Vos No Entendés

Que los necesito!

Yo: Amore, voy a llegar un poquito tarde, me voy a ver algunas vidrieras. Necesito un par de zapatos.

Ale: Y qué vas a hacer con todos los que tenés? Los vas a tirar?

Yo: No, Ale, vos no entendés:

– Tengo un par de zapatos negros para el trabajo y necesito otro. Es invierno casi y zapatos negros de cuero no va mucho ahora, estaría bueno otro par del mismo color pero de gamuza.

-Por otra parte, tengo que ver zapatos de otro color porque no sea cosa que un día me ponga un cinto de un color o una cartera que no sea negra y con qué la combino? Eso sí, tengo que ir y ver por qué color me decido.

– Suponete que es rojo. Zapatos rojos, quedan muy bien y elegantes y tienen que ser con taco alto. Pero cuando los use, no voy a viajar con esos zapatos, mis pies no aguantarían. Necesito unas chatitas.

– No, dos pares de chatitas. Unas negras, por supuesto, porque van con todo y otras de otro color pero eso depende del color de la cartera que use. O que me compre.

– Así y todo, volviendo al tema de zapatos negros, yo estaba hablando de zapatos para ir a trabajar, o sea que serían de un taco medio. Pero en algún momento voy a ir a algún ágape, fiesta o reunión y voy a necesitar unos de taco alto. Sí, ya sé que tengo unos pero son de charol y un poco cerrados, necesito un par que estilice más la pierna por si el día en que los use me veo hinchada.

– Estaría bueno también comprar algunas sandalias que veo en oferta, unas blancas que son atemporales y otras de color arena. Unas abiertas y otras cerradas para los días en que no me pinté las uñas. Ah, pero entonces tendría que tener las cerradas de un color que vaya con todo, no estaría mejor entonces dos colores de cada modelo?

– Uh, aparte este año se usan las botitas cortas, de esas no tengo, eh… Eh, sí, tengo pero un par y qué hago con un par?!?! Ya sé que son negras pero queda lindo tener de otro color, para alegrar esos días de invierno…

– Invierno! Claro! Necesito botas para la lluvia! De qué color serían? Lo voy a pensar. Pero necesitaría unas con tacos no muy altos para ir al trabajo y otras para cuando salga a pasear, sin taco.

… Puedo dar las mil explicaciones y Ale sigue sin entender!!!

Qué es los que les cuesta entender TANTO a los hombres sobre nuestra necesidad de zapatos?!?!

Dos Días En Tampa

Veníamos cansados y los dos últimos días de este viaje los pasamos en Tampa, Florida. El motivo de ir a esta ciudad fue porque Ale quería visitar un barco que era igual al que su papá había navegado hace muchos años y que Ale mismo navegó cuando era un bebé.

De este tipo de barcos (que se llamaban Victory) se fabricaron más de quinientos para ser usados como transporte de carga durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando terminó la guerra, algunos de ellos se vendieron a la Flota Mercante del Estado Argentino, lo que después fue ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas) y uno de ellos era el Fairmont Victory, que fue rebautizado como Río Araza, en el que trabajaba el papá de Ale como Jefe de Máquinas.

Este barco que visitamos se llamaba American Victory y está atracado en Tampa Bay y hoy en día es un museo.

La parte de atrás (popa).

La parte de adelante (proa).

Recorriendo exhaustivamente el barco (hacía un calor de morirse y no había aire acondicionado), pude experimentar lo que Ale habrá sentido siguiéndome por Disneyland o Graceland: un mero acompañante.

Ale estaba fascinado y emocionado de recorrerlo de punta a punta, de entrar a la sala de máquinas, me explicaba todo y yo soy buena esposa, escucho, acompaño, pero llega un punto en que una quiere tomar aire y no caerse muerta del aburrimiento.

La sala de máquinas. (Qué lindo…)

Así que yo prefería estar un rato afuera pero es que ese barco era como un laberinto de pasillos finitos y podía perder a Ale en cualquier momento!

Ale sí se siente como yo en Disneyland!

No me quedó otra que seguir acompañándolo, toda mojada del calor, de la sed, del cansancio… El que vendría a ser el manager del museo estuvo hablando con Ale un rato y me habrá visto la cara que me distrajo un rato dejándome tocar la bocina del barco (sí… como a un niño…).

