Edinburgh Día 1

 

En realidad, nuestro día 1 en Edinburgh, Escocia, fue ayer cuando llegamos a la tarde. Pero estábamos cansados después del vuelo, salimos a caminar un ratito y fuimos a cenar así que el día 1 con respecto a paseo propiamente dicho ha sido hoy.

No sé qué nos pasa últimamente, que nos cansamos enseguida o nos tomamos todo con más calma. Hoy le costó arrancar el día a Ale. Después de desayunar se hizo una mini mini siesta en el sofá de la habitación hasta que casi al mediodía, se despertó y salimos a la ciudad.

Lo primero que hicimos fue ir a visitar y recorrer el Edinburgh Castle, un castillo maravilloso, tan bien conservado, que está bien arriba en la ciudad, que domina la vista, que parece esculpido de las rocas que lo sustentan.

Vista desde Princes Street.

Se calcula que el castillo está desde el año 1093 aunque ya en tiempos romanos había en este lugar un tipo de dominio de la gran roca volcánica, llamada Castle Rock.

Lo recorrimos ayudados de una audio guía con la información justa y para nada aburrida.

La vista que se tenía de la ciudad era preciosa!

No es cierto?

Bueno, es que los edificios son preciosos!

El castillo por dentro tiene secciones muy interesantes:

Este edificio fue hospital.

Esto alberga monumentos y listas de escoceses caídos en guerra.

 
 Esta es la parte de atrás.

 Un museo de este regimiento.

Y también este lugar alberga las joyas de la Corona Escocesa, que no son tantas como las que hay en The Tower of London pero son igual de majestuosas: se trata de una corona, un par de sables y tienen una historia muy interesante ya que más de una vez fueron escondidas para que no fueran encontradas, notablemente durante la Segunda Guerra Mundial.

Aquí se guardan las joyas.
Este es un cementerio de perros de soldados.
 No me iba a perder la oportunidad de sacarme una foto con ellos! Me preguntaron si me quería tomar de sus brazos y les dije que sí!

Al salir, pasamos por la tienda de regalos y mirando unos libros para niños, escucho a mi lado a dos señoras hablando y una de ellas le leía  a la otra en voz alta una historia del libro y por la pronunciación me dí cuenta que eran de Argentina y por el entusiasmo, que eran teachers… como yo!

Con toda alegría les dije: “Ay, teachers de Argentina!”

Ellas me preguntaron: “Vos también sos teacher?”

“Sí!,” les dije, “pero vivo acá… Bah, en Londres.”

Fue decir eso y como si yo hubiese desaparecido. Las dos volvieron a mirar el libro y yo… bueno, decidí ir a mirar otras cosas. De todas formas, antes de irnos, le dije a Ale: “Esperá que voy a saludar a las chicas.”

Pasé por detrás de ellas que seguían con el libro (qué hincha que soy!) y les dije (y juro que no fue bajito, yo hablo fuerte) “Chau, chicas, suerte…” Y me sentí la mina más tonta del mundo! Ninguna de las dos se dio vuelta!

Le pregunté a Ale “Pero por qué?” Y él me dijo que no bien mencioné que vivía en Londres, cambiaron la cara. Y yo sorprendida le pregunté si había sonado antipática cuando dije eso. “No, para nada,” me dijo él.

Sinceramente, me dejó un poco triste toda la tarde.

Aunque él tuvo más suerte: Vio dos chicos súper fanáticos de AC/DC y les preguntó si se podía sacar una foto con ellos y les dijeron que sí! Sin dramas!

 
Fanáticos ellos? ;D

Luego seguimos paseando por la ciudad.

North Bridge.

East Princes Street Gardens.

Otra sección de los jardines.

Y al final se encuentra la National Gallery of Scotland.

Caminamos también una parte de la Royal Mile, una calle donde hay muchos negocios de souvenirs, restaurantes, edificios y monumentos.

Royal Mile.

Y aquí estoy en el hotel, relatando la crónica de este día y espero les haya gustado y no haber sonado muy petulante!!!