Impresiones de San Francisco


Siempre volvemos contentos de los viajes y con ciertas impresiones que nos hacen recordarlos como características del lugar o con recuerdos agradables de haber conocido alguien allí o haber visto algo original.

De San Francisco me traigo las siguientes impresiones, a saber:

– Primero y principal para nosotros los gorditos: se come BIEN! Pero cuando digo bien, no me refiero a la cantidad sino a la calidad. Como en cualquier ciudad importante hoy en día, la oferta gastronómica es mucha y variada pero en esta ciudad entrábamos con más confianza a comer, no íbamos con ese miedito a ver cómo y con qué venía hecho lo que pidiéramos, como nos pasaba en New York.

Panadería Boudin, donde todo es rico, hasta el cocodrilo hecho de pan!

– Los edificios son hermosos, los hay clásicos, los hay modernos y a mí me gustaron todos!

– Las calles! Las calles de San Francisco! Caminamos mucho y te aseguro que tanto caminar para arriba verdaderamente te trabaja los músculos que deseamos todas trabajar! Comía como una chancha y estaba siempre con la panza chata y al final del día sentía que había estado practicando en el escalador non-stop!

Al cabo del segundo día empezábamos a tomar el colectivo o tram para ir para arriba y “bajábamos” caminando. Pero claro, había que planear mejor.

– Hay subte, hay colectivos, hay trams, hay un tram que va por abajo entre la calle y el subte llamado Muni, hay trolebuses, hay tranvías y hay cable carriles. Los colectivos parecen antiguos, para bajar tenés que tirar de una cuerdita. Por suerte hay un cartel que te va indicando las calles que cruza, te ayuda a ubicarte.

Los tranvías hacían sentir que estaba en los ’60. Son más o menos de esa época, de muchas otras partes de USA y de Italia y que se reciclan en esta ciudad.

Tranvía reciclado.

El tranvía chiquito, (que en realidad es un cable carril) el que sale en todas las postales y fotos turísticas, es carísimo, 6 dólares cuesta y las colas para tomarlo son muy largas. Mejor sacarles fotos desde las veredas y no perder tanto tiempo esperándolo!

6 dólares!

– Nos encantó ver que mucha gente anda en bici, para un trolebus, engancha la bici adelante y se sube!

Bici enganchada.

– No puedo creer que en esta ciudad haya encontrado un chocolate tan delicioso! Por favor, si conocen a alguien que viva allí o esté por viajar, pídanselos.

Chocolates Ghirardelli.

– A lo mejor suene políticamente incorrecto para algunos pero, la verdad, da para ir a San Francisco con algunos adolescentes y decirles: “Niños, aquí tienen el resultado del abuso de drogas. No es cool como creen, miren a ése, a ésa, a ésos, a ésas…” Es increíble la cantidad de personas con problemas mentales que hay por las calles, lo que no quiere decir que todo homeless o mendigo los tenga. Hay muchos homeless con su carro de supermercado donde llevan lo único que tienen en el mundo y algún perrito.

Era muy triste ver algunos con problemas mentales y tan jóvenes, deambulando de aquí para allá balbuceando cosas.

Uno no puede concluír que TODOS estén así por abuso de drogas, pero no puede ser que en esta ciudad haya TANTOS así por causas naturales…

Recuerdo una chica de unos 20 años, sucia, desaliñada, que iba de acá para allá con su perro. Al rato, la veo pasar llorando como desesperada y sin su animalito. Quién sabe lo que le habría pasado…

Otra chica flaquita y jovencita, también, en un momento se me acercó y me preguntó qué día era. Le contesté y al irse, pasó por al lado de otra persona y le preguntó lo mismo. Luego cruzó la calle y seguía preguntando lo mismo a quien pasara por al lado…

Muchas personas duermen en las calles y no sólo me sorprendí yo; como contrapartida, leyendo el diario local, un periodista californiano contaba de su paseo por Chicago y sorprenderse de que en 4 cuadras en esa ciudad vio solamente dos.

Ale, sin embargo, me cuenta algo que leyó: Mucha gente de USA que no tiene dónde vivir se va para San Francisco porque es una ciudad tolerante, el clima es más o menos benévolo todo el año y hay muchas instituciones de beneficencia donde pueden comer o dormir.