Y nos invitó al acto que se haría en ese barco el día siguiente, el 11 de setiembre, a las 8 de la mañana. Ahí me entusiasmé yo! Cómo me costó convencer a Ale de levantarnos temprano al día siguiente! Sí que quería volver al barco, no quería perderme por nada semejante oportunidad!

La mañana del 11 de setiembre hacía un calor insoportable desde temprano a la mañana. Entramos al barco y participamos del acto donde se leyeron unos cortos y amenos discursos por alguna autoridad, algún ex combatiente y se cantó el himno.

El marinero fue quien cantó el himno a cappella.

Después unos soldados dispararon hacia el mar.

Y se tiró una ofrenda al mar.

Había otros soldados.


Había mucha gente y casi todos estaban vestidos con algo alegórico.

Cuando el acto terminó, nos fuimos pero quedé fascinada con las motos de muchos ex combatientes que pertenecen a diferentes grupos, la verdad no sé si eran ex combatientes con brutas motos o motoqueros nomás.

Estas son algunas. Todas eran Harley Davidson.

Tampa es una linda ciudad, es como LA en muchos aspectos porque no hay una alma en la calle, todo el mundo anda en auto.

Hay alguna que otra plaza prolijita y linda.

Hay muchas lagartijas.

Hay un tranvía que no lo debe tomar nadie!

Paseamos un poquito, descansamos bastante y hasta comimos un helado que tuvimos que tirar por lo FEO del gusto, estaba incomible. Difícil de imaginar que uno pueda decir que un helado tiene gusto feo, pero en USA y en este país es posible! La mayoría de los helados son horribles!

Tengo algunas lindas fotos que saqué desde el balcón del hotel.

Vista desde el balcón.

Y desde el auto cuando nos íbamos.

Oh, qué sorpresa! Y qué mezcla! Salsa en un Centro Asturiano!

He llegado al final de este viaje que por no haber estado escribiendo todos los días y hacerlo desde Londres, se me ha hecho interminable! Me queda escribir sobre mis impresiones en general pero lo haré más adelante.

Bye bye USA! (Por fin!)

Graceland

And while I can think, while I can talk,
While I can stand, while I can walk,
While I can dream, please let my dream
Come true, right now!
(If I Can Dream – Elvis Presley)

Sueño cumplido!


Hay lugares de los cuales escuchás hablar, de los cuales ves documentales o programas especiales y cuando te toca a vos estar ahí, no lo podés creer. Cuando te pasa, te gustaría que todas las personas que conocés que comparten ese sueño, estén con vos, sacando fotos y divirtiéndose junto a vos.

Eso, entre otras emociones, es lo que viví en Graceland.

Graceland está sobre la Elvis Presley Boulevard, a unos 45 minutos en bus desde el centro de Memphis. Te tomás el 43 ahí.

Es fácil saber qué colectivo tomarse!

Cuando bajás, no vas directamente a la mansión, que queda de mano izquierda. Te bajás de mano derecha, justo enfrente, porque ahí se encuentran diferentes negocios de souvenirs y exhibiciones sobre Elvis (además de cafés y restaurants) y la boletería donde se compran las entradas y/o pases.

Nosotros elegimos un pase que incluía lo siguiente:

– un audio-tour de la Mansión Graceland.

– un tour de los dos aviones de Elvis.

– un tour de la exhibición His Groundbreaking, Hip-Shaking, Newsmaking Story, donde se muestra una cronología de su éxito.

– un tour de Elvis’ Automobile Museum, donde ves sus autos.

– un tour de Elvis Lives: The King and Pop Culture Exhibit, donde se muestra cómo Elvis influyó en la cultura pop.

– un tour de Elvis Presley: Fashion King Exhibit, donde ves su vestuario personal.

– un tour del ’68 Special Exhibit, de ese recital maravilloso que dio en 1968.

Sacás las entradas y recorrés todo como quieras. Pero creo que lo lógico es empezar por la mansión. Así que te tomás una combi de las que salen 3 cada media hora y te cruzan y te dejan en la puerta principal de la casa y ahí hay alguien que te da bienvenida y… entrás!

