Postales Suecas

Primera impresión: Qué hermosa gente!

A mi alrededor vi en todos muy finas facciones y en la inmensa mayoría, unas delicadas narices respingadas!

Los mozos y los que trabajan en los negocios son en su mayoría chicos jóvenes y todo el mundo habla perfecto inglés.

Nos llamó la atención la amabilidad en todos lados, muchas veces se nos acercaban si nos veían con mapas o leyendo una guía, a ver si necesitábamos ir a algún lugar.

Segunda impesión: Qué caro es TODOOOOO!

Cualquier cosa es cara en Estocolmo, muy caro, más-caro-que-Londres caro, y ya es mucho decir!

En qué gasta uno cuando viaja? Comida, traslados y alojamiento. En nuestro caso por lo menos, porque muy raramente hacemos shopping y en Estocolmo están las mismas marcas que en todos lados.

Para ejemplo de precios: En un 7 Eleven, una medialuna (riquísima, eh, por ser medialuna de cadena de kiosco) sale un equivalente a £1.50, el doble de lo que sale una medialuna acá en un supermercado. No sé cuánto saldrán en una panadería, que hay varias y muy mononas.

A un precio más barato que en un restaurant (y con esto no quiero decir que de por sí sea económico) el 7 Eleven es una muy buena alternativa y la calidad es muy buena. Conseguís todo tipo de bebidas y golosinas y muchos muffins, tortas, tartas, ensaladas, etc.

Yo me comí un calzone gigante en un ataque de hambre!

También por todos lados, sobre todo en las estaciones de subte, encontrás estos negocios donde comprar lo mismo que en el 7 Eleven pero creo que la calidad de la comida no es tan buena pero no significa que sea mala.

Una factura y un café a £2.50! Y lo ponen como oferta!

Lo más gracioso fue ver en un supermercado unas tostadas suecas que compra Ale acá. En Estocolmo estaban alrededor de £3 y acá le cuestan £1.25!!!!

Yo creo que deben ser los altos impuestos que se cobran allí!

Una tarjeta para viajar por tres días por toda la ciudad en todo medio de transporte público cuesta £20.

La tarjeta para viajar.

Son caros hasta los hostels!

Cartel promocionando precios de cuartos. 10 kronor = £1 ó €1.09

Era verano pero no se notó. Y no sé si más adelante hará un poco más de calor. Pero sí hace frío y es costumbre en los restaurants que aunque la gente coma afuera, pueden hacerlo abrigaditos.

Los restaurants te proveen de mantas suaves y calentitas.

Si vas a comer a un restaurant, te traen sin que lo pidas, agua (supongo que de la canilla) en una monona jarra.

Me pareció sensato y honesto.

Oh, creo que por un tiempo largo no comeré ni camarones ni salmón!

Si sos impresionable, cuidado si pedís camarones porque te los traen enteros! Preguntá primero.

Acá pelando y comiendo los camarones que no quiso Ale.

Pueden creerlo? No hay un SOLO Starbucks en Estocolmo. Hay muchos Wayne’s Coffee y entré y además de pedirme un té (después me enteré que sirven Lavazza descafeinado!) pregunté si ellos eran la versión sueca de Starbucks. “No! Nosotros somos mejores! Hay un solo Starbucks en Estocolmo y está en el aeropuerto,” me dijeron.

La onda y el diseño muy parecido a Starbucks. Pero las tortas y muffins se notaban eran de mejor calidad.

Los baños públicos son unisex. Se tiene que pagar para acceder, aceptan euros o kronor.

No se desodorizan solos como los baños públicos de Londres. Una, como mujer, debe aguantar.

Y si estás muy apurado y no tenés plata, pasá por acá:

Si sos hombre y te animás!

Y unas perlitas:

Por muchos lados encontrás estas lindas cabinas telefónicas con puertitas. O ventanitas.