Un ejemplo de la tolerancia es que el baño de la biblioteca pública es un desfile de homeless y nadie les dice nada y ellos no molestan a nadie.

La biblioteca pública.

– En general, me pareció una ciudad tranquila y segura. Claro que cuando se hacía de noche, en ciertos lugares por ahí te da miedo estar dando vueltas pero es como en todos lados, hay que tener cuidado, mirar bien alrededor y saber de antemano cómo es cada zona. Si no, preguntar a los locales.

– Se puede recorrer de muchas maneras San Francisco y miren qué manera divertida y original es ésta!

Go Car!

San Francisco Día 4

(Escrito el 22 de noviembre)
El cuarto y último día en San Francisco fue en realidad un medio día. Pero lo aprovechamos bien desde temprano, con un buen desayuno.
Qué mejor que ir a un lugar súper recomendado en todos lados, famoso en San Francisco y alrededores, donde para entrar hay que hacer cola!

Fuimos para Mama’s.
Mama’s es famoso por sus desayunos pero también se sirven almuerzos.

Se prepara todo ahí, delante tuyo!
Lo que caracteriza a este restaurant es, además de su popularidad, su cocina casera, las tortas… hasta la mermelada que te ponen sobre la mesa es casera.

Bueno, digamos que éso parece. Recordad que estamos en USA, donde no todo lo que reluce es oro…

Por ejemplo, los dueños. Nosotros pensábamos que tenía que ver con lo italiano ya que se encuentra en un sector de San Francisco donde abundan los negocios y restaurants italianos (enfrente de Mama’s hay una panadería famosa por sus focaccias). Pero supimos que los que abrieron este restaurant se apellidan Sánchez.

Y hablando con un mozo me dijo que los dueños no hablan español…

De todas formas, disfrutamos mucho de nuestros desayunos, los cuales voy a mostrar en otro post. Yo pedí un Chocolate French Toast y Ale pidió Dungeness Crab Benedict, huevos benedictinos con cangrejo.

Es chiquito por dentro!

Con la pancita llena nos tomamos un colectivo en la esquina y fuimos a Coit Tower, una torre construida en 1933 en estilo Art Deco.

The Coit Tower.
Ale subió en el ascensor y yo la verdad, no tenía ganas, tenía sueño. Me quedé abajo, sentada en un banco y mirando los murales que describen las diferentes industrias de San Francisco.

Tan al estilo de Diego Rivera!

Espectacular vista desde arriba de la Coit Tower.

Se puede llegar a apreciar lo empinadas que son las calles.
De allí bajamos por Filbert Street, una calle que es en realidad escalones de madera, rodeados de árboles y plantas y cada tanto te encontrás con casas.

Fíjense qué hermoso! De cuento!
Fue un placer recorrerla, claro, porque íbamos para abajo.

Bajamos desde allá arriiiiiiiibaaaaaaaaaaaa!!!! Desde más arriba desde donde se ve la escalera, eh!

Esto es una pequeña parte de todos los escalones que bajamos.

Al bajar del todo, llegamos a la Levi Plaza, hermosa realmente!

Llamada así porque aquí se encuentra la oficina central de Levi’s.

Ya era el mediodía y nos esperaba un mini trekking para divisar el Golden Gate desde otra perspectiva. Se dice que desde este lugar se tiene una de las mejores vistas del puente.

Es cierto!

Nos volvimos a tomar otro colectivo que tardó como una hora hasta llegar a Land’s End, sobre la costa. Aproveché y me dormí recostada sobre Ale.
Y menos mal, porque la caminata no fue corta pero sí entretenida.

Disfrutamos mucho las caminatas rodeada de vegetación. Todo verde alrededor.

Cuando terminamos, a las 14 horas caminamos un poco por la parte residencial hasta tomarmos el colectivo de vuelta al hotel y al rato nos pasó a buscar la van para llevarnos al aeropuerto.

Ya se estaban preparando para Thanksgiving!

Y de vuelta a casa!

San Francisco Día 3

Tercer día y recién hoy empecé a sentir cansancio. O será que hoy caminamos muchísimo más que ayer y antes de ayer?