Como tenés un audio-tour, no necesitás que nadie te explique nada pero así y todo, tenés gente cuidando.

Empezamos entonces?

Esta es la puerta principal.

Y las diferentes habitaciones:

El living y allí atrás se ve “The Music Room”.

Detalles.

Ahí enfrente, el comedor.

La cocina.

Por mirar tanto la cocina, me perdí de ver la habitación de enfrente, el dormitorio de los padres de Elvis!

Bajamos al sótano donde nos encontramos con el TV room, donde no sólo veía tele sino que escuchaba música también.

Elvis había escuchado que un empresario (no recuerdo cuál) tenía tres teles en su living para ver las tres grandes cadenas de ese momento, a la vez.

A Elvis le gustó la idea e hizo lo mismo.

Y enfrente, está The Pool Room.

Está todo cubierto de tela plisada. Nunca había visto algo así!

Hay más habitaciones pero uno visita hasta ahí y sube luego las escaleras y se pasa por un living que los fans han apodado “The Jungle”. Está todo el piso y el techo tapizados con una alfombra que parece césped y además hay una mini cascada de agua sobre la pared.

The Jungle.

En el patio no sólo ves un jardín sino que hay mucho terreno, tanto como que alcanzaba para que Elvis tenga caballos y cabalgue por allí.

El fondo.

Pasás a ver lo que fue la oficina de Vernon, el papá de Elvis. Allí el padre se encargaba de las cartas y regalos enviados por los fans.

Vernon’s office.

Cruzando una parte del jardín llegás a una exhibición de cómo fue evolucionando Elvis, de la nada a la fama mundial, como bien se enfatizaba, en una época donde no había internet ni habiendo cantado nunca fuera de EEUU.

Un pequeño ejemplo de la exhibición.

Y ahí nomás, para que tengas una idea de lo que fue y es Elvis:

La entrada a The Hall of Gold, donde hay muchísimos discos de oro y diferentes premios.

Cuántos!

Hay hasta Grammys!

Y ahí a la vuelta te encontrás con muchos de sus trajes, los de diferentes espectáculos, películas… Hay también documentos, contratos, cheques con montos altos para donaciones, regalos varios…

Vestuario diverso.

Hasta su traje de casamiento y el vestido de Priscilla!

No podía cre-er lo que tenía ante mis ojos…

El traje de cuero utillizado en el ’68 Comeback!

Releyendo lo escrito hasta ahora, creo que con este post he batido el récord de uso del signo de exclamación. Es que todo me sorprendía, todo me parecía irreal, tener ante mis ojos todo lo que fuera de Elvis, estar en su casa… no puedo dejar de repetir que era un sueño hecho realidad!

Visitamos el Racquetball Building, donde también había un pequeño gimnasio. A Elvis le encantaba jugar al racquetball pero ahora el lugar fue adaptado para exhibir más discos de oro y los trajes que usó Elvis cuando cantó en Hawaii.

Incontables los discos de oro. No sé si se dan cuenta de cuán altas son las paredes.

Podías quedarte lo que quisieras mientras pasaban el recital completo por una pantalla. Venía tan cargada de emoción, que me quedé mirando cuando cantaba esta canción y no pude evitar que se me cayeran las lágrimas, sobre todo cuando le dan las guirnalda de flores.

Y de allí al pequeño santuario donde está su tumba, junto a la de su mamá, su papá, su abuela y una placa que recuerda a su hermano gemelo que murió al nacer.

La tumba y el hermoso poema que escribió su papá.

Ya el tour había terminado y nos tomamos la combi de vuelta y fuimos a ver otras exhibiciones.

Algunos de la cantidad de autos que se exhibían, entre sus motos que estaban espectaculares!

Su cadillac rosa, por supuesto!

La exhibición especial sobre el ’68 Comeback Special.

Los otros trajes, la muñequera de cuero y la silla donde se sentó a tocar y cantar con sus músicos.

Elvis tenía dos aviones, el Lisa Marie, el más grande.

Un Convair 880.

Así era por dentro.

Y el otro avión era más pequeño, llamado Houndog II, se pudo entrar también pero sólo había lugar para la cabina y asientos.

