Impresiones de San Francisco


Siempre volvemos contentos de los viajes y con ciertas impresiones que nos hacen recordarlos como características del lugar o con recuerdos agradables de haber conocido alguien allí o haber visto algo original.

De San Francisco me traigo las siguientes impresiones, a saber:

– Primero y principal para nosotros los gorditos: se come BIEN! Pero cuando digo bien, no me refiero a la cantidad sino a la calidad. Como en cualquier ciudad importante hoy en día, la oferta gastronómica es mucha y variada pero en esta ciudad entrábamos con más confianza a comer, no íbamos con ese miedito a ver cómo y con qué venía hecho lo que pidiéramos, como nos pasaba en New York.

Panadería Boudin, donde todo es rico, hasta el cocodrilo hecho de pan!

– Los edificios son hermosos, los hay clásicos, los hay modernos y a mí me gustaron todos!

– Las calles! Las calles de San Francisco! Caminamos mucho y te aseguro que tanto caminar para arriba verdaderamente te trabaja los músculos que deseamos todas trabajar! Comía como una chancha y estaba siempre con la panza chata y al final del día sentía que había estado practicando en el escalador non-stop!

Al cabo del segundo día empezábamos a tomar el colectivo o tram para ir para arriba y “bajábamos” caminando. Pero claro, había que planear mejor.

– Hay subte, hay colectivos, hay trams, hay un tram que va por abajo entre la calle y el subte llamado Muni, hay trolebuses, hay tranvías y hay cable carriles. Los colectivos parecen antiguos, para bajar tenés que tirar de una cuerdita. Por suerte hay un cartel que te va indicando las calles que cruza, te ayuda a ubicarte.

Los tranvías hacían sentir que estaba en los ’60. Son más o menos de esa época, de muchas otras partes de USA y de Italia y que se reciclan en esta ciudad.

Tranvía reciclado.

El tranvía chiquito, (que en realidad es un cable carril) el que sale en todas las postales y fotos turísticas, es carísimo, 6 dólares cuesta y las colas para tomarlo son muy largas. Mejor sacarles fotos desde las veredas y no perder tanto tiempo esperándolo!

6 dólares!

– Nos encantó ver que mucha gente anda en bici, para un trolebus, engancha la bici adelante y se sube!

Bici enganchada.

– No puedo creer que en esta ciudad haya encontrado un chocolate tan delicioso! Por favor, si conocen a alguien que viva allí o esté por viajar, pídanselos.

Chocolates Ghirardelli.

– A lo mejor suene políticamente incorrecto para algunos pero, la verdad, da para ir a San Francisco con algunos adolescentes y decirles: “Niños, aquí tienen el resultado del abuso de drogas. No es cool como creen, miren a ése, a ésa, a ésos, a ésas…” Es increíble la cantidad de personas con problemas mentales que hay por las calles, lo que no quiere decir que todo homeless o mendigo los tenga. Hay muchos homeless con su carro de supermercado donde llevan lo único que tienen en el mundo y algún perrito.

Era muy triste ver algunos con problemas mentales y tan jóvenes, deambulando de aquí para allá balbuceando cosas.

Uno no puede concluír que TODOS estén así por abuso de drogas, pero no puede ser que en esta ciudad haya TANTOS así por causas naturales…

Recuerdo una chica de unos 20 años, sucia, desaliñada, que iba de acá para allá con su perro. Al rato, la veo pasar llorando como desesperada y sin su animalito. Quién sabe lo que le habría pasado…

Otra chica flaquita y jovencita, también, en un momento se me acercó y me preguntó qué día era. Le contesté y al irse, pasó por al lado de otra persona y le preguntó lo mismo. Luego cruzó la calle y seguía preguntando lo mismo a quien pasara por al lado…

Muchas personas duermen en las calles y no sólo me sorprendí yo; como contrapartida, leyendo el diario local, un periodista californiano contaba de su paseo por Chicago y sorprenderse de que en 4 cuadras en esa ciudad vio solamente dos.

Ale, sin embargo, me cuenta algo que leyó: Mucha gente de USA que no tiene dónde vivir se va para San Francisco porque es una ciudad tolerante, el clima es más o menos benévolo todo el año y hay muchas instituciones de beneficencia donde pueden comer o dormir.

Un ejemplo de la tolerancia es que el baño de la biblioteca pública es un desfile de homeless y nadie les dice nada y ellos no molestan a nadie.

La biblioteca pública.

– En general, me pareció una ciudad tranquila y segura. Claro que cuando se hacía de noche, en ciertos lugares por ahí te da miedo estar dando vueltas pero es como en todos lados, hay que tener cuidado, mirar bien alrededor y saber de antemano cómo es cada zona. Si no, preguntar a los locales.

– Se puede recorrer de muchas maneras San Francisco y miren qué manera divertida y original es ésta!

Go Car!