Éxito Inesperado

A veces pasa, no?, que planeás algo con mucha anticipación e imaginás que todo saldrá perfecto, pero al momento de la presentación formal no causás el efecto esperado. O puede pasar que algo que preparaste poco o a lo que no le tenías mucha fe, cae buenísimo.

Bueno, me pasó esto último.

El sábado fue el cumpleaños de mi primo Sergio y ese mismo día me llegó el pedido del supermercado. Tenía tiempo de hacerle un tiramisú como me había pedido pero se cambiaron los planes y en vez de venir él a la tarde, se decidió venir al mediodía así que quise que el postre estuviera listo para después de comer.

Decidí entonces buscar una receta para el tiramisú y me dí cuenta de que no tenía crema de leche pero sí (menos mal!) queso mascarpone. Entonces busqué una receta de tiramisú sin crema y encuentro una donde dice que el tiramisú original NO LLEVA crema.

Ah, bárbaro!

Pero sí lleva una mezcla de yemas con azúcar. Eso, debo confesar, no lo sabía y nunca había probado esa mezcla… Encima, Sergio tiene paladar negro, es increíble cómo degusta la comida y te dice la crítica (positiva o negativa) justa, te sabe decir qué le falta o le sobra, así que yo quería hacer algo bien pero a la vez dejarlo contento.

Me puse manos a la obra igual…

Ingredientes

– Vainillas, cantidad necesaria.

– 300ml café disuelto o café espresso. Yo mezclé 200ml de café con 100ml de amaretto.

– 250g marscapone, temperatura ambiente.

– 2 yemas.

– 2 claras.

– 50 gr de azúcar fina.

– Cacao en polvo, cantidad necesaria.

Procedimiento

– Batir las claras a punto nieve firme.

– Batir las yemas con el azúcar a punto cinta o letra.

– Mezclarle a la crema de yemas el mascarpone y luego, suavemente y con amor, incorporarle las claras batidas a nieve.

– Mojar las vainillas en la mezcla de café y amaretto y armar el tiramisú: una capa de vainillas, otra de crema, alternando.

– A la heladera por 5 horas por lo menos o toda la noche.

Ahí estaba el problema! Cómo hacíamos si Sergio venía a almorzar a las 14hs! Me arriesgué y metí el postre en el freezer.

Sergio vino, almorzamos y cuando terminamos saqué el postre y lo dejé a temperatura ambiente mientras hacíamos sobremesa. Pensé que así se iba a descongelar un poco, pero mi sorpresa fue que no estaba congelado! La temperatura era la fría ideal!

Buenísimo!

Enseguida nos servimos nuestras porciones y lo cubrimos con el cacao en polvo!

Ñam!

El veredicto? A Sergio le encantó! Me dijo que nunca había probado un tiramisú (su postre preferido) tan suave, tan equilibrado en sabor y tan delicado que se deshacía en la boca.

Así que lo recomiendo totalmente!

Feliz cumple, Sergio!