Un Lockheed Jetstar.

El website dice que necesitás alrededor de tres horas y media para recorrer todo esto pero te aseguro que te lleva todo un día, a nosotros nos llevó desde el mediodía hasta las 6 de la tarde más o menos.

Este es, entonces, un resumen bastante largo de nuestra visita a Graceland, que disfruté totalmente!

The King.

2 Días En Memphis

I’m goin’ to Memphis where the beat is tough.
Memphis, I can’t get enough.

It makes you tremble and it makes you weak,

Gets in your blood, that Memphis Beat.

(Memphis Beat – Jerry Lee Lewis)


Este viaje a Estados Unidos fue la continuación del viaje que interrumpimos el año pasado cuando falleció mi papá. Así que todas las ciudades visitadas fueron elegidas hace un año y ya ni recuerdo cómo fue que se me ocurrió ir a
Memphis pero habrá sido porque pensé: “Si no voy ahora, cuándo?”

La razón principal de visitar Memphis era y fue para visitar Graceland y ver con mis propios ojos dónde y cómo vivía The King.

Descubrimos que una forma divertida y original y práctica de llegar aquí era tomar un tren desde Chicago hasta Memphis. El viaje era toda la noche y llegaríamos a Tennessee a las 6 de la mañana.

Viajamos en un camarote, con camas, muy parecido al tren que tomamos en Egipto pero más limpio. De color azul. Con servicio de cena en comedor. Con baño ensuite. Eh… bueno, distinto. Pero se movió toda la noche! Casi que no podíamos dormir!

Por algún motivo, el tren se detuvo por un largo rato por lo que llegamos a Memphis a las 8 de la mañana. Fue mejor porque ya era de día y más fácil viajar desde la estación.

El tren en la estación Memphis.

Llegamos al hotel, hicimos el check-in y lo siguiente fue cruzarnos al hotel The Peabody y ver un ritual que se repite dos veces por día todos los días desde el año 1940: Unos seis patitos bajan de un ascensor y hacen su marcha hacia la fuente del lobby!

Miren la cantidad de gente esperando el “show”!

Por suerte pude verlos bien porque un señor grandote que estaba adelante me dio su lugar y él veía bien lo mismo estando detrás mío.

Lástima que por estar muy arriba, las fotos no salieron muy claras…

Por ahí se ve algo…

Los patitos nadando en la fuente.

Memphis podría describirse como una ciudad bonita y tiene un encanto particular. Por rincones parece ser que el tiempo no ha pasado muy rápido.

Quedamos fascinados con estos hermosos tranvías!

Otro lugar que visitamos es un museo impresionante: el National Civil Rights Museum, que se encuentra en el antiguo Lorraine Motel, donde se alojó por última vez y donde fue asesinado, Martin Luther King Jr.

El motel que ahora es museo.

El cartel.

En este museo se despliega una exposición por demás completa sobre la esclavitud en EEUU, de las condiciones en que vivían los africanos en ese entonces, de cómo vivieron los afroamericanos hasta los años ’60, cuando todavía vivían tan gráficamente segregados.

La exhibición es permanente y extensa y uno puede estar horas si se dedicara a leer cada información escrita. Se recrea la vida de los jóvenes negros en EEUU cuando comenzaron a ir a escuelas y universidades donde hasta ese momento iban los blancos, etc.

Uno iba siguiendo un camino hasta que llegaba a la habitación donde se alojó por última vez Martin Luther King Jr. y desde la ventana misma de esa habitación, uno puede ver el balcón donde cayó asesinado.

Vista del balcón desde donde estaba la habitación.

Se ha colocado, en forma permanente, una corona de flores.

Saliendo de ese museo, uno cruza la calle y entra a otra parte del museo donde se exhibía y analizaba en diversas formas multimedia, cómo fue el asesinato del reverendo.

Se exponen también las diferentes teorías y estudios y hasta ese momento en que lo vi, no me había dado cuenta que en realidad esta parte del museo era el hotel desde donde se había disparado el tiro fatal! Estaba el cuarto del hotel recreado pero en el lugar exacto donde estaba originalmente.

Vista desde la ventana de donde se disparó.

