Locura Para Todos

“La pelota no se mancha.”
(Diego A. Maradona)

Mi papá decía: “De fútbol pueden hablar todos porque todos tienen razón.” Es verdad. Cualquiera puede hablar de fútbol porque no es hablar de una ciencia contrastable: se trata sólo de dar tu punto de vista sobre algo falible, impredecible y artificial.

La persona fanática del fútbol (me refiero al que no mide su fanatismo ni su comportamiento) no se puede ver a sí misma objetivamente y se deja arrastrar por un sentimiento que sólo reconocen como eso: un sentimiento. Pero un sentimiento de qué?

Me llama la atención que los hinchas de fútbol alientan a su equipo a que gane (obvio, no?) pero lo negativo es que quieren que gane a cualquier precio para salvar el honor… qué paradoja, no? Qué clase de honor es aquel que se logra mantener sea cual fuere el método para alcanzarlo?

Al fanático no le importa la competencia ni que gane el mejor, le importa que gane su equipo e injuriar al rival del momento o al de siempre. Me causa inquietud por la sanidad mental de quien lo dice y espanto porque son muchísimos y está como aceptado, escuchar a los fanáticos hablar de su equipo o hablarle al contrario como si fueran una persona: “X (no quiero escribir el nombre de ningún equipo de fútbol!) sos el mejor! Te sigo a todas partes!” o “Z no existís!” “Sos boleta”, y demás improperios.

Que yo sepa un equipo de fútbol tiene 11 jugadores, no 1!

En fin, a mí se me puede criticar fácilmente porque no sé de fútbol. No, no sé de fútbol pero sí veo objetivamente lo que provoca el fútbol. Tanta irracionalidad, tanto fanatismo que hace que muchos lleguen a amenazar a las familias de los miembros del club y jugadores, que sean capaces de matar por un equipo cuyos integrantes juegan hoy ahí y mañana juegan en otro equipo o en Europa.

Qué es eso de identificarse con un equipo de fútbol como si fuera su patria? Qué lleva a un fanático a violentarse de tal forma que se ciega y odia sin límite?

Es tan evidente que esta clase de fanático no es quien disfruta del deporte! Es tan claro que el fútbol es una excusa para demostrar tanta frustración consigo mismo y con su historia personal! Y es muy claro que son tan volubles que se dejan influir tan inocentemente por las campañas de marketing futbolero, que se aprovechan de esa debilidad. El fanático es débil, sí, no sabe comportarse socialmente y se deja llevar por su pasión, algo tan inflado por los medios cuando tendría que ser algo para denostar.