“En Quién Me Bajo?”

No, no hará falta preguntar así cuando viajemos en subte durante los Juegos Olímpicos aquí en Londres…

Para celebrar el inminente comienzo de los Olímpicos, Alex Trickett y David Brooks cambiaron los nombres de las estaciones de subte por los de diferentes atletas y deportistas de todo el mundo y lo llamaron The Underground Olympic Legends Map e incluye no sólo a quienes hayan ganado alguna medalla sino a otros que se hayan lucido por su capacidad.

Argentinos presentes en el mapa!

No es que en julio y agosto aparecerán los mapas y la gente tendrá que guiarse así, no. Esto es sólo una conmemoración y una buena forma de que la empresa recaude fondos…

Para los coleccionistas y fanáticos del subte (los hay, el subte de Londres tiene fans en todo el mundo!) es uno más para agregar a su colección porque no es la primera vez que se cambian los nombres de las estaciones para conmemorar tal o cual cosa.

Por ejemplo, en 2007, Kit Grover y un académico de Cambridge, Hester Lees-Jeffries decidieron cambiar algunos nombres de estaciones por personajes de Shakespeare. Lo hicieron para la Royal Shakespeare Company y luego ese diseño lo imprimieron sobre tazas, remeras, diferentes souvenirs que uno compra, compra y compra. Está bueno porque las “líneas” son categorías: villanos, amantes, madres, guerreros…

El diario The Guardian, en 2006, diseñó otro con nombres de estrellas de la música, incluyendo a The Rolling Stones, Michael Jackson, Jamiroquai, etc.

El más famoso se llama The Great Bear diseñado en 1992 y que incluye nombres de celebrities, filósofos, científicos, etc.

Hay muchos más pero mi favorito es uno que se diseñó en 1987 por el ilustrador Paul Middlewick, quien no cambió los nombres de las estaciones sino que con su imaginación se dedicó a buscar animalitos diseñados por las líneas del subte!

Se llama Animals On The Underground y acá les muestro un ejemplo:

This is a cat. 😀

Sentirse Una Reina

Cuando Tita está enojada o se siente incómoda, busca sentirse bien. En Londres, un psiquiatra es caro; un psicólogo, inexistente así que si quiere sentirse mimada o escuchada, Tita enfila para los shoppings y/o ciertos negocios.

Pero no lo hace para gastar (mucho).

Es porque aquí los empleados tratan bien al cliente. Tenés alguna excepción pero la llegás a encontrar y pedís con el supervisor y viene, eh, y se deshace en disculpas. Tontos no son, te aclaro, así que no te enojes por algo irrazonable porque con educación pero firmes, te lo van a hacer saber. Y con modales de royal, son capaces de acompañarte a la puerta.

Tita te comenta que los mejores lugares para sentirse una reina y el centro de atención, es ir a los negocios más caros. Ahí es donde mejor te atienden.

Acá no importa cómo estás vestida porque nadie se juzga por lo que tiene puesto. Mientras estés limpia, está todo bien. Y te tratan de maravillas. Podés preguntar sobre tal o cual cartera, zapato, lo que sea y te lo muestran, te lo describen, te lo hacen probar, te lo explican, etc. Si decidís no comprar, no hay problemas, nadie se ofende ni se te pone mala cara. Te lo juro. Probá cuando estés en Londres.

Otro sitio donde te tratan divine es en la cadena John Lewis. Ahí hay siempre un señor o una señora con una banda que les cruza el pecho, como esas que les ponen a las que coronan Miss Universe o lo que sea y si te acercás a preguntarle dónde comprar tal o cual cosa, siempre están con una sonrisa franca, con modales y vocecita delicados para responderte tus dudas. Y los empleados que te cobran, también, son increíbles!

También te podés dar una vuelta por Waitrose, un supermercado posh que no necesariamente significa que sea más caro. Y en Marks and Spencer, otro supermercado bien British.

En general, en cualquier lugar te atienden bien y al terminar tu día de roteiro por los negocios, te aseguro que la sonrisa de todos se te pega en la cara! Y te sentís mejor!

Canalizando El Enojo

A veces ando muy nerviosa y me enojo y me pongo más ansiosa. Me enoja sentirme nerviosa y ansiosa y me pone mal estar enojada y por eso, me pongo más nerviosa y ansiosa. Es un círculo vicioso.

Todos tenemos épocas o etapas en la vida en que andamos enojados y las razones a veces pueden estar fuera de nuestro control.

