Voluntad

La semana pasada fue la que nevó y ahí me preocupé: No pude salir a correr con nieve ya que no tengo las zapatillas que, creo, deben existir especialmente. Entonces el lunes, martes y miércoles hice gimnasia en casa.
Por suerte para el jueves ya estaba todo más o menos derretido porque había dejado de nevar el lunes pero el problema es que la nieve da paso al hielo y ahí se torna peligroso.
No fui a correr al parque porque supuse que estaría todo embarrado así que corrí sobre las veredas bordeando las calles donde ya no había restos de nieve o hielo. Por suerte las veredas son lisitas y están hechas de un material que no es asfalto así que creo que el impacto al correr no es tan fuerte. Corrí jueves, viernes y el sábado corrí con Ale, que decidió acompañarme.
Esta semana que pasó la rutina cambió a 1′ corriendo, 2′ caminando por 27 minutos. No me costó más allá de lo que cuesta habitualmente. Sucede que llegás a correr los 20′ casi sin darte cuenta y es ahí cuando comenzás  a pensar “Ay… no doy más… Dejo…?” pero te das cuenta de que falta mucho menos de lo que viniste corriendo y aguantando, así que decidís seguir. 
Es fuerza de voluntad. Estás cansada pero seguís porque sabés que podés aguantar un poco más y estás segura de que LA CULPA que luego podés llegar a sentir por haber abandonado puede ser insoportable, así que mejor cumplir con una misma.
Justamente siento eso: si no sigo el plan es como que me estoy traicionando y no hay excusa que me justifique. Al menos que sientas que te mareás, que te bajó la presión, que… para qué seguir dándote ideas!
Soldier on! Esa es una frase que se usa mucho que significa algo así como “A seguir adelante! A no aflojar!” y de dónde puedas, sacás las fuerzas para no dejar.
Si llegás a esta semana habiendo sido consistente y constante, no le encontrás sentido a quedarte en casa sentada mirando tele o leyendo. A esta altura el cuerpo te pide ir a correr o a hacer actividad física, es como si tuvieras un perrito interior que te ladra a cada rato para salir.
Y cómo no: es temprano o es tarde; es de día o es de noche; estás un poco cansada o con sueño; de malhumor o triste pero igual te vas a tu habitación, te sacás la ropa que tenés puesta y te cambiás especialmente para correr.
“Ay, qué fiaca! Tardo más en desvestirme y vestirme, prepararme y atarme el pelo que lo que tardo en correr!”
Sí. Es así. Y?
Alguna otra excusa para no seguir? Porque la semana que viene… la que se viene!!!

Les Misérables

Ok. Es intensa. La única palabra que encuentro para definir esta película. Intensa.
A mí me encantan las comedias musicales y a LOS MUSICALES (o sea, los dramáticos) les escapo. Mi prejuicio es que me aburren. Mi prejuicio es que me molesta buscar motivos para ponerme triste y llorar. Porque yo pago una entrada para entretenerme con algo que me produzca placer y a mí la risa, la comedia, la fantasía, la música y el baile me producen placer. Aunque me hagan llorar de alegría pero son lágrimas que vienen del placer.
Por eso nunca fui a ver un musical dramático a excepción de Billy Elliot que sólo un 20% se podría decir que es dramático y así lo sufrí.
Yo te lloro de alegría. Para llorar de tristeza están los recuerdos de quienes no están.
Sin embargo, acepté la invitación de María Marta porque a ella le encantan los musicales, comedias y dramáticas y se viene llenando la boca con Les Misérables así que acepté, nomás.
Fuimos ayer a la función de las 4pm y la sala se llenó!
Mientras miraba la película llegué a la conclusión de que uno se emociona con alguna escena o canción o diálogo cuando te hace recordar algo de tu vida personal. Y si estás en un período de tu vida en que estás un poco vulnerable, un musical dramático (o una peli dramática cualquiera) puede desencadenar un incontrolable torrente de lágrimas.
Y llorar aunque sea en un cine hace bien a veces. Porque te desahogás, te descargás de la angustia que venías conteniendo.
En mi caso, podés creer, ninguna canción ni escena produjo en mí el asomo de lágrima alguna a excepción de la última escena. Y por qué? Porque me sentí identificada, porque la canción decía algo que alguna vez quise o imaginé decir y no pude, porque me recordó un evento triste de mi vida… 
Bueno, ves, tiene que ver siempre con la identificación.
Lo que no significa que Les Mis sea eso nada más. La película me encantó por el nivel de todo lo que imagines: dirección, efectos, canciones, interpretaciones… Lo dejo para los expertos pero es un placer total ver una película tan bien hecha.
Hugh Jackman como Jean Valjean está increíble, irreconocible, impresionante, genial. Un actor completo, talentoso… digo algo que no se haya dicho?

