Dubai Día 2

Nos quedamos dormidos…

Yo ni escuché la alarma, Ale sí pero no se pudo despertar. Es que él no había dormido nada durante el vuelo y el día de ayer estuvo todo el tiempo despierto y yo… bueno, yo duermo en serio!

Así que al mediodía decidimos caminar por aquí cerca, un lugar que se llama The Walk, una calle larga, larga, donde hay a la izquierda, negocios uno tras otro de ropa y restaurants. A la derecha, hoteles con playa, por ejemplo, el Ritz, el Hilton, el Sheraton…

Las playas.

The Walk.

Gente almorzando… Camiseta con nombre famoso…

Caminamos bastante, mirando la gente y recordándonos que no nos tenemos que hacer muestras públicas de afecto. Ni nos tomábamos de las manos!

Cada vez que instintivamente nos tocábamos las manos, nos separábamos enseguida!

Pero después miramos bien y vimos bastantes parejas tomados de la mano, así que nos calmamos un poco. Pero eso sí, de darse besos en público, ni hablar!

Cuando uno visita otro país de costumbres distintas a las nuestras, por más que no estemos de acuerdo, hay que respetar la sensibilidad de quien nos hospeda en su país.

Por eso me causaba bastante rechazo ver chicas y mujeres grandes vestidas de una forma que, para mí era o bien para desafiar las costumbres imperantes aquí o para ofender a propósito! Porque es sabido que por lo menos, las rodillas y los hombros tienen que estar cubiertos.

Cartel en el shopping.

Dice que hay que, en lo posible, cubrir los hombros y las rodillas y que no debe haber besos o demostración de mucho afecto.

Bueno, mejor pasemos a otro tema.

A la gente. Hoy viernes es un día sagrado para los islámicos, como si fuera un domingo para nosotros. No se trabaja ni hay escuela. Por eso había familias enteras por todos lados!

Estuvo muy interesante ver locales y cuando pude, disimulando, saqué algunas fotos.

Familias y festejantes. Ale ahí para disimular! 😀

Caminamos mucho porque esta calle que corre paralela a muchos edificios altísimos y modernos y cuando llegamos al final de la calle, dolamos a la izquierda y fuimos a ver la Dubai Marina.

Del lado de The Walk.

Del otro lado, camino a Dubai Marina.

Acá, hasta yo que no sé ni me interesan los yates, me quedé con la boca abierta! Qué lindos! Qué grandes!

Dubai Marina.

Luego volvimos al hotel, se habían hecho las 4 de la tarde.

Lo bueno del hotel donde estamos es que tenemos el desayuno y el té de la tarde incluidos. El desayuno no lo tomamos porque nos quedamos dormidos así que volvimos con tiempo de tomar el té en un saloncito lindo.

Donde tomamos el té. Había una terraza linda pero mucho viento!

Más tarde, decidimos pasear por el shopping Mall of the Emirates.

Es tan gigante y lo caminamos casi todo, más que nada mirando el edificio en sí, no somos de comprar mucho (es que para mí -mátenme- ir de shopping estando de vacaciones es perder el tiempo).

Sectores del shopping.

Pero sí disfruté mucho el hecho de pasear, volver al hotel, bañarme, cambiarme, ponerme algo lindo, perfumarme y no estar como en la mayoría de las vacaciones que nos tomamos, cansada para las 8 de la noche, despeinada y en chancletas.

Así que de buen humor enfilamos para este shopping que tiene una pista de ski artificial!

Por lo que vi con la ñata contra el vidrio, la nieve es real y te dan las camperas para que te abrigues y cascos si vas a tirarte de culipatín.

También hay sillas que te suben hasta arriba para que bajes en skis.

Qué frío!

Se hizo las 11 de la noche, hora de volver, esquivando familias con niñitos llorando en su mayoría (es que estaban con sueño, pobrecitos!) nos tomamos un taxi (que no son caros, por suerte) y aquí estoy, escribiendo mi segunda crónica en este lugar fantástico.

(Gracias por pasar y dejar los comentarios, como imaginarán, no tengo tiempo de responderlos como hago siempre, pero los leo y los publico a todos!!!)