Esta casa de souvenirs tiene colgado un caballito rojo, símbolo de Estocolmo, el caballo de Dalecarlia.

Uno de los tantos barcos que son hostels sobre el mar.

Lockers en la estación de trenes! Y sacás el PIN por esa pantalla!

Si no tenés monedas, podés comprar una coca por SMS.

Tomé vino! Pero era un vino sin alcohol. Un Chardonnay con gusto a Cepita de manzana! Salud!

Asadito sueco.

Que vivan los novios!

Variedades de kaka.

Locura Para Todos

“La pelota no se mancha.”
(Diego A. Maradona)

Mi papá decía: “De fútbol pueden hablar todos porque todos tienen razón.” Es verdad. Cualquiera puede hablar de fútbol porque no es hablar de una ciencia contrastable: se trata sólo de dar tu punto de vista sobre algo falible, impredecible y artificial.

La persona fanática del fútbol (me refiero al que no mide su fanatismo ni su comportamiento) no se puede ver a sí misma objetivamente y se deja arrastrar por un sentimiento que sólo reconocen como eso: un sentimiento. Pero un sentimiento de qué?

Me llama la atención que los hinchas de fútbol alientan a su equipo a que gane (obvio, no?) pero lo negativo es que quieren que gane a cualquier precio para salvar el honor… qué paradoja, no? Qué clase de honor es aquel que se logra mantener sea cual fuere el método para alcanzarlo?

Al fanático no le importa la competencia ni que gane el mejor, le importa que gane su equipo e injuriar al rival del momento o al de siempre. Me causa inquietud por la sanidad mental de quien lo dice y espanto porque son muchísimos y está como aceptado, escuchar a los fanáticos hablar de su equipo o hablarle al contrario como si fueran una persona: “X (no quiero escribir el nombre de ningún equipo de fútbol!) sos el mejor! Te sigo a todas partes!” o “Z no existís!” “Sos boleta”, y demás improperios.

Que yo sepa un equipo de fútbol tiene 11 jugadores, no 1!

En fin, a mí se me puede criticar fácilmente porque no sé de fútbol. No, no sé de fútbol pero sí veo objetivamente lo que provoca el fútbol. Tanta irracionalidad, tanto fanatismo que hace que muchos lleguen a amenazar a las familias de los miembros del club y jugadores, que sean capaces de matar por un equipo cuyos integrantes juegan hoy ahí y mañana juegan en otro equipo o en Europa.

Qué es eso de identificarse con un equipo de fútbol como si fuera su patria? Qué lleva a un fanático a violentarse de tal forma que se ciega y odia sin límite?

Es tan evidente que esta clase de fanático no es quien disfruta del deporte! Es tan claro que el fútbol es una excusa para demostrar tanta frustración consigo mismo y con su historia personal! Y es muy claro que son tan volubles que se dejan influir tan inocentemente por las campañas de marketing futbolero, que se aprovechan de esa debilidad. El fanático es débil, sí, no sabe comportarse socialmente y se deja llevar por su pasión, algo tan inflado por los medios cuando tendría que ser algo para denostar.

Todas Somos Zaira

En Argentina hay una chica que se llama Zaira Nara, tiene 22 años y es modelo, co-conductora (y lo hace bastante bien) y es alta y muy bonita.

Reconozcamos que es muy refinada comparada con su hermana Wanda. Hasta hace poco estaba de novia con un jugador de fútbol famoso, el uruguayo Diego Forlán.

A casi un mes del casamiento, la relación se cortó. Todo fue oh, la catastrophe!, la tele, las revistas, los diarios, todos tratando de dilucidar el por qué de la ruptura, se hicieron eco de mil rumores…

Y cuando vi las fotos que supuestamente ilustran el momento en que Zaira se enteró de algo y que por eso habría decidido cortar la relación, pensé “Quién no vivió ese momento alguna vez?”