 Sí, este es Hugh Jackman!

Anne Hathaway, te ganaste mi respeto con tu interpretación de Fantine pero seguís siendo insulsa para mi gusto. 

 Te pongo un 10 igual. 

Amanda Seyfriend, qué hacés acá, no te aguanto. 

Lo que no entiendo es qué diablos hace Russel Crowe en esta película!?! Para mí fue tan entretenido verlo y escucharlo como ver a un  Gastón Pauls entrado en años y en kilos, cantando y actuando. 

Te imaginás qué digerible puede ser Gastón Pauls cantando y actuando? Bueno.

Noté, eso sí, la perfección en las interpretaciones de Hugh Jackman y Anne Hathaway mientras cantaban. Porque vos ves una comedia musical y podés ver buenos actores que cantan o buenos cantantes que actúan.
Ellos dos, sin embargo, hacen las dos cosas a la vez increíblemente! Y mientras los disfrutaba notaba sus respiraciones y voz y pausas y pensaba: “Pero… qué bien que hacen el playback…” (Porque como en toda película donde hay canciones, primero se graban las canciones y después los actores hacen la mímica mientras los filman).
Pero en IMDb leí que en realidad en esta película no se siguió ese método. Los actores cantaron en vivo, mientras los filmaban. Ellos tenían una cucaracha (un auricular) por el que sólo escuchaban el piano de alguien que tocaba la canción siguiéndolos a ellos para que la interpretación fuera más auténtica y luego le agregaron la orquestación.
Con razón!
Debo reconocer que otra que para mí estuvo genial fue Samantha Barks en el papel de Éponine y todas sus escenas fueron preciosas, un encanto. 
 Si  sos una adolescente soñadora, Éponine será tu heroína. 
Si sos mamá, Fantine y sus canciones te estrujarán el corazón.
Si sos un chico soñador, peleador e idealista, te vas a ver identificado con Enjolras. 
 Interpretado por Aaron Tveit.
Si sos un poco más romántico, te identificarás con Marius.
Interpretado por Eddie Redmayne.
Me sorprendí a mí misma riéndome y disfrutando de Thénardier interpretado por Sacha Baron Cohen. La verdad es que es la primera vez que este actor me hace reír. Lo odié en Borat, en The Dictator (bueno, ahí más o menos) y acá me cayó re bien.
Junto a Helena Bonham Carter (interpretando a Madame Thénardier) son el necesario comic relief porque si no, con tanta congoja y lágrimas y tristezas del cine te vas derecho al psiquiatra. 
 Genial Sacha Baron Cohen.
(A decir verdad, Helena Bonham Carter interpreta a Helena Bonham Carter o a la reina de Alicia En El País De Las Maravillas o a … bueh, a Helena Bonham Carter!)
Ay el recurso del niño doliente… Para mí es un golpe bajo!
La película dura 158 minutos y no hay intervalos (por lo menos acá). Es todo cantado. Creo que las palabras que se llegan a hablar sin cantar deben ser unas 10 porque es una canción tras otra.
O sea que te tiene que gustar ir a ver un musical porque si no, se puede hacer insoportable.
Honestamente, hubo partes en que yo me preguntaba “Es necesario que canten acá?” Me hacía acordar a esos capítulos de Los Simpsons en que hacen parodia de los musicales…

Por ejemplo acá…
Menos mal que estoy en una etapa estable emocionalmente en mi vida (y no estaba ovulando!) así que pude disfrutar de Les Misérables sin llorar TANTO! Había dos chicas adelante mío que en una escena que a mí me pareció preciosa en que canta Samantha Barks, lloraban abrazadas. Pero acá te lloran en silencio así que no se escuchó una sola moqueada.

En conclusión, me gustó verla porque la disfruté estoica. No sabía de qué se trataba ni quise leer nada con antelación, quería verla desde cero. En otra etapa o edad me la hubiese llorado del principio a final y no creo que te hubiera dicho: “Ay qué musical hermoso! Me lloré todo!”
Para mí los musicales hermosos son los que me producen alegría y me hacen sentir que soy una niña otra vez, pero una niña contenta, no triste o melancólica.
Igualmente, te recomiendo ir a verla. Irías? O ya fuiste?

