4 Días En Costa Del Sol

Tal vez porque se vienen las fiestas (cómo si yo -oh!- preparara una gran cena para decenas de personas!), tener un descansito previo a la Navidad no parece ser una mala idea.

Después de todo, todavía se puede disfrutar del sol en la muy apropiadamente llamada Costa Del Sol, al sur de España.

Nos hospedamos en Marbella aunque la paseamos poco, y visitamos Mijas y Puerto Banús.

Nos alojamos en el muy cómodo complejo de Marriot, donde todo está prolijamente recortado, troquelado y construido. Se veían muchas familias españolas más que las usuales británicas y alemanas ya que en España había sido fin de semana largo.

Este complejo cuenta con piscinas exteriores e interiores, espacios verdes, de juegos, spa (muy pequeño y muy básico), restaurants, proveeduría, etc. Todo para no salir de allí nunca.

Algunas secciones del complejo. De día.

Algunas otras. De noche.

Y nosotros aprovechamos el primer día para descansar y no pasear mucho.

La hora del check-in era a las 16hs y nosotros llegamos a las 12 del mediodía al aeropuerto de Málaga desde donde retiramos un auto y condujimos hasta Marbella, guiados por Quique, un amigo de Ale que vive allí.

Como teníamos esas horas para no hacer nada, fuimos al casco histórico de Marbella, un pequeño y simpático laberinto de callejuelas hermosamente adornadas con flores y flanqueadas por esos ventanales tan españoles.

Muy bello.

Comimos unas tapas y charlamos y saqué algunas fotos. La mayoría de los negocios estaban cerrados por ser la hora de la siesta o del almuerzo, quién sabe, pero estaban cerrados menos los que se dedicaban a vender comida.

«Tapeando» en el medio de la plaza.

Se hizo la hora para entrar al hotel, nos despedimos de Quique y nos alojamos en un apartamento gigante para nosotros dos, ya que tenía dos habitaciones, dos baños, cocina, lavadero, living y un balcón ideal para desayunar o, para el que le guste, tomar sol.

Yo miré todo: muy lindo, muy amoroso pero enfilé para la cama y dormí una siesta de unas tres horas!

Ale me despertó para la cena y fuimos a un restaurant por allí cerca, llamado Elviria. Yo tenía ganas de pedir pescado y pedí el más carnoso que tuvieran y me trajeron el lubina, que para mí fue «wow» y resulta que luego me enteré que es el famoso sea bass (o róbalo como se lo conoce en Argentina) que se come aquí, de lo más común.

Y estaba rico con el risotto de abajo.

Al otro día nos hicimos hacer unos masajes. Elegimos uno que se llamaba «masaje deportivo» y estuvo bueno, no era el típico masaje con aceititos y suavecito, este iba al músculo así que terminé súper relajada, sin ningún dolorcito.

En nuestro tercer día, dejamos ya de no hacer nada y fuimos para Mijas. El pueblito es muy bonito, había bastante gente paseando por sus calle principal y este lugar se puede pasear a lomo de burritos o en carruajes tirados por burros o caballos.

Vista de una parte de Mijas.

La verdad, me dio pena ver a los burritos, había tantos! Pero, no sé, me daba lástima ver sus caritas.

Y menos me gustó que les pusieran un cartel que dijera «burro taxi»!

Nuestro último día decidimos pasarlo en Puerto Banús.

Un pueblo casi ciudad, muchas construcciones, me hizo acordar un poco a Pinamar.

Se veían muchos negocios de artículos caros…

…y muchos yates!

Caminamos por un paseo por donde la gente caminaba, paseaba niños o hacía jogging.

Y al final, de este paseo encontramos un puente.

De lejos parece un mini Golden Gate y cuando nos acercamos y lo caminamos, fue por leer un cartel que había allí que nos dimos cuenta que era todo de madera!

Está sobre un río que desemboca en el mar.

Estuvo bueno pasar las últimas horas caminando tranquilos, disfrutando del día que bajo el sol hacía calor. La temperatura era de unos 18 grados.

Almorzamos con el mar de fondo.

Me di el gusto de pedir lo que siempre pido en España:

Calamar a la plancha!

