Té En Harrods

Tuvimos la dicha de que vinieran  a visitarnos unos familiares y fueron unos días donde revisité Londres y sigo sin quejarme, eh, me encanta tanto vivir aquí como pasearla cual turista!

Mis familiares la pasaron muy bien y querían coronar su paseo como corresponde: yendo a tomar el té el último día. También ese día iban a conocer Harrods entonces se me ocurrió por qué no tomarlo allí. Me fijé en el sitio web y me pareció que el The Georgian Restaurant era una buena opción porque ofrecía tomar el té en una especie de terraza y dije “Genial! Mientras tomamos el té, observamos Londres. Qué lindo!”.

Hice la reserva por internet, me llegó un mensaje de texto con la confirmación y un código y al día siguiente, después de pasear por Knightsbridge y sacar muchas fotos, fuimos para Harrods.

Mis parientes estaban un poco preocupados con la vestimenta: Zapatos? Maquillaje? Está bien este pantalón?

Es que para entrar nomás a Harrods hay que seguir cierta regla y está escrito a la entrada: No se puede entrar con ojotas, con pantalones rotos o raídos y las mochilas no se pueden usar sobre la espalda ni se puede entrar con bolsos grandes.

Si estás prolijo y tenés bolsos o bolsas pesadas no hay problemas porque hay unos lockers donde dejar todo y pasear tranquila.

Por lo demás, encontrás gente vestida como en todos lados: normal. Podés entrar con zapatillas o zapatos cómodos, jeans, nor-mal, no necesitás estar producida mientras estés prolija.

Pues allí fuimos y al llegar al cuarto piso donde está el restaurant, no tenían registrado mi nombre… Oh. Les mostré mi mensaje de texto en el celular y la maitre d’ dijo: “Ah, nosotros mucho no nos fijamos en eso…” como diciendo que muchas veces no les llegan la información de quienes hacen las reservas por internet. De todas formas, vimos que mucha gente no había.

 Es hermoso! Esta es una sección donde no había gente.

Nos querían sentar allí pero yo aclaré que había reservado para tomar el té en la terraza. Ok, no hubo problemas, nos prepararon tres mesas juntas, éramos mis dos familiares, Sergio, Florencia y yo.

Cuando llegamos…

… Y… No sé… Esta es otra sección de la terraza donde no había gente.

La verdad, hubiese preferido adentro! Tener esas ventanas tapiadas finamente de blanco no es una linda vista pero todos estaban contentos con estar en Harrods así que yo me sumé a la alegría.

Nos dieron el menú de los tés y una vez que todos elegimos el que íbamos a tomar, llamé al mozo para decirle.

Azúcar blanco y moreno. Dónde están las pincitas para agarrar los cubos?!

Eh… falta pulir el colador!

Pensé que la vajilla no iba a ser taaan promedio…

Lo que importa: la pastelería, ñam!

Acá ya habíamos comido algo.

La pastelería fue generosa, teníamos dos scones, cinco pequeñas tortas dulces y cinco clases de sandwiches, todo eso para cada uno!

Los sandwiches.

Los scones con o sin frutas, muy bien hechos.

Lo dulce, lo más rico a mi entender!

La calidad de la repostería era muy buena pero un té se empieza por los sandwiches.

Yo, haciéndome la canchera, les señalo: “Estos son los típicos cucumber sandwiches, son de pepinos” y todos tomamos uno y mordimos… Y yo puse cara rara: “De pepino? Estás segura?”

Flor y yo nos miramos y seguíamos probando y lo que menos gusto tenía era a pepino, parecía pera o ananá. Lo abrí y vi que tenía un poco de rúcula y algo que parecía pepino pero era dulce!

Bueh, de todas formas como la conversación y la compañía eran amenas y lo demás estaba rico, me olvidé del sandwich de pepino dulce.

Pero me quedé con la espina y antes de irnos llamé a otro mozo para preguntarle qué habíamos comido. Cuando dijo “cucumber sandwich” le pregunté si le habían puesto algo dulce y no me supo explicar como tampoco me supo explicar los ingredientes de los demás sandwiches, su inglés era muy limitado, sinceramente no le entendía así que igual le agradecí pero me quedé con más dudas que antes!

(Ojo que acá no se considera malos modales preguntar qué ingredientes tienen las comidas, no lo toman a mal.)

Es más, me pareció que por ser Harrods uno espera un servicio wow, a la altura de otros sitios donde hemos tomado el té y donde ves más o menos las mismas cosas y donde todos se comportan de la misma forma: Tenés una vajilla que se destaca, el servicio limpísimo, los mozos que al traerte lo que vas a comer te explican al detalle qué es cada cosa…

Pero bueno, diría que el servicio de Harrods es standard, muy standard y estuvo bueno ir para saber cómo es y volver… eh… no sé…

Lo mejor fue la compañía! Aquí con Florcita y las pancitas llenas.