Doña Hilda

Ruta 3, parador 186.


Ale y yo disfrutamos de comer y hemos tenido muchas experiencias gastronómicas: hemos tomado el en lugares muy paquetes, hemos tenido cenas en restaurantes muy elegantes y hasta nos dimos el gusto de realizar el Culinary Flight en el hotel más lujoso del mundo.

Pero un rinconcito de nuestro corazón pertenece a Doña Hilda.

Conocimos a Doña Hilda hace unos cuantos años, cuando todavía vivíamos en Argentina y camino a Olavarría tuvimos hambre y estábamos por Las Flores y al costado de la ruta vimos un cartel que anunciaba que Doña Hilda ofrecía lechón al asador.

Lechón al asador.

Cómo resistirse? Generalmente un parador al costado de la ruta que ofrece carne asada es garantía de sabor y calidad.

El lugar era muy básico, muy humilde, las mesas y las sillas de chapa finita y de cualquier color, sobre el patio afuera de un pequeño salón. Como hacía calor, nos sentamos afuera y de allí se podía ver a Doña Hilda y algún ayudante preparar ensaladas.

Doña Hilda se acercaba y preguntaba “Qué parte querés? Costilla, bondiola…” y uno elegía y ella volvía con una fuente de carne cortada a tu gusto y de tamaño considerable.

La carne es por demás deliciosa, tierna y se desprende fácilmente del hueso pero lo que a mí más me da felicidad es hundir el cuchillo y sentir crujir el cuero de chancho. Música para mis oídos!

Cada vez que íbamos a Olavarría, Doña Hilda era nuestra parada obligatoria y cada vez que lo visitábamos, el lugar era un poco más amplio porque siempre había mucha gente a toda hora disfrutando de esos chanchitos tan sabrosos.

Este año sabíamos que íbamos a pasar unos días en Olavarría y descontamos pasar por Doña Hilda.

Entramos al restaurant, que ahora está gigante y que en verano supongo que debe ser muy fresco. El piso es desparejo, es un poco oscuro, los manteles son de plástico pero yo me senté y lo que escuché en la mesa de al lado fue el crujir del cuero del lechón asado.

Felicidad.

Entonces nos trajeron pan.

Pan! Pan de verdad con gusto a pan!

Y algo para “picar”.

Berenjenas y pollo al escabeche.

Y lo que pido siempre:

Costillas! Y la ensalada rusa estaba súper delicosa!

Acá se tiene una mejor visión.

No hace falta chimichurri ni ketchup ni mayonesa! Sal y ya!

Debo reconocer que ver las fotos del lugar no ayuda a elegirlo si sos un alma sensible…

Allí atrás se ve el restaurant, color rojo. Este vendría a ser “lobby.” ;D

Queda claro dónde están los baños, no?

Los baños no son olorosos pero te recomiendo ir a los de las estaciones de servicio cercanas, aunque no son roñosos. Yo fui al baño y bueh, no será wow… pero tampoco son muy wow los de algunas estaciones de servicio!

Creo que esta última visita a Doña Hilda (ya no trabaja ella pero están sus hijas) será recordado también por lo que sucedió después de que terminamos de comer:

El día estaba lindo y me puse a explorar un ratito. Quería ver unos chanchitos, de los vivos.

Chanchitos. Sí, sé que da lástima pensar que los comemos pero…

A mi lado vino un niño, Jerónimo me dijo que se llamaba y me llevaba a que viera los demás animales y me presentó a Junior, otro niño que estaba dibujando sobre un pedazo de cartón apoyado en un tubo de gas.

Hacía tanto que no veía chicos tan… niños! Estaban sucios, las manos sucias, los cabellos revueltos pero eran un amor de cariñosos, se los veía muy saludables de tanto estar al contacto con la naturaleza, se los veía tan seguros de sí mismos…

Junior se acercó hacia mí y me tomó la mano y me llevaba diciéndome “vení, vení” y me acercó a un ternero y me invitó a acariciarlo. Cómo sabía que yo no me animaba a hacerlo sola?

El ternero, de lejos.

Me preguntaron mi nombre, posaron contentos para una foto y me mostraron dónde vivían.

Su hogar.