Ale está harto de pedirme que vaya a yoga o haga meditación. Ya traté de ir a yoga, fui dos veces y, sinceramente, no me convenció. No es para mí. A mí lo que me desintoxica psicológicamente es correr en la cinta escuchando música. Me hace bien. Pero estoy vaga. No voy. Me da fiaca. Me borré del gimnasio. Aunque últimamente están haciendo días lindos y me dan ganas de retomar la actividad física…

Por lo pronto, lo que me pasa cuando estoy enojosa con una situación que no puedo controlar es hacer algo. Eso sí, no puedo cocinar si estoy enojada porque no me sale nada o me sale todo mal. Entonces si estoy tensa por una situación que se dio con una persona en particular, pienso qué puedo hacer yo para ser mejor que esa persona.

Ay, suena horrible, lo sé…

Por ejemplo, si la persona es antipática, yo con esa persona o con otras soy súper simpática y pienso: “Tomá. No soy como vos”. O hago algo o disfruto de algo que sé que la otra persona no puede y pienso: “Tomá. Yo sí puedo y vos no.”

Tal vez no sea la mejor estrategia esto de hacer algo desde el rencor o el enojo pero a mí me ayuda porque neutraliza esos sentimientos tan negativos.

Aunque quisiera tener una estrategia más saludable, por ahora se me ocurren estas.

Y a vos qué se te ocurre?

French Toast

Probé French Toast por primera vez en nuestro último día en San Francisco, cuando fuimos a desayunar a Mama’s.

Mi French Toast se llamaba Chocolate French Toast y vi por qué: la tostada era en realidad dos rebanadas gruesas de una torta de chocolate horneada en esos moldes largos donde se hornea pan que se corta en rodajas.

Es una delicia que te noquea y te deja satisfecha hasta la tarde: sobre dos rodajas había banana, frutos rojos, manteca un poco derretida, un poco de salsa de chocolate y para que sigas endulzando, syrup aparte. Menos mal!

Era una montaña de comida!

Y este domingo pasado, nos levantamos ya sabiendo que íbamos a visitar la otra cara de Notting Hill así que decidimos desayunar bien pero no tenía ganas de hacer un desayuno con bacon y huevos. Vi que Ale había comprado una horma de pan de leche cortada en rodajas gruesas así que se me ocurrió preparar un French Toast para cada uno.

Es de fácil!

Ingredientes

– 1 huevo por cada rodaja.

– Rodajas de pan del día anterior, mejor. Las rodajas acá son grandes y gruesas, eh.

– Ralladura de naranja o limón. (Les recomiendo naranja)

– Manteca para “mojar” la sartén.

– Canela, unas gotas de escencia de vainilla, nuez moscada si quieren, o cualquier otro condimento. Está bueno un toquecito de sal para realzar el sabor de las demás especias.

Procedimiento

– Batir los huevos con las especias, un poco de ralladura de naranja y escencia y sal.

– Remojar una rodaja de pan, de un lado y del otro. Buscar que la rodaja quede bien húmeda pero que tampoco se desmigue.

– Trabajar con una palita, no con tenedor.

– Poner un poquito de manteca sobre una sartén y cuando esté derretida y caliente, deslizar el pan mojado en huevo para que se cocine de un lado y luego del otro. Dependiendo del grosor, se hará más rápido así que no se sienten a leer o se distraigan con nada.

– Sacar, y en mi caso, las puse sobre papel absorbente.

– Y se decora con lo que te guste!

Ale quiso su tostada con rodajas de bananas y frambuesas. Le tiré unos hilos de syrup por arriba y espolvoreé un poquito de azúcar impalpable que siempre queda lindo.

La tostada de Ale.

Yo me copé con bananas, frambuesas, pulpa de un maracuyá (o fruta de la pasión), un poquito de ralladura de naranja (que me encantó cómo le dio frescura a la tostada), azúcar impalpable y syrup.

Mi tostada.

Es, dentro de todo, liviano si es que sólo comés una tostada. Si te hacés dos, te bajás de la silla rodando. Pero va en gustos o en qué ajetreado sea tu día por venir.

Te animarías a hacerla este invierno?

El Otro Notting Hill

Quién no escuchó alguna vez el nombre de este barrio de Londres? Aún quienes no hayan visto la película, estoy segura.

