Anochecer En Venecia

(Escrito el viernes pasado)

La brisa cálida de la noche me despeina. Las luces tenues de algunos edificios se reflejan sobre el agua del canal. Las terrazas de algunos restaurants están iluminadas sólo por velas y nosotros… estamos en Venecia.

Hay algo que hace que con la mirada busque a alguien. O a muchos.  Tal vez sea en la cara de la gente, no la de los turistas. O en la cara de quien tiene que controlar los pasajes y no lo hace: Un hombre cansado, algo encorvado pero con fuerza suficiente para amarrar el vaporetto en cada parada.

Respirar Italia conmueve hasta mi última fibra. Estar en tierra de los ancestros se siente como un temblor interior que atenta con la caída de mis lágrimas contenidas.

Recién llegada a Venecia y me acuerdo de mi viejo. Y quisiera volver con él a mi infancia.