Tu Amigo Fiel

Algo que me llamó la atención desde un principio cuando vine a vivir a Londres fue encontrarme con perros en lugares a los que no estaba acostumbrada a encontrarlos: en el colectivo, el subte, el pub…

Hay pubs donde no se pueden entrar con perros salvo aquellos que sean perros-guía. Pero en la mayoría se puede. En los shoppings son permitidos los perros-guía únicamente.

Me pone un poco incómoda cuando veo los perros sentados en el piso del colectivo, por ejemplo. No los trasladan en esas valijas típicas, entran con correa y caminando. Y me incomoda verlos porque, para mí, el perro sufre.

Una vez escuché decir a un veterinario que los perros sacan la cabeza por afuera del auto porque se marean o descomponen.

Y me pasó en un par de oportunidades, estando viajando en colectivo, ver a perritos quejarse o aullar un poquito y luego descomponerse.

Generalmente, se echan y quedan con su cabecita sobre sus patitas y una expresión de tristeza en los ojos. Me parece cruel.

Hace unas semanas, vimos estos dos cachos de perro en el subte.


Esto ya me parece anti higiénico. Un asco. Menos mal que estaba bien lejos de olerles el aliento.

Y no sé si será muy seguro para los perros ya que estaba todo el mundo tocándolos y menos mal que eran mansos. Pero creo que semejantes animales tendrían que tener bozal.

Soy muy paranoica con respecto a los perros grandes. Soy de la idea de que el dueño le tiene que poner bozal a su perro así lo saque solamente a hacer sus necesidades. “Ay, pero es re bueno, no hace nada!” A vos no te hace nada! Qué sabés si el perro no olfatea que le tengo miedo (Ah, sí, por qué? No puedo no tenerle miedo a un perro? ) y me ataca? O se asusta él y me ataca?

Por lo pronto, la nariz fría de un perro humedeciéndome los pies o husmeando mi generoso derrière no me causa ninguna gracia. Tocar un perro tampoco al menos que sepa que está recién bañado.

Sin embargo, antes yo no era así. A mí me encantaban los perros. Pero desde que tengo gata estable, hace 18 años, me desacostumbré a ellos.

De todas formas, más allá de lo que piense con respecto a los canes, me cayó simpático encontrarme lo siguiente a la entrada de un pub:

Un canastito con una toalla húmeda para limpiarle las patitas a tu perro antes de entrar.