Lo Tuvo Todo

Todos estos días, en los cuales te enterás de algo nuevo sobre la muerte de Whitney Houston, constantemente se muestran fotos de su “involución”, de cómo pasó de ser una chica de cara angelical a una mujer madura pero avejentada de tanto vicio.

Quién no quería ser como ella cuando recién empezó su carrera? Flaca, alta, con una voz increíble, simpática, una sonrisa perfecta, unas cuerdas vocales únicas.

Whitney lo tuvo todo y lo perdió todo. Ganó y perdió millones. Pero además perdió la voz, que le daba identidad, por haber fumado tanto crack. Ya nunca pudo ser como era cuando quiso retomar su carrera.

Personalmente, la descubrí en 1987 con su hit I Wanna Dance With Somebody, que era un plomazo, lo pasaban a cada rato y me recuerda a Bariloche, a nuestro viaje de egresadas.

Sinceramente, sus canciones no me terminaban de convencer, era un pop demasiado artificial aunque en vivo cantara otras cosas. Rescato The Greatest Love Of All, por la letra y el video que me emociona y la de El Guardaespaldas me tiene harta.

Algo que me llamó la atención una vez, al leer la información técnica de un CD de ella (tengo la manía de leerme hasta el último renglón de la letra chica) fue que en sus agradecimientos, constantemente aludía a Jesus Christ o Christ The Lord.

Me sorprendió que fuera tan devota y ahora me entero que ella empezó cantando en una iglesia con su mamá.

Dudo que fuera tan devota. A lo mejor era todo una pantalla. No sé, es raro ver que una persona tan creyente cayera tan bajo y que se haya rehúsado a recibir ayuda para estar mejor.

Uno tiene la imagen de que una persona con convicciones religiosas ni se arrima a las drogas o a gente que pueda ser una mala influencia.

Es cuando pasan estas tragedias que te preguntás si realmente todo lo que te venden de los celebrities, es real.

Cuando se mueren, te enterás de sus miserias más privadas. Y sentís que cada vez estás más cerca del fin de la inocencia.