Nos despedimos, mamá les regaló unos caramelos y me queda de recuerdo esta foto de estos niños tan amorosos y tan felices de estar rodeados de tanta naturaleza.

Jerónimo (con mamadera) y Junior, el dibujante.

Un consejo: antes de entrar, preguntá cuánto sale porque no hay menú y no sé qué parámetros usan para cobrar. Nosotros éramos tres y gastamos 180 pesos con bebida y una taza de té que tomé yo, incluídos.

No sé si fue mucho o poco o justo lo que nos cobraron, ya no tenemos ni idea qué es caro y qué no en Argentina aunque todo nos suena caro porque todavía recordamos los precios del 2005, el último año que vivimos allá!

Un 25 De Mayo En Londres

El 25 de Mayo es una fecha muy importante para los argentinos, es lo que se dice una fiesta patria y se conmemora la Revolución de Mayo, cuando se formó el primer gobierno patrio.

Hubo, entonces, en la hermosa residencia del embajador, una reunión donde acudí con mis primos Sergio y Florcita.

A la residencia!

Nos tocó un día precioso, de calorcito y llegamos súper puntuales!

El auto! Qué buena patente!

La cita era a las 6 de la tarde y al entrar, nos dieron una escarapela a cada uno y subimos esas grandiosas escaleras de mármol para encontrarnos ante nuestra sorpresa-espanto-pavor al Sr Ministro Encargado de Negocios (no hay embajador) y su esposa, al lado el Cónsul General y su esposa y al lado un señor-importante-pido-disculpas-no-alcancé-a-escuchar-quién-era y su esposa.

Los seis parados, recibiendo a cada uno que entrábamos, nos daban la mano y había gente de prensa sacando fotos! Oh!

Después de reponernos (es que pensábamos que era algo semi-formal!) nos distendimos y charlamos, tomamos jugo (yo) y vino (ellos) y al ratito comenzaron a servir locro en unas mini fuentes:

Confieso: primera vez que comía locro! Y estaba delicioso!

Al poco rato, el Encargado de Negocios dio un discurso para nada aburrido por cierto, y lo dijo en inglés y en castellano: de a párrafos, iba diciendo todo en los dos idiomas.

El Ministro dando el discurso.

Luego se cantó el Himno. La verdad, tengo que admitir con cierta vergüenza que hacía AÑOS que no lo cantaba! Y sentía la piel de gallina! Y mucha, mucha emoción!

Y después, seguimos comiendo, charlando, bebiendo y disfrutando.

Hubo mini empanadas…

Fritas, de verdura y salsa blanca.

De carne, al horno.

(Pero yo en realidad quería mostrar la réplica del anillo de Kate Middleton que estrené ese día!)

Y alfajorcitos!

Comí como cuatro!

Esta vez pude asomarme al balcón y ver lo hermosa que es la zona donde está la residencia, que no es la única, al lado de la de Argentina se encuentra (para beneplácito de Alejandro Dolina) la Embajada de Bélgica. Y hay otras residencias más pero no recuerdo los colores de las banderas así que no puedo identificar a qué país pertenecen!

Grosvenor Place es la zona.

La pasamos muy bien, no?

Pero prevenida Florcita: se llevó unas chatitas que le aliviaron el dolor de pies luego de estar tanto tiempo parada! Muy bien!

Mujer prevenida…

Viva La Patria!

Comprando Tentaciones

A todos nos gusta comprar aunque muchos digan que no. Cada quien compra en la medida que le dure la paciencia, el dinero o las ganas… o todo eso junto! Pero nadie puede resistirse a comprarse algo que le gusta si le alcanza el dinero.

Yo compro de todo ya que soy la señora de la casa y la chica que cocina y limpia así que por mí pasan casi todas las decisiones de qué se debe comprar. Ale, como todo hombre, si va al súper trae mayonesa, alguna mostaza rara, papitas y Coca Light, si es que va solo y sin lista de qué comprar.

Comprar en el súper, comprar ropa, comprar artículos de limpieza… todo éso lo considero como de primera necesidad. Después hay otros placeres que me tientan y a los cuales no me puedo resistir y si les paso por al lado, algún ejemplar me compro.

Qué cuáles son?

