Locos Por Harry Potter

Ayer fue la première de Harry Potter And The Deathly Hallows Parte Dos, qué novedad. Desde el lunes que había chicos esperando en Trafalgar Square porque allí se puso la alfombra roja.

Muchos se aventuraron a acampar pero les dijeron que eso no se podía hacer al tratarse de un lugar público. Y como estuvo lloviendo todos estos días, algunos se refugiaron bajo varios paraguas que habían llevado.
Y yo fui porque es algo que nunca más sucederá. (Al menos que se les ocurra hacer una peli nueva con los bloopers y/o outtakes o JK Rowling decida escribir un libro más…).
Como se sabe, no soy fan de Harry Potter, lo que no quiere decir que lo denoste, para nada. Quisiera que me gustara pero las películas me duermen. Admito que los libros son interesantes pero ya al cuarto, viste, de leer de magia, bichos, animalitos y chicos inteligentes, dije: «Bueh, si, mejor leo otra cosa.»
Lo que sí destaco es que si uno escribe bien y coherentemente y tiene imaginación, un chico lee.
Pues yo aproveché que afortunadamente para todo Potter fan salió el sol y me fui para Trafalgar Square.
Bajé en Leicester Square porque quería ver si allí harían algo igual y no pude llegar hasta el ODEON (donde se hacen todos los estrenos mundiales) porque estaba todo rodeado con vallas altísimas. Había colas y colas de chicos, no sé para dónde, porque era tal el tumulto que no se veía si era para entrar al cine, para ver algo.

Leicester Square o lo que se ve de ella… o sea, nada!

Así que caminé unos metros más y llegué a Trafalgar Square.

Gente sobre las escaleras de St Martin in the Fields, al costadito de Trafalgar Square.

Trafalgar Square estaba valladísima, era imposible ver algo y la gente iba y venía. Había muchos policías y mucha gente de seguridad contratada.

Acá una de seguridad cuidando que nadie se trepara.

Y acá un policía pidiendo a la fan que se bajara del árbol. Arriesgadísima!

Como se imaginarán, se escuchaban gritos, grititos y sin embargo, todo fluía tranquilo. Los policías y la gente de seguridad no dejaban que te quedaras parado al lado de las vallas, te hacían circular constantemente, nada de gritos, todo cortésmente. Yo todavía me sorprendo con los modales de los policías de aquí!

Policía paciente explicando vaya a saber qué, pero toda pregunta que le hacían, la respondía.

Allí se ve la National Gallery, sobre cuyas escaleras se puso la alfombra roja.

Por suerte me había puesto unos borcegos con plataforma alta así que fue un plus a la hora de, como muchos, sacar fotos con el brazo bien en alto y el zoom a tope.

Así estuve yo un rato, sacando fotos pero era del único costado donde se podían sacar.

Acá un ejemplo.

Es que si ibas rodeando las vallas, ya después lo único que veías, si espiabas, eran camiones de la tele.

Desde otro costado, ya casi la cámara no veía nada.

Algunas vallas estaban cubiertas con esto que los fans saben qué es. Explicadlo vosotros.

Increíblemente, había tráfico, aunque algo cortado. Cada vez que dejaban pasar a los autos, venían los de seguridad o los policías y te pedían que te hicieras a un lado, sin gritar y sin malos modales, para que los autos pudieran pasar.

Con un megáfono basta.

Había unos mapas que indicaban por dónde debían ir los peatones.

A medida que iba pasando el tiempo, empezaron a llegar las estrellas y la gente se empezaba a aferrar más a los lugares que supieron conseguir.

Desde estas rejas se podía ver la pantalla gigante que había en la plaza.

Creo que esta es una actriz, no?

Este es uno de los hermanos de Ron?

Esta es la hermana de Ron, no? Qué fina es esta chica!

Esta, ni idea!

Este es Ron!

Había gente que tenía unas entradas especiales y por eso tenían acceso a la plaza.

Suertudos! Las de fotos que yo hubiera sacado de haber podido entrar!

Vi que otros tenían una pulserita de goma roja y entraban por otro lateral.

No había taaaantos fans disfrazados, porque los producidos estaban adentro de la plaza, pero siempre encontrás algunos y había unos cuantos con pancartas.

