 10-12 minutos, todo depende de qué tan grandes o pequeñas sean las galles.

Listas!


Como todo shortbread, tiene un aroma rico y no les puedo contar lo deliciosas que son pero cuidado! Porque son adictivas y uno debería comer a lo sumo dos. El shortbread engaña, parece liviano pero no lo es!

Panza llena, corazón contento!
Feliz Día de los Enamorados!

Momo, De África A Londres

 Bello Momo.


Alguna vez probaste la comida argelina o marroquí? Que cómo es? Es deliciosa! 

Si te gusta la comida turca, árabe o griega, andá sin problemas ni inseguridades. Sobre todo si vas a un lugar que es una preciosura hasta en los mínimos detalles y te tratan como si fueras el único comensal con unos modales por demás impecables.
Detalles.

Gracias a Pity, conocí Momo. Fuimos dos veces, la primera vez (para mí) fuimos las dos solas y la segunda, hace poco con Ale y Marlon y Luis, unos amigos mexicanos.


Momo se encuentra muy escondido al ojo turista y siempre hay gente y al mediodía hay quienes van a almorzar on business y la clientela suele ser de profesionales pero por lo que he visto, los fines de semana suelen ir familias de la comunidad. 
Y si vos ves que un restaurant de comida de un país determinado tiene comensales de ese país, significa que están haciendo las cosas bien.
Como decía, este restaurant está lejos del mundanal ruido de Regent Street, en una especie de callejuela donde hay muchos restaurantes mononos.
Si venís desde Piccadilly Circus, caminando por Regent Street, a tu izquierda verás una callecita llamada Heddon Street, donde se encuentra el ahora llamado The Regent Street Food Quarter.

 Mirando para arriba, lo encontrás!

La calle dobla a la derecha y sobre ella, está Momo. 

Pero no es el restaurante del toldo ni el de enfrente.

Seguí caminando y allí oculto en la hojarasca, lo encontrarás!

Marlon, Pity y Luis a punto de entrar.

A uno y otro lado, encontrás estos cómodos sillones donde muchos aprovechan para fumar lo que fumen o shisha.

A la derecha.

 A la izquierda.

La entrada principal.

Y nos sentamos y todo fue agradable.

Pedimos el menú y mientras decidíamos qué comer, nos trajeron:

Aceitunas.

Pan en monona canastita.

Adoré la cristalería!

Para ir calentando motores, pedimos:

Hummums, por supuesto! Con pedacitos de cordero sautés.

Con (más!) pan!

Berenjenas baby con queso labneh, pesto, habas y hebras de cáscara de limón. 
Briouats, una especie de empanaditas rellenas de queso y menta, de pollo, de pescado.
Bueno, éramos cinco! Compartimos todo así que nos quedó un poquito de lugar para el plato principal!

Pity pidió el “pescado del día”, o “cacho del día” como traduce Ale al “catch of the day”.
Y aparte pidió couscous.

Ale, Luis y yo pedimos un tagine de cordero con salsa charmoula y huevos pochés. Un tagine es una especie de guiso o estafado que se cocina en unos recipientes de barro que se llaman así y consisten en un plato con una tapa de forma cónica.
Así nos lo presentaron y el mozo levantó la tapa y se la llevó.
Y esto fue lo que comimos!
Marlon pidió harira, una tradicional sopa marroquí.

Todos los platos estaban deliciosos y no había nada que no nos gustara. La comida no es picante, por el contrario, es muy sabrosa por las especias y la forma de cocinarlo. Momo cuenta con unos hornos de carbón de leña donde hasta hacen el pan y todo lo que se ofrece en el menú.
Cuando estábamos terminando de comer, Pity me recordó lo bello de los baños así que agarré mi cámara y hacia allá fui.
Había tan poca luz que no pude sacar una foto decente. Pero el encanto reside en que las puertas son bajas y se nota que son antiguas y estoy segura de que han sido adquiridas en algún mercado de antigüedades.

 Se baja por una escalera.

Y en este pasillo, a la derecha están las dos puertas para entrar al baño.

Dónde está el de mujeres? Oh, ahí está el dibujito bien claro!!

Sinceramente, no hubo lugar estomacal para el postre. Así que nos limitamos a seguir hablando, mirando el lugar y sacar más fotos.

Esto fue antes de que se empezara a llenar.
Comodísimo.

Este sector es precioso! Tiene luz natural y está sobre una plataforma.

Cuánto dolió todo esto? La verdad es que es muy conveniente: El Set Menu está a 2 platos por £15.50 o tres platos por £19.50. Si le sumás a eso la experiencia de comer en un lugar tan agradable con una atención, repito, impecable, es una salida que recomiendo totalmente!
Si venís para Londres, donde se prueban los platos de todo el mundo, date una vuelta por acá. Vale la pena!


Whoopie Pies

Cómo describirle un whoopie pie a un argentino?