Todas nosotras caímos rendidas ante la sonrisa de dientes desprolijos y ojitos tristones de Hugh Grant cuando lo descubrimos en Four Weddings And A Funeral (Cuatro Bodas Y Un Funeral) y, para las que somos profesoras de inglés, ver algo tan lindo hablando británico… imposible resistirse.

No hay mujer que venga a Londres que no planee visitar Notting Hill y cuando llegan, van derechito para Portobello Road.

Sinceramente, esta parte de Notting Hill con sus mercaditos y el número de gente que la pasea los fines de semana, corre el riesgo de decepcionar a más de una fanática de la película. Esta sección no es tan wow a mi parecer, sólo está bueno si te gustan las antigüedades o comer rico de parado y sin ir al baño y mirar baratijas.

No hay rastro alguno de la película, ni siquiera la puerta azul (que fue vendida hace añares por EBay por el dueño de casa harrrrrrrto de que le sacaran fotos) ni siquiera el negocio de libros de viajes sobre el cual se inspiraron para la película. Hace poco leí que cerró.

Si esperás cruzarte a Hugh, olvídalo. Aunque nunca se sabe… Pero te imaginás a Hugh Grant comprando unos tomates y tratando de pasar desapercibido delante de tantos turistas!?! Pues, no.

Pero hay otro Notting Hill. O varios. Uno es aquel que se compone de las casas o casonas más caras, que por fuera no dicen nada, casitas finitas de tres pisos o casas importantes cuyos residentes tienen un nivel de vida muy elevado.

Otro Notting Hill es aquel que se compone de muchos negocios que se encuentran sobre la calle Westbourne Grove y bien vale la pena caminar.

A lo largo de Westbourne Grove encontrás una sección tranquila, para nada atestada de gente y llena de locales comprando ropa, objetos de decoración o tomando un café o té o almorzando tarde.

Es una calle larga y se extiende hasta llegar al barrio de Bayswater. Cuando cruza la calle Chepstow Road, siguen algunos negocios monos pero no tanto. Ya empieza a parecerse más a un barrio común y de ese lado hay muchos restaurantes libaneses.

La sección de esta calle en Notting Hill es muy cortita pero linda. Si estás caminando por Portobello Road, viniendo de Notting Hill Gate Station, fijate en el mapa que podés doblar a la derecha y caminás y a partir de Colville Road todo cambia.

El mapa.

Miramos algunas vidrieras?

(De algunos negocios incluyo el link del website para que los puedas ver mejor, había gente adentro y no daba para sacar fotos!)

Este negocio es lo primero que ves a la izquierda.

Ahí nomás, con un negocio que los separa se encuentra Tom’s.

Es hermoso este negocio, pequeñito pero se consiguen productos ricos y monos y la comida es deliciosa.

Enfrente está Ralph Lauren, darling.

Pero a mí me gustó más la casa que está arriba del local!

Miren qué hermosa!

No puede faltar el negocio orgánico donde además podés comer.

Marrón es el color orgánico, no?

Acá sí pude sacar una foto de adentro!

El que le sigue es un negocio un poco ecléctico. Se venden antigüedades, se vende ropa… y también es un café/ restaurant!

Qué mezcla! Pero la comida tiene buenas críticas.

Seguimos caminando y llegamos a la esquina con Ledbury Road.

Te parás ahí y ves una rotonda.

Enfrente tenés la iglesia Westbourne Road Church, que lo que tiene de particular es que alquila algunas secciones a locales de ropa y además hay una galería de arte!!

Sacrílegos! 😉

Y si doblás a la izquierda y caminás unos metros, te encontrás con el afamado Ottolenghi.

Todo es delicioso aquí y caro!!! Un cheesecake mini te sale £4.80, qué ladrones!

Pero la forma en que exhiben la comida bien vale la pena que entres a curiosear.

Y si doblás a la derecha, encontrarás un negocio que ocupa un lugar de privilegio en mi corazoncito…

Melt! La bombonería donde yo trabajé hace años!!!

Seguimos por Westbourne Grove y encuentro un negocio de mascotas que adentro tiene un café y más atrás venden artículos como ropa, accesorios y juguetes para tu animalito.

Con Kurt Cobain afuera, esperando a alguien…

Ale quería entrar pero yo le dije que ni loca! La sección del café es muy pequeña y estaba lleno de gente tomando algo o comiendo y con sus perros al lado. El olor que habría ahí sería insoportable!

Seguimos…

Pasamos por otro café y restaurant un poco más aireado que el del negocio anterior…

Y yo ya tenía hambre.

