Rituales Nocturnos

osito
– Ceno.

– Limpio y ordeno la cocina. (Lo único que ordeno con ganas)

– Enchufo el celular.

– Escucho un poco de radio.

– Leo y/o comento en blogs y/o leo otras cosas en internet.

Y religiosamente en este orden:

– Me lavo los dientes.

– Me saco el maquillaje o me pongo crema de limpieza.

– Tonifico.

– Me pongo crema humectante día de por medio; alterno con un gel para granitos.

– Este… bueno… Estoy en un baño, entonces…

– Me pongo el piyamas.

– Me siento en la cama y leo hasta que ya no puedo más o cumplo con los deberes maritales.

– Vuelvo al baño.

– Me acuesto.

– Me pongo el antifaz.

– Si no me duermo inmediatamente, vuelvo al baño.

– Me duermo.

– Ronco.

Releyendo esto, pregunto: Sos tan animalito de costumbres como yo?

Niño Bien

Niño bien, pretencioso y engrupido,
que tenés berretín de figurar.
(Niño Bien – Tita Merello)


Charlie Gilmour es el hijo adoptivo de David Gilmour, el legendario guitarrista de Pink Floyd.

Su padre biológico es el poeta Heathcote Williams quien abandonó a la mamá de Charlie, Polly Samson.

El año pasado hubo unas marchas por Londres de muchos estudiantes que estaban en contra de que se liberara el tope en la cuota de las universidades. Esas marchas fueron lideradas entre otros, por Charlie, estudiante en Cambridge, quien a juzgar por su comportamiento, estaba lejos de decir “presente” en apoyo de los estudiantes que no podrían pagar su cuota (algo discutible pero no para debatir acá).

Algunas marchas se desmadraron y terminaron con algunos de los que protestaban rompiendo la vidriera de un negocio en particular (el Topshop de Oxford Street) y por atacar el auto donde viajaban Charles y Camila, que fue un susto tremendo por lo que significa estar tan cerca del auto royal… y la custodia!?!

Envalentonado, Charlie se enganchó en todas estas muestras violentas de protestas pero lo imperdonable fue haberse colgado de una de las banderas del Cenotaph, un monumento a los caídos en las guerras, por eso la inscripción del costado “The Glorious Dead”.

Acá metete con cualquier cosa o con cualquiera menos con los veteranos y los caídos en las guerras.

Volviendo a la vida privada de Charlie, aparentemente su padre biológico lo rechazó por completo de su vida y él, entendiblemente sensibilizado, se volcó a las drogas, al LSD y al alcohol.

Eso fue lo que dijo ante el juez para explicar su falta de respeto al colgarse de la bandera. Explicó que estaba totalmente arrepentido de su acción pero que entendieran que él estaba bajo la influencia de las drogas.

Lejos de alivianar la posible pena, el haber reconocido estar drogado fue para peor.

Cuando aquí alguien va a juicio y se hace saber el veredicto, el juez siempre tiene unas palabras para decirle al acusado.

En este caso, al conocerse que estará tras las rejas por 16 meses, las palabras del juez para Charlie fueron: 

“Para usted, un joven de indudable alta inteligencia, educación y formación, declarar el no saber qué representa el Cenotaph desafía toda credibilidad.

“Es a través de las muertes de aquellos miles que dieron la vida que usted tuvo el derecho democrático de protestar, pero usted demostró una gran falta de respeto por aquellos que cayeron defendiendo su país.

“Tal comportamiento, vergonzoso y ofensivo, es un claro indicio de qué tan fuera de control estaba usted aquel día.”

Se Veía Venir

They tried to make me go to rehab,
I said, “No, no, no”.
(Rehab – Amy Winehouse)

amyCuando cumplió los 27 años (ella era noticia siempre y por cualquier cosa) recordé el famoso Club de los 27 y con pesimismo y con realismo, pensé que era muy posible que Amy lo integrara. Y al ver los desastres que hacía últimamente, ese querer cantar y no poder al olvidarse la letra e incluso enterarte todos los días que se la fotografió borracha, drogada y cayéndose por la calle, se hacía más evidente ante todos que de seguir así, no llegaría muy lejos.