Hoy nos dedicamos a recorrer barrios, el Mission, (el barrio latino), el Castro (el barrio gay) y el Haight-Ashbury (el barrio hippie).

Mission

Mission es un barrio tranquilo, pero supongo que lo será de día, no por nada todas las casas están enrejadas. Hay muchos negocios mexicanos y pequeños restaurants de comida mexicana, salvadoreña y nicaragüense.


Algo muy lindo que embellece al barrio es la cantidad de murales que hay. Generalmente describen escenas de inmigrantes, aparece la Virgen de Guadalupe, etc.

Hay una calle que se llama Balmy Alley, de una cuadra de longitud, donde cada casa está decorada con un mural. En 1984 un grupo llamado PLACA comenzó a pintar los garages, las paredes y todos son muy interesantes.

Y muy coloridos.

También hay muchos locales vacíos, negocios que han cerrado.

Por ejemplo, éste.

En los supermercados de este barrio se consiguen muchos ingredientes para preparar todo tipo de comida latinoamericana: hay harina de mandioca, hay chiles de todas las variedades, hay hojas de chala para hacer tamales… y todos hablan español!

Lo recorrimos bastante y de allí, siguiendo un itinerario que teníamos en un libro, encontramos estas dos iglesias.

La más pequeña se llama Mission Dolores y la otra, La Basílica de Mission Dolores.

Mission Dolores es el edificio más antiguo de San Francisco y ha sobrevivido muchos terremotos. La más grande es una iglesia que se completó en 1818.

Castro

Caminando y caminando, llegamos a The Castro.

Esta es una biblioteca llamada Harvey Milk.

Quienes no hayan visto la película sobre Harvey Milk protagonizada por Sean Penn, háganlo, es muy buena y tiene mucho que ver con San Francisco.

En este barrio la mayoría de las calles están adornadas con la bandera de todos colores, hay sex shops y también cafés y restaurants.

Hasta un Body Shop adaptado al gusto local.

Castro y 18. Los locales dicen que ésta es la esquina más gay del mundo.

Este barrio también me pareció tranquilo, si creen que los hombres y mujeres gays que viven por allí andan todos producidos y haciendo escándalo por la calle, están equivocados: nadie se mete con nadie, se hace una vida normal como todo barrio: la gente sale a pasear el perro, a caminar, a correr, a comprar… nada de otro mundo!

El famoso cine Castro. Maratón de las 8 pelis de Harry Potter! Socorrooooooo!!!!

Sí me llamó la atención algunas especies de clínicas u oficinas de información sobre el HIV: ayuda e información sobre la enfermedad, medicamentos, etc.

Haight-Ashbury

Por último visitamos el barrio Haight-Ashbury, el barrio elegido por los hippies aquel verano de 1967.

Las casas son todas originales y todas de madera!

Hoy en día hay muchos homeless y personas de todas las edades que evidencian cierto desequilibrio emocional y te da pena verlos así, deambulando con sus perros o sus carros de supermercado, sucios y hablando solos.

En este barrio de casas tan bonitas, vivieron, entre otros, Janis Joplin y Charles Manson.

La casa de Janis Joplin.

La casa de Charles Manson, donde comenzó a reclutar seguidores para su culto.

En la calle principal, Haight Street, hay muchos negocios de tatuajes, de ropa usada y de artículos para fumar cualquier cosa menos cigarrillos!

Algunos de los negocios.

Cuando se estaba haciendo de noche, decidimos volver y fuimos más hacia el centro a recorrer algún shopping y comprar algunas cosas: en mi caso, algunos accesorios para cocinar y en el caso de Ale algunas galletitas.

Por suerte hoy salió el sol y disfrutamos el día plenamente!

San Francisco Día 2

“Si no se respetan las reglas, se va a la cárcel. Si no se respetan las reglas de la cárcel, se va a Alcatraz”.

Hoy nos volvimos a levantar temprano y descubrimos que estaba lloviendo y siguió lloviendo mientras desayunábamos y seguía lloviendo cuando salimos y llovió todo el día hasta la tarde!

