French Toast

Probé French Toast por primera vez en nuestro último día en San Francisco, cuando fuimos a desayunar a Mama’s.

Mi French Toast se llamaba Chocolate French Toast y vi por qué: la tostada era en realidad dos rebanadas gruesas de una torta de chocolate horneada en esos moldes largos donde se hornea pan que se corta en rodajas.

Es una delicia que te noquea y te deja satisfecha hasta la tarde: sobre dos rodajas había banana, frutos rojos, manteca un poco derretida, un poco de salsa de chocolate y para que sigas endulzando, syrup aparte. Menos mal!

Era una montaña de comida!

Y este domingo pasado, nos levantamos ya sabiendo que íbamos a visitar la otra cara de Notting Hill así que decidimos desayunar bien pero no tenía ganas de hacer un desayuno con bacon y huevos. Vi que Ale había comprado una horma de pan de leche cortada en rodajas gruesas así que se me ocurrió preparar un French Toast para cada uno.

Es de fácil!

Ingredientes

– 1 huevo por cada rodaja.

– Rodajas de pan del día anterior, mejor. Las rodajas acá son grandes y gruesas, eh.

– Ralladura de naranja o limón. (Les recomiendo naranja)

– Manteca para “mojar” la sartén.

– Canela, unas gotas de escencia de vainilla, nuez moscada si quieren, o cualquier otro condimento. Está bueno un toquecito de sal para realzar el sabor de las demás especias.

Procedimiento

– Batir los huevos con las especias, un poco de ralladura de naranja y escencia y sal.

– Remojar una rodaja de pan, de un lado y del otro. Buscar que la rodaja quede bien húmeda pero que tampoco se desmigue.

– Trabajar con una palita, no con tenedor.

– Poner un poquito de manteca sobre una sartén y cuando esté derretida y caliente, deslizar el pan mojado en huevo para que se cocine de un lado y luego del otro. Dependiendo del grosor, se hará más rápido así que no se sienten a leer o se distraigan con nada.

– Sacar, y en mi caso, las puse sobre papel absorbente.

– Y se decora con lo que te guste!

Ale quiso su tostada con rodajas de bananas y frambuesas. Le tiré unos hilos de syrup por arriba y espolvoreé un poquito de azúcar impalpable que siempre queda lindo.

La tostada de Ale.

Yo me copé con bananas, frambuesas, pulpa de un maracuyá (o fruta de la pasión), un poquito de ralladura de naranja (que me encantó cómo le dio frescura a la tostada), azúcar impalpable y syrup.

Mi tostada.

Es, dentro de todo, liviano si es que sólo comés una tostada. Si te hacés dos, te bajás de la silla rodando. Pero va en gustos o en qué ajetreado sea tu día por venir.

Te animarías a hacerla este invierno?