Pues pasó eso justamente.

Para mí ella es un ejemplo de cuando todo se da muy rápido y muy fácil. No voy a negar su talento aunque sobre el escenario me parecía una chica insulsa. Pero la carrera de Amy fue meteórica e inmediatamente ganó mucho pero mucho dinero, fama, adulación y era evidente que eso la estaba matando de a poco.

Además de que ella mucho empeño no ponía para curarse ni ponerse bien. Se notaba que no tenía fuerza de voluntad ya que nunca terminaba ningún tratamiento.

El entorno no la salvó. Y ella no se valoraba. Que en paz descanse, pobre Amy.

Very Berry Cake


Es época de frutos rojos o berries y ver tanto color a mí me inspira. Había comprado unas cajas de frutillas, frambuesas y moras y quería hacer algo con tantas berries, combinarlas en alguna torta.

Como yo siempre empiezo por el final (por lo ansiosa que soy) se me ocurrió en el nombre de la torta, inspirado en el color de lápiz de labios que uso, very berry. Ok, no se hable más: Voy a hacer una Very Berry Cake.

Si me inventé el nombre, pues entonces tengo que inventar la torta. Ahí es cuando te asaltan las dudas porque uno en repostería no puede andar mezclando los ingredientes a ojo.

Entonces decidí fijarme si encontraba alguna receta de alguna torta que tuviera frutillas. Me acordé de la Strawberry Cake Forever y me fijé en los ingredientes. Después empecé a comparar proporciones con recetas de otras tortas.

Cuando hube preparado el mise en place, me dí cuenta que no iba a necesitar tanta manteca. Y una vez que se terminó de cocinar y la saqué del horno y esperé a que se enfriara, comprobé con total felicidad que no se había hundido!

Eureka!

Les paso la receta?

Ingredientes

Secos:

250g de harina

1 cucharadita de polvo de hornear

1 cucharadita de sal

1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio

1/4 cucharadita de nuez mozcada (optatitvo pero ni se siente, eh!)

cáscara rallada de una naranja

Para batir hasta punto letra:

225g de azúcar

3 huevos

Lo demás:

100gr de manteca blanda

250gr de frutos rojos.

Para macerar los frutos:

60ml de jugo de naranja
50ml de cognac

Procedimiento

– Prender el horno a 180 grados.

– Enmantecar el molde.

– Limpiar los frutos rojos, cortar las frutillas si fueran muy grandes y ponerlas a macerar con la mezcla del jugo y del cognac.

– Batir los huevos y el azúcar hasta conseguir punto letra. Estimo que aquí está el secreto para que la torta leve. Batir, batir y batir, que la mezcla quede blanca!

– Mezclar los ingredientes secos y la ralladura de naranja.

– Colar los frutos rojos y volcarlos al bowl donde están los ingredientes secos y darle unos sacundoncitos suaves para que se cubran de harina.

– Ahora, con mucho cuidado, ir volcando de a poco la mezcla de huevos y azúcar e ir homogeneizando todo con una espátula. Si fuera posible, utilizar una espátula de silicona o de plástico flexible y la forma de mezclar todo sin que se rompan las frutas es ir raspando el costado y volcar al centro y luego hacer un par de movimientos envolventes. De todas formas, es posible que algunas de las frambuesas se rompan un poquito, son muy delicadas.

– Una vez que está todo bien mezclado, agregarle la manteca derretida.

– Mezclar y mezclar hasta que desaparezca la manteca.

– Volcar en el molde.

La mezcla en el molde.

– Meter en el horno y dejar por 20 minutos.

