Bizcochuelo Goma Espuma

Gigante! Y con sólo 3 ingredientes!

Otras veces he escrito sobre esto, pero lo repito porque el público se renueva: mi mamá siempre hizo tortas y otros ítems de pastelería y les hacía las tortas de cumpleaños a mis primos también. Si íbamos de visita y no le habían pedido nada, ella igual siempre llevaba algo: pastelitos, tarta de manzanas, alfajorcitos de maizena….

Recuerdo verla cómo elaboraba todo, cómo se organizaba… Recuerdo verla nada más, porque mi mamá es una leona guardiana de su cocina, no te dejaba ni acercarte, se ponía nerviosa si intentabas ayudarla o querías colaborar.

Su reino era su cocina y ahí mandaba ella. Aún así ahora, cuando voy, a regañadientes me deja que cocine, pero ahora me da permiso porque ya somos grandes las dos y ella ya no tiene tantas ganas como antes, la dejo que mire tele mientras yo hago algo. (Cómo se invierten los roles con los años!)

Mami no tuvo una batidora hasta que fuimos grandes y recuerdo que hacía todo, hasta los bizcochuelos, batiendo a mano! Las claras a nieve, no es imaginan, quedaban nieve de verdad y mi mamá colorada de cansancio pero todo salía perfecto.

Los años han pasado y como recordarán, para mi cumple me regalé una Kenwood que adoro. Y creo que, en mi caso, es el secreto para que me haya salido este bizcochuelo espectacular.

Pero un secreto universal (aunque no tan secreto) es que uno de los ingredientes más importantes en un bizcochuelo es el aire: aire que se incorpora al batir los huevos con el azúcar, aire que se incorpora al tamizar la harina dos veces.

Otra cosa importante es que el horno tiene que estar a una temperatura de 180 grados y tiene que prenderse al momento de empezar con el mise en place.

Y más importante todavía: no abrirlo hasta antes de unos 25 minutos para chequear el bizcochuelo. La experiencia y el ojo te ayudan a saber cuándo, pero mínimo esperá 25-30 minutos.

Qué delicia este bizcochuelo con gustito a huevo y la consistencia de goma espuma! Qué lástima que no lo filmé cuando lo cortaba, les aseguro que al hundir el cuchillo y cortar una porción, el bizcochuelo se aplastaba y volvía, como un resorte, a su tamaño original cuando ponía la porción en el plato.

Lo mejor es que esta maravilla culinaria lleva tres ingredientes (además del aire, claro):

6 huevos

175 gramos de azúcar finita (no impalpable)

175 gramos de harina común (no leudante)


Procedimiento

– Tamizar la harina.

– Batir los 6 huevos y cuando empiece a hacer espumita a los costados, agregar el azúcar en forma de lluvia.

– Dejar batir y verán cómo aumenta de volumen, tiene que quedar una crema aireada, blanca, hasta alcanzar el punto letra o cinta, como se dice acá (ribbon stage), cuando levantás el batidor y la crema cae como si fuera una cinta.

Acá se ve cómo fue evolucionando el batido.

– Sacás el recipiente del batidor y le agregás de a poco, la harina tamizándola otra vez sobre la mezcla. Mezclar con cuidado y amor, de forma envolvente.

– Volcar en un molde enmantecado y enharinado y al horno.

El molde que usé tiene 20 cm de diámetro y 10 de alto y el bizcochuelo se elevó hasta el borde!