No, Todavía No Me Voy

Ayer me equivoqué.

Hacía bastante que me había llegado un mail de la empresa de dulce de leche iLolay que me proponía hacer un post o subir sus logos y/o posters a mi blog para acceder a su concurso “Repatriá a un argentino”.

Lo leí por arriba, no presté mucha atención pero Ale insistió, mandé un par de mails preguntando algunas cosas (entre otras, qué beneficios -y ni pensé en lo monetario- me podría traer) y como me contestaron nada interesante, decidí olvidarme. Leí las bases y la forma de votar y era recontra complicado, además de que había que poner un montón de datos personales.

No.

Pero ayer me llegó un mail de alguien que me había postulado, que ni sé quién es. Entonces dije, bueh, ok, dale, me postulo… Aunque me daba cierta vergüencita ajena porque capaz que hay otras personas que hace añares que no van a Argentina y hasta ahora tengo la fortuna de ir todos los años.

La cuestión es que puse un post, mandé mails y más o menos todos me preguntaban “Pero cómo? Ya te querés volver?”

Y, no! No sé cómo estará encarada la publicidad en Argentina pero por lo que leí no me daba la idea de querer repatriar un argentino para que se volviera a vivir… Yo pensaba que era para repatriarlo por unas semanas, para ver la familia y /o amigos…

Mah, si, borré todo. Mi postulación igual sigue ahí pero me da cosa que haya que poner tantos datos personales, sacarse fotos con potes de dulce de leche para triplicar votos… Nadie tiene tiempo para tanto.

Así que, pues, renuncio a este juego o concurso. Me sigue gustando Londres y por el momento no pienso repatriarme y no es porque no quiera volver a vivir en mi país. Siento que todavía no es nuestro tiempo de volver. Algún día lo será.

Y entonces, volveremos y haremos fogones.

Matecito con picada en Época de Quesos, Tandil. Año 2006.