– A los veinte minutos, tapar con papel de aluminio y dejar por 15 minutos.

– Destapar y cocinar por 15 minutos.

– Tapar y cocinar por otros 15.

Ya tendría que estar lista. Si no, la destapan y van controlando cada 5′, hasta que vean que está dorada.

Es súper alta!

Sequita, perfecta para la hora del té. Es más rica comerla al otro día!

Amigos En Familia

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Dicen que los amigos es la familia que uno elige y me parece que es cierto. Como también es cierto que uno puede encontrar amigos en su propia familia, bien puede ser un hermano, un primo, tu propia madre o padre, por qué no?

En mi caso particular, Marcelo y Sergio serían mis amigos en la familia. Con los dos puedo charlar de todo, nos contamos muchas cosas, nos acompañamos, nos apoyamos y nos queremos.

Hoy que es el Día del Amigo y en una fecha tan importante, por lo menos para quienes viven en Argentina, yo festejo con ellos a la distancia: Marcelo en Argentina, Sergio paseando por Barcelona y yo en Londres.

La vida nos separa físicamente pero se empeña en juntarnos cada tanto.

Feliz día, mis primos/amigos.

Y feliz día para vos, que pasás, leés, comentás. Amigo a la distancia que gracias a internet, estás cerca.

Espero que festejes el día con alegría y que también me cuentes: quién es tu amigo en familia?

Los Gustos Cambian

Qué carcajada,
Con Keith Richards diversión asegurada!
(De los videos de Peter Capusotto)

No sé si es que con los años una se va relajando o es que llega un punto en la vida que decís, “Ok, ya está, ya aprendí, ya lo sé, ya me lo imagino, blah blah blah” pero mis gustos en libros y películas, por ejemplo, han cambiado.

En mis 20s, como trabajaba y tenía dinero para gastar, cada 15 días iba al cine a ver alguna película. Como nunca supe del detrás de escena de cómo se filma ni de fotografía ni de iluminación, leía las críticas de los diarios y elegía en consecuencia. Prefería ser honesta conmigo misma que hacerme la culturosa.

Al mismo tiempo cursaba el profesorado y cualquier libro que leía tenía que ver o bien con historia inglesa o americana o con literatura inglesa o americana. No me quedaba tiempo para más porque tenía que lidiar a veces con tres libros a la vez.

Cuando terminé el profesorado seguí leyendo clásicos pero desde que vivo acá leo cualquier otra cosa. Pero no es que haya odiado leer las obras clásicas que leí en el profesorado. Al contrario, leí y disfruté muchísimo; Dickens, sobre todo. Es que acá los libros son baratos y entonces me permito leer otros libros que no podría leer en Argentina por los precios o porque a lo mejor esos textos no llegan.

Hace, creo, dos años que la mayoría de los libros que leo son biografías. Me encantan. Las elijo al azar, por recomendación o por haber leído otra que te hace descubrir un personaje del cual te gustaría saber más. Las personalidades que elijo son, a veces, totalmente dispares, desde Queen Victoria hasta Andre Agassi pasando por Stephen Fry y John Lennon.

Lo que sucede es que actualmente el mundo editorial de la biografía está muy profesionalizado (bueh, acá todo está profesionalizado) pero se nota que los editores y/o escritores fantasma saben contar la biografía basándose en la personalidad del protagonista pero sin descuidar el texto en sí. En resumen, leer una biografía hoy en día no supone leer un libro mal escrito, aún cuando se trate de la vida de un tenista, un actor o un cantante.

Para mí fue un flash leer la biografía de Andre Agassi, Open. La forma en que está escrita es totalmente diferente a cualquier otro texto que haya leído y si uno piensa que contar su vida en tiempo pasado es como se debe hacer, está equivocado: El texto tiene una dinámica muy parecida a un partido de tenis!