Pasear con lluvia es bastante molesto pero no nos achicamos y salimos de todas formas. En realidad, si llueve cuando estamos viajando, no nos amargamos ni nos quejamos, nos abrigamos más, nos cubrimos con las capuchas (no usamos paraguas) y tratamos de guarecernos cuando podemos.

Hoy teníamos que tomar otro ferry así que fuimos primero hacia el Fisherman’s Wharf, un muelle desde donde se pueden ver barcos, se puede pasear, sacar lindas fotos… cuando no está lloviendo!

A esta altura del día se estaba haciendo difícil sacar fotos así que vimos que por ahí cerca estaba el Ghirardelli Square, la antigua fábrica de chocolates Ghirardelli que ha sido convertida en un hermoso centro comercial.

Ghirardelli Square.

Los chocolates Ghirardelli son deliciosos, admito que los miraba con desconfianza hasta que los probé. Hay muchos sabores para elegir y muchas clases de presentación, la clásica, además de las barras, son unos cuadraditos envueltos individualmente.

De allí nos fuimos hasta el Muelle 31 para tomarnos un ferry que nos llevaría a nuestra próxima excursión: la isla y antigua cárcel de Alcatraz.

Este es uno de los tantos ferries que te acercaban a Alcatraz.

Dependiendo de tu punto de vista, el día estaba ideal o no para visitar una cárcel. Si querías experimentar la atmósfera de estar en una cárcel, entonces el día ayudaba a sentirse medio bajón.

La verdad es que sentías que llegabas a una cárcel, con este día!

Adentro.

Por suerte había una audio-guía muy completa con la cual podías visitar los diferentes sectores de la cárcel y conocer más de la historia de este presidio.

La llegada, las duchas, las celdas, un preso olvidado…

La biblioteca, la cocina, el comedor.


Hoy en día la isla de Alcatraz es un parque nacional y ves muchos rangers. Uno de ellos, una señora de unos 60 años, nos dio una charla muy interesante sobre Al Capone, uno de los prisioneros más célebres de este lugar.

Y también escuchamos sobre el famoso Escape del ’62, ese donde los presos cavaron túneles para escapar y nunca más aparecer.

Acá está recreado cómo fue que encontraron cabezas de papel maché en vez de los presos y el agujero hecho en la pared.

Por estas cañerías se treparon y escaparon.

Estuvimos como más de 2 horas recorriendo todo por adentro. Si uno quería, podía recorrer la isla por afuera pero hacía mucho frío y no paraba de llover.

Uno puede llegar hasta la isla en barcos y volver a la hora que quieras, cada uno recorre la isla y el presidio a su propio ritmo.

Alcatraz se cerró en el año 1963, a instancias de Robert Kennedy. El presidio venía en declive ya que costaba mucho mantenerlo. El estado edilicio ya no era el mejor y como mucho hubo 300 presos encerrados al mismo tiempo.

El último desayuno.

En el camino de vuelta se empezó a asomar el sol.

Y salió el arco iris!

Y cuando llegamos a tierra firme caminamos hasta el famoso Muelle 39.

En la vereda encontramos a un hombre que lo habíamos visto en el programa español Callejeros Viajeros, que vimos por You Tube cuando estábamos buscando información sobre San Francisco.

Le pregunté si le podía sacar una foto y me dijo que sí y le conté que lo había visto y me dijo que se acordaba que lo habían filmado y me preguntó en qué país y cuando le dije España se sorprendió “Spain!” No se imaginaba que su fama había llegado tan lejos!


Su gracia consiste en esconderse detrás de unas ramas y cuando menos uno lo espera, te asusta con un “Boo!”. Nos quedamos mirando la gente a la que asustaba y todos se lo tomaban con humor y le daban unas monedas.

Después de almorzar seguimos paseando por el Muelle 39 donde están los típicos negocios de chucherías y recuerdos varios que se compran en la costa. Había algunos curiosos, sin embargo.

Los lobos marinos de ese muelle son famosos… pero sólo había uno posando para las cámaras!

Negocios para zurdos, como el de Ned Flanders!

