Apple Pie Para Dummies

 Más fácil, imposible!

El apple pie o pastel de manzana se me hace que es como la pizza casera: cada cual tiene su receta, cada cual tiene su variante y los ingredientes se van poniendo a ojo.

Hay quienes tienen una receta que se viene pasando de madre a hija; habrá otros que la hacen de memoria.

En mi caso, nunca fui muy fana de la tarta de manzanas porque muchos le agregan canela o pasas de uva. La canela, la puedo pasar. Las pasas, no. Entonces muchas veces no la comía y no se me hizo costumbre.

Tampoco era algo que cocinara mami muy seguido. Pero sí recuerdo una tarta de manzanas riquísima que hizo una vez y nunca más! A veces ella tomaba su libro de recetas Burda, que todavía tiene, y se ponía a experimentar. Le salía todo riquísimo, pero por algún motivo, no era de repetir recetas.

Pero algo hay que hacer cuando comprás muchas manzanas y recordás luego que estás en ese período de la dieta en que no podés comer frutas… Antes que tirarlas, hay que hacer algo…

Ok, un pastel de manzanas. Pero también tenía dando vueltas unas planchas de masa filo, unas que vienen en una caja de 250 gramos, aproximadamente 12 planchas.

Con poca confianza en mí misma, me puse manos a la obra. Y olvidé sacar fotos del proceso. Y me arrepiento!!!

Porque era tan fácil que pensé que no iba a salir bien!

Pero les cuento cómo hice.

(La explicación lleva más tiempo que hacerlo!!!)

Tomé un molde de unos 20cm de diámetro, de base desmontable y lo rocié con ese producto que tengo para que nada se pegue. Si no, se puede enmantecar.

Luego derretí manteca en un bowl.

Tomé la masa filo y puse una plancha en el molde y los extremos caían hacia afuera.

Pinté la base y los costados con manteca y le superpuse otra plancha de masa y así con todas.

No importa que la masa se rompa porque se pueden ir pegando los pedacitos con manteca todo el tiempo. Siempre se tiene que pintar con manteca antes de superponer una plancha de masa.

Los extremos que quedan afuera, no se pintan… todavía.

Una vez que se usó toda la masa, cortar bien chiquito y finito, las manzanas. Al que le guste, que le agregue canela y pasas de uva. Yo usé nada más que las manzanas y crudas, no las cociné previamente.

Cuando puse todas las manzanas cortadas, comencé a  traer los extremos de la masa para adentro, sobre las manzanas. Y así con cada extremo, pero también los fui pintando con manteca, para que se vayan pegando.

Se tapa todo muy lindo y la puse al horno a 180 grados, por temor a que se quemara.

Estuvo adentro del horno como 1 hora y media! Es que se ve que esa no era la temperatura ideal pero por haber estado cocinándose tan lento es que salió una tarta de manzanas perfecta, riquísima, crocantísima y doradísima!

Recién salida del horno. Ahí se ve cómo se fue superponiendo la masa.

Y cocinada toda pareja! La masa y las manzanas.

Deliciosa!