Pero sin duda el libro que estoy leyendo es una revelación. Por primera vez yo siento la voz del protagonista que me cuenta su vida. Y me muero de risa! El texto es muy divertido y a pesar de que abunda en vocablos coloquiales, es una delicia! Ya me ha pasado más de una vez, largar una carcajada mientras leía, por ejemplo, anécdotas de su infancia.

A pesar de saber nada de su vida, descubrirlo a través de un libro es un placer.

Entiendo ahora por qué todos se centran más en su persona como personaje que como guitarrista. Larga vida (vaya larga vida!) a Keith Richards!

Barbecoa de Jamie Oliver

Hace un par de semanas fuimos a almorzar al Barbecoa, el último restaurant que abrió Jamie Oliver con el chef neoyorkino Adam Perry Lang, dueño del Daisy May’s BBQ, en New York.

Como el nombre lo indica, la estrella es la carne aunque encontrás otras alternativas.

Al entrar, tenés una recepción muy cool, mucha madera y mesitas y sillas altas, la idea es que, si llega a haber mucha gente en el piso de arriba (donde está el restaurant propiamente dicho) uno espere tomando algo. Hay una chica detrás de un mostrador alto que tiene un auricular con micrófono y es así como ella anuncia cuánta gente va llegando y cómo a ella le dicen que ya hay alguna mesa disponible. También tienen ahí mismo un guardarropas para que dejes carteras y abrigos.

La recepción.

Con Ale estuvimos un ratito ahí, nosotros solos y nos dio la sensación que esa espera de unos 5 minutos era más una puesta en escena que otra cosa, qué tan lleno podría estar el restaurant?!?

Cuando subimos, lo comprobamos: No estaba tan lleno, che!

Nos sentaron al costado de un ventanal donde tenía una vista fabulosísima de St Paul’s Cathedral.

St Paul’s detrás.

En realidad, todo el restaurant da a estos ventanales gigantes desde donde se ve la hermosa catedral.

Se acercó el mozo y nos dió el menú.

El menú.

Leímos que había una tabla de panes con manteca casera, pedimos eso para ir picando.

Tres clases de panes, la manteca y dos potecitos con sal gruesa y pimienta.

De plato principal, yo elegí el pollo y Ale la hamburguesa.

Este es mi pollo.

La hamburguesa de Ale.

A mí me despertaba curiosidad el tema de la carne, le pregunté al mozo de dónde provenían las vacas y me dijo que de Escocia. También nos contó que la carne de la hamburguesa era carne picada del final del lomo y del rabo y les digo, era deliciosa, tenía un sabor increíble. (Se nota que hace mucho que no como carne buena!!)

Cuando terminamos de comer, dimos una vueltita por todo el restaurant, incluso podés sacarle fotos a la cocina que está ahí nomás, a la vista.

Vimos los hornos y que a la carne la asan con carbón:

Se ve todo! Qué placer!

Todo limpio y prolijo.

Esto es una parrilla.

A la derecha de este sector está la cocina.

Desde mi mesa, del lado de adentro, tenía esta vista:

El bar ahí atrás y fíjense, todo eso a la derecha son botellas de vino.

Lo que le criticaría a este lugar es cómo distribuyeron las mesas o por qué decidieron poner semejantes sofasotes ahí en el medio. Si querés ir al baño, tenés que ir por los costados de los sofás y te encontrás que tenés las mesas y las sillas molestando. Si sos grandote, corrés el riesgo de golpearle el codo al que está comiendo. Por suerte no había nadie comiendo por ese sector pero de todas formas me costó pasar por todo ese laberinto de muebles.

Laberíntico e incómodo.

Me parece que originalmente no estarían esas mesas, que fueron agregadas después.

De la déco no escribo, obvio, yo no sé nada de eso. De la comida, les digo que el sabor del pollo era de un pollo de verdad, no pregunté si era orgánico pero que el animalito había comido maíz en su vida, seguro! La carne lo delataba.

