Experiencias 2011

Yo quería escribir un resumen de mi vida en el 2011 y no se me ocurría qué. Leía los resúmenes que hacían bloggers amigos y, la verdad, quería escribir cosas tan profundas o resúmenes tan divertidos y subir fotos como ellos pero pensaba que no tenía nada que contar.

Hablando con mami, ella me iluminó: “La verdad es que este año fue tranquilo, lo importante es que tenemos salud y estamos bien.”

Creo que es una buena forma de celebrar el año que se fue y me da fuerzas para encarar el 2012. Sinceramente, no me gustan los festejos del Año Nuevo, ni los fuegos artificiales ni ponerse contenta porque termina un año o porque comienza otro. Me gusta más la navidad y todos los festejos tradicionales de esos días y eso que no soy religiosa. Para muchos adultos es al revés, las navidades son las fiestas que suelen ponerlos más melancólicos.

Finalmente me fijé aquí y vi todo lo que había escrito este año y ahí comprendí que ya lo había contado todo!

Bueno, no todo. Algunas cosas me quedaron en el tintero:

1- Dí unas charlas sobre las diferencias entre cómo se nos enseña a hablar en inglés y cómo se habla aquí. Fue muy gratificante para mí porque fue en el Profesorado 24 de Bernal, donde yo estudié mi carrera.

Me trataron muy bien y me sentí muy mimada.

2- Festejamos los 80 años de mi mamá, para el cual, por suerte, nos recuperamos a tiempo mamá y yo: la semana anterior las dos tuvimos una gripe tal que estuvimos en cama sin poder levantarnos casi con el agravante de que a mi mamá le agarró súper fuerte y tenía que darle los remedios cada dos horas y además hacerle nebulizaciones. Mi mamá se recuperó increíblemente, de lo débil que estaba a posar aquí con mi hermana y yo.

Mami, sos hermosa.

3- La dueña, Karla, pobre, se desvivió en disculpas porque me mordió su perro.

ESTE perro.

4- Tal como el año pasado, fuimos a la mega fiesta que hace la empresa de Ale. Me puse el vestido que usé en mi fiesta de 40 y como me quedaba grande de delantera, los breteles se me caían. Me compré unos breteles muy monos de strass y cuando llego al baño a cambiarme los zapatos, escucho “crac” “crac”: los dos breteles se rompieron al agacharme.

Como pude me até una pashmina negra a la espalda, quedó como una especie de chal y con esas luces bajas no se vio nada pero bailar fue un martirio porque corría el riesgo de quedar con el escote por las rodillas!

Acá posando como que todo está bien.

Y bien, esto ha sido todo. De corazón, gracias por acompañarme en el año que pasó. Hayas comentado o no, con sólo leerme para mí fue muy importante. La distancia hace que atesore tu interés como una muestra de cariño.

Feliz 2012!