Podríamos haber ido a este restaurant francés.

Se llama Bloody French que es como decir “Malditos franceses”.

O a uno de mis favoritos, el cual conozco bien.

Taquería, comida mexicana rica y a precios muy accesibles!

Entramos allí y después de haber probado más de un manjar mexicano, con la pancita llena, decidimos seguir para nuestra casa, era domingo y los negocios ya empezaban a cerrar.

Les gustó esta otra sección de Notting Hill?

Comer En Los Pubs

Cuando yo era adolescente, ir a un pub en Argentina era ir a tomar algo (un café o un jugo) e ir a mostrarse. Por supuesto, tenías que ir con mil amigas o con el chico que estuvieras saliendo.

En ese entonces, si estábamos en la clase de inglés y contábamos qué habíamos hecho el fin de semana y decíamos “I went to a pub”, las profesoras solían aceptarlo pero nos aclaraban siempre “Un pub en Gran Bretaña es otra cosa muy diferente.”

Vaya si lo es! Por empezar, un pub es parte de la identidad británica. La costumbre es ir todos los días, después de trabajar a tomar una cerveza o las chicas o chicos sofisticados, una copa de vino blanco o tinto, que suele costar caro, y ahí los ves, charlando sentados adentro o parados adentro o afuera.

Posando con las bebidas de otros!

Hay para elegir, eh.

En el pub se charla. Mucho. Se habla con conocidos y extraños. Vos podés ir sola tranquilamente a un pub que se te acercan a charlar amigablemente y muy raramente para “levantarte”. Si vas con un par de amigos, mejor, claro, pero ahí adentro las inhibiciones no existen y todo el mundo se relaja y la pasa bien.

La decoración de los pubs suele ser muy original. Los hay de cadena, los hay de barrios, los hay muy modernos pero para mí los más encantadores son aquellos que se encuentran en los pueblitos. Hay mucha historia en cada uno de ellos.

Este es un pub, en nuestro barrio. Allá desparramada en el sofá estoy yo.

Este es otro pub, muy antiguo y hermoso.

Pero claro, ninguno de nosotros dos tomamos alcohol, entonces qué nos queda? Ir a comer! Generalmente vamos a un pub los domingos, cuando uno remolonea más o no tiene ganas de entrar a la cocina… o tiene ganas de ir a un pub!

La modalidad de pedir la comida es muy libre. Te sentás, mirás el menú…

…o mirás las pizarras para ver qué hay de especial…

… y cuando te decidís, vas al mostrador y les decís qué comés y tomás, te cobran, te dan las bebidas y también te dan un cosito con un número, el cual tenés que poner sobre tu mesa. Así te ubican con el menú que pediste y te lo traen a la mesa.

El mostrador.

El “cosito”. (Alguien me puede dar una palabra para describir esto!?!?)

Un plato típico es, por supuesto, el fish and chips.

El pescado se cubre con una mezcla hecha de huevos, harina y hasta a veces cerveza y luego se fríe por lo que queda encapsulado adentro de una capa crocante de masa. Se lo suele acompañar con una ensalada que a veces es más para darle color al plato!

Otro típico es el scampi and chips.

El scampi es el langostino pasado por huevo y luego por pan rallado y también se fríe. Siempre se acompaña con crema tártara.

No pueden faltar las hamburguesas, claro!

Y el domingo qué comemos?

El domingo se puede comer lo que ya se mencionó pero también se sirve el famoso “Sunday Roast”. La primera vez que yo escuché sobre esta comida, pensé que se trataba de carne asada.

No. Se trata de servirte unas lonjas finitas de carne de vaca o pollo o cerdo o cordero cocinadas al horno acompañadas de verduras hervidas, papas al horno y (esto no puede faltar) un Yorkshire pudding y gravy.

Sunday Roast.

El Yorkshire pudding es una galleta o algo así, con un cuenco donde se vierte el gravy. El Yorkshire pudding se hace con una mezcla de harina, huevos, leche y se hornea y enseguida adquiere gran dimensión y cierta forma irregular pero lo importante es que tenga el hueco.

El gravy es una salsa que se hace de procesar los jugos de la carne junto con los vegetales con que se los cocinó.

Hoy en día se compra gravy ya hecho, ya sea en sachets como si fueran una salsa o en gránulos secos para diluír.

Así que ya saben, es toda una experiencia ir al pub, no solamente para ir a tomar alcohol sino también para comer!

También hay entretenimiento, quiz night, karaoke y hasta pizza!