Galletitas Pinolux

Con todo el glamour y buen gusto que me caracteriza, les presento las “Galletitas Pinolux”, galletitas de lavanda.
Qué cosa es eso!??! Galletitas de lavanda?!? Con lavanda de verdad?!?!

Así como leés: Se hacen con flores de lavanda disecadas y preparadas especialmente para la cocina. Pero si tenés flores de lavanda en tu jardín y no están rociadas con químicos y no tenés perro o gato que te las haya meado, también podés usarlas. En ese caso, te sugiero averiguar cómo disecarlas y / o por cuánto tiempo.

También podés comprar lavender sugar que es azúcar con florcitas de lavanda en un jarro pero si no, podés hacerla vos misma.

La receta es súper fácil, lleva pocos ingredientes y te perfuma la cocina para todo el día!

Por qué les puse “Galletitas Pinolux”?

Allá lejos y hace tiempo, existía una marca de líquidos para limpieza de pisos y la marca era Pinolux. Obviamente tenían aroma a pino pero también había de lavanda. (Creo que ahora existe una marca que se llama “Pinoluz”)

Nomás fue abrir el paquete de las flores e instantáneamente vinieron a mi memoria los veranos de mi infancia a la hora de la siesta, en Olavarría. Vino la imagen de mi tía limpiando los pisos con Pinolux y me parece que su fragancia favorita era la de lavanda porque enseguida recordé que a mí me encantaba ese aroma y siempre le insistía a mamá que comprara Pinolux, como la Tía Mema.

Mi mamá NUNCA compró Pinolux así que las flores de lavanda me recuerdan a mi querida tía!

Lo que puede la memoria olfativa!

En fin… Pasamos ahora al presente?

La receta original decía que tenía que usar lavender sugar que se vende en los supermercados. Como yo tenía azúcar Y un paquete de florcitas secas de lavanda aptas para la cocina, mezclé el azúcar con 3 cucharaditas de las florcitas.

Noté que había muchos palillos, como a veces tiene la yerba pero más finitos.

Entonces con paciencia, los saqué. Fue rápido, no eran muchos.

Decidí de todas formas, darle al azúcar con lavanda unas vueltas por la procesadora para que quedara todo más uniformado aunque tenía miedo de que las flores se pulverizaran.

Pero nada que ver! Quedó todo divino, prolijito y perfumado!

Este fue el primer paso antes de comenzar con la receta.

Ahora sí, manos a la obra!

Ingredientes

125g  de azúcar
2 – 3 cucharaditas de flores secas de lavanda
225g  de manteca blanda
300g  harina común
50g de harina de arroz o arroz pulverizado en la procesadora.

Procedimiento

– Separar las florcitas del azúcar con un cernidor y reservarlas.

– Mezclar el azúcar con la manteca en un bowl hasta hacer una crema.

Ahí se ven algunas “pintitas” de lavanda.

– Cernir las dos harinas y agregarlas a la crema de manteca y azúcar.

– Agregar las florcitas que se habían reservado y con cariño y cuidado mezclar hasta que todo parezca migajas o pan rallado.

Así.

– Enharinarse las manos e ir juntando primero y luego amasando las “migajas” con paciencia hasta que se forme una masa. El calor de nuestras manos lo hará posible.

Como esta (masa).

– Poner la masa en un recipiente y dejar en la heladera por unos 15 minutos, mínimo.

– Después de esos minutos, sacar la masa de la heladera y extenderla hasta que logre unos 5mm de espesor.

– Cortar la masa con la forma que más te guste.

– Tratá de levantar cada galletita cortada con una espátula o palita bien finita para trasladarlas con cuidado a la asadera que tenga papel manteca o lo que uses para que no se pegue nada. Cuando una masa tiene mucha manteca hay que tener modales delicados.

– Poner la asadera con las galletitas cortadas y crudas en la heladera por 30 minutos.

Listas para la heladera!

– Prender el horno a 180°C.

– Cuando pase la media hora, poner las asaderas en el horno y cocinar por unos 15-20 minutos o hasta que estén apenitas apenitas doraditas.

– Cuando las retires del horno, con la palita de antes, levantalas una por una con sumo amor (siguen siendo delicadas aún calientes) y ponerlas a enfriar sobre lo que uses para tal caso.

 A mí me salieron como más de 40 galletitas, claro que todo depende del tamaño del cortante.

