Los Gustos Cambian

Qué carcajada,
Con Keith Richards diversión asegurada!
(De los videos de Peter Capusotto)

No sé si es que con los años una se va relajando o es que llega un punto en la vida que decís, “Ok, ya está, ya aprendí, ya lo sé, ya me lo imagino, blah blah blah” pero mis gustos en libros y películas, por ejemplo, han cambiado.

En mis 20s, como trabajaba y tenía dinero para gastar, cada 15 días iba al cine a ver alguna película. Como nunca supe del detrás de escena de cómo se filma ni de fotografía ni de iluminación, leía las críticas de los diarios y elegía en consecuencia. Prefería ser honesta conmigo misma que hacerme la culturosa.

Al mismo tiempo cursaba el profesorado y cualquier libro que leía tenía que ver o bien con historia inglesa o americana o con literatura inglesa o americana. No me quedaba tiempo para más porque tenía que lidiar a veces con tres libros a la vez.

Cuando terminé el profesorado seguí leyendo clásicos pero desde que vivo acá leo cualquier otra cosa. Pero no es que haya odiado leer las obras clásicas que leí en el profesorado. Al contrario, leí y disfruté muchísimo; Dickens, sobre todo. Es que acá los libros son baratos y entonces me permito leer otros libros que no podría leer en Argentina por los precios o porque a lo mejor esos textos no llegan.

Hace, creo, dos años que la mayoría de los libros que leo son biografías. Me encantan. Las elijo al azar, por recomendación o por haber leído otra que te hace descubrir un personaje del cual te gustaría saber más. Las personalidades que elijo son, a veces, totalmente dispares, desde Queen Victoria hasta Andre Agassi pasando por Stephen Fry y John Lennon.

Lo que sucede es que actualmente el mundo editorial de la biografía está muy profesionalizado (bueh, acá todo está profesionalizado) pero se nota que los editores y/o escritores fantasma saben contar la biografía basándose en la personalidad del protagonista pero sin descuidar el texto en sí. En resumen, leer una biografía hoy en día no supone leer un libro mal escrito, aún cuando se trate de la vida de un tenista, un actor o un cantante.

Para mí fue un flash leer la biografía de Andre Agassi, Open. La forma en que está escrita es totalmente diferente a cualquier otro texto que haya leído y si uno piensa que contar su vida en tiempo pasado es como se debe hacer, está equivocado: El texto tiene una dinámica muy parecida a un partido de tenis!

Pero sin duda el libro que estoy leyendo es una revelación. Por primera vez yo siento la voz del protagonista que me cuenta su vida. Y me muero de risa! El texto es muy divertido y a pesar de que abunda en vocablos coloquiales, es una delicia! Ya me ha pasado más de una vez, largar una carcajada mientras leía, por ejemplo, anécdotas de su infancia.

A pesar de saber nada de su vida, descubrirlo a través de un libro es un placer.

Entiendo ahora por qué todos se centran más en su persona como personaje que como guitarrista. Larga vida (vaya larga vida!) a Keith Richards!