Como pudimos comprobar, tanto en Marbella como en Puerto Banús, el mar es una preciosura azul pero la arena de la playa es bastante oscura, lo cual «apaga» un poco lo que sería una hermosa playa. No sé cómo será en verano pero tal vez el agua no sea tan fría lo que hace que estos lugares sean lo que son, unos centros turísticos muy importantes.

Playa de Puerto Banús.

Así tan llenos de «descanso» regresamos a Londres, a la rutina, al frío, a la oscuridad pero con un poco de vigor para tirar estos últimos días hasta la navidad!

Unas perlitas:

Una nueva modalidad para la basura: Uno levanta la tapa y tira la basura que no cae en el tacho (eso metálico no es un tacho). La basura cae en una especie de pozo que hay debajo y luego viene un camión que levanta de la parte de atrás a lo que pareciera ser el tacho de basura y «chupa» la basura. Me pareció piola e higiénico.

Tachos de basuras prolijos y limpios.

Monumento gigante en el medio de la ruta. Me encantó!

Meme Sentimental

Anita y Bandida me pasaron el siguiente meme y aquí va:

Una canción que me emocione y por qué:

Hay muchas que sé que me pueden emocionar pero depende de mi estado de ánimo. Hay una de U2 que trato de evitar escuchar, se llama «Sometimes you can’t make it on your own» que Bono la escribió para su papá.

Y (acá van a llorar ustedes, pero de la risa) hay una súper sentimental de Palito Ortega que se llama «Entre Mi Padre y Yo». Esta sí me hace llorar y de verdad, así que trato de evitarla también. Si querés llorar, de la risa o la emoción, acá tenés el video:

Debe ser la letra…

País en el que te gustaría vivir y la razón:

Donde estoy viviendo en estos momentos, Gran Bretaña. La razón la encontré viviendo aquí justamente, entendí el por qué tantos años de estudio; entendí por qué a los 3 años, sin saber, yo hacía que hablaba en inglés; por qué a los 7 años insistía en que me mandaran a estudiar el idioma. Todo me ha llevado aquí. Mi ser me trajo hasta aquí.

Describite en 5 adjetivos:

Ansiosa
Gritona
Paciente
Contradictoria
Indecisa

Alguna vez alguien te contó el futuro?

Sí! Una vez estaba loca y me fui a tirar las cartas! Me dijeron qué tenía que elegir y no hice caso. Como se dieron las cosas luego pensé que hubiera hecho lo que me dijeron pero a juzgar por mi presente, mejor que no lo hice! De todas formas, no creo en esas cosas hoy en día.

Un objeto muy importante para mí:

Trato de no ponerle afecto a los objetos porque si los pierdo sé que me haría mucho mal.

Mi perfume favorito:

Nunca repito los perfumes así que mi favorito es el último que me compré:

El Kenzo Flower Tag.
De donde viene la suerte:

De uno mismo. Aparece cuando te animás a hacer cosas.

Niños Superpoderosos

Es increíble que durante dos días seguidos haya sido testigo de dos escenas tan parecidas entre sí y (por lo menos para mí) tan graciosas.
Escena 1:
Estando en la parada del colectivo, se acerca una mamá con su hijito de 3 años máximo. Era una pulguita. Ella se paró detrás mío y escucho que el nene le proponía a su mamá sentarse en el banco que estaba allí. La mamá le dijo que no. Él dijo que sí, caminó por delante mío y le dijo a ella: «Sentémonos». La mamá lo siguió y se sentaron los dos.
Después de esperar un buen rato, el niño quiso irse. «Vamos mami,» dijo, «el bus no viene». Se puso de pie, caminó y la mamá, obediente, lo siguió… y se fueron!  
Escena 2:
En los colectivos de dos pisos, en el piso de abajo, las dos últimas filas de asientos están enfrentadas, por lo que la última fila es de cinco asientos y enfrentados hay dos filas de dos asientos cada uno, como si fuera un tren.
Yo estaba sentada de forma que viajaba «al revés». Enfrente mío se viene a sentar una mamá con su hijita, supongo de 2 años. Era muy pequeñita. La mujer se sentó y cuando fue a agarrar a la nena para sentarla sobre su falda, la nena empezó a exigir, gritando, que su mamá se pusiera de pie (ahí la reconocí: es una nenita de nuestro edificio que los fines de semana nos despierta con sus berridos y a la hora de dormir, llora y chilla).
La mamá le hizo caso y la nena se sentó y se hacía a un lado para dejarle lugar a su mamá: lo que ella quería era que su mamá se sentara junto a ella. La mamá, con el colectivo en movimiento y haciendo equilibrio entre los que estábamos sentados, le decía que no había lugar. La nena chillaba más. La mamá le siguió explicando que no podían sentarse juntas.
Al cabo de un ratito, la mujer se ve que se cansó y la distrajo, la alzó, se sentó ella y sentó a la nena aúpa. Y esta vez la pequeña no se quejó.
Me pregunto si estas mamás serán así de obedientes en todo momento o sólo son así con sus niños porque están en público? En sus casas serán igual?
Lo que sí es que estas situaciones me hicieron acordar a una frase muy célebre de la genia de Gabriela Acher:

