Cómo Sigue La Dieta

Sigue! Sigue!

Sigue bien y estoy contenta!

En la segunda fase de la dieta Dukan incorporás verduras y no les miento, ese primer día que me preparé una ensalada, temblaba de la felicidad! Para mí las verduras y frutas son esenciales aunque en esta fase no podés comer frutas todavía. También debés tener un día de carne/proteínas solas por semana pero para la forma en que quiero bajar yo, como leí en el libro, debo tener dos días, lunes y jueves.

Yo quiero bajar despacio, no tanto y según el libro, la segunda parte que lleve más días con dos de proteínas, es ideal para las que tenemos caderas importantes.

Les comento cómo fue esta fase: He notado que no tengo hambre, que no me muero de hambre salvo cuando es la hora de comer y como no como porque sí, no me da ansiedad. De Ale había adoptado la costumbre de sentarme a ver la tele y mientras comer algo. Ahora, no. No como si no tengo hambre.

Creo que es porque no como ni harinas ni papas ni arroz ni azúcar. No me muero por comer nada con harina, no me muero por comer postres ni tortas! No-lo-pue-do-cre-er.

De todas formas, he adaptado un poco las cosas: descubrí las gelatinas, así que después de almorzar o cenar suelo comerme un potecito de gelatina, a algunas les agregué frutos rojos así que me hago unos lindos aspics dulces. También me permito comer el pollo con piel. No concibo comer el pollo pelado!  

Claro que ha habido tentaciones, sobre todo con ocasiones sociales. Se acuerdan que tomé el té en Harrods? Bueno, ahí estaba en plena segunda etapa pero tampoco quería no ir por los familiares. Comí lo que tenía que comer, sin culpas y al otro día seguí con la dieta. Increíblemente, no subí. Pero porque seguí cuidándome. Permitirme ese desbarranco no fue excusa para decir “Bueno, no sigo nada con la dieta, si no la respeté…”

Después estuvo el Pageant. Ahí comí pero nada con pan. Bueh, tampoco comí tanto. Es que me lleno enseguida!

Después estuvo el cumple de Ale. Comí un pedacito de la torta para probar cómo me había salido, comí un par de sandwiches de miga hechos por mí, un poco de tarta y creo que una porción de tiramisu y el postre con sabor a rosas.

Y ayer un muffin de unos que hice para llevar a la casa de una amiga.

Además me fijé que si como algo con harina como poquito, nada que ver con las súper porciones de antes ni tampoco repito. No me dan ganas, no sé. Es algo que siento que está en mi inconsciente, no puedo comer tanta cosa con harina. Es como que se me hizo parte del metabolismo no comer pan ni tortas ni arroz y sólo los pruebo cuando es una ocasión especial y así y todo no como mucho.

Bueno, mi peso oscila entre 200 gramos más un día o 200 gramos menos otro, pero he bajado. Tampoco quiero bajar mucho, no puedo ya que sería poner en riesgo mi salud pero compruebo en mi cuerpo que esta dieta es efectiva. No tengo más panza, se me afinaron las piernas y la cintura y se me achicó la zona que utilizo para sentarme. A las caderas todavía no las medí.

Después de estos veintipico de días, entré a la fase tres donde tenés una comida celebración por semana, podés comer dos rodajas de pan integral, 40 gramos de queso y una porción de frutas por día y seguir  con un día mínimo de proteínas exclusivamente.

Sinceramente, no he incorporado el pan por temor a que me vuelvan las ganas de comer de más. A la mañana tomo mi infaltable mate cocido con leche y una rodaja de queso o de fiambre magro, como el pastrón. Al mediodía carne con ensalada y a la noche carne con ensalada y/o verduras hervidas. O un guiso de carnes con verduras, sin arroz. Cosas así.

Me parece que esta dieta es más para adoptar como modo de comer en tu vida que para bajar de peso solamente. Porque generalmente, uno sigue una dieta y la cumple y cuando la abandona… Ahí creo que es cuando recuperás todo lo bajado.

Creo que lo que te alecciona son esos 5 días de proteínas puras al comienzo: Si podés llevar adelante 5 días así, podés sobrellevar cualquier fase de la dieta!