Quilombo In London

 

Perdón por el título pero no encuentro otra forma de describir lo que está pasando.

Ayer retomé mi trabajo (estuve en Argentina estas dos últimas semanas) y a la tarde, una vez que volví a casa, me encontré con Sergio y decidimos ir al supermercado. Hablamos sí, pero muy por arriba, de la quema y lío en Tottenham.

Cuando estábamos llegando, una señora desde un auto (a quien luego reconocimos como una cajera) nos preguntó si íbamos a comprar y le dijimos que sí y nos dijo que no fuéramos, que habían cerrado el supermercado por la violencia desatada en Lewisham, un barrio a 45 minutos en colectivo desde donde vivo.

No entendíamos qué clase de violencia se pudo haber desatado y decidimos ir a otro supermercado en otra parte del barrio y compramos sin problemas. No vimos nada raro en las calles y pensamos que a lo mejor ya todo había pasado.

A la noche, al ver las noticias, tuvimos una clara noción de todo, las imágenes y los periodistas mostraban lo que sucedía y venía sucediendo: disturbios, desorden y saqueos.

No voy a ponerme en señora enojada ni en justificadora social a toda costa, pero la reacción en general es total incredulidad y mucho asombro. No se puede entender semejante escalada y caos y lo peor es que la mayoría son chicos jovencitos que aprovechan que la policía no los ataca, sólo trata de contenerlos (no voy a proponer estrategias, la policía sabrá por qué lo hace, será así) y que no se descontrolen más.

Aunque la Ministra del Interior está diciendo que esto es acción criminal, que no se aceptará ni tolerará todo esto y que gracias a las cámaras, han podido identificar a varios y muchos han sido llevados a los tribunales. Y está pidiendo que la gente debe contarle a la policía si conocen gente que hayan participado en este lío y que los padres se pregunten qué estuvieron haciendo sus hijos estos últimos días.

Pero es una situación por demás indignante porque esto no es por hambre ni por pobreza. Está probado que se han organizado via Twitter mayormente, para saquear negocios. Ustedes creen que se saqueó comida? Pues no. Los negocios seleccionados fueron los de electrónica más que nada y de ropa deportiva.

Electrónica.

 
Ropa.
Cigarrillos y golosinas.

Después analicemos el mote angry young men, que no hay futuro, que la crisis y la tensión racial, pero pa’ crisis, paseate por Argentina en diciembre de 2001 y después hablamos.

Mostrando en Twitter todo lo que este joven pudo conseguir.