A propósito, qué te servirías?

What’s Your Name?

Mi soya latte delator.

Como se sabe (y es cierto) la gente aquí es muy reservada con respecto a contar cosas de su vida y a preguntarte cosas de tu vida. Debe de haber excepciones pero yo todavía no me la/lo crucé.

De todas formas, si alguien te pregunta algo que vos no querés responder, decís: “Perdón, pero prefiero no responder / revelarlo, etc.” y se termina ahí.

Creo que me estoy adaptando a esto porque cada vez que vuelvo a Argentina me sorprendo de la clase y cantidad de preguntas que me hacen sobre mi vida que ya no estoy acostumbrada a responder! Me siento en un interrogatorio! Pero claro, muchos que preguntan son familia o amigos, así que trato de no sentirme incómoda y veo qué y cómo lo digo. También me desacostumbré a hablar de mí.

(Debe ser por eso que escribo tanto acá!!!)

Por eso me llamó la atención que desde el 14 de marzo, en Starbucks te preguntan tu nombre, lo escriben sobre el vaso y te llaman luego para retirar tu bebida. Hasta ahora te llamaban diciendo a viva voz lo que pediste.

Esta práctica la experimenté por primera vez en Starbucks Argentina y me pareció simpático y miraba sorprendida cómo sin ningún atisbo de incomodidad, todos decían su nombre en voz alta!

Quisiera que entendieran por qué me sorprendía: lo veía como dar DEMASIADA información. Tu nombre. Tu nombre es tu nombre y no tenés que andar ventilándolo delante de extraños… Sí, se ve que me adapté. Pero no lo critico, repito que me parecía simpático y otra muestra de qué tan abiertos y francos podemos ser los argentinos…

Así que ahora los británicos tendrán que abrirse un poquito más… o mentir! Para festejar este acontecimiento, Starbuks regalaba hasta el mediodía un Latte, el tamaño tall, el más chico que de chico no tiene nada.

Fui a uno que está cerca de mi trabajo, hice cola (no tanta como imaginé) y por la espera me regalaron tres cupones con descuento. Cuando llegué al mostrador, les confieso que sentía cierto pudor al escuchar a todo el mundo revelar su nombre y la gente lo decía bajito… Y vos veías cómo lo escribían o escuchabas al empleado pedir que lo deletree… Incomodidaddddddd!!!

Cuando me tocó a mí, se ve que yo también hablaba bajito porque me preguntaron dos veces y me pidieron que lo deletree. Y me regalaron otros tres cupones!

No sé si realmente esta costumbre va a “pegar”. Mmmmmm… Por lo pronto, ayer 15, cuando volví a comprarme un latte con el 50% de descuento, los empleados te pedían el nombre pero en la mayoría de los casos, para darte la bebida decían qué era. Se ve que ellos también se tienen que acostumbrar a llamar a un extraño por su nombre!

Las Panaderías

Qué linda! Típica, típica, típica panadería argentina!

Me encantan las panaderías! Me gusta lo que venden y por experiencia, te digo que todas las panaderías del mundo son hermosas!

Menos acá. Podés llegar a encontrar alguna que otra pero se venden más tortas que variedad de panes y generalmente sus precios son un poco más arriba de lo común. Hay una que es ajjjjjjj (para mí) que se llama Greg’s y es más una fábrica de pan, doughnuts, empanadas grandes (cornish pasties), bocados, etc.

Y no me gusta y acá es todo un éxito, a la mañana y al mediodía, siempre hay cola de gente, que va a comprar su café o almuerzo y si paso, yo siento siempre olor a grasa y a aceite.

Locuras mías, ya sé, pero a mí me gustan las panaderías de Argentina. Creo que es porque en la mayoría todavía se hornea el pan y demás ahí mismo y ese aroma a pan y facturas recién horneados es imbatible!

Y lo que también me gusta es cómo las nombran.

Con Ale siempre tratamos de recordar los nombres que se les da a las panaderías en Argentina. Por lo menos las que recordamos de nuestra infancia, la mayoría empiezan con el artículo “La”.

Un día nos pusimos a hacer una lista:

– La Moderna

– La Juvenil

– La Nueva Lucha

– La Ibérica

– La Europea

En tu caso, recordás el nombre de alguna panadería en particular?

Tenemos Que Hablar

Es increíble cómo una película nos dio la razón a los dos aunque tengamos ideas diferentes!