Ya estaba oscureciendo y nosotros más cansados. Pero cuando nos estábamos yendo, Ale divisó un museo que curiosamente se llama Musée Mécanique, un museo sobre máquinas antiguas que solían encontrarse en las ferias y atracciones de antaño.

Todas las máquinas funcionaban, la mayoría se accionaban con monedas de 25 y 50 centavos.

Como se imaginarán, el museo me interesó tanto… Al rato le pedí a Ale que nos fuéramos, el museo contribuyó a que mi cansancio se profundizara así que tomamos un tram que nos dejó en el Ferry Building, que estaba hermoso con las luces encendidas.

El Ferry Building, de noche.

Y también vimos a The Embarcadero Center iluminado. Precioso!

Ya estamos de vuelta, cansadísimos, yo medio dormida con lo que me queda de energía escribiendo esto y esperando que mañana no llueva tanto como hoy!

San Francisco Día 1


Salimos de Londres a las 14.30 hora local y luego de 10 horas de vuelo llegamos a San Francisco a las 17.20… O sea, que con respecto a Londres hay 8 horas de diferencia y eso se notó a las 19 hs cuando yo ya estaba roncando…

Qué hermoso nuestro paseo en mi primer día en San Francisco! Ale estuvo aquí como 3 veces ya pero hace muchos años así que ahora está revisitando esta ciudad que le gusta mucho también.

Gracias al jet lag, a las 7 de la mañana ya estábamos desayunando fresquitos, sin sueño así que comenzamos muy temprano.

Desde la calle Sacramento se podían divisar varios edificios.

Lo primero que decidimos hacer fue ir al Farmer’s Market, un mercado de producción local y orgánica donde vimos toda clase de vegetales y frutas, además de panes, tortas y frutos secos, quesos, todo lo que uno ve en un mercado de estas características.

El Ferry Building, el edificio desde donde salen los ferries y donde está el mercado.

Vista del Embarcadero Center desde el mercado.

Muchos colores!

Como habíamos desayunado, no nos tentamos mucho, Ale solamente se compró un pancito con queso y yo no tenía hambre. No sé, estaba esperando que algo me sorprendiera y me despertara la curiosidad de probarlo, pero la verdad, vi algo que sí me hubiera gustado probar pero era muy temprano todavía.

Chanchito rostizado con papas asándose con el jugo… Una invitación al colesterol!

Se tiene una buena vista del Bay Bridge.

Este mercado cuenta con puestos afuera y adentro del edificio desde donde salen los ferries.

Un puesto de empanadas argentinas! Y alfajores!

Y cuando terminamos de recorrerlo, tomamos un ferry hacia Sausalito desde el cual tuvimos las siguientes vistas:

El Golden Gate.

La isla y cárcel de Alcatraz!

Sausalito es un vecindario muy bonito con muchas casas hermosas, originales y modernas.

La plaza principal. El elefante es el símbolo de Sausalito.

Es una zona más que nada residencial aunque por el hecho de recibir muchos visitantes, tiene una calle que da al mar donde hay toda clase de negocios mononos, sobre todo de joyería y antigüedades.

Ejemplo de las casas que dan a la costa.

Ves mucha gente corriendo, andando en bici, paseando el perro o simplemente sentada relajada, mirando el mar y los veleros.

Alrededor de una hora y media después, decidimos volver y tomamos un colectivo con el cual cruzamos el Golden Gate, el famoso puente.

Bajamos cerca de la municipalidad, un hermoso edificio rodeado de tantos otros, tan prolijos e igualmente interesantes.

La Municipalidad.

Lo que nos llamó la atención fue la Plaza de Las Naciones Unidas. Es una especie de paseo rodeado de columnas donde figuran los países que forman parte de esta organización y el año en que ingresaron.

Argentina ingresó en 1945.

También nos llamó la atención la estatua de Simón Bolívar.

Pero más nos sorprendió la cantidad de homeless que andaban deambulando por ahí y el olor a porro que había era insoportable!

Plaza de las Naciones Unidas y el monumento a Simón Bolívar.

Volvimos al mercado porque ya tenía hambre y tenía entre ceja y ceja que quería comer chanchito con papas pero cuando llegamos, alrededor de las 15 horas, se estaba desmantelando todo… no había quedado nada! El horno donde se había estado rostizando lo que yo quería comer, estaba completamente vacío!