Shampúes, cremas de enjuague y baños de crema.

Me encantan! Leo las etiquetas, les creo todo lo que prometen, me imagino con el cabello más brilloso y largo o con el que tiene la modelo de la etiqueta. Adoro comprar baños de crema pero lo peor es que casi nunca me los hago! Me da fiaca! Ahora no me compro tantos porque tengo el pelo corto y muy sano, me lo corté y me saqué todo ese pelo muerto que tenía.

Cremas y geles.

Para las arrugas de los ojos, para las arrugas de la cara, para la limpieza de la cara, para las arrugas del cuello, para los granos, para las ojeras; en potes, en pomos y en sticks o como se llamen esos tubitos que tienen una bolita fría tipo roll-on. Extrañamente, no me compro cremas para el cuerpo y las manos. Debería, no?

Hebillas, broches, vinchas, cepillos.

Todo para domar este pelo lacio lluvioso y no me sirven para nada! Las compro como si comprara una varita mágica, me creo que con eso el pelo adquiere alguna forma y la realidad es que no tengo paciencia ni soy tan prolija para hacerme un peinado decente!

Maquillaje.

Y siempre estoy con la cara lavada! Me tientan mucho las sombras para ojos, tengo de todos los colores y nunca me los maquillo. Es que no sé cómo maquillarlos y si lo hago, me noto con la mirada más fuerte y no ayuda mucho que el marido diga que me hace más vieja.

Libros de cocina.

Ya no tanto como antes porque me compré varios y básicos como el Larousse Gastronomique pero cada tanto me parece encontrar uno nuevo y va a parar a la biblioteca!

Libros.

Y los leo, eh! Estoy al día con las novedades literarias que me interesan y leo las críticas y si me parece que me van a interesar, los agrego a mi Wish List de Amazon para no olvidarme y comprármelos luego.

Artículos para la cocina.

Acá entra cualquier cosa menos la vajilla y vasos. Todo lo que sea moldes para tortas, asaderas y demás utensilios para repostería son mi de-bi-li-dad!

Y yo pensé que mis tentaciones eran pocas…

Cuáles son las tuyas? Coincidís con las mías?

Mates De Otoño


Durante mi adolescencia, en esa época donde todos nos queremos diferenciar de nuestros padres (y te prevengo adolescente-que-me-lees que vas a terminar pareciéndote a ellos, aunque no quieras!), nunca tomaba mate porque tomar mate era lo que hacían mamá y papá los fines de semana cuando papá no trabajaba; y así pasaban las tardes, mirando la tele, charlando y tomando mate.

Pero desde que vivo aquí extraño matear. No tomo mate porque a Ale no le gusta y a mí me da fiaca cebarme a mí misma. Pero cuando estudiaba, tomaba mate con el mate automático. No sé si existen todavía.

En Londres tomo mate si hay alguien que convida. Es que me gusta eso del mate: que te acerca al otro, incentiva la charla.

Y esta última vez que estuve en Argentina, disfruté de unos cuantos mates otoñales, acompañando a mi mamá, o con primos y tías o con amigas del colegio. Disfruté tanto de esas reuniones!

El mate se prepara con yerba y el azúcar es optativo (yo lo tomo sin) y casi siempre se acompaña de galletitas o facturas. Habiendo hecho estos bollos, lo que extrañé al comerlos fue el mate.

Tal vez no sea la mejor combinación (ajo, queso y mate!) pero si los comés solos, no es ningún pecado!

Les paso la receta? Pruébenla este fin de semana! Es de lo más sencillo de hacer, pocos ingredientes y muy sabrosos!

Ingredientes

1 cucharada de levadura (o 1/2 de levadura seca)
250ml de agua caliente
1 1/2 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
500gr de harina (tal vez se necesite un poquito más)
3 cucharadas de aceite vegetal
1 yema de huevo
150gr de manteca blanda
1 cucharada de perejil seco
1 cucharada de ajo en polvo (no es tan fuerte como el crudo)
250gr de mozzarella rallada

Procedimiento

– Mezclar la levadura, el agua y el azúcar y dejar levar unos 10 minutos.

– Agregarle el aceite, la yema de huevo y la sal.

