Cocinar Con Los Ojos

Es increíble la cantidad de información que hay hoy en día sobre los alimentos y cómo cocinarlos: constantemente se crean programas donde se muestran recetas a toda hora, constantemente se publican libros. Está de moda cocinar, ser chef y famoso; está de moda hablar de comida y está de moda comer bien.

Está bueno que así sea, que uno sea consciente de cómo comer sano aunque al mismo tiempo haya una increíble oferta de alimentos procesados y que para muchas personas cocinar significa colocar una bandejita con comida en el horno para descongelar y comer.

Creo que a veces es como cuando uno mira programas de artesanías y ve qué lindas cosas se producen pero de ahí a que te queden igual o que te vengan las ganas de hacerlas cuando estás cansada, hay una gran diferencia!

Siempre caigo en la misma comparación, que para algunas personas cocinar es lo que a mí, por ejemplo, son las artesanías: me encanta ver a las personas crear y admirar su imaginación pero soy una inútil desprolija si quisiera hacer lo mismo!

A muchas personas les pasa eso con los programas de cocina: te inspiran pero no quiere decir que a partir de ese momento vos, por ósmosis, aprendas a cocinar o a hacer un plato con la materia prima que encontrás en la heladera o en el supermercado.

Para evitar frustraciones, creo que lo mejor es ver estos programas como un entretenimiento más y como una forma de aprender algo.

Hay un par de programas nuevos en Channel 4 que son entretenidos y de original tienen poco pero a veces, antes que nada, son una buena opción, sobre todo para sacar ideas.

Uno es con Heston Blumenthal, famoso aquí por ser el exponente de la cocina molecular.

Heston ha hecho varios programas pero con este último me enganché porque no tiene propuestas disparatadas y no propone cocina molecular. (No me copa mucho la idea de alterar la textura de los alimentos).

Este programa se llama How To Cook Like Heston (Cómo cocinar como Heston) y por programa toma un tema (el de la semana pasada fue chocolate) y hace recetas sensatas aunque después, por ahí, les da un toquecito Heston: hace algún pase mágico para que quede una presentación original. Está bien.

El que le sigue inmediatamente después, también de media hora de duración, es The Fabulous Baker Brothers (Los Fabulosos Hermanos Baker), un juego de palabras con la peli Los Fabulosos Baker Boys, sólo que estos hermanos no se apellidan Baker.

Son dos chicos modernos que cocinan bien y que tienen este programa donde la compaginación consta de escenas muy cortas que te dan la sensación de que todo se puede hacer en 5 minutos. Me encanta ver que cocinan en un horno de ladrillos, o de barro, no sé, pero es original y me hace añorar uno (un horno, no uno de los hermanos!)

De alguna forma se los presenta como una alternativa a tanta tortita, cupcake y muffin que están hartando ya.

Pero el programa que no me gusta para nada mirar se llama The Hairy Bikers (Los Motociclistas Peludos), por la BBC 2. Justamente, son dos tipos peludos, de pelo largo y barba, que cocinan con anillos, mangas largas, sin delantal y sin ponerse una cofia o gorro.

No te digo que las recetas no sean interesantes, lo de ellos es la comida picante o de mucha cocción. También podés sacar ideas, pero me da un poquito de asquito verlos cocinar.

Lo que he descripto hasta ahora son una pequeña parte de la cantidad de programas de cocina que hay pero lo bueno es que de estos que te mencioné hay websites y podés encontrar muchas recetas y tal vez algunas (o tal vez todas!) sean de tu interés.

Happy cooking!