«Weasley is nuestro rey»

Supongo que son frases de la novela, no? La última, creo que no. (Bah, yo qué sé!) 😀

Vi el cartel que muestra la foto de abajo y pensé que eran algunos fans haciéndole el aguante a Twilight (Y bueno! Yo vi un lobo, una luna, pensé que eran estos fanáticos de los vampiros!- Sí! Son todos iguales para mí!)

Yo les pregunté el por qué del cartel y las chicas me preguntaron «Leíste el libro?» Les dije que no y me miraron cómo quien descubre un marciano!

Al cabo de un tiempo, miré el reloj, pensé que estaba todo muy lindo e interesante pero yo tenía que volver a mi casa a hacer la cena así que guardé mi cámara de fotos y me tomé el subte de vuelta, satisfecha por el día que pasé y el solcito que pude disfrutar en un lindo ambiente.

Y una sorpresa: Antes de ayer apareció en el diario Metro, esta foto:

Fans argentinos!

Gente En Eventos

Que yo recuerde, en Argentina nunca fui a ningún evento. Si iba a algún cumpleaños medio formal siempre me sentía un tanto incómoda si no conocía a la mayoría de la gente, y eso que soy sociable. Pero una como mujer siempre piensa que le falta algo o que no está bien peinada o que al final se tendría que haber puesto otro par de zapatos o que se tendría que haber puesto un pantalón en vez de un vestido…

No sé si será que acá no importa cómo te vistas o cómo te peines (y si importa, nadie te lo hace saber) que las reuniones donde hay gente que no conozco no me ponen incómoda.

Será que siempre están mis frases de cabecera para tranquilizarme: «Y acá quién me conoce? Nadie! Y de última, soy extranjera y paso como exótica!»

Claro que ir a una reunión con amigos es otra cosa. Hace unas semanas fui con ellos a un evento que lo organizaba una empresa y fue en el bellísimo hotel The Langham. Sinceramente, estábamos muy contentos de ir, sobre todo para pasarla bien y divertirnos un poco.

Había una pequeña banda que tocaba en vivo música para no-bailar.

Obviamente, como es costumbre acá (aunque lo es en todo evento en cualquier lugar del mundo, me parece) no había una sola silla donde sentarse así que todos estábamos parados, las mujeres haciendo equilibrio sobre tacos, los hombres cómodos, qué suerte tienen ellos.

Me gustó observar a la gente: Se hacía mucho networking, todos sacaban su tarjetita, todos hablaban con todos (a nosotros no se nos acercaba casi nadie: además de estar hablando formando un círculo, las carcajadas que largábamos asustaban más que invitar al diálogo).

El caso es que todo el mundo estaba un poquito acartonado aunque había amena conversación gracias al alcohol que se servía en unas finas copas de champagne.

Había un montón de gente!

La compostura casi se perdió cuando empezaron a servir comida. Ahí, muchos se (nos) olvidaron del networking, la sonrisa mínima y los que tenían que hacer equilibrio eran los mozos!!!

Bueh, estoy exagerando pero me dí cuenta de que muchos no se movían de un lugar en particular: la salida de la cocina! Los mozos hacían unos pasos y ya iban todas las manos a servirse un bocado!

Como había un pequeño y controlado desmadre, los mozos empezaron por salir de a tres o cuatro y hacer ooooleeeee, si podían, y se iban para los costados y para el fondo!

Pero es para destacar que los bocados, o finger food, me encantaron! Además de estar deliciosos, estaban muy bien presentados.

Miren qué manera más original de tomar gazpacho!

Se tomaba a través de una flor. El gazpacho no estaba adentro, estaba en el fondo del vaso.

Cuadraditos de melón súper dulce con caviar.

Espárragos acompañados de salsa bérnaise.

Mini hamburguesas con queso y huevo de codorniz! Esto sí estaba rico!

El éxito de la noche fueron unos langostinos tamaño jumbo, deliciosos y jugosos, presentados adentro de una carcasa de cangrejo.

En un segundo, desaparecieron! Cuando saqué la foto, sólo había manos!

La verdad es que la pasamos lindo y lo mejor de todo fue que antes de irnos a todos nos dieron una goody bag, una bolsita con regalos: un perfume en crema y un porta anillos Christina Aguilera, un gel y otra crema perfumada Lolita y un porta cosméticos para hombre, Hugo Boss.