– Incorporar la harina y mezclar bien.

– Amasar bien y si la masa está, seguir agregando harina hasta que quede un poco menos pegajosa.

– Amasar por 3 minutos, poner en un bol untado con aceite y dejar levar 1 hora hasta que quede doble de tamaño.

– Mientras tanto, mezclamos la manteca con el ajo y el perejil.

Entonces:

Extendemos la masa con el palote.

Untamos la masa con la mezcla de la manteca y las especias.

Esparcir la mozzarella rallada.

Se enrolla la masa, cuidando que el borde quede abajo y cortar rollos de unos 5cm de ancho.

Acomodar los bollitos sobre una placa.

Y en aproximadamente 15 minutos los tenés listos!

Traigan el mate! Ya tengo cómo acompañarlo!

Si les encantó, hojeen esta revista virtual que es una divinidad!

El Hotel “Vela” De Barcelona

“El doble uve”

La última vez que visité Barcelona, tuve la oportunidad de volver a ver a Federico. Ha pasado un año desde que nos vimos en Londres y, como lo imaginé, Federico ya está trabajando en un lugar mejor y en un puesto importantísimo dentro de este novísimo hotel, el W, al que todos en Barcelona llaman “El Vela”.

El hotel W desde el paseo de la Barceloneta.

Con Pity allí fuimos y tuvimos el privilegio de recorrerlo guiadas por Fede.

Qué importantes nos sentíamos tener un manager para nosotras que nos llevaba para aquí y para allá, mostrándonos todos los hermosos rincones que tiene este hotel!

A la derecha del lobby de entrada está el W Bar. A la izquierda, el restaurant Wave.

Al final del pasillo, en la foto de arriba, encontrás esto:

Hermosa decoración y una puerta...

La puerta te lleva a la pileta.

Aquí uno puede remolonear si no tiene ganas de meterse al agua. (Como haría yo!)

Mientras tanto, Federico nos explicaba sobre la filosofía de este hotel, una onda cool, laid-back, canchera diría un argentino, pero a la vez con mucho estilo.

Nos acercó hasta estos ascensores…

Y nos llevó hasta el piso donde se encuentra la suite más cara de Barcelona: 10.000 euros la noche!

Atrás de la silla del escritorio está el primer diseño, a mano alzada, del hotel.

Wow! Con Pity no sabíamos para dónde mirar y nos quedábamos ahí… Reaccionamos cuando Fede dijo “Sacá fotos si querés.” Uh! Ahí nomás Pity y yo comenzamos! Y luego ella, muy como no queriendo molestar, preguntó: “Me puedo sentar?” “Por supuesto!” dijo Fede. Ah! Entonces yo también probé los sillones!

Esta suite tiene dos habitaciones. La principal, es ésta:

Atrás del respaldo, empieza el baño. Miren el ventanal donde da la bañeraaaaa!!!

Esta es la otra habitación, de dos camas.

Cuenta con una pequeña cocina y cava.

Lo que nos dejó muda fue el balcón, gigante largo y con jacuzzi, sillas, mesas, camas… de todo para disfrutar de una vista espectacular!!!

Qué ganas de quedarme ahí!

Se podían ver estas sillas, muy famosas.

(Ayudame, Pity, por qué eran famosas estas sillas!?!?!?)

Perdón, Fede, no soy tan buena alumna como lo eras vos!

Luego fuimos al Bar Eclipse. Lo estaban limpiando y me gustó ver cómo todos saludaban a Federico muy amablemente y con una genuina sonrisa.

Ahí se puede ver a mi amiga.

Después tomamos otro ascensor.

Pasamos por el restaurant Bravo.

El broche de oro fue el almuerzo en uno de los tres restaurantes, el Wave, con el que cuenta el hotel.

Esto comí yo! Pero con Pity compartimos la entrada y el postre, eh!

Y Fede nos dejó mientras nosotras no parábamos de sentirnos tan mimadas, tan cómodas, tan bien, deleitándonos con el lugar, la vista y la comida!

Cuando estábamos terminando se acercó Fede otra vez para presentarnos otro manager y para regalarnos una caja de chocolates.

Muy ricos chocolates y preciosa presentación!