Sobre todo cuando sos una chica de entre 18 y 25 años, no? Más o menos a esa edad las chicas nos comemos crudo a todo el mundo: si estamos estudiando y trabajando, empezamos a tener un poco más de plata que cuando éramos adolescentes y eso empieza a reflejarse en vestirse mejor y sentirse mejor.

Generalmente a esa edad ya tenés un novio más o menos estable (porque también se estabilizan tus emociones) y empezás a saber qué querés, o sea, querés todo: terminar de estudiar, trabajar, ganar mucha guita, casarte con el novio y tener hijos, mudarte a una casa, viajar, gastar y salir en las revistas. Todo querés.

Es bueno tener ambiciones claro, pero tanta presión del afuera como la interior hace que una, a lo mejor, desbarranque. Empieza a formar mejor su carácter, te ponés más mandona y si tenés un novio que acompaña, sos una reina: no dejás de dar órdenes, de querer hacer tu vida y la de los demás, te caen mal el fútbol o el rugby, los amigos de él, la madre, el padre, el tarado del hermano y la hueca de la hermana.

Se empieza a tener celos, hay peleas, hay discusiones, hay llanto, hay muchos “perdoname mi amor” y comienza una gran bola de desgaste hasta que un día te enterás por otros o por vos misma (o por él…) que el novio tiene vida propia y una tarde se planta y te planta.

Y una llora y sufre porque está on top of the world y solaaaaaaa! Y para peor: te dejó éeeeeeellllll!!!! O sea, no fuiste vos la que decidió todo, fue él, callado y zorro, mirá lo que me hizo, cómo me hace sufrir, qué desgraciado, ya va a ver cuando SHO le falte, vas a ver, se va a dar cuenta de que SHO soy única, como SHO no hay nadie, las demás son todas chirusas, necesito estar sola, conectarme conmigo misma, encontrar mi eje, ir al psicólogo pero primero al peluquero, ay, creo que estoy mejor, me siento zen, me prendo una vela de vainilla y me veo una película Araceli

Estocolmo Día 3

Ayer fue nuestro último día en Estocolmo, un día mitad gris/lluvioso, mitad soleado. Claro que la mitad soleada fue cuando ya terminábamos nuestro paseo pero no nos enojamos (contra quién!?!) así que disfrutamos de todo aunque estábamos cansados después del paseo intenso del día 2.

Nos levantamos un poquitín más tarde que el día anterior y después de hacer el check-out, vimos que el día estaba nublado pero no lluvioso así que fuimos a ver el Globen.

El Globen.

El Globen es un estadio con forma esférica más grande del mundo y allí se ofrecen recitales, partidos (sobre todo de hockey sobre hielo) y demás espectáculos y eventos importantes.

Lo novedoso es que se lo puede “trepar” en una cápsula que va siguiendo una vía. El paseo dura una media hora y llegás hasta arriba de todo.

Vista desde la cápsula mientras se va subiendo.

La vista que se tiene está bien pero no es wow porque está muy lejos del centro así que todo se ve muy pero muy chiquito. No es como el London Eye que se ven los edificios perfectos.

Se sube lento y baja de la misma forma pero sí impresiona cuando baja, eh. Porque mirás para abajo y ves… piso! No digo que da vértigo pero las personas que sí sufren de ésto, mejor que no miren!!

Parece una montaña rusa.

De allí fuimos al mercado donde Ale tenía la idea fija (desde que salimos de Londres) de ir a un restaurant donde sirven algo que lo sirven en todos lados pero que aquí lo hacen delicioso.

El restaurant se llama Melanders y se encuentra en un mercado muy mono, el Söderhallarna, donde se puede comprar toda clase de pescados y mariscos además de chacinados, quesos, frutas y verduras y panes y tortas.

Söderhallarna por fuera.

Söderhallarna por dentro.

Muchos puestos tienen sillas altas en sus mostradores así uno puede comer allí mismo lo que le apetezca.