Así que nos conformamos con comer en un restaurante mexicano llamado Mijita, donde se podía ver a unas chicas mexicanas haciendo las tortillas a mano. Qué auténtico! pensamos y por eso fuimos allí.

Yo pedí unos “tacos dorados”, tacos rellenos de pollo.

Fue una desilusión probado una comida tan sosa. De mexicano sólo tenía la apariencia y nada tenía sabor. No me enojé porque estaba cansada pero es muy frustrante haber comido y sentir que uno no probó nada.

Nos tomamos un tram y llegamos a Union Square, una plaza muy elegante, rodeada de muchos centros comerciales.

Había una pista patinaje sobre hielo.

Algo que caracteriza a San Francisco es el terreno, con mucho declive, bajar es difícil porque algunas veredas son muy empinadas y subir lo es aún más, por supuesto, y más cansador.

Hay un sector de la calle Lombard que se la conoce como “the crookedest street in the world”, la calle más sinuosa del mundo.

Todo en zig zag!

De allí seguimos caminando por un barrio llamado Pacific Heights, donde había negocios de toda clase pero muy chic…

Por momentos nos hacía acordar a la parte elegante de Notting Hill.

…mirando las casas tan lindas y originales…

…y se iba haciendo de noche (eran las 5 de la tarde) hasta que llegamos a la casa más linda y cariñosa de San Francisco…

La casa de Mrs Doubtfire!

2624 Steiner Street, en la esquina de Broadway.

Qué pena que ya no había sol y estaba por llover, pero me di el gusto de llegar y ver la casa de esta peli tan tierna y éso que yo ya era grande cuando se estrenó; pero siempre que descubro que la están pasando por la tele, la miro igual!

Ya se había hecho de noche, había empezado a caer lluvia finita y nos había alcanzado el cansancio. Qué hacer?

Pues volvimos al hotel!

El hotel donde nos alojamos es el Fairmont.

El hotel. Aquí se filmó en los ’80 la serie llamada “Hotel”.

Es muy americano realmente, mucho mármol y dorado y las habitaciones son gigantes.

El lobby.

Se dice que cada presidente de USA se ha alojado en este hotel. A mí por momentos me parece estar en los años ’30!

Así que aquí estamos ahora, yo escribiendo esto y a punto de darme una ducha y meterme en la cama, para prepararme para otro día en esta ciudad que, por lo menos por hoy, me encanta!

Loca Búsqueda 4


No sólo la vida te da sorpresas… La búsqueda en Google también!

Pasen y lean (con faltas de ortografía incluidas) lo que busca la gente…

– vivo en cairo que marca de levadura va bien para hacer pizzas

– como debe reaccionar la secretaria ante un jefe gruñon

– dulce maria se le sale la tanga mientras camina

– porque dejan tickets de subte en la tumba de cortazar

– juego de adibinador de que color es la bonbacha

– si mi boleto dice st pancras puedo tomar el euroestar en waterloo

– el borato de sodio sirve para los granos

– estoy loco por harry potter

– que ropa me pongo para ir eurodisney paris en este mes junio 2011

– q ponerse para andar en un dia soleado

Cómo es que terminan en este blog es a veces inexplicable… pero divertido!

Bizcochuelo Goma Espuma

Gigante! Y con sólo 3 ingredientes!

Otras veces he escrito sobre esto, pero lo repito porque el público se renueva: mi mamá siempre hizo tortas y otros ítems de pastelería y les hacía las tortas de cumpleaños a mis primos también. Si íbamos de visita y no le habían pedido nada, ella igual siempre llevaba algo: pastelitos, tarta de manzanas, alfajorcitos de maizena….

Recuerdo verla cómo elaboraba todo, cómo se organizaba… Recuerdo verla nada más, porque mi mamá es una leona guardiana de su cocina, no te dejaba ni acercarte, se ponía nerviosa si intentabas ayudarla o querías colaborar.

Su reino era su cocina y ahí mandaba ella. Aún así ahora, cuando voy, a regañadientes me deja que cocine, pero ahora me da permiso porque ya somos grandes las dos y ella ya no tiene tantas ganas como antes, la dejo que mire tele mientras yo hago algo. (Cómo se invierten los roles con los años!)