Fue todo muy agradable pero todo el tiempo yo estuve felicisísima de ver este chico que ha sabido aprovechar el estudio, un chico sano con ideas claras… Si yo, que fui su profesora desde sus 10 hasta sus 17 años, me siento así… Cómo se sentirán los padres! Pero es que me sentí por las nubes cuando me enteré de que la entrevista para entrar a este hotel fue completamente en inglés… Ah! Felicidad y orgullo!

I’m very proud of you, Federico! The sky’s the limit! Thank you so much!

A Natureza

Mi hermana era más saludable, más fresca, más parecida a mi mamá que se crió en el campo.

Recuerdo que cada tanto con Sergio solían atar pedacitos de carne y dejarlos escondidos entre las plantas altas que había en el fondo de casa.

Para qué? Para cazar ranas! Y cazaban! Yo jamás me molesté en hacer lo mismo pero sí la observaba cómo, muy ducha ella, las preparaba para comer.

Nueve, diez años tendría María Fernanda y ya cazaba y cocinaba ranas! Una genia!

Ella las tomaba de las patitas traseras y golpeaba la cabeza de cada rana sobre unas piedras. Luego les cortaba la cabeza y les hacía un tajito sobre la barriga para sacarles las entrañas. Luego, les sacaba el cuero (según lo describía ella misma) “como si fuera un mameluco” y “desvestía” a las ranas.

Acto seguido, las lavaba bien, las pasaba por huevo y harina, les ponía un escarbadientes por la columna y se las daba a mamá para que las friera.

Y las comía con un deleite! Yo también quería porque me gustaba comer ranas pero ella se enojaba, yo no la había ayudado por lo tanto no me merecía nada. Aunque eventualmente me convidaba y me daba una patita. Puro hueso casi pero sabían muy bien!

Por eso cuando rememoro hechos de mi infancia y los comparo con la infancia de ahora, no puedo evitar darme cuenta de qué distinto es todo y (quiero consolarme) éso que no fue hace tanto…

Bueh, sí, pero puede ser que en treinta y pico de años cambie todo tanto? Será la evolución misma de la vida que hace que la infancia de cada generación sea tan distinta de la anterior?

Para ejemplo concreto, en el barrio donde yo crecí, un chico no puede hacer la misma vida que yo sí cuando niña: Primero, que no pasaba el colectivo por mi calle. Segundo y principal, había lotes y lotes y lotes vacíos, sin casas construídas, entonces había lugar enfrente para jugar y corretear y cansarse y volver justo a tiempo para tomar la leche.

Ahora mi barrio está todo urbanizado y hay que mirar la calle antes de cruzar y no hay campito para jugar libremente.

Por eso a pesar de habernos criado en la ciudad, de alguna forma mi hermana menor y yo tuvimos algún contacto con la naturaleza. Hoy en día pareciera que para muchos chicos el único contacto con la naturaleza es en una plaza o el jardín de la casa y algún zoológico.

Cholula Total

Come on, babe, we’re gonna brush the sky.
I bet you luck Lindy never flew so high.
‘Cause in the stratosphere how could he lend an ear
to all that jazz?
(All That Jazz – Chicago)

Con Araceli y toda la ansiedad antes de ver la función!

Tengo una amiga que conocí en Londres y ahora vive en Argentina y es amiga, re amiga, re muy amiga de Georgina Barbarossa y gracias a ella, tuve la dicha de ser invitada a ver Chicago. Cuando Ale se enteró, empezó a sufrir como loco pensando en esas dos horas y media en que iba a sentirse torturado por tanto canto y baile (es que odia las comedias musicales y lo entiendo: Es como que a mí me invitasen a ver a Los Simpsons, Family Guy o una charla geek).

Se me prendió la lamparita y la invité a Araceli que tardó dos nanosegundos en responderme en afirmativo.

Llegamos puntuales y desde el comienzo con ese tema maravilloso, himno de todo quien ama la comedia musical que es All That Jazz, fuimos transportadas a niveles altos de felicidad con tanto derroche de profesionalismo y talento de parte de TODO el cast.

Todos, pero todos los bailarines- cantantes son increíbles, de otro planeta, a la altura de cualquier profesional de Broadway o Londres.