Si te gusta el rock, Memphis es un buen lugar para hacer trabajo de investigación!

Por empezar, está Sun Records, donde, a mi entender, comenzó todo;. Este es el lugar donde Elvis grabó su primer disco y gracias al dueño del lugar, Sam Phillips, tuvo difusión.

Aquí empezó todo!

Todavía hoy se pueden grabar discos, pero es a pedido.

Entrás al lugar por la puerta del negocio de al lado, donde hay una cafetería y podés tomar o comer algo y comprarte souvenirs.

Después tenés una visita guíada: Primero te muestran una exhibición de objetos y cosas antiguas que tienen que ver con la historia del estudio y hay memorabilia de Elvis también: ropa, discos, contratos, etc.

La guía fue por demás pedagógica: te contaban la historia de la evolución del rock, escuchando pedacitos de canciones, incluso nos hicieron escuchar la primer grabación que hizo Elvis, que NO FUE That’s All Right ni fue para hacerle un regalo de cumpleaños a su mamá.

El interior de Sun Records.

El estudio!

ACA se paró Elvis.

Más rock? También está la fábrica de guitarras Gibson. Hay dos fábricas de guitarras Gibson en Tennessee, una en Nashville y la otra en Memphis.

Se pueden hacer visitas guíadas y fue todo muy ameno sólo que no te dejaban sacar fotos ni filmar ni grabar adentro de la fábrica. Pero pudimos ver a los empleados (yo diría, artesanos) hacer las guitarras, ensamblarlas, pintarlas, pulirlas, armarlas… Una hermosura!

Nos explicaron todo el proceso, las clases de madera que usan, cómo se tornean y con qué máquinas, todo muy interesante.

La recepción y Ale contento, tocando un poquito en el gift shop.

Más rock? Más? Enfrente nomás de la fábrica Gibson, está el museo del Rock & Soul.

No tuvimos tiempo de visitarlo…

A la noche paseamos por la famosa Beale Street. Son dos cuadras que se hacen peatonal y hay restaurants y negocios y lugares para ir a tomar algo donde se toca música en vivo constantemente. Tiene mucha vida esa calle y si tuviéramos 10 años menos, la hubiésemos disfrutado más. Ahora somos dos viejitos que si escuchan mucho ruido fuerte, prefieren ir para otro lado!!!

BB King tiene un bar en una esquina.

Igualmente, disfrutamos de caminar este par de cuadras y ver algunos artistas callejeros y tanto movimiento.

También nos acercamos a la costa del río Mississippi donde vimos un hermoso atardecer, barcos antiguos y el puente Hernando-Desoto.

O como nos dijo un taxista: “El puente de Dolly Parton.”

Pasamos dos días hermosos, visitamos muchos lugares, pero al más espectacular lo dejo para el próximo post: Graceland!

4 Días En Chicago

Chicago, Chicago –
that toddlin’ town.
Chicago, Chicago –
I will show you around.
I love it.

(Chicago – Frank Sinatra)


Vista desde el Lago Michigan.

El paseo por Chicago fue un claro ejemplo de la clase de paseo que me gusta hacer: caminar ciudades, admirar sus edificios, disfrutar de su gastronomía y sentirme una local aunque no lo fuera.

Chicago nos pareció una ciudad hermosa y tranquila, cosmopolita y serena, con mucho aire a pueblo pequeño.

La arquitectura te deja boquiabierta donde mires, es una ciudad con muchos rascacielos y contrariamente a la imagen gris que siempre tengo de New York cada vez que la recuerdo, Chicago explota de colores en mi memoria.

Esta ciudad se puede recorrer muy fácilmente gracias a su metro denominado “L”, pronunciado “el” y que es un apócope de elevated porque es un tren que va por abajo como todo subterráneo, pero la mayoría de su recorrido es sobre unas vías que están en unos puentes de hierro que corren por arriba de las calles.

Las vías del “L”.

También se la puede recorrer en colectivos muy amplios y con aire acondicionado.

O en los comodísimos Segways!

O te tomás un barquito y recorrés parte del río Chicago y del lago Michigan.

Un “paseíto” de 90 minutos… Terminé mareada!

