The Narrow de Gordon Ramsay



La semana pasada fuimos a almorzar a The Narrow, un pub que pertenece a la cadena de restaurants de Gordon Ramsay.

Hace unos cuantos años fuimos por primera vez a otro restaurant de Gordon, el Boxwood Café (que ya no existe más) donde festejamos mi cumpleaños.

El pub es un pub en sí pero extendido con una galería que tiene ventanas que se se cierran y se abren y en días de calor (no el día que fuimos) se come afuera.

Es muy cómodo aunque la mesa para dos personas me pareció un poco chica.

Cómodo, sí…

Al mirar el menú, decidimos compartir una entrada, potted salt beef with sourdough toast and pickles.

Pastrami en hebras gruesas con una salsa de mayonesa y mostaza en grano acompañada con pepinos en vinagre y pan sourdough tostado.

El plato principal para Ale fue pea and broad bean risotto.

Risotto de arvejas y habas, decorado con shavings de queso parmesano y con berro.

Para mí pedí slow cook duck leg, roasted broccoli, smoked bacon and shoestring potatoes.

Pata (gigante y jugosa!) de pato, con broccoli a las brasas, tocino ahumado y papas en tiritas finas.

Cada uno de nosotros, pensando que iba a ser poco, habíamos pedido una porción de papas fritas.

No eran tan wow pero se dejaron comer.

Todo venía lindo y cuando comenzamos a comer la entrada y me limpio la boca con la servilleta, veo con horror que estaba toda sucia, manchada, pisoteada…

Quedé tan anonadada que enseguida le dije a Ale: “Sacame una foto con la servilleta.”

Y la extendí.

Gordon, mirá!

O sea, ustedes conocen a Gordon Ramsay!?!? Si algo caracteriza a Gordon es que es un maniático de la calidad, de la limpieza y del servicio y es súper estricto en todo y si tiene que insultar a quien trabaja para él o para sus programas lo hace!

Justo cuando estábamos sacando la foto, pasa la maître d’ con cuatro comensales que se sientan al lado nuestro. Bingo! Me vio! Eso era lo que quería! Me vieron bien!

Los cuatro se acomodaron en sus asientos y la maître d’ se fue y al segundo apareció la moza y le mostré la servilleta, se súper disculpó y me trajo una limpia.

Al minuto vino otra que se notaba por cómo estaba vestida que era la manager, se disculpó una y otra vez, me dijo que no podía entender cómo esa servilleta apareció ahí y que en realidad, no estaba sucia sino manchada porque se habría usado para limpiar otras cosas pero que de todas formas no tendía cómo apareció sobre mi mesa.

Como compensación nos ofreció no cobrarnos el postre.

Llenitos como estábamos, lo pedimos, claro!

El postre de Ale fue el helado de vainilla con salsa caramel.

Ale dice que menos mal que no lo pagó porque no tenía gusto a nada!

En cambio, mi postre era un delicioso passion fruit posset with coconut and white chocolate cookie.

Un postre de maracuyá con una galletita de coco y chocolate blanco.

Terminamos nuestro almuerzo y el sol ya había salido.

Y ya The Narrow tenía toda la pinta de un típico pub!