La No-Reacción

Así como hay gente que lo que diga te cae horrible,  hay gente que te puede decir cualquier cosa y una no reacciona mal… O directamente no reacciona!

No sé si me sedaron sin que me haya enterado o que la persona que me hizo los comentarios me es indiferente… Cuando digo que me es indiferente no es que la estoy despreciando, simplemente que no tengo ningún tipo de relación con ella más allá de lo estrictamente correcto.

Hasta puedo llegar a decir que me causó gracia porque, sinceramente, no lo tomé como maldad de su parte, sino simplemente fue sincera a su manera. Todo se dio de forma muy natural a su personalidad.

Será que ahora ando tranquila que no me lo tomé a mal? Será que no me importó?

A casa viene cada tanto una señora ecuatoriana que me ayuda  a limpiar. Como en estos momentos no estoy trabajando, me preguntó si me quedaba en casa para tener hijos.

– No! La verdad que no, le respondí.

– Pero por qué?

– Mmmmm… Porque no, ni lo pensé.

– Pero cómo? No puede?

– Lo que sucede es que ya tengo 42 años…

(La verdad, no sabía cómo zafar y con cada respuesta de compromiso que daba -no tengo confianza para contarle mi vida!- pensé que se terminaba el diálogo… pero no!)

– Pero…

– Ya hace 10 años que me casé, estamos acostumbrados a estar solos y una ya está grande.

– Pero no le gustan los chicos? No tiene sentimientos? (Juro que este último comentario casi me hace largar una carcajada!)

– No, no es éso.. ya estoy grande…

Increíblemente no me enojé. Lo dejé pasar y no me ofendí. Lo cual me dio que pensar cuándo uno se ofende o no, cuándo uno reacciona mal o bien o no reacciona. En este caso, se dieron las siguientes condiciones:

  • Estaba tranquila.
  • Me agarró de sorpresa.
  • No me pareció que fueran comentarios con malicia.
  • Tenía ella una genuina curiosidad.
  • No tenía ganas de andar explicando mi vida.

Creo que si me hicieran un comentario con malicia puedo llegar a no reaccionar tampoco (soy de tránsito lento para algunas cosas!!!) aunque sí me llenaría de mucho enojo luego, cuando se me pase la sorpresa. Es que creo que cuando no me espero mala onda y sucede, me quedo atónita y me amargo después.

Pero en este caso no fue así… no?

Vos cómo hubieras reaccionado?