Perlitas de Edinburgh

  • Me gustó Edinburgh, es una ciudad linda y tranquila. Al principio te da la impresión de que es muy sucia porque la piedra de muchos edificios está ennegrecida pero no es por la polución. Supongo que es la característica de la piedra que si no la pulís, se pone negra.

  • Nos llamó la atención que haya muchos edificios estilo griego clásico que tienen la apariencia de ser gubernamentales pero, en realidad, son negocios. El Hard Rock Café es un ejemplo. De afuera parece, no sé, la municipalidad pero te acercás y ves el cartel de que es el famoso restaurant.

  • Me cuesta entender escocés! Tampoco me maté en comprender porque si interactuaba con alguien era para comprar algo o preguntar una cosa específica. Los escoceses tienen una forma distinta de pronunciar, la r la pronuncian como nosotros y las sílabas son bastante diferentes que en inglés. 

  • Cuántos españoles por todos lados, trabajando o paseando! Y se nota que son de ir seguido porque es la primera vez que en una ciudad europea veo que hay guías impresas en el idioma local y en español. Muchas guías.  

Les paso un resumen con fotos explicadas:
 Hermosa foto sacada por Ale desde el avión. Allí, esa rayita azul, es el yate Britannia.
Es muy común en Gran Bretaña que haya muchos bancos, sobre todo en iglesias y parques, que tengan dedicatoria a alguna persona fallecida. Estimo que son los familiares quienen prefieren donar un banco y ponerle una chapita con el nombre de quien quieren recordar.
Caminando por Princes Gardens, paso por al lado de uno que parecía uno del montón…
 Sin embargo, me acerqué a mirar… Menos mal!

 Qué sorpresa!

En el parlamento encontramos dos esculturas de la cabeza del poeta Robert Burns, de tamaño natural, en dos colores.

 Hecha con fósforos sin usar.

Hecha con fósforos quemados.

Así como en Londres está el Albert Memorial (blanco, dorado) aquí tienen este edificio precioso, un monumento a Sir Walter Scott.

 Lástima que el detalle no se puede apreciar porque la piedra está negra… Y mi cámara sucia!

La parte de atrás de St. John’s Church.

No entiendo estos balcones.

Siempre se tiene la impresión de que no se vio todo por eso estoy segura de que en algún momento vamos a volver a Edinburgh donde nos sentimos muy a gusto.