Un whoopie pie es una especie de alfajor: dos galletitas que se unen con una crema.
La diferencia está en todo lo demás: Las tapitas whoopie pie tienen una consistencia diferente al alfajor. La masa es aireada y húmeda, es como si comieras mini bizcochuelos.
 
Con respecto al relleno, en Argentina todo se arregla con dulce de leche pero acá se puede usar buttercream o marshmallows. Yo usé este último.
Pero hay algo que caracteriza al whoopie pie más allá de todo: lleva buttermilk o suero de leche.
What!?!?
Sí, se usa suero de leche. Acá el buttermilk es muy común para la repostería porque, justamente, le da humedad y al combinarse con polvo de hornear (levadura para los españoles) produce unas burbujitas que hacen que la mezcla se airee y se hinchen.
Se puede comprar buttermilk en cualquier lado pero también lo podés hacer en casa: 1 taza de leche mezclada con 1 cucharada de vinagre blanco, lo mezclás y esperás como unos 5 minutos hasta que se corte la leche. Cuando está cortada, la usás.
Sinceramente, el gusto a vinagre no se siente.
Eso sí, mi olfato de sabueso enseguida me hizo notar la diferencia cuando estaba haciendo la mezcla: sentía cierto aroma a químico, ya te digo, a vinagre, no… De todas formas, seguí adelante porque quería darme el gusto de hacer whoopie pies por primera vez!
Te paso la receta que no lleva muchos ingredientes y salen un montón!
Pero seguime que te cuento el final!
Ingredientes

125g manteca blanda
3/4 taza de azúcar fino
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos
3 cucharaditas de colorante rojo
1 3/4 tazas de harina común (sin leudantes ni  nada)
1/4 taza cacao en polvo
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/4 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharadita de vinagre de manzana
1/2 taza de buttermilk o suero de leche.

Te parece un asco? Seguime.

Procedimiento

– Precalentar el horno a 180°C.

– Preparar las asaderas con lo que uses para que no se peguen los whoopie pies.

– Preparar el buttermilk: a la media taza de leche, agregarle media cucharadita de vinagre blanco y mezclar.

– Cernir los ingredientes secos: la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato de sodio y el polvo de hornear.

Mezclar la manteca, el azúcar y el extracto de vainilla hasta que se haga una crema homogénea.

Si te olvidaste de sacar la manteca a tiempo, probá de cortarla muy muy chiquita y enseguida se ablandará al contacto con la temperatura ambiente.

– Agregar los huevos de a uno y cuidar de mezclar bien antes de agregar el siguiente. 

Agregar el colorante rojo. Yo creía que era suficiente para hacerlos rojo pasión San Valentín… Pero…

– Agregarle la mitad de los ingredientes secos y mezclar bien.

– Agregar el vinagre de manzana y la mitad del buttermilk. Mezclar bien.

Repetir estos dos últimos pasos hasta que esté todo bien combinado.

– Como la consistencia de la mezcla es parecida a la de una torta, conviene utilizar una manga con un pico grande.

Como este.

Si vas a usar cucharas, vas a perder más tiempo, te vas a enchastrar, no sé, fijate qué te conviene. Para mí es más fácil utilizar una manga.
 

Hacer whoopies del tamaño de una moneda. 

Si los querés más grandes, ok, está permitido pero en ambos casos, tienen que estar bien separados uno de otro porque al horno se ensanchan.

– Como queda como un piquito y no quería que se cocinara eso primero y se terminara quemando, resolví humedecerme un dedo y aplastarlo.

(Creo que igual no hacía falta!)

– Al horno por unos 8 o 10 minutos, vigilalos porque se hacen enseguida. Igualmente, pinchalos con un escarbadientes para ver si están cocinados por dentro.

Bellos!

La parte más divertida! Unirlos!

Yo usé marshmallows, elegí los blancos.

Los derretí al microondas por 30 segundos.

Quedan divinos pero no te los recomiendo porque terminás de decorar uno y ya se enfrió el resto de la mezcla y eso significa que la tenés que volver a meter al microondas porque se endurece.

Te recomiendo un buen buttercream o dulce de leche o nutella!

Qué concluye una argentina? De sabor, sinceramente, no son wow, es que si los comparamos con los alfajores, nos quedamos con los alfajores!

Sí me gustó su consistencia y aireado, así que si querés, si no tenés muchas ganas de cocinar con vinagre et al, hacé la mezcla de una torta (no bizcochuelo) o comprá una caja y unís los whoopie pies con dulce de leche!

Encantada de hacerlos y probarlos pero me quedo con el sabor nacional!

42 Años De Sui Generis

Es larga la carretera
Cuando uno mira atrás.
Vas cruzando las fronteras

Sin darte cuenta quizás.
(Canción Para Mi Muerte – Sui Generis)
 
 Charly y Nito. (Sí, niños, ese de anteojos es Charly García!!!)