Para cada uno de nosotros, la película We Need To Talk About Kevin (Tenemos Que Hablar De Kevin) nos sirvió para decir: “Ves? Es como yo digo!” “No! Es como digo yo!”

Ale y yo tenemos dos teorías diferentes: Yo digo que un niño pequeño es muy agresivo por reflejo de lo que sucede en su familia. Mi teoría (es mi teoría, eh, no soy experta ni psicóloga, sólo una docente con muchos años de experiencia) es que si a un niño no le demuestran cariño, crece agresivo contra los demás y/o contra sí mismo.

Sobre todo si no tiene afecto de parte de la madre. Que para mí es evidente en la película.

Ale es de la idea que un niño nace agresivo y que por más que vos le des cariño, si el chico te sale malo, será así siempre. Que no importa cómo sean los padres ni cómo lo críen.

Yo puedo llegar a admitir que por ahí un niño tenga cierta tendencia a ser un poco violento pero si vos lo crías con límites y lo educás, el niño se encamina y se comporta bien y aprende a suprimir esa tendencia.

Para Ale, la película mostraba que no importa las estrategias de educación y crianza que uses, el chico naturalmente es como es y no cambia.

Para mí, la película mostraba que el chico es como es por la falta de cariño.

La película en sí es atrapante, me gustó cómo están presentados los flashbacks y por momentos es muy angustiante. Yo quería meterme en la pantalla y sacudir a la madre hasta que se de cuenta!

A los dos nos dio qué pensar y seguimos debatiendo quién tiene razón. Yo creo que YO tengo razón, él cree que ÉL tiene razón.

Quién tendrá razón!?!?

Hueveando En Londres

Debo confirmar lo que conté en el post anterior: Mi lugar en el mundo es Londres. Qué me ofrece esta ciudad en un momento de mucha tensión laboral? Distracción, relajación… juegos!

El otro día tuve un día bastante agitadito laboralmete hablando, así que, antes de salir, me imprimí un mapa y salí a la búsqueda de algunos de los más de 200 huevos Fabergé gigantes que están diseminados por todo Londres.

Estos huevos han sido diseñados por muchos artistas y la idea es promocionarlos para luego rematarlos y lo que se recaude va para benficencia.

Si uno llegara a encontrar un huevo, tiene que mandar un mensaje de texto y así puede participar en el sorteo de un huevo Fabergé (no tan grande como estos) llamado The Diamond Jubilee Egg valuado en más de 100,000 libras.

Yo no estaba interesada en ningún premio, lo único que quería era blanquear mi mente de preocupaciones laborales y salí en la búsqueda!

El primero fue este, que de lejos y de cerca pareciera estar hecho de chocolate de verdad!

Dan ganas de comerlo! Huevo número 1, diseñado por Aisha Caan.

Como verán, la mayoría están rodeados por vidrio sobre un pedestal fuerte y sólido y tienen una chapa que los identifica con su número y nombre.

Este es de animales salvajes. Huevo número 20, diseñado por Emma E. Kemp.

Huevo número 67, diseñado por Simon Drew.

Los podés encontrar por varios lados y hay que mirar con atención…

Este huevo está sobre el Claridges Bar, en el Claridge’s Hotel.

Huevo número 63, diseñado por Bruce Oldfield.

Este está como camuflado ahí arriba y no vi qué número era!!

Hay un montón en Selfridge’s!

Huevo número 97, diseñado por Rob Ryan.

Este huevo tecnológico lo podías “decorar” vos con una foto de tu cara!

Huevo número 90, diseñado por Titus Roemers.

Hay dos muy parecidos, que tienen plumitas.

Huevo número 45 diseñado por Physical Pixels.

Huevo número 44, también por Physical Pixels.

Huevo número 144, diseñado por Selfridges!

Mi favorito es este.

Qué lindo! Huevo número 80, diseñado por Joanne Holbrook.

Ale dice que es muy infantil pero a mí me gustó porque si se fijan bien, todos los dibujitos representan algo de Gran Bretaña.

Al pie de la página principal se puede encontrar las 12 zonas de Londres donde están distribuidos los huevos y asimismo incluyen guía para encontrar los huevos y marcarlos.

Y también te dan un machete (creo que en España se dice “chuletas”, no?) para guiarte mejor!!!

Obviamente no espero encontrar todos pero haber tenido este tiempo para mí con esta actividad lúdica, paseando por Londres buscando huevos, fue la mejor terapia para relajarme y volver a casa más tranquila!