Mellanders tiene un puesto de productos y el restaurant y nosotros preferimos sentarnos a una mesa y tranquilamente deleitarnos…

Ale y su räksmörgås.

Lo que comió Ale es una especie de sandwich abierto de camarones con ensalada y mayonesa rica.

Esos dos platos son para mí!

Yo pedí una selección de pescados y mariscos de estación. No sólo fue una delicia probarlo sino que pude ver al chef cómo preparaba el plato! Puso tanta atención, se notaba que era muy detallista y puntilloso y la verdad que mi plato era una obra de arte! Como pude, lo terminé!

Era hora de hacer la digestión y pese a la lluvia que otra vez había empezado, fuimos al Vasa, finalmente.

Por suerte empezaba justo un tour en inglés así que esa media hora estuvo muy bueno porque si no, leer cada detalle escrito acerca de la historia y construcción de este barco nos hubiese llevado mucho mucho tiempo!

No entra todo en una sola foto!

El Vasa es un galeón que se construyó entre los años 1625 y 1628. Era el más grande de su época y estaba hecho de madera pero a pesar de su magnífica apariencia se hundió luego de haber recorrido 1300 metros. Sí, se hundió el mismo día que se suponía iba a navegar por primera vez.

Por años y años estuvo olvidado hasta que en los años 50 el arqueólogo marino Anders Franzén lo encontró luego de hacer un trabajo de investigación exhaustivo y consiguió los medios para reflotarlo y restaurarlo y recién en junio de 1990 se abrió el museo donde se lo puede ver y visitar.

Al salir, recorrimos un ratitito un parque hermoso en Djugården.

Con muchos patitos.

Qué nos quedaba por hacer sino volver al hotel y enfilar para el aeropuerto? Ah pero con el sol que había era un crimen! Entonces fuimos con el último aliento para el punto panorámico nuevamente y nos dimos el gusto de sacar fotos de Estocolmo con sol!

Ahora sí!

Entonces volvimos al hotel a buscar las valijas y nos tomamos un subte que luego de un par de estaciones llegamos a la estación desde donde tomamos un tren que en 2o minutos nos dejó en el aeropuerto.

El Arlanda Express.

Les gustó Estocolmo? Irían? Sinceramente, mi impresión en general (ya escribiré un post más detallado) es que Estocolmo es una ciudad tranquila, no hay locura de tránsito y tampoco tanto amontonamiento de gente. Claro que tres días no sirve para juzgar mucho pero igual nos sentimos a gusto!

Estocolmo Día 2


Cuánta lluvia! Qué fríooooooo!!!

Qué día tan distinto al de ayer! Pero no nos achicamos y luego de desayunar, partimos para nuestro paseo.

Justamente por el estado del clima, decidimos, en lo posible, pasear bajo techo.

Pity nos había recomendado visitar un galeón, el Vasa y cuando llegamos, además de la lluvia incontrolable, había una cola interminable de niños y padres. Así que decidimos no estar más tiempo bajo el agua y como con la tarjeta de viaje que compramos se podía tomar el ferry sin costo adicional, decidimos abordarlo.

Antes habíamos pasado por el bello Nordiska Museet.

El ferry.

Vista desde el ferry.

Llegamos a la estación Slussen y miramos alrededor: La verdad, le pusimos garra y voluntad, a esa altura ya el viento, el frío y la lluvia se había hecho insoportable!

Vimos un ascensor público del cual sabíamos que te llevaba a un restaurant muy monono pero ya no funcionaba.

El ascensor.

Nos metimos adentro de la estación donde había algunos negocios que ya estaban empezando a cerrar (los domingos, muchos negocios abren tipo 10 de la mañana cierran muy temprano, tipo 4 de la tarde pero eran como la 1 de la tarde!)

Qué hicimos entonces? Visitar algunas estaciones de subte! Hay muchas estaciones de subte que están súper decoradas y muchas tienen esculturas y son súper originales.

