4 Días En Chicago

Chicago, Chicago –
that toddlin’ town.
Chicago, Chicago –
I will show you around.
I love it.

(Chicago – Frank Sinatra)


Vista desde el Lago Michigan.

El paseo por Chicago fue un claro ejemplo de la clase de paseo que me gusta hacer: caminar ciudades, admirar sus edificios, disfrutar de su gastronomía y sentirme una local aunque no lo fuera.

Chicago nos pareció una ciudad hermosa y tranquila, cosmopolita y serena, con mucho aire a pueblo pequeño.

La arquitectura te deja boquiabierta donde mires, es una ciudad con muchos rascacielos y contrariamente a la imagen gris que siempre tengo de New York cada vez que la recuerdo, Chicago explota de colores en mi memoria.

Esta ciudad se puede recorrer muy fácilmente gracias a su metro denominado “L”, pronunciado “el” y que es un apócope de elevated porque es un tren que va por abajo como todo subterráneo, pero la mayoría de su recorrido es sobre unas vías que están en unos puentes de hierro que corren por arriba de las calles.

Las vías del “L”.

También se la puede recorrer en colectivos muy amplios y con aire acondicionado.

O en los comodísimos Segways!

O te tomás un barquito y recorrés parte del río Chicago y del lago Michigan.

Un “paseíto” de 90 minutos… Terminé mareada!

Pero tenés una vista fabulosa de unos edificios fabulosos. Conté como 36 pero muestro algunos:

Merchandise Mart (1930)

A la izquierda, Jewelers Building (1924-1926) y al lado, Unitrin Building (1962).

LaSalle-Wacker Building (2000-2002)

333 West Wacker Drive (1979-1983)

También hay muchos parques para visitar y uno de ellos fue el Millenium Park donde se encuentra el famoso AT&T Plaza/ Cloud Gate, una instalación diseñada por Anish Kapor pero que es conocida por todos como “The Bean” o sea, “el poroto”.

Pesa 110 toneladas y está hecha con placas de acero inoxidable tan bien pulidas que no se ven las uniones.

The Bean.

Está todo el mundo sacando fotos de sus propios reflejos.

En otro sector del parque está The Crown Fountain, diseñado por el español Jaume Plensa. Son dos bloques enfrentados, ambos de 15 metros donde se proyectan caras de persona que viven en Chicago.

Las caras son filmaciones de la gente que se ríe y en un momento fruncen los labios y de allí sale un chorro de agua!

Aprovechando que no tenemos vértigo, visitamos la torre Sears Tower o como se la conoce ahora, Willis Tower, por la Willis Group Company que tiene muchas oficinas allí. De todas formas, los locales se niegan a llamarla por este último nombre.

La torre tiene 108 pisos y mide 442 metros y cuando se inauguró en 1973 era el edificio más alto del mundo.

La Sears Tower, la más alta.

El gran atractivo es que cuenta con 4 balcones cuyos pisos y paredes son de vidrio, por lo que si te animás, te podés sacar fotos como estas:

Te animás?

Chicago no es solamente sinónimo de rascacielos y parques prolijos. También se puede encontrar diseminados por toda la ciudad muchas obras de arte, sobre todo instalaciones.

Hay hasta un Picasso! Y un Gaudí! Y un mosaico pintado por Chagall!

Una de las últimas instalaciones es una estatua de más de 7 metros de Marilyn Monroe.

En su pose más famosa.

Chicago tiene dos calles muy importantes: La State Street, que divide a las calles en este y oeste y la Michigan Avenue, que se conoce como la Magnificent Mile donde hay muchos shoppings y muchos restaurantes mononos.

En algunos momentos Chicago me remitía a Buenos Aires: colas largas afuera de los restaurantes, sobre todo las pizzerías!

Y muchos restaurantes estaban así el domingo anterior al feriado de Labor’s Day!

Lo último que visitamos fue en Union Station, aquella estación de tren famosa por la escena del carrito de bebé que se cae por las escaleras en la película The Untouchables.


Desde aquí tomamos el tren que al otro día nos dejaría en Memphis, Tennessee.