Georgina está genial en el papel de Mama Morton y te recomiendo leer esta nota sobre ella, me encantó ya que te explica por qué está tan feliz en esta obra y eso se nota desde la platea!

Había partes en que no te quedaba otra que lanzar algún gritito de felicidad cuando escuchabas esas gargantas privilegiadas cantar esas canciones inolvidables!

Mi amiga no podía llegar a tiempo porque estaba en una reunión pero me pidió que lo que yo le había traído a ella desde Londres, se lo diera a Georgina.

A quién !??! Y cómo!!?!

Empezamos a intercambiar mensajes de texto:

– Dáselos a Georgina. Ella sabe que vas y te quiere conocer.

– Pero me da vergüenza! Cómo hago!?! Le chiflo desde la platea!?!

– Esperala a la salida del teatro en el hall.

Y después de ver en la platea a Hugo Varela (pura cabeza con barba) Violeta Rivas haciendo cola para entrar al baño como toda hija de vecino, Mirta Busnelli atajar a Georgina antes de que la atajara yo, salió finalmente Georgina, simpatiquísima, me presenté, me preguntó cómo estaba, luego si tenía lo que había traído para Alejandra y me comentó: “Nos están sacando fotos.” “Sí,” y cuando le dije, “es mi esposo,” posó contenta y yo con vergüencita, medio que me escondí detrás de ella pero me abrazó fuerte y me despedí.

Ahí viene Georginaaaaaaaaaa!

Casi que me escondo atrás de Georgina!!!

A partir de allí, se despertó la Cholula de-sa-ta-da que seguramente adormecía en mi interior y empecé a acercarme a aquellos bailarines y cantantes y con algunos no me animé, no sé, es que los veía charlar con sus amigos o fans, que preferí no molestarlos.

Con Alejandro Ibarra, cantante y bailarín.

“La” Voz: Martín Ruiz. Me animé y lo alabé en la cara! Genial y talentoso!

Araceli y Alejandro no entendían nada, me veían tan enloquecida, tan a los saltitos como un muppet, que también empezaron a sentir vergüenza… ajena! Ara ni se me quería acercar para las fotos, Ale me pedía que me callara y a mí no me importaba nadaaa: Quién me conoce acá!?! En unos días estaba en Londres!

(Bah, quién me conoce en Londres? Pero me acostumbré a soltarme porque en Londres no te mira nadieee y en consecuencia, te sentís más libre!)

Felicidad total! Es que un musical a mí me llena de energía, ver tantos bailarines y cantantes a mí me transporta!

Después de allí, Ale quiso aprovechar que en el teatro de enfrente estaba por empezar el programa de Dolina. Yo fui con mis últimos cartuchos de energía pero al segundo bloque, me quedé dormidaaaa!

Entonces le pedí a Ale que volviéramos y accedió, comprendía que estaba cansada, así que del programa de Dolina no recuerdo nada pero antes saqué alguna fotito.

“Sos buena con Mama, Mama lo es con vos!”

Siempre Es Difícil Volver De / A Casa

So fake cool image should be over
‘Cause I long for a feeling of home.
Real life, depicted in song
.
A loving memory
.
After long, home is a place

where I yearn to belong.

(Home – Simply Red)

Tengo dos “casas” u “hogares” donde está mi corazón: En Inglaterra y en Argentina. Y cada vez es más difícil despegarme de uno y de otro. Y los dos me llaman a la vez. Y me siento tironeada por los afectos y por donde yo soy yo, mi ser, mi identidad.

Es difícil explicar con palabras esta dualidad, este ser yo en dos lugares tan distintos y al mismo tiempo sentir que no pertenezco a ninguno de los dos.

Estuve en Argentina desde el 14 de abril hasta el 5 de mayo y, como siempre, no digo cuándo voy y cuándo estoy, sepan entender.

