San Francisco Día 2

“Si no se respetan las reglas, se va a la cárcel. Si no se respetan las reglas de la cárcel, se va a Alcatraz”.

Hoy nos volvimos a levantar temprano y descubrimos que estaba lloviendo y siguió lloviendo mientras desayunábamos y seguía lloviendo cuando salimos y llovió todo el día hasta la tarde!

Pasear con lluvia es bastante molesto pero no nos achicamos y salimos de todas formas. En realidad, si llueve cuando estamos viajando, no nos amargamos ni nos quejamos, nos abrigamos más, nos cubrimos con las capuchas (no usamos paraguas) y tratamos de guarecernos cuando podemos.

Hoy teníamos que tomar otro ferry así que fuimos primero hacia el Fisherman’s Wharf, un muelle desde donde se pueden ver barcos, se puede pasear, sacar lindas fotos… cuando no está lloviendo!

A esta altura del día se estaba haciendo difícil sacar fotos así que vimos que por ahí cerca estaba el Ghirardelli Square, la antigua fábrica de chocolates Ghirardelli que ha sido convertida en un hermoso centro comercial.

Ghirardelli Square.

Los chocolates Ghirardelli son deliciosos, admito que los miraba con desconfianza hasta que los probé. Hay muchos sabores para elegir y muchas clases de presentación, la clásica, además de las barras, son unos cuadraditos envueltos individualmente.

De allí nos fuimos hasta el Muelle 31 para tomarnos un ferry que nos llevaría a nuestra próxima excursión: la isla y antigua cárcel de Alcatraz.

Este es uno de los tantos ferries que te acercaban a Alcatraz.

Dependiendo de tu punto de vista, el día estaba ideal o no para visitar una cárcel. Si querías experimentar la atmósfera de estar en una cárcel, entonces el día ayudaba a sentirse medio bajón.

La verdad es que sentías que llegabas a una cárcel, con este día!

Adentro.

Por suerte había una audio-guía muy completa con la cual podías visitar los diferentes sectores de la cárcel y conocer más de la historia de este presidio.

La llegada, las duchas, las celdas, un preso olvidado…

La biblioteca, la cocina, el comedor.


Hoy en día la isla de Alcatraz es un parque nacional y ves muchos rangers. Uno de ellos, una señora de unos 60 años, nos dio una charla muy interesante sobre Al Capone, uno de los prisioneros más célebres de este lugar.

Y también escuchamos sobre el famoso Escape del ’62, ese donde los presos cavaron túneles para escapar y nunca más aparecer.

Acá está recreado cómo fue que encontraron cabezas de papel maché en vez de los presos y el agujero hecho en la pared.

Por estas cañerías se treparon y escaparon.

Estuvimos como más de 2 horas recorriendo todo por adentro. Si uno quería, podía recorrer la isla por afuera pero hacía mucho frío y no paraba de llover.

Uno puede llegar hasta la isla en barcos y volver a la hora que quieras, cada uno recorre la isla y el presidio a su propio ritmo.

Alcatraz se cerró en el año 1963, a instancias de Robert Kennedy. El presidio venía en declive ya que costaba mucho mantenerlo. El estado edilicio ya no era el mejor y como mucho hubo 300 presos encerrados al mismo tiempo.

El último desayuno.

En el camino de vuelta se empezó a asomar el sol.

Y salió el arco iris!

Y cuando llegamos a tierra firme caminamos hasta el famoso Muelle 39.

En la vereda encontramos a un hombre que lo habíamos visto en el programa español Callejeros Viajeros, que vimos por You Tube cuando estábamos buscando información sobre San Francisco.

Le pregunté si le podía sacar una foto y me dijo que sí y le conté que lo había visto y me dijo que se acordaba que lo habían filmado y me preguntó en qué país y cuando le dije España se sorprendió “Spain!” No se imaginaba que su fama había llegado tan lejos!


Su gracia consiste en esconderse detrás de unas ramas y cuando menos uno lo espera, te asusta con un “Boo!”. Nos quedamos mirando la gente a la que asustaba y todos se lo tomaban con humor y le daban unas monedas.

Después de almorzar seguimos paseando por el Muelle 39 donde están los típicos negocios de chucherías y recuerdos varios que se compran en la costa. Había algunos curiosos, sin embargo.

Los lobos marinos de ese muelle son famosos… pero sólo había uno posando para las cámaras!

Negocios para zurdos, como el de Ned Flanders!

Ya estaba oscureciendo y nosotros más cansados. Pero cuando nos estábamos yendo, Ale divisó un museo que curiosamente se llama Musée Mécanique, un museo sobre máquinas antiguas que solían encontrarse en las ferias y atracciones de antaño.

Todas las máquinas funcionaban, la mayoría se accionaban con monedas de 25 y 50 centavos.

Como se imaginarán, el museo me interesó tanto… Al rato le pedí a Ale que nos fuéramos, el museo contribuyó a que mi cansancio se profundizara así que tomamos un tram que nos dejó en el Ferry Building, que estaba hermoso con las luces encendidas.

El Ferry Building, de noche.

Y también vimos a The Embarcadero Center iluminado. Precioso!

Ya estamos de vuelta, cansadísimos, yo medio dormida con lo que me queda de energía escribiendo esto y esperando que mañana no llueva tanto como hoy!