Impresiones de Dubai

Para ser sincera, me sentí muy cómoda y a gusto en Dubai. Ale, un poco decepcionado por no poder ir a la playa aunque sea un ratito: entre lo enloquecida que andaba yo por conocer-conocer-conocer la ciudad y el clima entre ventoso y fresquito, no hubo mucha oportunidad.

Hubo momentos en que la ciudad o ciertos lugares de la misma me parecían un holograma ya que me daba la sensación de no estar allí realmente o si lo que veía era de verdad. Difícil de explicar…

Por ejemplo, los shoppings: No sé si es que fuimos en temporada en que la gente no hace shopping, no sale o no hace nada (definitivamente no era Ramadán) pero no hemos visto esas masas de gente comprando y comprando como vimos en Shanghai, Hong Kong, Londres mismo… Solamente vimos mucha gente en el shopping que visitamos el último día.

Hasta parecía que los shoppings eran muchos y demasiado grandes para la cantidad de gente que había, entre turistas y locales!

Con respecto a la gente en la calle, ver tantas mujeres tapadas…. Como hace muchos años yo enseñé inglés a mujeres musulmanas en su mayoría, sabía de sus maneras de pensar y de encarar la vida y sinceramente, no me causó jamás ningún rechazo: a pesar de que algunas estén tapadas, ellas llevan su vida con dignidad, en muchos casos no es porque estén sometidas al marido sino porque es una costumbre y tradición: es por pudor o porque simplemente no quieren que se les vea la cara.

Ok, es discutible esto último, uno quisiera creer que es así pero tampoco hay que generalizar para mal: que sean musulmanes no significa que sean terroristas extremistas.

(Bueno, no quisiera ahondar más en este tema porque cada uno tiene su visión y este no es el lugar o blog para discutirlo. Sólo puedo decir que, más allá de cualquier religión, las mujeres somos muy parecidas en cuanto a posturas ante la vida y eso lo aprendí conviviendo con ellas durante 3 horas por día, 3 veces por semana.)

A pesar de que la mayoría de las mujeres están tapadas y de negro, es posible distinguir a quienes tienen un buen nivel económico: Muchas de esas batas negras están bordadas con piedras e incluso cristales Swarovski, una belleza realmente. Y otro detalle son las carteras carísimas que portan.


Vimos muchas familias pasear y también notamos que los hombres son de demostrarse mucho afecto: cuando se despiden están bastante tiempo saludándose, dándose la mano…

Tal vez porque estuvimos en zona turística (aunque cuando visitamos el centro cultural, nos adentramos bien a lo que es un barrio normal) me pareció que no había mucha miseria, pero notamos que hay muchos inmigrantes indios, paquistaníes y orientales que trabajan como taxistas, como mozos o vendedores.

Poco antes de llegar a Dubai había leído un informe que describía lo endeudado que estaba el país y el “parate” en la construcción: La verdad, no me quiero imaginar cómo sería el movimiento en época de opulencia! Si había crisis, por lo menos mientras estuvimos ahí, no se notó ya que por todos lados se estaban construyendo edificios!

Aunque hay que admitir que muchos edificios ya construidos están vacíos en su mayoría y es por eso que a la noche no hay tantas luces.

Estuvo bien pasar 4 días, tal vez 5 hubiese sido ideal y me gustó, la verdad que antes de ir tenía en mi imaginación shoppings en el medio del desierto y cierta inquietud ya que temía que Dubai sólo fuera sinónimo de Do buy.