No había lugar estomacal para el postre así que me pedí un té de hojas de menta. El detalle que me encantó: la taza estaba caliente!

Tecito digestivo, mi estómago me lo agradeció!

Los Inocentes En El Extranjero

The Innocents Abroad es una obra escrita por Mark Twain que está en mi lista de libros por leer. Por lo que sé, es una obra basada en el diario que escribía Mark Twain sobre sus viajes en el extranjero con varios compatriotas. Sus descripciones de los personajes parecen ser muy graciosos y me llena de curiosidad enterarme cómo se viajaba en aquella época.

Pero este post no es sobre la obra literaria.

El domingo pasado, cuando fuimos al polo, tomamos el tren en la estación Waterloo. Éramos nueve argentinos y un británico. Nos sentamos en una parte del vagón donde los asientos se enfrentan y hay una mesa en el medio. Entonces a cada lado del pasillo, hay ocho asientos con dos mesas. Ahí nos sentamos ocho. Otras dos chicas se sentaron atrás, en asientos de dos.

Teníamos una hora de viaje y no queríamos aburrirnos y a alguien se le ocurrió jugar al tutti frutti. La mayoría estuvo de acuerdo y yo reacia como soy para los juegos, me enganché para no pasar como amarga (que lo soy, lo admito: en un tren prefiero leer o escribir o dormir).

Los argentinos somos así: gritones, exagerados, demostrativos y gesticulamos TODO. Para ponernos de acuerdo en las categorías estuvimos como 15 minutos.

Comenzamos a jugar y entre que alguno hacía trampa o hacía algún chiste o nos reíamos de los nombres que poníamos o lo que fuera, el tren parecía un manicomio! Gritos, carcajadas, gestos exagerados, enojos light entre amigos…

En un momento vi a algunas personas que se levantaban para mirarnos. Ahí caí: estábamos siendo muy escandalosos para el standard de este país donde todo es un murmullo.

El caso es que empecé a mirar a mi alrededor y muchos ponían cara de espanto, de horror, de qué les pasa, están locos, etc, pero nadie nos decía nada.

Cada tanto, si la voz subía todavía más, nosotros mismos nos hacíamos calmar porque, claro, mientras vos estás a los gritos no te das cuenta que los demás están en silencio.

Al cabo de un tiempo, como se generó una mini discusión con una chica británica que estaba sentada detrás de uno de nosotros y que no pasó a mayores, decidimos dejar de jugar y empezamos a charlar.

Lejos de decir que la mayoría de los que viajaban eran británicos, me puse a pensar en las diferencias culturales, blah, blah, blah pero también en la muestra de tolerancia que tuvieron los demás pasajeros con nosotros: nadie nos dijo nada.

Pero después, hilando más fino, comencé a recordar que la mayoría de las veces que me crucé a muchos británicos en el extranjero estaban totalmente borrachos y haciendo escándalos. Que hacen cosas que jamás aquí harían porque saben que se los lleva la policía o que serían denunciados. Que gritan, que se bajan los pantalones para mostrar el culo blanco que tienen y que a nadie le interesa ver y que las chicas se suben la remera para mostrar lo que sólo a los hombres les interesa ver.

Y lo peor de todo es que alardean de la jaqueca al día siguiente para seguir continuando con la bebida.

Así que, bueno, admito que a lo mejor nosotros nos pasamos un poco con los gritos pero juro que estábamos totalmente sobrios! Y nos estábamos divirtiéndonos como locos!

Copa De Polo Del Embajador Argentino

La pulserita, un lindo recuerdo.


Ayer se jugaron los cuartos de finales de la Argentine Ambassador’s Cup, al cual fui invitada.

Para mí, para Ale y para los amigos con los que fui (menos para una) era nuestra primera vez que íbamos a ver un partido de polo. Nunca antes había tenido la oportunidad o la curiosidad para ir y me encantó!