Si vas a la T-Centralen hay una oficina de información muy buena donde te dan una guía de las estaciones a visitar. La guía se edita en sueco o en inglés y cuando pedí una, sólo había en sueco… Pero como esta misma guía está también en internet y ya la habíamos leído, nos dio lo mismo, la pedimos igual y en base a ella hicimos el recorrido.

Les muestro las que visitamos.

T- Centralen:

Que nos pareció wow y todavía no habíamos visto las demás!

La estación Kungsträdgarden:

Vikingo por un lado…

…Romano por el otro…

La parte de arriba. Ahí se puede ver el ascensor.

Y acá se lo puede ver cómo baja y a Ale utilizándolo.


0:26

Seguimos con la estación Solna Centrum:

Bien roja!

Estación Skanstull:

Sencillita comparada con las demás!

Para esta altura no teníamos mucho hambre: Ale no tanto porque había comido algunas castañas de cajú y unas golosinas y yo había comido unas papas fritas pero teníamos curiosidad de visitar un lugar que nos parecía muy gourmet pero que en realidad estaba bien para los locales porque tenía productos de todo el mundo pero para nosotros no tenía novedad ni atractivo así que seguimos caminando por ese barrio, por la zona de Södermalm.

Vidriera del negocio.

El barrio.

Hicimos un poquito más de paseo, seguía lloviendo pero queríamos tener esa vista típica que se tiene de Estocolmo y partimos para un punto panorámico.

En el camino vimos algunas cosas interesantes. Por ejemplo, en la foto de abajo, se ve a lo lejos lo que fue el primer cartel de neón de Suecia:

Tiene forma de pasta dental y de cepillo de diente. El producto no existe más. Varias galerías de arte.

Una iglesia del siglo XVII: Maria Magdalena Kyrka.

Cuando llegamos al punto panorámico, no estaba ni el loro. Solamente nosotros y el destino dispuso que apareciera una pareja de chicos a quienes le pedimos que nos sacaran una foto y resultó que el chico era argentino!

Vista panorámica.

Llegamos al hotel agotados, me tomé un té con leche mientras leía cosas en internet y Ale también en una de las computadoras que hay aquí para los huéspedes hasta que se hizo la hora de cenar y pensamos que lo mejor era comer aquí en el bistró del hotel.

De vuelta en nuestro cuarto, con lo último que me queda de fuerzas, estoy aquí tipeando. Ya mismo publico y me voy a dormir!

Gracias por los comentarios! Nos volvemos a encontrar mañana en este mismo lugar!

Lo siguiente no es un chivo (o sea, promoción encubierta):

Qué aguante las Timberland! Todo el día mojadas y mis pies secos y calentitos todo el tiempo!

Estocolmo Día 1

Llegamos ayer a Estocolmo alrededor de las 10 de la noche. En el aeropuerto, mientras caminamos hacia la salida, encontramos la bienvenida de parte de muchos suecos famosos. Los que conocimos fueron estos:

ABBA (obvio!), Björn Borg, Ingrid Bergman, Roxette, Europe.

Greta Garbo, Ingmar Bergmar, Alfred Nobel y los reyes.

Nos estamos alojando en el hotel Rival que es propiedad de Benny Anderson, el de barba de ABBA. El hotel es modernoso pero lindo y su restaurant es uno de los mejores cuya cocina es un mix de la francesa y sueca.

Nuestra habitación!!!

Bien, hoy sí fue nuestro primer día en Estocolmo propiamente dicho. No puedo decir que lo empecé con el pie derecho (estoy hablando por mí) porque no me pude despertar antes de las 10 de la mañana. En realidad, dormí muy entrecortado porque creía que iba a dormir de más (que fue lo que pasó), no sé, mambos que tiene una cuando no puede relajarse.

La cuestión es que entre que me bañé, me sequé el pelo y todo, se hizo como el mediodía y yo… ya tenía hambre!