Tenía 6 años, mi hermana 5, Sergio 4 e Ileana 2. Éramos vecinos y nos veíamos todos los días. Era muy raro que jugáramos juntos los cuatro porque nos repartíamos: Generalmente en casa jugábamos Ile y yo y al lado, Mari con Sergio. Tal vez me pasaba al lado cuando tenía que ir a buscar a Mari y de paso “devolvía” a Ile. 
Habrá sido en esa ocasión que justo estaba Loli (el papá) con la guitarra y, siempre tan didáctico, decidió cantarnos una canción?
“Llamó a su esposa y le dijo:
 ‘Mamá está muerta en el ropero’ “
Recuerdo que los cuatro nos quedamos firmes escuchándolo:

“Ella puso mal la mesa, 
le hundí un hacha en la cabeza…”
Cuántas carcajadas nos producía, sobre todo imaginar un hachazo partiendo la cabeza de alguien como si fuese un dibujito animado! 
“Se comían los pajaritos
Los perros y los gatitos
Y otros bichos que vagaban por ahí.”
Más carcajadas! Imaginaba chicos como nosotros correteando animales por el patio, comiendo cualquier cosa, sobre todo bichos, qué asco pero qué gracioso!
“Yo no sé por qué el sargento
Me llevó al destacamento
Si somos una familia muy normal.” 
Y más risas nos daba escuchar que, a pesar de todo, se trataba de una familia normal.
Nos gustó tanto esta canción que tenía tanto contenido parecido a lo que veíamos en la tele que una y otra vez le pedimos a Loli que volviera a cantarla. Y cada vez que veíamos a Loli con su guitarra, le rogábamos que cantara “la canción rapidita”, porque así sonaba para nosotros ese rock, rapidito.
6 años y primera vez que había escuchado a Sui Generis sin saberlo…

Más adelante en el tiempo recuerdo una propaganda de un disco-compilado de canciones, musicalizada con una de ellas.Y qué tendría yo, 11 años? Ya me sentía un poco  incómoda al escuchar sobre ciertas cosas a una edad en que todo empieza a darte pudor…

“Te encontraré una mañana 
dentro de mi habitación
y preparás la cama para dos.”
Al estar en Córdoba de viaje de egresados con 13 años recién cumplidos, gracias a una compañera, Fernanda, aprendí la letra de Canción Para Mi Muerte (no sabía que así se llamaba). Ella me la escribió en una hoja con su letra chiquitita y me contó que Charly la había escrito para una novia que tenía y se había muerto.
Lo que yo no entendía es por qué cantaba que quería que la novia le preparara la cama si ya estaba muerta… Le estaría cantando a su fantasma?
Empecé el secundario en marzo del ’83 con los últimos cartuchos de la dictadura, y estallaban todo a nuestro alrededor lo que se conocía como Rock Nacional. Yo tenía un cuaderno donde me anotaba las letras de todas las canciones que lograba aprenderme al grabarlas en un cassette de la radio. Me encantaba, me sabía un montón y trataba de estar al día.
Loli ya no tocaba la canción rapidita pero sí me grababa cassettes de sus long plays y como me gustaba mucho Charly García, pues tenía casi todo: Serú Girán, Sui Generis, su etapa solista…
Todas las canciones de Charly me encantaban y particularmente las de Sui Generis eran ideales para poder entender y conocer la adolescencia, ese período que es un torbellino de emociones encontradas.
“Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis días. “
“Quizás porque soy un mal negociante
No pido nada a cambio de darte
Lo poco que tengo, mi vida y mis sueños.”

“Y que me quiera cuando estoy
cuando me voy, cuando me fui
y que sepa servir el té, besarme después
y echar a reir.”

También eran jugadas, decían esas cosas que nos parecían TAN CIERTAS y que tal vez no podríamos nunca expresar por nosotros mismos.

“Y tuve muchos maestros de qué aprender,
Solo conocían su ciencia y el deber,
Nadie se animó a decir una verdad,
Siempre el miedo fue tonto.”

Hasta podrían exacerbar tu rebeldía, no? Si algo que vos pensás aparece expresado en una canción, quiere decir entonces, que tu pensamiento es legítimo y por lo tanto lo tenés que hacer saber como sea!


“siempre fue igual mi profesor
siempre tuvo él la razón.”

Sui Generis ya se había disuelto hace rato, Charly era solista consagrado desde que sacó el disco No Bombardeen Buenos Aires y Nito Mestre estaba por ahí olvidado.

Sin embargo, su arte trascendió a los  grises ’70 y fue el compañero de todo adolescente que creció en los coloridos ’80; unas canciones que expresaban todas tus emociones, pensamientos y pesares porque eran canciones que te reflejaban y te entendían, compuestas por unos chicos tan soñadores, rebeldes y problemáticos como vos, como yo, como todos.