Gente En Eventos

Que yo recuerde, en Argentina nunca fui a ningún evento. Si iba a algún cumpleaños medio formal siempre me sentía un tanto incómoda si no conocía a la mayoría de la gente, y eso que soy sociable. Pero una como mujer siempre piensa que le falta algo o que no está bien peinada o que al final se tendría que haber puesto otro par de zapatos o que se tendría que haber puesto un pantalón en vez de un vestido…

No sé si será que acá no importa cómo te vistas o cómo te peines (y si importa, nadie te lo hace saber) que las reuniones donde hay gente que no conozco no me ponen incómoda.

Será que siempre están mis frases de cabecera para tranquilizarme: “Y acá quién me conoce? Nadie! Y de última, soy extranjera y paso como exótica!”

Claro que ir a una reunión con amigos es otra cosa. Hace unas semanas fui con ellos a un evento que lo organizaba una empresa y fue en el bellísimo hotel The Langham. Sinceramente, estábamos muy contentos de ir, sobre todo para pasarla bien y divertirnos un poco.

Había una pequeña banda que tocaba en vivo música para no-bailar.

Obviamente, como es costumbre acá (aunque lo es en todo evento en cualquier lugar del mundo, me parece) no había una sola silla donde sentarse así que todos estábamos parados, las mujeres haciendo equilibrio sobre tacos, los hombres cómodos, qué suerte tienen ellos.

Me gustó observar a la gente: Se hacía mucho networking, todos sacaban su tarjetita, todos hablaban con todos (a nosotros no se nos acercaba casi nadie: además de estar hablando formando un círculo, las carcajadas que largábamos asustaban más que invitar al diálogo).

El caso es que todo el mundo estaba un poquito acartonado aunque había amena conversación gracias al alcohol que se servía en unas finas copas de champagne.

Había un montón de gente!

La compostura casi se perdió cuando empezaron a servir comida. Ahí, muchos se (nos) olvidaron del networking, la sonrisa mínima y los que tenían que hacer equilibrio eran los mozos!!!

Bueh, estoy exagerando pero me dí cuenta de que muchos no se movían de un lugar en particular: la salida de la cocina! Los mozos hacían unos pasos y ya iban todas las manos a servirse un bocado!

Como había un pequeño y controlado desmadre, los mozos empezaron por salir de a tres o cuatro y hacer ooooleeeee, si podían, y se iban para los costados y para el fondo!

Pero es para destacar que los bocados, o finger food, me encantaron! Además de estar deliciosos, estaban muy bien presentados.

Miren qué manera más original de tomar gazpacho!

Se tomaba a través de una flor. El gazpacho no estaba adentro, estaba en el fondo del vaso.

Cuadraditos de melón súper dulce con caviar.

Espárragos acompañados de salsa bérnaise.

Mini hamburguesas con queso y huevo de codorniz! Esto sí estaba rico!

El éxito de la noche fueron unos langostinos tamaño jumbo, deliciosos y jugosos, presentados adentro de una carcasa de cangrejo.

En un segundo, desaparecieron! Cuando saqué la foto, sólo había manos!

La verdad es que la pasamos lindo y lo mejor de todo fue que antes de irnos a todos nos dieron una goody bag, una bolsita con regalos: un perfume en crema y un porta anillos Christina Aguilera, un gel y otra crema perfumada Lolita y un porta cosméticos para hombre, Hugo Boss.

Nada mal, no?