En Los Zapatos Del Otro

Cuando salgo del trabajo siempre veo gente comiendo, más que nada cenando en lugares al paso y pienso: “Pero qué ganas de gastar plata! Vas a tu casa, te hacés algo rápido y casero… Mejor eso que comer un sandwich por ahí!”

O bien: “Qué ganas de ir a tomar algo después de trabajar que tienen algunos! Qué mejor que ir a tu casa, relajarte, poner música o la tele, escribir, leer…”

O si no: “Digo yo, esta mujer que está entablando una animada conversación sobre nada con la cajera del súper, no tiene otra cosa qué hacer? No se da cuenta de que estoy apurada para irme a mi casa?!?!”

Pero desde hace 10 días hasta hoy, entendí el por qué.

Hoy llegó Ale desde Argentina ya que estuvo unos días visitando a la familia.

Por primera vez, desde que vivimos aquí, me tocó estar sola en casa.

La verdad es que fue muy raro llegar a casa y no verlo. Lo extrañé… Y entendí muchas cosas y a mucha gente… Mejor dicho, entendí lo que es estar y sentirse sola…

Desde Londres

Qué día el de hoy para Argentina!

Se suponía que iba a ser un día tranquilo, la mayoría de la gente tomándose una especie de “feriado” por lo del censo y resulta que se enteran de la muerte de Néstor Kirchner, el esposo de la presidenta de Argentina.

Por ahora no pienso pronunciarme al respecto, ya sea dando mi punto de vista sobre política o lo que sea. Estoy viendo la tele, la BBC, y ni mención de la noticia.

Update: 21.30. Acaban de mencionarlo al pasar, diciendo que murió Kirchner, el esposo de la presidenta de Argentina. Y nada más.

Supongo que mañana se publicará aquí y se le dará un lugar de importancia proporcional a la calidad informativa del diario.

Pero quisiera capturar este momento: Así como todo el mundo recuerda dónde estaba y qué estaba haciendo cuando murió JFK, o Rodrigo el cuartetero o John Lennon (por dar ejemplos dispares), quisiera que me contaran cómo fue enterarse de esta noticia hoy, donde quiera que hayan estado, haciendo lo que estuvieran haciendo…

Gracias…

La Embajada de Argentina en Londres, hoy.

Cambia, Todo Cambia

Esta estampilla te pegaba el censista sobre la puerta de tu casa cuando se iba, una vez que contestabas las preguntas.


“Súmese al censo ’80. Necesitamos contar con usted!”

Ese era el jingle que publicitaba el Censo Nacional de 1980. Yo tenía 10 años y era la primera vez que escuchaba hablar de un censo. No sabía qué era y no recuerdo que nos lo hayan explicado en la escuela. Me lo explicó papá y sabíamos que iba a venir un censista a casa un día en que no teníamos que ir a la escuela.

El día del censo ’80, mi hermana y yo estábamos acostadas pero cuando escuchamos que había venido la censista, Mari se levantó como un resorte, se cambió rapidísimo y fue a la cocina y se quedó aúpa de papá mientras él contestaba las preguntas.

Yo, con mucha fiaca, me quedé en la cama.

El siguiente censo fue en 1991. Ya tenía 21 años y era maestra de inglés en una escuela y me tocó a mí ser la censista. Nos entregaron un manual, habremos tenido un par de reuniones informativas y un día, una semana antes de que se realizara el censo, nos dieron a cada una las calles de las que éramos responsables de censar y visitamos cada una de las casas para presentarnos y recordarles del censo que se llevaría a cabo la semana siguiente.

A mí particularmente me habían tocado unas tres calles y me acuerdo de algunos de mis censados: una mujer grande, de unos 45 años que vivía con un chico joven; un señor jubilado que me invitó a pasar, me hizo sentar, me miró serio y me saludó en inglés. Le contesté. Me saludó en francés. También le contesté. Me saludó en alemán y ahí le tuve que decir que no sabía y se puso contento. Me respondió las preguntas pero se quedó con ganas de charlar.

Me acuerdo de otro jubilado que censé, vivía en una casita humilde y me traía sus documentos y una libreta donde constaba el fallecimiento de su esposa. Le comenté que no íbamos a preguntar ni apellidos ni números de documento, el censo sólo preguntaba el primer nombre, nivel educativo y cómo y con quién se vivía.

A todos les costaba entender que no se pidiera número de documento. No sé si en el de 1980 (plena dictadura) se había pedido.

El siguiente censo se hizo en el 2001 y no puedo creer que no me acuerde de nada! Yo estaba viviendo con mis viejos y, la verdad, me acuerdo de tantas cosas de mi vida pero de ese censo, no.