Qué cómo son de sabor? Deliciosamente suaves! Porque no es que comés una galletita con gusto a perfume, el sabor a lavanda es muy tenue y las galletitas tienen gusto a galletita.

Les gustó? Es una buena y muy original idea para ir practicando para San Valentín, no?

Los Meal Deals De Tita Baratita

Cuando uno pasea por Londres se da cuenta de que hay tanto para ver que puede llegar a desesperar por querer ver TODO y a la turista-mujer, en general, le puede suceder que por querer abarcar tanto, se olvida o pospone comer pero si viaja con turista-hombre, éste se lo recordará y si viaja con turistitas-niños, ni hablar!
Pero es posible seguir disfrutando de la ciudad y todo lo que ofrece mientras uno come. Porque si sos el turista ansioso, podés comer mientras caminás o sentado en un banco de una plaza o en el cordón de una vereda (si ves a otros ahí comiendo) o parado apoyado sobre un árbol… Nadie te mirará raro (bah, nadie te mirará) y notarás que acá a mucha gente le gusta comer afuera. Literalmente.
Eso sí, todo suma y Tita Baratita ha vuelto con algunos consejos sobre dónde comprar menús realmente económicos y en qué constan.
Tita te cuenta que hay muchos negocios que ofrecen menús económicos para llevar y que los principales son cadenas que encontrás por todos lados y hay a cada paso por zonas donde hay mucho turismo, o sea, por todo Londres!
Obviamente, Tita recomienda los más económicos. Luego, cada uno tiene libre albedrío.
Comencemos.
Gregg’s es una cadena de “panaderías” y allí te ofrecen desayunos por £2, por ejemplo:

 Porridge (avena) y un jugo.

Un sandwich de bacon y un café de filtro.

Otra opción es Pret. En Pret no hay un menú fijo pero lo más económico del lugar para el desayuno es una medialuna de manteca (hay otras que tienen almendra y / o chocolate pero a otros precios) y café de filtro que lo podés pedir como white filter coffee y te lo dan con leche sin costo extra. El precio: la medialuna de manteca riquísima y el café a £0.99 cada uno.

O sea, tenés un menú de desayuno por £1.98.

Si te gusta un desayuno un poco más suculento y / o no tomás nada caliente a la mañana, tenés la posibilidad de ir a Boots y podés elegir tres ítems para hacer un Meal Deal: una bebida (Coca Cola, agua, jugo, licuado) + un yogur con cereales o un plato de frutas cortadas o una gelatina + un snack (un sobrecito de frutas, una barrita de cereal, un paquetito de frutas secas) y todo eso te puede salir £3.29 o en ciertos lugares, £3.79.

En Boots. En esta foto, la góndola del medio tiene los ítems para el desayuno.

En Tesco no hay un menú específico de desayuno ni bebidas calientes, pero recomiendo mucho las medialunas (frescas, no de paquete) que son gigantes, valen 70p, y realmente la calidad es mucho más de lo que uno podría esperar en un supermercado. Pero estas medialunas se compran en la sección panadería. Hay que fijarse bien, sin embargo, porque algunos Tescos son muy pequeños y no tienen panadería in situ.

Estas medialunas se pueden acompañar con una gaseosa que usualmente tienen a 2 al precio de 1 (o 2 x £1.50), o con un yogurt, en todo caso sale menos de £2. 

(Ay! Si sólo dejaran sacar fotos en los negocios!)

Notarás, querido turista, que en Boots y Tesco también podrás comprar tu almuerzo a los mismos precios y aquí tienes algunos ejemplos:
 De Boots: sandwich, jugo y una barrita.

 Un ejemplo más saludable: gelatina, jugo y wrap.

 Más saludable todavía: jugo, sobre de frutas y un wrap light.

 Otro: sandwich (viste? son gigantes!), licuado y una porción de torta.

Algunos ejemplos de Tesco:

 Una bandejita de pasta (fría, puaj!), unas papitas y un jugo.

Una bandejita de sushi, un paquete de frutas y jugo.

Y si te gustan los sandwiches, hay.

En Boots también se puede comprar bandejita de sushi para el Meal Deal y según Ale, la calidad es muy buena, son muy ricos y hasta mejores que algunos sushi que probó en Argentina, en lugares monos.