Nada mal, no?

El Chupetito

Para qué sirve el chupete? No soy madre pero me doy cuenta de que es una forma de consolar al bebé cuando llora o tranquilizarlo cuando se siente incómodo. Más allá de los efectos secundarios que pueda tener (leí por ahí que puede malformar el paladar o los dientes) es una buena ayuda para los padres cansados.

En mi caso, desde el momento mismo de nacer mis gritos hicieron saber al mundo que tengo unos buenos pulmones y que no quería chupetes para nada! Me cuentan que eran tantos mis agudos que enseguida me trajeron el chupete y lo escupí y nunca más pudieron hacer que usara uno… y, por meses, nunca más se pudo dormir en mi casa!!!

Pero cuando somos grandes, por supuesto que no usamos chupetes pero he notado (en mí) que a lo largo de los años, yo he necesitado de ciertos objetos como si fueran un chupete.

A estos objetos yo los llamo «el chupetito». Por ejemplo, hace muchos años yo no podía salir si no me había puesto perfume, sentía que me faltaba «algo» y no me sentía cómoda ni tranquila. Era capaz de volverme a casa (si no estaba muy lejos, obvio) para perfumarme.

Hoy en día, no puedo salir sin tener un paquete de pañuelos descartables encima: En cada cartera y cada bolsillo de tapado, saco, saquito, blazer, piloto, tengo uno. Si se me llegaran a terminar y estoy en la calle, hasta que no encuentro un negocio donde comprar un paquete no dejo de preocuparme por qué pasaría si estornudo y no tengo con qué limpiarme!

(Escribiendo sobre esto pienso: «Pero cómo puede ser que no esté tranquila sin un pañuelo!?!?!» Y bueno… no, no puedo!)

Tampoco me faltan debajo de la almohada o en su defecto, una caja sobre la mesa de luz.

Y otro objeto que me hace sentir incómoda si me falta es mi cadena con una medalla de gatita. Me siento rara si no la tengo puesta.

Pero anduve preguntando por ahí y no soy la única…

– Una compañera de trabajo no puede salir sin el corrector para ojeras.

– Ale no puede pensar y/o analizar algo en su trabajo si no tiene una lapicera en particular entre sus manos.

A los demás que les pregunté o no entendieron o se hicieron los cancheros! Estoy segura de que todos tenemos un chupetito que nos tranquiliza saber que está ahí, para cuando lo necesitemos!

Por ejemplo, vos. Cuál es tu chupetito?

Ricotta Cake Con Frutillas


Hace unas cuantas semanas vi en el supermercado unos potes de ricota de 250g a £o.99 y decidí comprar dos y ver qué se me ocurría hacer.

Dulcera como soy, me decidí por una tarta de ricotta, algo que nunca había hecho. Encontré una receta standard y la hice y me encantó el sabor y la consistencia alcanzada.

Me copé y volví a comprar dos potes. Cuando la voy a hacer nuevamente, noto que tenía una cajita de unos 250g de frutillas que pedían a gritos que las usara. Entonces se me ocurrió mezclarle frutillas a la tarta. Pero como sé que las frutillas despiden jugo, a la receta básica le agregué un huevo y finalmente la receta me quedó así:

Ingredientes

500g de ricotta

100g de azúcar impalpable

3 huevos

200g/250g de frutillas

2 cucharaditas de azúcar normal

ralladura de un limón

1 base de tarta

Procedimiento

– Encender el horno y forrar un molde con la masa de tarta.

– Cortar las frutillas, ponerlas en un bowl, rociarles las dos cucharadas de azúcar y luego la ralladura del limón.

– En otro bowl poner la ricotta y mezclarle de a poco los 100g de azúcar impalpable. La mezcla se hace muy aterciopelada y de a poco agregarle los huevos, de a uno. Ir agregando los huevos una vez que esté la mezcla bien amalgamada.

– Finalmente agregarle las frutillas y cuidando que no tengan muuuuucho jugo. Mezclarlas con amor y verter esta mezcla sobre la base de tarta.

– Al horno a 180 grados por alrededor de media hora.

Queda livianísima, como si fuera un cheesecake muy suave y, estimo, con menos calorías.

Quién la prueba este fin de semana?

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