Decidimos salir a caminar por la parte antigua de Estocolmo, la Gamla Stan, que se encuentra en la isla de Stadsholmen. Estocolmo se compone de varias islas que si no fuera porque mirás un mapa, no te das cuenta! Y todas conectadas por puentes y por supuesto que hay trams, subtes, trenes, colectivos, etc.

El subte.

El tram.

La Gamla Stan es una zona muy bonita, con lindos negocios, muy originales todos, que mayormente vende artículos únicos, generalmente, vestidos, pañoletas, pañuelos, juguetes, libros, etc.

Hay muchos restaurantes y ahí está el problema. Porque yo quería comer algo típicamente sueco y muchos lugares eran de hamburguesas o cocina internacional y como no me terminaba de convencer, le sugerí a Ale que eligiera y fuimos a un restaurant que está enfrente de la calle más angosta de Estocolmo:

Calle angosta, Marten Trotzigs Gränd.

Ale probó las típicas albóndigas:

Con puré, claro.

y yo, salmón.

Pero si se comienza el día habiendo comido como es debido, lo que se impone visitar primeramente es el Palacio Real, que se ubica en Slottsbacken, la parte más alta de Gamla Stan. Es gigante, imponente y contiene las joyas de la corona. Son divinas, las coronas y los sables, al igual que los cetros y tina bautismal. Tal vez no sean tantas como las de la corona británica pero no por eso son menos valiosas.

También se puede recorrer el Palacio Real por dentro y las diferentes alas y habitaciones… uno no se puede decidir por cuál es la más linda! Cada sector tiene su estilo y sus muebles en particular y me cayó muy simpático que pudieras sacar fotos pero sin flash, eso sí.

Es tan magnífico que pienso escribir un post sobre este palacio solamente!

Un guardia.

Todo alrededor del palacio hay otros edificios históricos:

Obelisco erigido en 1799.

Fachada de Storkyrkan, una catedral de 700 años.

Y sin darnos cuenta, llegamos a una parte un poco más moderna pero no menos bonita que empezó a tenermás importancia después de la Segunda Guerra Mundial.

Vista desde un puente.

Es aquí donde se encuentra el parlamento:

El Parlamento, detrás de nosotros.

La casa del Primer Ministro, Sagerska Huset.

Sí, así pelada! Sin guardias ni nada!

Hay una especie de mini Trafalgar Square, como la describimos con Ale porque hay una estatua de Karl XIII flanqueada por cuatro leones pequeños pero que no tuvimos oportunidad de ver en detalle porque se estaba desarrollando un festival sobre Thailandia y estaba todo lleno de gente y puestos de comida!

Pasamos luego por el Kulturhuset, un centro cultural gigante!

Y en frente se encuentra un obelisco de vidrio: Sergels Torg.

Estocolmo engaña. No se hace de noche hasta la medianoche, cuando el cielo toma un color celeste oscuro. Entonces uno anda y anda y le parece que el día no termina nunca pero a eso de las 6 de la tarde está todo cerrado!

De los negocios que puedan estar abiertos está el 7-11 que está abierto las veinticuatro horas y encontrás de todo.

A la “noche”, bah a la hora de cenar, fuimos a un restaurant llamado Bistro Sud que nos recomendó una chica en el subte cuando nos vio leyendo la guía.

Honestamente, la gente es hermosa, los chicos y chicas son todos altos, esbeltos y tienen unas facciones muy finas. Son súper simpáticos y amables, hablan inglés a la perfección y te ayudan y te ofrecen ayuda si lo necesitaras o te vieran medio desorientado!

De todas formas, esperemos mañana seguir recorriendo con ayuda o sin ayuda, esta ciudad tan interesante, donde uno se siente muy cómodo y de buen humor (a pesar de haberse levantado tarde!)

Medianoche en Estocolmo.