Superdrug es otra cadena parecida a Boots, que también vende muchos cosméticos, regalos, remedios, etc., y ofrece un menú para el almuerzo a £2.99 pero es muy básico:


 Un sadwich, un snack y una Coca Cola.
Gregg’s también ofrece un menú muy básico para el almuerzo.
Parecido al anterior, no? A £3.
Pret ya no es taaaan económico para almorzar, igual aquí Tita te muestra lo más económico que pudo encontrar.
Hay otros supermercados como Sainbury’s o Asda o kiosco-librerías como WH Smith y otros negocios independientes que también ofrecen menús para desayuno y / o almuerzo pero el precio puede llegar a los £5 o más. M&S tiene Meal Deals pero la bebida es sólo agua y el menú está a £3.50 o más. Se puede elegir entre un sandwich o ensalada, papitas y la bebida.
Quedan las cadenas como Burger King, McDonald’s, etc, pero Tita prefirió mostrarte otras alternativas un poco más saludables.
Dos detalles para agilizar: 
– Los Meal Deals se encuentran en heladeras siempre muy cercanas a las puertas de entrada y / o salida. No necesitás meterte hasta adentro del negocio.
– Aquí es muy importante el código postal. Tita sugiere que averigües el código postal del hotel o lugar donde te alojás así en los respectivos websites de los negocios mencionados, podés encontrar el más cercano a donde estás.

Bon Appétit!

Cuando Se Nota

 Sector del parque donde voy a correr.

Pasó la cuarta semana en la cual decidí correr 6 días. Corrí el domingo, el lunes no pude así que de martes a sábado seguí la rutina que correspondía: Correr 1′, caminata vigorosa de 2′ por 24′. 
Esta vez no me costó tanto salvo el último día porque se ve que el cuerpo en algún momento tiene que descansar pero como tampoco corro kilómetros, estuvo bien.
Decidí por esa semana no hacer aerobics y gym, sólo concentrarme en correr y, sin embargo, en un momento en que me estaba vistiendo, me miré al espejo y noté, sin forzar, que se me han marcado ciertos músculos: el de la parte de adelante de la pierna, arriba de la rodilla, por ejemplo. Pero no es que se me marcó de forma contundente, sino que bien, algo sutil.
Otra cosa que se me marcó es apenitas los abdominales pero los de arriba de la panza, al costado. Es que, bueno, van 4 semanas, tampoco tengo que querer verme como Sansón!  Pero es un incentivo que me da más ganas de seguir adelante, algo que con las dietas me pasaba al principio y después me desinflaba. Figurativamente. (Literalmente me desinflaba al principio y después me agotaba!)
Ok, no está mal hacer dieta pero como dicen, es bueno acompañarla con ejercicios. Por el momento no estoy siguiendo ninguna dieta en especial pero sí me estoy cuidando mucho con lo que como. Desbarranco un poquito el finde, cuando me permito comer pan.
Otra cosa que me ayudó a darme más ánimo para salir a correr fue que Ale me tuneó el celular y me bajó un app para escuchar la radio de Argentina (a la mañana escucho a Ari Paluch) así que fue un placer total escuchar las noticias mientras corría!
Creo que cada semana hay que buscarse un motivo, un caprichito, un gustito nuevo que te  den las ganas de seguir corriendo. Porque se puede tornar rutinario y / o aburrido si no te distraés con algo, entonces creo que el secreto es cambiar la música cada semana o comprarse un accesorio mono o reinventar la rutina para salir al frío a pesar de todo.
Que, honestamente, sigo sin sentir el frío al minuto de empezar a correr. Eso es buenísimo. 
Pero hace frío! El riacho congelado.
Una cosa que también hice la semana pasada fue sacar fotos del lugar donde voy a correr. Menos mal, no? Esta semana está todo blanco como te lo mostré ayer, así que está bueno comparar las fotos!

Hoy ya es lunes y comienzo la quinta semana. Ampliaremos!

Dónde Va La Gente Cuando Nieva?

Parafraseando a mi adorado Miguel Cantilo, paso a contestarte: Afuera! Cuando cae nieve, sobre todo un domingo como hoy, la gente sale a caminar. Si tenés chicos y/o perritos, con más razón.
La nieve te lleva a la infancia, no? Te dan ganas de caminarla, de hundir tus pies en ella, de hacer una bola y molestar a alguno, te inspira a ponerte de buen humor. Tal vez sea ver todo blanco, tal vez sea que justo hoy está nevando sin parar y casi nadie va a trabajar. Claro que después te agarra la mufa y te empieza a molestar. Pero mientras caiga nieve, todo es mágico.
Eso sí: no están nevando copos gorditos como otras veces. Caen copos pequeños pero sin parar desde temprano a la mañana.
Decidí salir porque, por suerte, no hace tanto frío a mi entender, cuando nieva. OK, hacen algo así como -2°C pero juro que no se siente! Si te abrigás bien y caminás, el frío se va enseguida.
Yo me puse unas orejeras debajo del gorro, las medias cosy y unas calzas de lana; camiseta, una remera de mangas largas y un buzo; una bufanda y encima de todo, ese camperón especial tan abrigado como liviano. Y por supuesto, unas botas para nieve.
Fui a sacar fotos por donde voy a correr, para ver cómo estaba. Y no, no estaba para correr (tampoco iba a trotar con mis botas de nieve!)

