Tres Reyes

“Three Wise Men”, Tres Hombres Sabios, como se los conoce aquí.

Recuerdo vívidamente el momento en que me enteré que Papá Noel, Los Reyes Magos y el Ratón Pérez (chicos, no lean) no eran “de verdad”: Mamá estaba cocinando y yo al lado, preguntándole despacito con un poco de desilusión “Y el Ratón Pérez también son los padres?” “Sí, también.”

Años más tarde mi hermana menor siempre relataba que ese mismo día yo se le conté todo y que cuando ella me preguntó “Y los Reyes Magos?” yo le contesté muy segura “No, los Reyes no.” Pero yo estoy segura de que ese día yo supe TODA la verdad. A lo mejor no quise desilusionarla del todo por eso dije lo que dije sobre los Reyes.

No me enteré porque alguien me lo hizo sospechar, creo que fue una conversación que estábamos teniendo que mamá vio el momento justo para decírmelo con mucho tacto.

Antes de enterarme, me hacía mucha ilusión esperar a los Reyes Magos. Es que la ansiedad aumentaba con los preparativos: cortar el pasto, poner agua en un plato, poner los zapatos e irse a dormir.

Una vez planeamos con mi hermana escondernos y esperarlos a la noche para verlos pero mamá nos dijo que si los Reyes Magos se daban cuenta de que los niños de la casa se despertaban para espiarlos, ellos desaparecían y se llevaban los regalos.

Y una noche de reyes sucedió que me desperté por un ruido y al rato me dí cuenta de que era el ruido de papel de regalo! Horror! Estaban los Reyes al lado de mi habitación y yo estaba despierta! Se iban a dar cuenta y se iban a ir! Entonces, mientras escuchaba el crujir del papel, yo cerraba muy muy fuerte mis párpados, quería dormirme a toda costa!

Fue un alivio despertarme al otro día y ver los regalos al lado de nuestros zapatos. Digo los regalos porque dejaban uno para cada una y nunca nos planteamos el hecho de que no fueran más.

Me acuerdo de algunos: Una caja de lápices de colores Staedtler o una caja de 30 fibras (a mí me encantaba recibir útiles escolares!); otra vez fue un par de frágiles patines para las dos (frágiles porque se rompieron de nada!)

Al año siguiente fue otro par de patines de la afamada marca Leccesse, de color naranja refulgente, que venían en una caja de cartón que tenía escrito: “Para las dos hermanitas”.

Yo ya sabía leer y noté que la letra de los Reyes se parecía mucho a la de mi mamá.

Tal vez haya sido yo, entonces, la que empezó la conversación con ella aquel día…

Y en este día tan especial, vos cómo recordás tu espera de los Reyes Magos?