Y ahora se viene el del 2010. Estaba leyendo una nota donde no sólo la gente en general tiene cierta ansiedad (por no decir que en muchos casos tienen miedo) de abrirle la puerta de su casa a un extraño: Los censistas también tienen cierto temor a ser insultados por los encuestados, como si fueran parte del gobierno. Incluso algunas mujeres censistas tienen miedo de ser invitadas a pasar a la casa donde viva un hombre solo…

Qué distinto, cómo cambió todo en 20 años…

Alicia La Curiosa pregunta: Allí en Argentina, cómo se preparan para el censo? Van a abrir la puerta? Van a hacer pasar al censista? O te tocó ser el encuestador? Y en tu país, se hace un censo cada tanto?

Ale Le Gourmet

Ale los recomienda.

No es ninguna novedad que me gusta cocinar, tanto para mí (porque si estoy sola, cocino igual, no me como un sanguchito mientras hago otra cosa) como para los demás. Me encanta y hasta a veces me asusta esta compulsión que tengo de dar de comer. Yo creo que debe ser porque no tengo hijos.

Cuando conocemos gente y se enteran de que me encanta cocinar y que no compro comida pre hecha, casi todos le dicen lo mismo a Ale: “Qué bien, vos contento, no?” Y Ale dice que sí pero a él le gusta todo y no hace diferencia si algo sale de una caja o de mi horno. Muchas veces me propone: “Por qué no comprás la comida hecha así no cocinás si estás cansada?” Y yo me ofendo!

Pero hay un tema con el cual discutimos siempre. Él sostiene que hay cosas que no se hacen, se compran. Porque el gusto es diferente.

Uno de esos productos es el dulce de leche. Ale dice que el dulce de leche casero no es lo mismo que el comprado. “Obvio!” digo yo, “porque el casero es más rico!” “No,” dice él. “El dulce de leche se compra, no se hace.” No estoy de acuerdo para nada. De chica comía dulce de leche pero siempre me gustaba más el que hacía mi mamá cuando lo hacía. El sabor del dulce de leche casero me parece más genuino, se siente el gusto de la leche, no al recipiente de plástico que lo contiene, como a veces pasa con el comprado.

Otro producto sobre el cual discutimos por el mismo tema es la mayonesa: También, él dice que la mayonesa tiene que ser comprada. A veces me quiero tentar en hacerla yo misma: uno puede aderezarla con un poquito más de limón, con un poquito más de pimienta y ni hablar si usás un buen aceite de oliva! Incluso sé de una mayonesa que se hace con clara de huevo solamente. Y es riquísima y liviana!

Pero no. Y no hago mayonesa y dulce de leche porque me lo tendría que comer yo sola! Así que en casa, si hay dulce de leche, se compra. Y la mayonesa es Hellmann’s. Encima acá es horrible, la mayonesa no es amarilla como en Argentina, es blanca!

El otro día le dije: “Tengo unas ganas de comer bizcochitos de grasa…” “Bueno,” propuso, “compramos la próxima que vayamos a algún negocio donde vendan comida argentina”. “No! Los quiero hacer yo!” “No, los bizcochitos de grasa se compran!”

Ahora, eso sí, yo puedo ignorar mis ganas de hacer dulce de leche, mayonesa o bizcochitos. Pero como contrapartida, él me pide que le haga algo que siempre digo jamás haré.

Y acá me voy a ganar la antipatía de varios.

ME REHÚSO TERMINANTEMENTE A HACER UNA CHOCOTORTA!.

No, Ale, no! Chocotorta, yo, jamás!

La chocotorta es una torta (por qué le dicen “torta”!?!?!) inventada en los setenta y es parte de la infancia de casi todos los niños argentinos. Hoy esos niños tenemos más de 30 y ves que en los casamientos muchos piden que su torta de bodas sea una chocotorta y cuando es parte de la mesa dulce de alguna fiesta, lo reconozco, vuela! Nunca queda nada! Lo sé bien ya que en mi casamiento hubo chocotorta en la mesa dulce (gentileza de la baba Pola) y fue la primera que se terminó!

Para mí es un engendro de la repostería, no es un desafío culinario y, convengamos, tampoco es taaan rica!

Qué tiene de creativo pegar galletitas de chocolate con una mezcla de queso crema y dulce de leche!?!?!? Qué es ese conflicto de sabores!??!

Pero bueno, es muy popular y hasta la revista Planeta Joy le dedicó un artículo.

En fin. Ustedes dirán. Coinciden con Ale o conmigo?

Un Día De Varones


Bueh, hay días en que una como esposa es una mera acompañante, alguien que acuerda seguir a marido a algún lugar de su interés (del interés del marido). Y por qué no? Tantas veces el marido se aguanta ir a un shopping o negocios de artículos para cocina que alguna vez le tiene que tocar a él, no?