Araca Las Canas

Sí, sí… Harán como 4 años que descubrí la primera y me la saqué con una pincita de depilar. Aunque como después me empecé a teñir el pelo, todo era “ojos que no ven…” . Pero hace rato que no me tiño y si las veo… me las arranco!

Lo positivo es que no son muchas, están arriba de la cabeza y son fácilmente identificables. Pero no me las puedo sacar todas! Me han dicho que no se me notan pero dependiendo del espejo del baño donde me mire (o sea, en cada espejo de cada baño que visito, me inspecciono un poco) yo veo más o veo menos. Pero están. Aunque no las veamos.

Cuando era chica decía que el día que tuviera canas, me las iba a teñir. Pero comencé a teñirme mucho antes de que aparecieran. Y ahora que las tengo, no quiero porque tengo el pelo re sano y quiero disfrutarlo.

A veces fantaseo con ser una señora grande y con el pelo todo blanco. Porque el gris mucho no me copa. Pero el pelo blanco y bien cuidado, queda muy bonito.

Pero sé que una vez que te crecen sin control, es un viaje de ida: tenés que mantenerte las raíces cubiertas, tenés que teñirte, aproximadamente todos los meses, tenés que hacerte baños de crema… Y el pelo nunca va a tener el brillo de un cabello sano.

Es luchar en una batalla que está perdida!

Así que mientras pueda, disfruto de mi pelo sano y en cuanto se descontrolen las canas… Volveré a la esclavitud de la peluquería. No me quedará otra alternativa!

Años… que pase el que sigue!

La voz de mi conciencia…

Y a vos cómo te tratan las canas… o tu conciencia?

Carnívora En Londres


Soy argentina y soy carnívora. Soy de la generación que se crió comiendo churrasco con ensalada todos los días y tomando Vascolet con pan con manteca y dulce de leche a la tarde mirando Carozo y Narizota.

Toda mi vida comí carne y muy poco pescado pero no porque no me gustara, al contrario, sino porque no teníamos la costumbre de comprarlo. Pollo a lo mejor se comía los domingos cuando no se hacían pastas.

Y qué hace una carnívora como yo en Londres? Mucha gente argentina me lo pregunta. “Y conseguís carne buena?” “Y… no”

Tuve que adaptarme: Aquí la carne de vaca es comprable, no cuesta cara pero si comparamos su precio con el precio del pescado y uno quisiera no gastar mucho, pues compra pescado. O pollo. O cerdo.

La carne acá viene en bandejas, de Nueva Zelandia sobre todo, o Sudáfrica y cuando recién vine a vivir, me acuerdo de haber encontrado de Argentina pero salía el doble.

Por supuesto que hay carnicerías, pero yo voy al supermercado. Hay algunos súpers que tienen una carnicería interior y te atiende el carnicero con su delantal a rayas y sombrerito de paja (típico uniforme).

También hay muchas carnicerías halal, esto es, carne de animales que han sido preparados para ir al matadero según la religión musulmana. Pero no me parecen muy limpias.

Un chico argentino que conozco, cada tanto compra bastante carne en Smithfield Market y hasta hace poco conseguía de Argentina a muy buen precio y ahora ya no, entonces compra de Australia que me aseguró es muy buena también.

Pero cuando yo compro carne, compro mucho cerdo porque los churrascos de vaca como se venden acá son gruesos gruesos y la idea es que son para hacer a la parrilla y comer entre 200: Un pedazo de carne al horno que en Argentina lo come uno, acá se lo corta en lonjitas finitas (como al pavo en Navidad) y se lo complementa con muchas verduras hervidas y papas. Una tristeza.

Así las cosas, hay restaurantes donde se puede comer buena carne pero acá se tiene la idea de que tiene que estar rosa, casi cruda por dentro y cocinada alrededor. Puaj. Yo siempre la pido cocinada pero jugosa, o sea, medium well-done.

El sábado pasado tuvimos la oportunidad de ir a un restaurant que sin saberlo nosotros, se especializaba en carnes. Es una cadena de restaurants americanos llamado The Palm.