Pero tenés una vista fabulosa de unos edificios fabulosos. Conté como 36 pero muestro algunos:

Merchandise Mart (1930)

A la izquierda, Jewelers Building (1924-1926) y al lado, Unitrin Building (1962).

LaSalle-Wacker Building (2000-2002)

333 West Wacker Drive (1979-1983)

También hay muchos parques para visitar y uno de ellos fue el Millenium Park donde se encuentra el famoso AT&T Plaza/ Cloud Gate, una instalación diseñada por Anish Kapor pero que es conocida por todos como “The Bean” o sea, “el poroto”.

Pesa 110 toneladas y está hecha con placas de acero inoxidable tan bien pulidas que no se ven las uniones.

The Bean.

Está todo el mundo sacando fotos de sus propios reflejos.

En otro sector del parque está The Crown Fountain, diseñado por el español Jaume Plensa. Son dos bloques enfrentados, ambos de 15 metros donde se proyectan caras de persona que viven en Chicago.

Las caras son filmaciones de la gente que se ríe y en un momento fruncen los labios y de allí sale un chorro de agua!

Aprovechando que no tenemos vértigo, visitamos la torre Sears Tower o como se la conoce ahora, Willis Tower, por la Willis Group Company que tiene muchas oficinas allí. De todas formas, los locales se niegan a llamarla por este último nombre.

La torre tiene 108 pisos y mide 442 metros y cuando se inauguró en 1973 era el edificio más alto del mundo.

La Sears Tower, la más alta.

El gran atractivo es que cuenta con 4 balcones cuyos pisos y paredes son de vidrio, por lo que si te animás, te podés sacar fotos como estas:

Te animás?

Chicago no es solamente sinónimo de rascacielos y parques prolijos. También se puede encontrar diseminados por toda la ciudad muchas obras de arte, sobre todo instalaciones.

Hay hasta un Picasso! Y un Gaudí! Y un mosaico pintado por Chagall!

Una de las últimas instalaciones es una estatua de más de 7 metros de Marilyn Monroe.

En su pose más famosa.

Chicago tiene dos calles muy importantes: La State Street, que divide a las calles en este y oeste y la Michigan Avenue, que se conoce como la Magnificent Mile donde hay muchos shoppings y muchos restaurantes mononos.

En algunos momentos Chicago me remitía a Buenos Aires: colas largas afuera de los restaurantes, sobre todo las pizzerías!

Y muchos restaurantes estaban así el domingo anterior al feriado de Labor’s Day!

Lo último que visitamos fue en Union Station, aquella estación de tren famosa por la escena del carrito de bebé que se cae por las escaleras en la película The Untouchables.


Desde aquí tomamos el tren que al otro día nos dejaría en Memphis, Tennessee.

Las Vegas Día 4

(Escrito el 2 de setiembre)

Último día en Las Vegas!

Aquí van fotos explicadas!

Hotel Excalibur:

Para ir con los chicos. El piso de abajo está lleno de maquinitas de juegos para ellos. La decoración no es linda para nada.

Exterior del hotel .

El lobby.

Hotel Mandalay Bay:

Al hotel llegamos tomando un monorail gratuito que te lleva desde el Excalibur.

El Mandalay Bay y el monorail, foto sacada desde el Excalibur.

El lobby y una fuente. También está la estatua de Lenin sin cabeza.

Hotel Luxor:

Desde el Mandalay Bay te tomás el monorail otra vez para bajarte en el Luxor.

Tenía curiosidad por conocer este hotel y la verdad, no es tan lindo pero impresiona lo alto de la pirámide y que los ascensores suben y bajan en diagonal.

Lo que nos causó gracia fue el aroma en el lobby. Con Ale nos acordábamos que su seide solía llamar “Aromas De El Cairo” a cualquier olor feo. Verdaderamente, en el lobby del Luxor se podía oler esa frangancia!

El interior.

El lobby.

El exterior.

Camino al aeropuerto, paramos para sacarnos esta foto.

Chico con mucha suerte! Ale jugó un dólar en el aeropuerto y ganó 5 dólares!

Chau Las Vegas! Viva Las Vegas!

