Piropos De Mujer

Los hombres en Argentina son bravos. Pero no bravos de valientes: son bravos de peligrosos. Calientes. Como los italianos.

Si portás un escote, una minifalda, jeans (bah, lo que sea!) o estás muy bien arreglada, el hombre argentino te piropea: te dice algo lindo pero la mayoría de las veces es brutalmente honesto y peca de vulgar. Y si encima usa malas palabras, una se siente horrible.
Pero… alguna vez te piropeó una mujer? No digo, por ejemplo, estás en una fiesta y te dicen “qué lindo vestido!” “qué linda que estás!”. Me refiero a un piropo dicho por una mujer en la calle. A otra mujer.
A mí me pasó algunas veces. Y se siente lindo porque una mujer desconocida (y que nunca más verás) que te dice algo que tiene que ver con cómo te ves, es una mujer que es abierta y dice lo que piensa, que no es resentida ni egoísta y… no sé, me cae bien!
Un piropo dicho por otra mujer es más que nada, un comentario delicado y afectuoso.
Una vez, me acuerdo recién había empezado a salir con Ale y nos habíamos encontrado después de que yo saliera de dar clases en una empresa. Tenía puesto una camisa y una pollera a cuadritos, de este diseño pero muy chiquitos y unos zapatos negros con taco.
Estaba elegante si se quiere pero yo, siendo yo, en algo tuve que derrapar…
Iba caminando junto a Ale y una señora vino de atrás y me dijo “Mirá, te quiero decir, me encanta cómo estás vestida pero las suelas de tu zapatos todavía tienen el sticker de compra pegado… Si te los sacás… Es que es una lástima, estás tan elegante!”
Me sorprendió y realmente fue de buena fe su comentario, me lo decía con buena onda. Además de que me ayudó a pulir un poco los detalles de cómo estaba vestida, me dijo algo agradable…
Un lindo momento, realmente.
Y a vos, hombre o mujer, alguna vez te piropeó una mujer? O vos, mujer, piropeaste a otra mujer?