Por supuesto que me perdí la boda real: me ofendí, no nos invitaron, prefirieron a los Beckham que a nosotros, así que me fui a Buenos Aires a mirarlo por TV. 😀

Y bueno, yo qué sabía cuándo se iban a casar! Compramos el ticket de avión mucho antes de que lo anunciaran! Irónico, verdad, yo vivo en Londres y semejante fiesta la vi desde Argentina. Me levanté a las 5 de la mañana, claro que sí…

Aunque a casa vino Gerardo y cuando volví me encontré con algunos regalitos y otros más que me compré yo en el aeropuerto a la ida:

Cajas de galletitas, de té, campanita y banderitas que me dejó Gerar.

Revistas que me estoy comprando.

Diarios que me dejó Gerar.

Un espejito, regalo de mi amigo también. Cómo me mima!

Mientras tanto, en Argentina, tuve la dicha de disfrutar todos días de un sol de otoño cálido y de un cielo azul sin nubes, a pleno, aunque salí a explorar poco: dediqué mucho tiempo a mi mamá. Así que estuve cuidándola, mimándola mucho, abrazándola y divirtiéndome con sus comentarios. Estuve en familia, con amigos, con bloggers…

Sí! Me volví a encontrar con Gonzalo, con Richard y conocimos a Julieta, de Primo Humberto!!!!! Qué bien la pasamos esa tarde, tomando una merienda en Santa Fe y Coronel Díaz, charlamos hasta por los codos!

Lindos!

Hablé por teléfono con Elsa y Betty y no llegamos a encontrarnos. No tuve mucho tiempo libre entre tanto trámite y colas que tuve que hacer, algo que siempre hago cada vez que voy. La burocracia te consume mucho tiempo y el único momento libre que tenía era a la noche. Y una noche aproveché y fui al teatro y ya contaré esa experiencia…

También me puse al día con la comida que extrañaba y ahora de vuelta, no me quiero pesar… Comí carne todos los días! Dieta básica: carne y ensalada, helado, masas secas, masas finas y sandwiches de miga. Y mucho mate.

Qué asadito, el de mis primos! Y helado! Y masas! Así se agasaja al expatriado!

Conocí una nueva sobrina nieta, hija de mi ahijado mayor, Leandro. Que no se ofenda nadie pero la nena es MI cara cuando yo tenía su edad … pero con mejor carácter!

Y tiene los pelos para cualquier lado, como yo!

Me encontré dos veces con mis queridas compañeras del colegio secundario, qué lindo fue verlas y encontrarme con algunas que no veía desde que terminamos el cole. Shock! Están todas unas diosas!

Hola a todas!

Chusmeamos hasta que nos cansamos (o sea, nunca!) y gracias a que algunas tienen hijos adolescentes, aprendí algo del léxico que usan los chicos ahora: parece ser que “comer” un chico o una chica no tiene el significado que los grandes creemos que tiene; simplemente significa besar o “apretar” como decíamos nosotras. Lo mismo que preguntarse “Le das?”: esto significa si te gusta alguien.

Pero para resumir, algunas perlitas de este viaje, cosas que fui notando y anotando:

– Cuántos bolúo / bolúa escuché?

– Cuántas malas palabras que dicen los niños! Y no se ponen colorados! Quiere decir que no saben lo que dicen…

– Se ve que este año se usan las botas media caña de cuero color marrón tostado… Todas las chicas están usando eso!

– Me olvidaba de dar besos cuando me presentaban a alguien o cuando decía chau!

– Me causa pena las largas horas y colas de espera que todo el mundo soporta: jubilados, mujeres con chicos aúpa… En algunos lugares, las sillas brillan por su ausencia. Pero dentro de todo, parece que el trato de quienes hacen trámites es aceptable. Por lo menos no gritan ni faltan el respeto. Los empleados, esto es. La gente, obvio, se enoja y protesta! Yo hice dos horas y media de cola en el Registro Civil un día martes para retirar unas partidas que me prometieron estarían para el lunes y cuando llego al mostrador… pues no estaban hechas. Pero no protesté. Estaba muy cansada y me fui, derrotada.

– Qué poco control del automotor hay en la provincia. Hay autos que son un peligro rodante, tanto para el que maneja como para el transeúnte.

– Cuidado al cruzar! Me tenía que recordar a cada rato que el cruce peatonal no significa que el peatón tenga prioridad y que los autos sí!

– Urgentes clases de la importancia de respetar el semáforo en rojo para todos, tanto para los colectiveros como para los peatones!