Las Vegas Día 3

(Escrito el día 1 de setiembre)

En ese día decidimos seguir paseando y conociendo más hoteles y tomarnos todo con calma. Después de todo, estamos de vacaciones y un algo de descanso no viene mal.

Sobre todo con el calor seco que hace: tendrá la ventaja de que no transpirás (en serio! no transpirás) pero se te seca mucho la piel y te cansa,.

No viene mal dormir una siesta si es que vas a seguir paseando a la noche también. Si de por sí no se recomienda estar al sol entre la 1 y 4 de la tarde en verano en ciudades donde suele hacer 30 grados, no te quieras imaginar lo que es pasear por aquí por esas horas bajo los 43 grados!

El primer hotel visitado en esta ocasión fue el Paris.

El exterior.

El lobby.

Ale miró y sabiamente expresó: “Meh, al final es todo lo mismo!” porque, claro, después de ver tantas ciudades recreadas en un lugar cerrado, uno ya pierde la sorpresa, lo que no quiere decir que no te siga llamando la atención y que no te cause admiración. Al fin de cuentas, será todo muy artificial pero tampoco todo esto fue construido por aliens. El hombre sigue siendo el mentor, autor y realizador de todo lo que ves. (Qué filósofa!)

Sigamos mirando y admirando:

El día anterior habíamos jugado 1 dólar cada uno en las tragamonedas clásicas, donde cada crédito es de 25 centavos. No es que somos tacaños, no nos llama la atención jugar pero estando ahí por qué no probar? En esa ocasión, cada uno habíamos ganado crédito, creo que 50 o 75 centavos más cada uno.

Ale decidió volver a jugar y esta vez la suerte le sonrió pero más: ganó 7 dólares! Y sin más, decidió parar. No hay que arriesgar la buena suerte.

Chico con suerte.

Se retira campeón.

Ya no es como antes que te sentabas con un balde a juntar las monedas que salieran de la máquina. Ahora cuando ganás, se te imprime un voucher y lo cobrás en caja o en unos cajeros automáticos.

Desde que vi por primera vez los capítulos de Friends que se desarrollan en Las Vegas que quise conocer el Caesars Palace.

El exterior.

El lobby.

Es, por supuesto que como todos los otros, ENOOOOOORME pero también fastuoso y exagerado. Tiene muchas esculturas, hasta una réplica exacta del David y según dice la placa, está hecho de la misma piedra de mármol que fue hecha el original.

También se recrean muchas fuentes a la manera americana, o sea, poniendo mucho y todo muy cerca o cambiándolo de lugar.

Cuenta además con un shopping de marcas caras y una escalera caracol pero mecánica.

Por último, en este paseo de día, paseamos por el Venetian.

El exterior.

El lobby.

El interior.

De este hotel me gustó que los cielorrasos estuvieran pintados (estarán pintados de verdad? A pincel, quiero decir…) pero de todas maneras, me resultó simpático.

Hay gondoleros, por supuesto y te pasean por el canal que va por afuera y por adentro y cuando llegan a un sector donde se ve que hay buena acústica, se ponen a cantar. Y todos sacamos fotos!

A la noche fuimos a la calle Fremont, bastante alejada de donde se encuentra el Strip. En los ’40s este lugar ardía de casinos y luces de neón.

Aquí sucedía todo hasta que se empezaron a construir los megahoteles famosos y esta calle quedó casi en el olvido hasta que en los ’90s se hizo una modernización: se hizo peatonal, se techó, se puso aire acondicionado y de alguna manera, recuperó su encanto. El techo es ahora una larga y gigante pantalla donde se proyectan comerciales, videos, etc.

La entrada a la calle.

Aquí es donde se ve el famoso cowboy.

Arriba de un negocio de souvenirs baratos.

De todas formas, a mí no me pareció que haya recapturado su antiguo glamour. Ahora se ven muchos imitadores o artistas callejeros tocando algún instrumento.

Los imitadores.

Pero obviamente sigue habiendo casinos!

Así llegamos al final de este día, gracias por pasar y comentar, no puedo contestar porque apenas llego con escribir lo que pasa cada día! Ah, sí! La valija llegó al segundo día, por suerte! All is well!

Hasta el próximo post, el último desde la Sin City!

