Les Misérables

Ok. Es intensa. La única palabra que encuentro para definir esta película. Intensa.
A mí me encantan las comedias musicales y a LOS MUSICALES (o sea, los dramáticos) les escapo. Mi prejuicio es que me aburren. Mi prejuicio es que me molesta buscar motivos para ponerme triste y llorar. Porque yo pago una entrada para entretenerme con algo que me produzca placer y a mí la risa, la comedia, la fantasía, la música y el baile me producen placer. Aunque me hagan llorar de alegría pero son lágrimas que vienen del placer.
Por eso nunca fui a ver un musical dramático a excepción de Billy Elliot que sólo un 20% se podría decir que es dramático y así lo sufrí.
Yo te lloro de alegría. Para llorar de tristeza están los recuerdos de quienes no están.
Sin embargo, acepté la invitación de María Marta porque a ella le encantan los musicales, comedias y dramáticas y se viene llenando la boca con Les Misérables así que acepté, nomás.
Fuimos ayer a la función de las 4pm y la sala se llenó!
Mientras miraba la película llegué a la conclusión de que uno se emociona con alguna escena o canción o diálogo cuando te hace recordar algo de tu vida personal. Y si estás en un período de tu vida en que estás un poco vulnerable, un musical dramático (o una peli dramática cualquiera) puede desencadenar un incontrolable torrente de lágrimas.
Y llorar aunque sea en un cine hace bien a veces. Porque te desahogás, te descargás de la angustia que venías conteniendo.
En mi caso, podés creer, ninguna canción ni escena produjo en mí el asomo de lágrima alguna a excepción de la última escena. Y por qué? Porque me sentí identificada, porque la canción decía algo que alguna vez quise o imaginé decir y no pude, porque me recordó un evento triste de mi vida… 
Bueno, ves, tiene que ver siempre con la identificación.
Lo que no significa que Les Mis sea eso nada más. La película me encantó por el nivel de todo lo que imagines: dirección, efectos, canciones, interpretaciones… Lo dejo para los expertos pero es un placer total ver una película tan bien hecha.
Hugh Jackman como Jean Valjean está increíble, irreconocible, impresionante, genial. Un actor completo, talentoso… digo algo que no se haya dicho?

 Sí, este es Hugh Jackman!

Anne Hathaway, te ganaste mi respeto con tu interpretación de Fantine pero seguís siendo insulsa para mi gusto. 

 Te pongo un 10 igual. 

Amanda Seyfriend, qué hacés acá, no te aguanto. 

Lo que no entiendo es qué diablos hace Russel Crowe en esta película!?! Para mí fue tan entretenido verlo y escucharlo como ver a un  Gastón Pauls entrado en años y en kilos, cantando y actuando. 

Te imaginás qué digerible puede ser Gastón Pauls cantando y actuando? Bueno.

Noté, eso sí, la perfección en las interpretaciones de Hugh Jackman y Anne Hathaway mientras cantaban. Porque vos ves una comedia musical y podés ver buenos actores que cantan o buenos cantantes que actúan.
Ellos dos, sin embargo, hacen las dos cosas a la vez increíblemente! Y mientras los disfrutaba notaba sus respiraciones y voz y pausas y pensaba: “Pero… qué bien que hacen el playback…” (Porque como en toda película donde hay canciones, primero se graban las canciones y después los actores hacen la mímica mientras los filman).
Pero en IMDb leí que en realidad en esta película no se siguió ese método. Los actores cantaron en vivo, mientras los filmaban. Ellos tenían una cucaracha (un auricular) por el que sólo escuchaban el piano de alguien que tocaba la canción siguiéndolos a ellos para que la interpretación fuera más auténtica y luego le agregaron la orquestación.
Con razón!
Debo reconocer que otra que para mí estuvo genial fue Samantha Barks en el papel de Éponine y todas sus escenas fueron preciosas, un encanto. 
 Si  sos una adolescente soñadora, Éponine será tu heroína. 
Si sos mamá, Fantine y sus canciones te estrujarán el corazón.
Si sos un chico soñador, peleador e idealista, te vas a ver identificado con Enjolras. 
 Interpretado por Aaron Tveit.
Si sos un poco más romántico, te identificarás con Marius.
Interpretado por Eddie Redmayne.
Me sorprendí a mí misma riéndome y disfrutando de Thénardier interpretado por Sacha Baron Cohen. La verdad es que es la primera vez que este actor me hace reír. Lo odié en Borat, en The Dictator (bueno, ahí más o menos) y acá me cayó re bien.
Junto a Helena Bonham Carter (interpretando a Madame Thénardier) son el necesario comic relief porque si no, con tanta congoja y lágrimas y tristezas del cine te vas derecho al psiquiatra. 
 Genial Sacha Baron Cohen.
(A decir verdad, Helena Bonham Carter interpreta a Helena Bonham Carter o a la reina de Alicia En El País De Las Maravillas o a … bueh, a Helena Bonham Carter!)
Ay el recurso del niño doliente… Para mí es un golpe bajo!
La película dura 158 minutos y no hay intervalos (por lo menos acá). Es todo cantado. Creo que las palabras que se llegan a hablar sin cantar deben ser unas 10 porque es una canción tras otra.
O sea que te tiene que gustar ir a ver un musical porque si no, se puede hacer insoportable.
Honestamente, hubo partes en que yo me preguntaba “Es necesario que canten acá?” Me hacía acordar a esos capítulos de Los Simpsons en que hacen parodia de los musicales…

Por ejemplo acá…
Menos mal que estoy en una etapa estable emocionalmente en mi vida (y no estaba ovulando!) así que pude disfrutar de Les Misérables sin llorar TANTO! Había dos chicas adelante mío que en una escena que a mí me pareció preciosa en que canta Samantha Barks, lloraban abrazadas. Pero acá te lloran en silencio así que no se escuchó una sola moqueada.

En conclusión, me gustó verla porque la disfruté estoica. No sabía de qué se trataba ni quise leer nada con antelación, quería verla desde cero. En otra etapa o edad me la hubiese llorado del principio a final y no creo que te hubiera dicho: “Ay qué musical hermoso! Me lloré todo!”
Para mí los musicales hermosos son los que me producen alegría y me hacen sentir que soy una niña otra vez, pero una niña contenta, no triste o melancólica.
Igualmente, te recomiendo ir a verla. Irías? O ya fuiste?