El puente para llegar al parque.

Todo esto en verano es puro verde!! Ahora es puro blanco!!!

Lleno de niños con sus trineos culi-patín!

Muñecos de nieve.

Mamá, papá, niño y abuelo. Toda la familia!

Un chico sacando fotos, como muchos de los que estábamos ahí.

Un riacho congelado.

Cuándo volveré a correr por aquí?

Volviendo, me acordé de un pub muy bonito que hay por la zona y hacia allí fui.

Hice bien en ir, no? Qué hermoso!

 Camino a casa encontré a estos grandotes disfrutando como niños!

 Canary Wharf y los edificios apenas se ven por la niebla y la nieve!

 Bordeando el río Thames, por acá también vengo a correr.

 Hoy no se podrá hacer gym en el parque!

Alguien muy atento, cuidando a quien lo cuida!
Muy lindo el paseo blanco, no es cierto? Se hubiesen animado a salir a pasear con este clima?

Pan De Polenta

 Rico y fácil!

No hay nada más lindo que hornear pan aunque la preparación lleva su tiempo y su dedicación. Pero si te gusta cocinar, cuál es el problema? Además, perfumás la casa con el aroma más delicioso!
Acomplejada de mi mal manejo de la levadura con los Chelsea Buns, traté de redimirme con este pan artesanal de pocos ingredientes y de sabor muy agradable.
Hacía frío el sábado y habíamos almorzado tarde por lo que no daba para cenar pero sí para comer algo tan rico como insuperable: pan casero calentito con manteca!
(Ah… son gustos que te podés dar cuando vas a correr!!!)
Este pan es fácil de hacer pero hay que amasar y esta vez sólo usé la Chef Titanium para mezclar bien los ingredientes. Después, amasé a mano. Es la mejor manera para hacer un buen pan ya que vas sintiendo en tus manos cómo va cambiando la textura. Muy importante para saber cuándo dejar de amasar y poner la masa a levar.

Ingredientes

7 gramos de levadura seca
125ml de agua de caliente a tibia (o sea, no caliente-caliente)
125ml de leche de caliente a tibia
300g de harina común
85g de polenta
1/2 cucharadita de sal
2 cucharaditas de polenta extra para decorar

 El mise en place listo. Imprescindible para concentrarte.

Procedimiento

– Mezclar la levadura con el agua en un bowl pequeño. Agregarle la leche.
– Cernir la harina sobre un bowl grande. Agregarle la polenta y la sal.
– Verter la mezcla de la levadura, agua y leche a los ingredientes secos mezclados en el paso anterior y mezclarlos bien.
– Amasar por 10 minutos sobre una superficie enharinada hasta que la masa esté suavecita y elástica.

 Nada de amasar con anillos ni pulseras, eh!

 – Poner la masa en un bowl con un poquito de aceite.

 – Dejar levar por 1 hora o 1 hora y media en un lugar cálido o hasta que esté al doble de tamaño.

– Precalentar el horno a 200°C.

– Después de que la masa haya levado a su doble de tamaño, volver a amasarla pero por 5 minutos esta vez.

 – Darle forma de bola y con un cuchillo hacer una cruz.

– Poner la masa sobre una fuente para hornear, cubrirla y dejarla levar por 20 minutos.

– Luego de los 20 minutos, descubrir la masa y espolvorearle la polenta extra (yo de esto me olvidé!)

Acá está más formadito y más lisito.

– Hornear por unos 20 minutos o hasta que el pan suene hueco cuando le damos unos golpecitos.

Listo!

– Servir tibiecito y con muuucha manteca!

 Hay algo más rico?

La Vida Tecno-digital

 Chiches varios.