Las Vegas Día 2

Todo en Las Vegas es ultra, colosal, fastuoso, grande, gordo… Todos los adjetivos aumentativos que se te ocurran, incluilos también.

Por momentos te parece estar paseando por una ciudad de cartón pintado: todo es lo que no es, lo que ves como real no es lo original y sin embargo… ahí está la atracción! Al menos para nosotros que no tomamos alcohol ni nos llama la atención jugar dinero ni apostar.

Las Vegas es una ciudad para pasearla y aceptarla como tal. Si te parece que te gusta más el arte y la historia, está Europa. Aquí hay historia pero recreada!

Pienso que muchas obras maravillosas que hay por el mundo (la torre Eiffel, la Estatua de la Libertad, etc) han llevado tantas décadas en ser realizadas y acá te las recrean en un par de años con yeso, plástico y fibra de vidrio! Literalmente, los americanos te sacan agua de las piedras. Fijate lo que es Las Vegas, una ciudad con todas las comodidades en el medio del desierto!

Nos propusimos recorrer los hoteles más famosos y de cada uno ver el exterior, el lobby y alguna que otra atracción que ofrezcan.

Les comento, este post tiene muchas fotos en forma de collage para poder condensar mucho en poco y de todas formas, me han quedado muchísimas más sin publicar!

Espero que las disfruten como nosotros. Factor WOW en on y aquí van algunos de los hoteles.

El hotel donde nos alojamos es un complejo de dos torres que pertenecen a otro hotel, el MGM Grand.

El exterior del hotel.

El lobby.

Entre otras cosas, además del casino, MGM Grand cuenta con un lugar donde tienen unos leones en cautiverio, donde se los puede ver jugar, comer, etc y, aunque el espacio pueda parecer pequeño, vimos que los leones se van por unos túneles, o sea que ahí no es solamente donde viven.

Lion Habitat.

Los leones son grandes pero juguetones.

Enfrente nomás, está el New York New York Hotel.

Todos los íconos neoyorkinos!

Hasta el Puente de Brooklyn!

Y adentro, todo recreado.

Las Vegas arrrde con tanto calor y por suerte hay muchos puentes con escaleras mecánicas y ascensores que te ayudan a que no te canses tanto… pero igual te cansás! Sobre todo si como nosotros, no estás acostumbrado a tanto calor!

Escaleras mecánicas y puentes.

Otra forma para trasladarse sin caminar.

Visitamos, luego, el hotel Monte Carlo.

El exterior.

Un detalle.

El lobby.

Nos tomamos una especie de pequeño tren que te conectaba con el hotel Aria y el Bellagio y el shopping Crystal.

El mini tren que gratis conecta hoteles y shopping del grupo al que pertenece el Monte Carlo.

Así llegamos al Crystals.

El exterior.

El interior. Tiene muchas obras de arte.

Ahí está el restaurant que abrió Eva Longoria.

Se llama “Beso”. Una palabra en español fácil de entender para los gringos.

El lobby del Aria Hotel.

Hasta ahora veníamos viendo cada hotel con su estilo pero nada podía prepararnos para el Bellagio. Es exagerado, es muy americano pero aunque parezca mentira, es hermoso! Las fotos tal vez te muestren algo limitado pero la armonía en los colores, los arreglos florales… no sé, a mí me encantó!

El interior.

El Bellagio cuenta con un sector que es una especie de jardín botánico y cuando leí sobre ello, me imaginé un lugar a temperatura acorde a las plantas y flores que allí crecen. Pues no, el aire acondicionado también estaba allí a full y las flores eran flores naturales, sí, pero sinceramente no creo que hayan sido plantadas allí desde semilla.

Es un patio con flores que recrean íconos americanos.

El lobby es lo hermoso. Al costado de donde se hace el check-in el techo está cubierto de gigantes flores de cristal de colores.

El lobby.


El techo.

Detalle.

La salida.

Cansados ya? No se imaginan nosotros cómo terminamos con el calor! Por suerte todos los interiores están climatizados y hay baños que uno puede usar, no importa que no te hospedes en el hotel donde estés paseando.

De esa forma, se hace más llevadero!

Y ustedes cómo lo vienen llevando? Qué hotel les gustó más?

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