Graceland

And while I can think, while I can talk,
While I can stand, while I can walk,
While I can dream, please let my dream
Come true, right now!
(If I Can Dream – Elvis Presley)

Sueño cumplido!


Hay lugares de los cuales escuchás hablar, de los cuales ves documentales o programas especiales y cuando te toca a vos estar ahí, no lo podés creer. Cuando te pasa, te gustaría que todas las personas que conocés que comparten ese sueño, estén con vos, sacando fotos y divirtiéndose junto a vos.

Eso, entre otras emociones, es lo que viví en Graceland.

Graceland está sobre la Elvis Presley Boulevard, a unos 45 minutos en bus desde el centro de Memphis. Te tomás el 43 ahí.

Es fácil saber qué colectivo tomarse!

Cuando bajás, no vas directamente a la mansión, que queda de mano izquierda. Te bajás de mano derecha, justo enfrente, porque ahí se encuentran diferentes negocios de souvenirs y exhibiciones sobre Elvis (además de cafés y restaurants) y la boletería donde se compran las entradas y/o pases.

Nosotros elegimos un pase que incluía lo siguiente:

– un audio-tour de la Mansión Graceland.

– un tour de los dos aviones de Elvis.

– un tour de la exhibición His Groundbreaking, Hip-Shaking, Newsmaking Story, donde se muestra una cronología de su éxito.

– un tour de Elvis’ Automobile Museum, donde ves sus autos.

– un tour de Elvis Lives: The King and Pop Culture Exhibit, donde se muestra cómo Elvis influyó en la cultura pop.

– un tour de Elvis Presley: Fashion King Exhibit, donde ves su vestuario personal.

– un tour del ’68 Special Exhibit, de ese recital maravilloso que dio en 1968.

Sacás las entradas y recorrés todo como quieras. Pero creo que lo lógico es empezar por la mansión. Así que te tomás una combi de las que salen 3 cada media hora y te cruzan y te dejan en la puerta principal de la casa y ahí hay alguien que te da bienvenida y… entrás!

Como tenés un audio-tour, no necesitás que nadie te explique nada pero así y todo, tenés gente cuidando.

Empezamos entonces?

Esta es la puerta principal.

Y las diferentes habitaciones:

El living y allí atrás se ve “The Music Room”.

Detalles.

Ahí enfrente, el comedor.

La cocina.

Por mirar tanto la cocina, me perdí de ver la habitación de enfrente, el dormitorio de los padres de Elvis!

Bajamos al sótano donde nos encontramos con el TV room, donde no sólo veía tele sino que escuchaba música también.

Elvis había escuchado que un empresario (no recuerdo cuál) tenía tres teles en su living para ver las tres grandes cadenas de ese momento, a la vez.

A Elvis le gustó la idea e hizo lo mismo.

Y enfrente, está The Pool Room.

Está todo cubierto de tela plisada. Nunca había visto algo así!

Hay más habitaciones pero uno visita hasta ahí y sube luego las escaleras y se pasa por un living que los fans han apodado “The Jungle”. Está todo el piso y el techo tapizados con una alfombra que parece césped y además hay una mini cascada de agua sobre la pared.

The Jungle.

En el patio no sólo ves un jardín sino que hay mucho terreno, tanto como que alcanzaba para que Elvis tenga caballos y cabalgue por allí.

El fondo.

Pasás a ver lo que fue la oficina de Vernon, el papá de Elvis. Allí el padre se encargaba de las cartas y regalos enviados por los fans.

Vernon’s office.

Cruzando una parte del jardín llegás a una exhibición de cómo fue evolucionando Elvis, de la nada a la fama mundial, como bien se enfatizaba, en una época donde no había internet ni habiendo cantado nunca fuera de EEUU.

Un pequeño ejemplo de la exhibición.

Y ahí nomás, para que tengas una idea de lo que fue y es Elvis:

La entrada a The Hall of Gold, donde hay muchísimos discos de oro y diferentes premios.

Cuántos!

Hay hasta Grammys!

Y ahí a la vuelta te encontrás con muchos de sus trajes, los de diferentes espectáculos, películas… Hay también documentos, contratos, cheques con montos altos para donaciones, regalos varios…

Vestuario diverso.

Hasta su traje de casamiento y el vestido de Priscilla!

No podía cre-er lo que tenía ante mis ojos…

El traje de cuero utillizado en el ’68 Comeback!

Releyendo lo escrito hasta ahora, creo que con este post he batido el récord de uso del signo de exclamación. Es que todo me sorprendía, todo me parecía irreal, tener ante mis ojos todo lo que fuera de Elvis, estar en su casa… no puedo dejar de repetir que era un sueño hecho realidad!

Visitamos el Racquetball Building, donde también había un pequeño gimnasio. A Elvis le encantaba jugar al racquetball pero ahora el lugar fue adaptado para exhibir más discos de oro y los trajes que usó Elvis cuando cantó en Hawaii.

Incontables los discos de oro. No sé si se dan cuenta de cuán altas son las paredes.

Podías quedarte lo que quisieras mientras pasaban el recital completo por una pantalla. Venía tan cargada de emoción, que me quedé mirando cuando cantaba esta canción y no pude evitar que se me cayeran las lágrimas, sobre todo cuando le dan las guirnalda de flores.

Y de allí al pequeño santuario donde está su tumba, junto a la de su mamá, su papá, su abuela y una placa que recuerda a su hermano gemelo que murió al nacer.

La tumba y el hermoso poema que escribió su papá.

Ya el tour había terminado y nos tomamos la combi de vuelta y fuimos a ver otras exhibiciones.

Algunos de la cantidad de autos que se exhibían, entre sus motos que estaban espectaculares!

Su cadillac rosa, por supuesto!

La exhibición especial sobre el ’68 Comeback Special.

Los otros trajes, la muñequera de cuero y la silla donde se sentó a tocar y cantar con sus músicos.

Elvis tenía dos aviones, el Lisa Marie, el más grande.

Un Convair 880.

Así era por dentro.

Y el otro avión era más pequeño, llamado Houndog II, se pudo entrar también pero sólo había lugar para la cabina y asientos.

Un Lockheed Jetstar.

El website dice que necesitás alrededor de tres horas y media para recorrer todo esto pero te aseguro que te lleva todo un día, a nosotros nos llevó desde el mediodía hasta las 6 de la tarde más o menos.

Este es, entonces, un resumen bastante largo de nuestra visita a Graceland, que disfruté totalmente!

The King.