Entre bostezos y resignación, acompañé a Ale al depósito del Museo del Transporte.

Anteriormente habíamos visitado este museo y me había caído bien. Pero el depósito se abre un fin de semana por año y Ale no quería perderse esta rara oportunidad.

Ya de por sí, un museo de transporte para una chica no es gran cosa: a una puede caerle simpático un viejo carromato pero de ahí a visitarte un de-pó-si-to… realmente, soy una muy buena esposa…


Se podían ver diferentes vagones de diferentes líneas de diferentes épocas. Había hasta un vagón de subte que había sido prendido fuego por vándalos…

Esto estaba un poco más interesante…

También había máquinas antiguas de boletos, de dar cambio en monedas…

Qué lindo…

Se exponían carteles que fueron retirados de las estaciones…


Pero también te encontrabas con aquellos que alguna vez trabajaron para este gremio y ahora están jubilados y son voluntarios. Ahí los podías encontrar, tan amables y dedicados, que se acercaban y te contaban la historia de esos vagones, anécdotas de viajes, de cómo se controlaban los pasajes, etc.

Me encontré con un grupito de antiguos guardas de colectivos que te mostraban y explicaban cómo expendían los boletos y te ofrecían posar con su equipo de trabajo: la gorra, los diferentes boletos, la cartera donde poner el dinero y la expendedora de boletos.

El de celeste se parecía a Karadagián.

Algunas cosas me gustaron:

Este es un antiguo kiosco, del año 1930.

Máquinas que daban cambio en monedas.

Nos subimos a un routemaster, estos antiguos colectivos de los que quedan muy pocos en el centro de Londres:

Se puede subir por atrás.

Este colectivo hacía un recorrido de 25 minutos por el barrio donde se encuentra el depósito.

Desde la ventana notábamos a la gente mirar con curiosidad y alegrarse de ver esta pieza de museo andante.

Afuera había unos pequeños trenes funcionando a vapor algunos, eléctricos otros, no sé bien, no averigüé, pero me extrañó que uno pudiera viajar… sobre ellos!

Grandulones… Los chicos son una excusa!

Como siempre, cada vez que hay alguna exhibición de cualquier tipo, hay un rincón especial para que los niños jueguen y hagan actividades creativas.


Pero hay algo más aburrrrrrrrido que mirar maquetas?!?!?

Muestra la estación Westminster.

El futuro: Colectivo que funciona a hidrógeno.

Creo que he visto algunos por Londres, no estoy segura…

“Tengo hambre! Estoy cansada! Me quiero ir! Vaaaaamoooossss…”

Cómo Era…?

Hace unos meses vinieron unos amigos a almorzar e hice pizza para todo el mundo! Creo que hice como 8 pizzas: de vegetales, de queso con jamón crudo, de queso con palmitos, de mozzarella, de cebolla, qué se yo!

Pero como a mí eso todavía me parecía poco, antes de que llegaran decidí preparar un dip: Tenía un pote chico de fromage frais y un queso halloumi.

Corté unos 70 gramos de queso halloumi ya que como es un queso duro, pensé que al fromage frais le iba a dar una consistencia un poco más espesa todavía y los procesé juntos con medio diente de ajo.

Al segundo me dí cuenta de mi error: La mezcla, en vez de espesarse, se hizo chirle y la gente ya estaba por llegar!!!

Manoteé un poco de crema y la batí junto con la mezcla… Horrible! Igual de chirle.

Estaban empezando a llegar así que decidí esconder en la heladera esa vergüenza líquida. (Y a quién le importó?! Quién se enteró!?)

Pasamos un mediodía-tarde agradable, las pizzas alcanzaron (no quedaron ni las migas!); además hubo postre que trajeron los invitados y hubo charla y compañía agradable.

Pero esa mezcla seguía en la heladera y pasaron dos días y cada vez que abría la heladera me daba lástima pensar que tenía que tirar todo eso…

A la noche decidí hacer algo.

Se me ocurrió hacer una tarta de quesos. Primero preparé la masa base y después miré seria a mi alrededor…

Agarré un bowl y vertí la mezcla y aparte batí cuatro huevos. Los agregué al bowl y me pareció que faltaba un poquito más, agregué dos huevos más ligeramente batidos.

Pensé que no iba a ser suficiente para que coagulara bien así que le mezclé 200g de queso mozzarella rallado.

Y al horno! Lo fui vigilando de a ratos y cuando vi que ya podía estar, saqué la tarta y la saqué del molde y corté una porción con cierto temor de que se chorreara todo el queso… Y no!

La tarta tenía una consistencia perfecta: compacta pero suave y hasta un poco esponjosa aunque firme.