Soy de la generación a quien la tecnología los agarró cuando adolescentes o jóvenes incipientes. Digamos que tuvimos la suerte, dentro de todo, de ser de esa edad cuando empezó este boom tecnológico y / o digital y todavía nuestros cerebros estaban bastante flexibles para consumir y disfrutar de todo eso.
Pienso en quienes son unos 10 o 20 o más años mayor y que también se adaptaron aunque algunos todavía se resisten y es entendible. Como bien me graficó mi amiga Matilde: si ella tiene alguna duda y llama a sus hijos, se tiene que bancar el “Ufa, mamá, después te digo / cómo no entendés / no, no es así! / ufaaaaaa”.
Pero también conozco gente de mi edad que se resiste a todo lo tecnológico y apenas saben mandar un email.
De todas formas, ya todos casi tenemos la vida digitalizada y nuestra rutina diaria y / o laboral depende de ella, muchas veces.
Digitalizarte la vida trae aparejado una cantidad infinita de información que puede llegar a saturarte y, así y todo, no podés dejar de leer. Es querer exponer, mostrar y compartir con fotos o texto lo que hiciste, lo que hacés, lo que te sucedió, lo que pensás…
Creo que nunca antes se ha leído y escrito tanto. Claro que ahora se escribe con teclado y muchas veces “tb” “pq” “;)” “jajajaja”, o sea, MAL!
Y yo me siento una esclava porque por más que a veces quisiera “desintoxicarme” de tanta tecnología una y otra vez vuelvo a ella.
Por ejemplo:
A la mañana:
– Chequeo emails, prendo la radio que escucho por internet, mientras leo los diarios, chequeo Twitter, busco trabajo en diferente portales y mando CVs.
A media mañana:
– Si hace falta, hago el pedido del supermercado online. Salgo a correr mientras escucho la radio de Argentina por internet desde el teléfono o escucho música en el mp3. (Ok, sí, sé que podría pasar la música  al teléfono, ya seeeeeeeee)
Al mediodía:
– Miro la tele habiéndola prendido con su control remoto pero si hay algo que quiero ver especialmente y me lo perdí, pongo el iPlayer del canal que sea y miro el programa que quiero.
A la tarde:
– Miro Intrusos por internete. Aprieto un botón del control remoto y se conecta con la compu de Ale y desde ahí veo a Rial y toda la cría en tamaño grande.
A la noche:
– Una mezcla de todo lo demás: escuchamos la radio de Argentina o vemos tele o lo que sea pero al mismo tiempo, estamos cada uno con su laptop chequeando mails, mirando cosas en internet, leyendo blogs, websites varios, etc.
Antes de dormir:
– Después de escribir en mi diario (debe ser, con los quehaceres de la casa, lo único analógico que hago durante el día!), leo del Kindle.
Demás está decir que mando tweets, saco fotos y la subo a internet por wi-fi desde la cámara misma, todo el tiempo tengo la laptop abierta… No hay un día que no esté “enchufada”!
Por ahora lo voy llevando bien, no he tenido algún pico de stress o algo parecido.
Vos cómo llevás tu vida tecno-digital?

Corriendo De Las Excusas

– Pero está nublado…

– Mmm, hace frío…

– Ay, hoy es domingo!

– A ver… No tengo ganas!

– No sé, hoy me siento rara…

– Eh… Eh…

No hubo excusas!

La semana pasada fue mi tercera semana consecutiva de estar corriendo. Me correspondió correr 1′, caminar 2′ y por 21′ en total.
Debo confesar que esta semana me costó. Me costó salir y me costó correr. La primera y segunda semana estuvo todo más o menos normal y estaba muy motivada y contenta.
Pero esta tercera semana que pasó puso a prueba mi fuerza de voluntad. Esta semana se me ocurrían todas las excusas posibles para no salir entonces decidí negociar conmigo misma: intercalar correr con hacer media hora de gimnasia con aerobics por 30′ en casa, siguiendo un video que encontré en YouTube (hay millones, busquen y adopten el que más les guste!)
Lo que noté es que al día siguiente de haber hecho aerobics, cuando me tocaba correr, me sentía más pesada! Me costaba mucho más de lo que me había costado correr las dos semanas anteriores. No se me ocurre por qué.
Sin embargo, no estoy bajando nada de peso: Peso igual que cuando empecé a correr! A pesar de que hay días que bajo algunos gramos y me estoy súper cuidando con lo que como, no consigo bajar!
Peeeero…
Sí noté que el salvavidas está desapareciendo. La panza se está desinflando. Mi derrière… Quiero creer que también.

Insisto: para mí lo curioso es que mi peso no varía.