«Cuando yo era chica, mandaban los grandes. Ahora que soy grande, mandan los chicos. Y a mí cuándo carajo me toca?!?!?»

Mañas de Mañanas

Everyone you see is half asleep,
And you’re on your own, you’re in the street.
Good morning! Good morning!
(Good Morning – The Beatles)

– Suena el despertador del celular. Me levanto, me pongo las pantuflas y la bata, camino hasta la cocina y apago la alarma.

– Prendo la pava y pongo un saquito de mate cocido en la taza.

– Voy al baño y me lavo la cara. Me miro y no pienso en nada o me saco alguna cana.

– Vuelvo a la cocina, le agrego agua a la taza y mientras se hace el mate cocido, vengo al living, me siento, prendo la laptop, miro qué mails me llegaron.

– Me levanto, le agrego leche al mate cocido, agarro unas galletitas y me vuelvo al living.

– Coloco la taza y las galles sobre una mesita y empiezo a leer lo que ofrece la internete: mails, diarios, chimentos, miro algún video, etc.

– Escribo algún post (como ahora) y paso así una hora.

– Suena el despertador de Ale y mientras él se levanta, va al baño y se baña, yo voy terminando de redondear lo que esté escribiendo o si estoy leyendo, voy viendo qué dejo para más adelante o contesto algún mail.

– Cuando ya salió, nos saludamos con un abracito de buen día y me voy a bañar yo mientras él va al living.

Tardo lo que tardo en vestirme, le pregunto a Ale la temperatura y chequeamos a qué hora viene el colectivo. (Como tienen algo satelital, se puede ver por internet cuánto falta para venga entonces salís y sabés cuándo arriba. Placer total, no te angustiás en la parada esperando el colectivo y rogando que llegue a horario!)

– Salimos, tomamos el colectivo juntos, nos bajamos en la estación, tomamos el subte, él se baja antes que yo y yo sigo hasta la mía.

Releyendo esto, concluyo:

– Hace años que adopté el método de dejar el despertador en la cocina o bien lejos del dormitorio. Es lo más eficaz para no quedarse un ratito más en la cama y correr el riesgo de dormirse.

– No puedo levantarme, vestirme en dos segundos, peinarme y salir corriendo sin desayunar.

– Una hora me lleva salir al día, mi cerebro va de a poco, mis movimientos son lentos.

– Qué sería de mis mañanas sin internet! Es más cómodo leer la internet con una taza en la mano que leer un libro!

– Y lo más misterioso: No sé cómo hace Ale en 15 minutos lo que a mí me lleva 1 hora!

1984

«La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza».

Hoy leí esto:

«En el campo de las ciencias sociales, acaba de fundarse el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico, encargado de reivindicar a los patriotas negados por la historiografía “liberal y extranjerizante”. Este singular instituto no tiene por objeto investigar cuáles son los nombres que la ideología antinacional ha “oscurecido y relegado” de la “memoria colectiva”. El decreto 1880/2011 les ahorra ese trabajo y suministra una lista de grandes hombres y mujeres cuyas virtudes el organismo tendrá la obligación de exaltar.»