Los partidos se jugaron en el Cowdray Park Polo Club, un hermoso lugar que queda a 1 hora en tren desde Londres (lo cual es muuuuucho) y de la estación nos tomamos un taxi que luego de pasar por rutas rodeadas de naturaleza total (árboles y árboles y árboles) nos dejó a la entrada del club.

A la entrada.

Una vez adentro del club.

Unos puestitos de productos argentinos de muy buena calidad.

La carpa argentina!

Vimos jugar a Loro Piana versus Les Lions. Por lo que vi y escuché, había algunos jugadores argentinos y otros de diferentes nacionalidades.

La cita era a la 1 de la tarde en la carpa donde estábamos los argentinos, mayoría absoluta. Al costado, había unas gradas y al lado de esas gradas había un VIP donde estaban los socios del club.

Adentro de la carpa.

El menú consistió en unos canapés (yo comí unos de pollo o pavita rellenos deliciosos) y unos sandwiches de lomito, carne argentina y rica, con unas hojas de rúcula que le quedaban muy bien.

En un momento en que estoy con Ale esperando a que me alcanzara un agua, veo que pasa una chica y me llamó la atención… Pensé: “Será ella?” Justo se dio vuelta y sí, era ella!

Me acerqué y le pregunté si me podía sacar una foto con ella y me dijo muy simpática, “sí”. Ale nos vio y dijo “yo también quiero una foto!”. Le comenté lo que dijo Ale y me dijo ella “Bueno, entonces le digo a mi marido (estaba atrás mío) que nos saque a todos!” No es una divina?

Pero al final vino Ale, me sacó a mí y luego yo a Ale.

María Laura, 1/3 de Las Trillizas de Oro. Emoción!

No saben qué flaquita flaquita que es, súper simpática, relajada y muy linda.

Todos estábamos parados, en la carpa hacía un poquitín de calor, pero no nos podíamos quejar del día que estaba sin llover, lo cual es mucho decir. De a ratos se nublaba, de a ratos salía fuerte el sol. Nos fuimos para el césped y al ratito comenzaron a invitarnos a ver el partido. La mayoría se fue a las gradas, nosotros preferimos quedarnos donde estábamos y por suerte trajeron unas sillas para que nos sentáramos.

Las gradas y las sillas.

Estábamos súper cómodos y teníamos una excelente vista.

Hubo un relator que primero contó las reglas básicas del polo y que si no las sabíamos, no importaba, que ni los jugadores las sabían, sólo el umpire!!

Allá en lo alto, el relator.

Exageraba con sus relatos, por supuesto, pero se ve que era su estilo y era muy gracioso! O bien sarcásticos y/o graciosos, de a ratos intercalaba Spanglish “Mucho, mucho gracias” pero destacó que si no fuera por Argentina, en Inglaterra no se jugaría polo, por la calidad de los caballos y de los jugadores.

Azules vs. blancos. Los de rayado son los umpires.

Los referees galopan al costado de la cancha.

Sinceramente, el partido no me pareció para nada aburrido, disfruté y festejaba cada gol, qué me importaba el equipo!

Por suerte había un matrimonio de Sra. Cigarrillo y Sr. Habano delante nuestro que, muy simpáticos, nos iban relatando o contando o contestando nuestras preguntas sobre el partido y en el entretiempo nos dijeron “Vayan! Vayan a pisar el pasto!” Me encantó que todo el mundo se fue a la cancha a pisar el pasto para aplastarlo o alisarlo de alguna forma, para el próximo tiempo.

Ahí va la gente!

Pisando.

Me hubiese quedado un poco más pero Alejandro quería volver así que nos fuimos un poco más temprano para mi gusto pero, de todas formas, la pasamos muy bien, fue tan interesante que me dieron ganas de ir a algún otro partido si me invitan porque ver correr caballitos me entretuvo, la verdad es que los caballos eran hermosos.

Divinos caballos.