Con respecto a las excusas y a la fuerza de voluntad, debo reconocer que decidir tener que salir, cuesta. Cuesta sacarse el onesie y cambiarse para enfrentar el frío.

Pero una vez que corrés el primer minuto, ya no lo sentís. Y eso que no salgo muy abrigada: Me pongo calzas de algodón, normales, zoquetes finitos, las zapatillas, por supuesto, una camiseta fina sin mangas y un buzo normal. Y si hace muuucho frío me pongo un pañuelo alrededor del cuello y un par de guantes de algodón y ya.

Otra cosa que noto es que cuando las temperaturas son bastante bajas, me cuesta más respirar y si respiro hondo siento lo mismo que sentís cuando comés una pastilla de eucalipto y después tomás agua: congelamiento interior total!

De todas formas, nada ha sido impedimento para dejar de correr porque lo que se siente una vez que cumplís con vos misma, es insuperable! La sensación de satisfacción, de superación personal (aunque sólo sean más de 20 minutos!) sabiendo que hiciste algo contra tus ganas de quedarte sentada para luego arrepentirte, no tiene comparación!

Y conforme vas corriendo y sosteniendo esta rutina, te das cuenta de que es realmente una tontería dejar de correr un día por el sólo hecho de quedarte sentada mirando tele o… comiendo. Se siente mucho mejor cuando te demostrás que te cuidás. Y más ganas te dan de salir a correr!

Chelsea Buns

Chelsea Buns.

No te gusta cocinar o te gustaría pero te da fiaca? No querés estar mucho tiempo en la cocina? Querés que la comida se haga sola?
Bueno, algo de eso podés disfrutar si hacés los Chelsea Buns.
Estos bollitos son muy ricos y te permiten ser muy creativa con el relleno. Son fáciles de hacer pero llevan su tiempo, lo que no quiere decir que vas a tener que estar todo ese tiempo en la cocina. Son ideales para hacer mientras estás ocupada haciendo otras cosas o pintando una silla, no sé.
Leyendo el procedimiento, te vas a dar cuenta por qué.
Ingredientes
500g harina de fuerza, la que se usa para hacer pan
1 cucharadita de sal
7g de levadura en polvo
300ml leche
40g manteca
1 huevo
1 poquito de aceite
Para el relleno
25g manteca derretida
Ralladura de 1 naranja

75g azúcar negro
2 cucharaditas de canela en polvo
300g de frutas abrillantadas o pasas de uvas cortadas en pedacitos
Procedimiento
– Mezclar la harina y la sal y hacer un hueco en el medio y agregar la levadura.
– Calentar la leche y manteca hasta que la manteca se derrita. Esperar a que se entibie (muy importante!)
– Agregar el líquido a los ingredientes secos y mezclar hasta que se mezclen bien los ingredientes y por último, el huevo.

– Amasar por unos 5 minutos hasta tener una masa lisita.

– Tomar otro bowl y pasarle un poquito de aceite. Acomodar la masa, tapar y dejar levar por 1 hora o 1 hora y media.
Entonces podés aprovechar para hacer otras cosas mientras…
– Enharinar la mesada y amasar la masa hasta hacer un rectángulo y ahora viene la parte linda.
– Pintar la masa con la manteca derretida.

Espolvorear primero con la cáscara de naranja, luego con el azúcar negro mezclado con la canela.

Luego con la fruta seca cortada.

En el supermercado encontré unas frutas muy ricas.

Yo no soy muy afecta a la fruta abrillantada pero estas frutas secas, me encantan!

Los 300g de frutas cortadas en pedacitos.

– Enrollar y cortar bollitos de unos 4cm y poner sobre una placa enmantecada o sobre papel manteca o lo que tengas para que no se peguen.
– Dejar que se leven por 30 minutos.
Podés, otra vez, hacer otras cosas mientras…
Acá fue cuando comprobé que olvidarme de entibiar la leche hizo que estando caliente “mate” la levadura y eso hizo que no se levaran más. En fin…

Por eso se ven medio flaquitos…

Después de hornearlos, los saqué y no tenían mucha pinta aunque estaban más gorditos…

Para darles un makeover, calenté una cucharada de mermelada de damascos con una cucharada de agua, lo colé y usé esta mezcla para pintar los bollitos.
Y con 4 cucharadas de azúcar impalpable y apenas 3 gotitas  de limón, pude hacer un glaseado que terminó de dejarlos apetitosos!

Te animás?

    

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