Mami no tuvo una batidora hasta que fuimos grandes y recuerdo que hacía todo, hasta los bizcochuelos, batiendo a mano! Las claras a nieve, no es imaginan, quedaban nieve de verdad y mi mamá colorada de cansancio pero todo salía perfecto.

Los años han pasado y como recordarán, para mi cumple me regalé una Kenwood que adoro. Y creo que, en mi caso, es el secreto para que me haya salido este bizcochuelo espectacular.

Pero un secreto universal (aunque no tan secreto) es que uno de los ingredientes más importantes en un bizcochuelo es el aire: aire que se incorpora al batir los huevos con el azúcar, aire que se incorpora al tamizar la harina dos veces.

Otra cosa importante es que el horno tiene que estar a una temperatura de 180 grados y tiene que prenderse al momento de empezar con el mise en place.

Y más importante todavía: no abrirlo hasta antes de unos 25 minutos para chequear el bizcochuelo. La experiencia y el ojo te ayudan a saber cuándo, pero mínimo esperá 25-30 minutos.

Qué delicia este bizcochuelo con gustito a huevo y la consistencia de goma espuma! Qué lástima que no lo filmé cuando lo cortaba, les aseguro que al hundir el cuchillo y cortar una porción, el bizcochuelo se aplastaba y volvía, como un resorte, a su tamaño original cuando ponía la porción en el plato.

Lo mejor es que esta maravilla culinaria lleva tres ingredientes (además del aire, claro):

6 huevos

175 gramos de azúcar finita (no impalpable)

175 gramos de harina común (no leudante)


Procedimiento

– Tamizar la harina.

– Batir los 6 huevos y cuando empiece a hacer espumita a los costados, agregar el azúcar en forma de lluvia.

– Dejar batir y verán cómo aumenta de volumen, tiene que quedar una crema aireada, blanca, hasta alcanzar el punto letra o cinta, como se dice acá (ribbon stage), cuando levantás el batidor y la crema cae como si fuera una cinta.

Acá se ve cómo fue evolucionando el batido.

– Sacás el recipiente del batidor y le agregás de a poco, la harina tamizándola otra vez sobre la mezcla. Mezclar con cuidado y amor, de forma envolvente.

– Volcar en un molde enmantecado y enharinado y al horno.

El molde que usé tiene 20 cm de diámetro y 10 de alto y el bizcochuelo se elevó hasta el borde!

El Frío Y Los Vestidos

Oficialmente ya es invierno. Acá no es como en Argentina que cada tres meses, el día 21, empieza una estación. El invierno empezó el domingo pasado cuando adelantamos una hora. El verano comenzará el año que viene, cuando la atrasemos.

Este invierno por ahora es bastante templado al promedio de temperatura que se vive por esta época. Están haciendo alrededor de 11 grados todas las mañanas lo cual hace que salga abrigada pero no muerta de frío.

Mi uniforme básico del trabajo es pantalón, camisa o blusa, algún saquito si las mangas son 3/4 (Cómo las odio! Pero todo ahora viene con mangas 3/4!), un tapado, una pashmina en forma de bufanda, medias can-can finitas y zapatos, ni siquiera botas.

Obviamente que sé que este clima no va a durar mucho más y en cualquier momento la temperatura baja con todo así que a todo eso le tengo que agregar guantes, gorro, botas y un tapado más abrigado. Y encima de las can-can, medibachas de lana.

Un horror porque las medibachas de lana te agrega un talle y son incómodas. Pero ante el frío yo me defiendo!

Una es mujer y mira vidrieras. Y ve las cosas lindas y nuevas que hay y quiere ponérselas. Mi desventaja es que soy friolenta. Y algo que siempre evito porque me da miedo (sí, ésa es la palabra) saber que voy a tener frío, son los vestidos o polleras.

No las uso porque me muero de frío! Entonces me harto el invierno usando pantalones.

Pero…

He descubierto la solución.

Hace unas semanas me dí una vueltita por Primark y en la sección TIGHTS, donde hay de los colores y diseños que te imagines, descubrí un engendro entre calza y medibacha.