El restaurant es muy elegante aunque tiene ese dejo informal que tanto caracteriza a la elegancia impecable de los americanos: sus paredes tienen pintadas las caras de muchos celebrities y los que han concurrido, han dejado su autógrafo debajo de su retrato.

Ale se quiso sacar cerca de Patrick Stewart.

El mozo se acercó y nos comentó la calidad de la carne que ellos ofrecen y nos mostró una bandeja con la carne cruda:

De izquierda a derecha: bife de costilla (T-bone steak), lomo (fillet mignon), ojo de bife ancho (rib eye steak) y bife de chorizo (sirloin strip).

Nos contó que salvo el bife de costilla, los demás cortes son carne de vaca americana alimentada con maíz y eso se nota porque hay muchas pequeñas líneas de grasa en la carne y eso hace que la carne sea más jugosa y muy sabrosa.

El bife de costilla es carne de vaca de Escocia alimentada a pasto, por lo tanto, es más sabrosa.

Yo me decidí por:

El bife de costilla.

Y Ale eligió:

El ojo de bife ancho.

Se podían pedir con tres tipos de salsa a un costadito y elegimos hollandaise con chimichurri pero Ale dice que no tenía gusto a chimichurri y yo ni la probé.

Para acompañar, Ale pidió half & half:

Mitad papas fritas, mitad cebollas rebozadas y fritas.

Yo pedí:

Tomates Capri: con mozzarella y albahaca.

Ale pudo terminar toda la carne pero no el acompañamiento. Yo no pude terminar nada y me llevé el paquete (sí, y qué? Acá nadie te mira mal!) en una muy monona bolsa del restaurant.

Así y todo, a Ale le quedó lugar para el postre y yo justamente, no terminé el plato principal porque también quería algo dulce.

Ale pidió un cheesecake New York Style:

No sé si se nota pero era una bestialidad de grande! Pero cremosísimo!

Yo pedí una torta de chocolate flourless (sin harina). No de-jé na-da!

Qué manera más argentina (?) de festejar el cumple de Ale!

Ser Madre Hoy

Hace unos días se subió un post a un blog y todo bien, todo el mundo comentó, se debatió muy civilizadamente y todos fueron felices. Yo sólo leí.

Hace un tiempo largo también hubo un largo pero civilizado debate blogger, sólo que se vio opacado por comentarios tan agresivos de parte de una persona que hasta hizo que cerrara el blog Malas Madres.

Los posts publicados tenían que ver con la maternidad.

Yo miro todo desde afuera y noto que con este tema la gente reacciona de tantas maneras diferentes, de forma agresiva o de forma divertida o de forma realista, pero nadie es indiferente.

Bah, no sé para qué digo “gente”: estamos hablando de mujeres.

Personalmente, al no ser madre he experimentado en carne propia las típicas reacciones que tienen muchas mujeres con aquellas que no somos mamás: desde alentarte con cariño genuino a que tengas uno, “que vas a ver qué lindo”, hasta el extremo de habérseme espetado “no, solamente nos reunimos las que tenemos hijos”.

A veces me cuesta entender por qué una experiencia tan movilizante como es la maternidad enciende en algunas sentimientos de rechazo o agresión con las que no tenemos hijos o con aquellas madres que se toman con humor la maternidad (como las Malas Madres) y que muy realistas te muestran que no siempre es todo color de rosa.

Tener o no tener hijos tiene que ser anecdótico para que las mujeres podamos entablar una amistad. Claro que muchas amistades nacen en el jardín o playgroup donde van los hijos pero que no se crea que las que no tenemos niños somos unas insensibles y malas mujeres o las que no hablan de sus hijos como si fuesen el Mesías, son malas madres.

Todas somos distintas y hay lugar para todas en este mundo. Para qué agredirnos y /o discriminarnos entre nosotras?