(Clarín 04/12/2011)

Y para escuchar la otra campana:

(…) “suele ocurrir a menudo que la crítica histórica no parezca suficientemente amiga del patriotismo o nacionalismo, y reciba por ello mala acogida y mal tratamiento”. (….)

¿Qué tendrá de tan escandaloso proponer una narración histórica fuera o dentro de los claustros nacional, popular y federal? ¿Qué tendrá de peligroso divulgarla? (…)

(Página 12, 04/12/2011)

Y me acordé de lo que leí hace muchos años:

«El que controla el pasado -decía el slogan del Partido-, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.»

Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas; emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, (…); olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria en cuanto se necesitara y luego olvidarlo de nuevo;(…)

(…) La mayor parte del material que allí manejaban no tenía relación alguna con el mundo real, ni siquiera en esa conexión que implica una mentira directa. Las estadísticas eran tan fantásticas en su versión original como en la rectificada. En la mayor parte de los casos, tenía que sacárselas el funcionario de su cabeza.(…)

(…) Nadie sabía en definitiva cuánto se había producido ni le importaba. Lo único de que se estaba seguro era de que cada trimestre se producían sobre el papel cantidades astronómicas de botas mientras que media población de Oceanía iba descalza. Y lo mismo ocurría con los demás datos, importantes o minúsculos, que se registraban. (…)

(1984, Capítulos III y IV)

Polka Dot Chocolate Cake


Fue el cumpleaños de una compañera de trabajo hace unas semanas y me ofrecí a hacerle una torta. En realidad, cada vez que es el cumple de alguien, me ofrezco, quiero tener una excusa para probar recetas.

Esta vez la torta la saqué de un libro maravilloso llamado The Great British Bake-Off, un libro sobre un programa de tele que fue todo un suceso de rating. Se trataba de gente común que competía haciendo diferentes tipos de ítems clásicos de repostería y siempre, al final del programa, se iba uno.

El programa también era agradable porque la conducción era agradable. La principal es una señora que se llama Mary Berry, una especie de Choly Berreteaga, porque es así de flaquita y simpática. Es una ecónoma muy conocida.

Bueno, la cuestión es que hice una torta que es muy original porque un ingrediente principal de la masa es chocolate blanco.

Esta torta es ideal para tomar con el té, sola, así de sequita como es. Yo le puse un relleno de buttercream de café porque generalmente las tortas de cumpleaños tienen que tener algo más.

Manos a la obra!

Ingredientes

150g de chocolate blanco en trocitos

200g manteca blanda

3 huevos grandes

Ralladura de media naranja

150g de azúcar común, no la finita

200g de harina leudante (yo usé la común para repostería y le agregué una cucharadita de polvo de hornear)

Procedimiento

– Precalentar el horno a 180 grados.

– Derretir el chocolate blanco, a baño maría o un minuto en el microondas y revolver bien para que se derrita del todo. Un minuto es suficiente, si lo dejan más tiempo, el chocolate se cocina.

– Aparte, batir los huevos hasta que hagan espumita. Agregar la ralladura de naranja y el azúcar y seguir batiendo hasta que la mezcla se parezca a una mousse, o sea, cuando llegue al punto cinta, como expliqué acá.

– Al chocolate ya derretido, agregarle la manteca e incorporar todo de a poquito y con amor y cuidado.

– Agregar esta mezcla a la anterior.

– Cernir la harina y agregarla de a poco a toda esta mezcla.

– Enharinar un molde y verter.

– Lleva alrededor de 40 minutos, ustedes verán.

La torta original se llama Strawsberry and White Chocolate Cream Cake porque el relleno es crema con frutillas, pero no es fácil llevar una torta así al trabajo, por eso es que opté por el buttercream. La receta que usé la escribí acá.

La cantidad de buttercream que hice me alcanzó justo para el relleno y para la parte de arriba. Para los costados hice uno de emergencia, de chocolate con leche y le pegué almendras fileteadas.

Y como me sobró un poco de esta última crema, tomé un stencil para tortas que compré en IKEA y le hice estos lunarcitos (polka dots) tan monos.

Como dije antes, la torta sola es rica igual, así que a soltar la imaginación!

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