Las usás y a ojos de todo el mundo y del tuyo tenés puestas unas can-can negras opacas normales. Pero adentro, queridas, están recubiertas con ese material que también tienen por adentro los buzos (sweatshirts) para mantenernos calentitos.

Reíte (o llorá), este es el precio: £3.50!
Los piecitos. Ves? Son bien opacas.
Se ve bien cómo es por dentro?

Como estas medias son de lycra, se te adhieren al cuerpo y salís con eso a la calle y te reís del frío porque no lo sentís! Te insula completamente, es vivirlo para creerlo!

Este fin de semana me compré unos vestidos para animarme a usarlas para ir a trabajar y enfrentar con valentía el día.

Éxtasis total.

(Vos que sos friolenta como yo, seguro me entendés.)

Galletitas De Amor Y Paz


En mi trabajo por suerte todos nos llevamos bien. Nos ayudamos y nos damos apoyo moral cuando las responsabilidades son muchas y se nos vienen encima. A veces chocamos, a veces nos quedamos callados pero siempre nos hablamos con el corazón.

Hablarse con el corazón no necesariamente significa que de nuestras bocas salgan palabras amorosas. Somos honestos hasta la médula, aunque dependiendo de cómo te sientas o se sienta el otro, la honestidad pasa de ser honestidad brutal a honestidad bruta.

Es tan así.

Hay una chica que es yo hace 10 años, no sólo porque le llevo 10 años sino porque me hace acordar a mí en esa edad, nuestras vidas se parecen en pequeñas cosas, en aventuras, formas de pensar, en pequeños detalles. Y también somos honestas brutas.

Cuando se da que chocamos, o una o la otra se calla y más tarde se charla francamente. Y se pasa otro día.

Ayer fue un día de nervios y tensión laboral, no muy distinto de otros que hemos tenido, pero ayer hubo un choque. Antes de irnos, charlamos y nos dijimos qué nos pasó y lo que cada una pensaba y nos despedimos cordialmente.

Sin embargo, debo reconocer que la honesta bruta fui yo. Así que al salir del trabajo, di unas vueltas, y llegué a casa con la decisión de decir “I’m sorry”.

Y yo te lo digo con comida.

Estas galletitas son lo más fácil y rápido de hacer, lo puede hacer hasta un niño y son deliciosas cuando se enfrían.

Te sacan de apuros si te cae alguien y les querés hacer algo casero. Si vienen niños, con unos cortantes infantiles quedás súper bien.

(En qué década vivo?! Quién le regala galletitas a los chicos ahora? Quién se pone a hornear galletitas si llega gente inesperadamente?!?!?)

En fin, los ingredientes son pocos y aquí va la receta que saqué de un libro de Gordon Ramsay, de la sección cuando se pone a cocinar con sus hijos:

Ingredientes

125g de manteca blanda

125g de azúcar

1 huevo batido

250g de harina

Procedimiento

– Mezclar la manteca y el azúcar hasta formar una crema.

– Agregar el huevo y mezclar bien.

– Agregar de a poco el harina.

– Enseguida se forma una masa y dejarla descansar en la heladera por media hora o un poquito más.

– Prender el horno a 180 grados.

– Cuando la saquen de la heladera, sobre un poco de harina esparcida, estírenla con palote, unos 5mm de espesor. No la amasen nuevamente porque al tener mucha manteca, la masa en contacto con las manos, se ablanda.

– Cortar las galletitas con la forma que quieran. A mí me salieron como 38!

– Llevar al horno por unos 10-15 minutos.

Enmantecar o enharinar la fuente o poner algo para que no se peguen.

– Dejar enfríar y decorar.

Se enfrían rápido porque son finitas.

Yo mezclé unas 8 cucharadas al ras de azúcar impalpable con gotitas de limón (fui agregando todo a ojo) y le agregué colorante rojo.

Me quedó rosa.
Placer total decorar con boquillas Wilton!

Las galles quedan riquísimas con la decoración con gustito a limón. Buen contraste!

I’m sorry!

Te gustó mi blog? Podés compartirlo clickeando: