El Blues De Enero


Releyendo a Muma que se quejaba del mes de enero, me hizo ver que no sólo aquí mucha gente siente lo que se denomina January Blues, que es como decir “la depresión del mes de enero”.

Desde siempre, por haber vivido en Argentina, asocié enero con vacaciones, calor, distenderse, pasear, viajar, todas cosas positivas. Encima que me gustan las navidades, empezaba enero con toda la onda.

Acá es diferente: pasan las fiestas, donde se come y se bebe en exceso y se empieza enero retomando el trabajo. Como mucho tenés el 2 de enero feriado, pero acá, con el pavo todavía calentito en el estómago, te vas a laburar.

Los gimnasios comienzan con las ofertas. Así como en Argentina setiembre es el mes donde te vestís con un conjunto de gimnasia monono recién comprado, te anotás en el gimnasio y te jurás seguir con la dieta que empezarás la semana siguiente, acá todo eso pasa en enero.

A pesar del frío ves gente corriendo por las calles del barrio, ves gente en el gimnasio lleno, las revistas no hacen otra cosa que publicar dietas y rutinas de gimnasia para hacer en la oficina, en la casa, etc.

Y todo eso para combatir el January Blues, el bajón que sentís de rebote al terminar las fiestas y ver que se apagan los fuegos artificiales del 1 de enero y… es de noche! Te juro, a las 4 de la tarde es noche cerrada!

Muchas veces pasa que digo: “Ay, voy a hacer la cena” porque mis ojos miran por la ventana y parecen las 10 de la noche y miro el reloj y las agujas marcan las 5.30 pm!

El fin de semana puede resultar un suspiro: Si te levantás tarde, tipo 1pm, qué te queda? Almorzar y arroparte en el sofá para ver una peli! Bueno, éso hacemos los latinos que todavía nos cuesta programar salidas cuando hace frío o nos dan ganas de cancelar todo cuando llueve.

Acá se pechea todo, che! Acá no importa que haga frío: te abrigás bien y salís lo mismo, con los chicos, los perros, todos juntos! Si llueve, botas, piloto y capucha (muy raro que se use paraguas) y a caminar si es que estaba programado!

Por suerte, a mediados de enero ya se empieza a notar que los días son un poquitín más largos. Lo comprobamos cuando salimos del trabajo, ya no salimos a la oscuridad. Sigue haciendo frío, claro que sí y este invierno que ha venido tan benévolo se ha despertado y desde el sábado que se siente el frío polar y está pronosticado nieve en Londres.

Mientras tanto, uno ya empieza a cansarse de abrigarse tanto aunque después te arrepientas cada vez que entrás a un negocio: es tan alta la calefacción que empezás a transpirar y te tenés que dejar todo encima ya que no se puede comprar con el saco, gorro y bufanda colgados de tu brazo!

Lo positivo de enero: que se termina! Como este enero que se terminó y donde sí, lo admito, me agarró un bajón pero un bajón con enojo padre incluído que hizo replantearme algunas cosas. Pero por suerte no fue a nivel personal. Y de ese enojo estoy saliendo.

Viva Febrero!