La alegría me duró mientras la comí ya que no fui lo suficientemente despierta como para copiarme el peso de cada ingrediente mientras iba experimentando… Es que no me esperaba que saliera tan bien!

Casi como un cheesecake salado…

Cuáles serán las medidas de cada ingrediente!?

Por lo pronto les dejo la receta de la masa base salada, muy rica y crocante, para un molde redondo de 20 cm:

Ingredientes

400g de harina
200g de manteca
8g de sal
100ml de agua fría

Procedimiento

– Mezclar la harina con la sal y agregarle la manteca cortada en cubos y mezclar todo con la mano o con dos cuchillos.

– Agregar el agua y mezclar hasta formar una masa.

– Dejar descansar la masa por unos 20 minutos en la heladera.

– Amasar.

Van varios días que vengo fantaseando con volver a hacerla. Pero me freno un poco pensando en que no pueda salirme igual! Seré perfeccionista o demasiado obsesiva?

Macca


Es un divino!

Siempre fantaseo con cruzármelo por el barrio de St John’s Wood, donde vive. (Cuándo!?! Si nunca voy! La última vez que estuve por ahí fue para cruzar Abbey Road!)

Ni recuerdo a qué edad descubrí a The Beatles. Sé que fue durante mi infancia y habré escuchado alguna canción por ahí y por supuesto que me gustaron!

Una prima mía tenía un LP con la cara de los cuatro haciendo gestos y siempre me pareció que Paul era el más lindo.

En la adolescencia me copiaba la letra de toda canción Beatle que encontrara por ahí (Chicos, no había internet!) y a medida que fui creciendo, me fueron gustando más todavía, ya que conocía más canciones gracias a comprarme CDs.

No aburren nunca! Sus canciones son atemporales y eternas!

Y siempre enseñaba algunas a mis alumnos: “Yellow Submarine” a los chiquitos, “All My Loving” o “Penny Lane” a los adolescentes y alguna que otra que ya no recuerdo.

Por supuesto que conozco Liverpool e hice el Magical Mystery Tour (donde te pasean por la casa de la infancia de los cuatro, las escuelas, los hospitales donde nacieron… uffff! Pero también parabas en Penny Lane y en Strawberry Field (sin s, escribí bien) y donde está enterrada Eleanor Rigby. Y también visité The Beatles Exhibition y The Cavern.

Pero eso lo hice en 1999. Pienso volver, eh. Y a hacer lo mismo!

Hace un par de años me leí una biografía tamaño Biblia gigante sobre John Lennon. También me compré un libro que lista cada canción escrita por The Beatles y qué significa, la historia, su génesis, etc. Pienso leerlo cuando me compre la colección entera de los CDs que se digitalizaron el año pasado. Así voy leyendo y escuchando.

Y ahora me entero de que Macca (como lo llaman acá) vuelve a Argentina!

Paul Mc Cartney fue por primera vez en los 90s a Argentina y tocó en el estadio River Plate a lleno total! No sé por qué, pero no fui. Sí fue mi hermana y vino encantadísima! Aunque me contó, mientras se reía pero horrorizada a la vez, que la gente cantaba antes de que empezara el show: “Olé lé, Olá lá, Lennon se la come, McCartney se la da!”

LA GENTE CUANDO VA A LA CANCHA CANTA CUALQUIER COSA!

Todavía tengo una revista que le regalaban a cada uno de los asistentes. Esa revista era, más que nada, una denuncia de cómo se maltrataban a los animales, cómo eran abusados para ser testeados con químicos y cómo los mataban para luego ser consumidos.

E intercalando cada informe, fotos de los productos vegetarianos de Linda McCartney.

Ver este video me produjo ternurita… No sé si estaré influida por cómo lo consideran los medios acá: lo respetan muchísimo, sí, pero también medio que a veces lo cargan por su poco natural color de cabello… Y hasta me atrevería a decir que la nueva generación lo conoce como el papá de Stella McCartney

Verlo ahí hablándole a los argentinos, me pareció estar viendo la versión inglesa de Carlitos Balá. No se parecen físicamente!?!?

Un gestito de idea!

Pero mi video favorito de Macca es éste, donde me está saludando por mi cumpleaños número 40, con el que me sorprendió Ale en mi fiesta!!!

(Entre otros aparecían Kiss, Queen Elizabeth y David Coverdale!)

Creer O Reventar

Qué feo cuando una se siente refutada!

Grrrr!

Yo no creo en nada y lo digo con convicción. Lo que no quiere decir es que menosprecie la fe de quien la tiene en lo que sea: sanadores, horóscopo, religión, telepatía, ovnis, etc. Cada uno sigue lo que siente y lo que lo hace sentir bien. (Porque, convengamos, ser seguidor de una religión o fe para sufrir es, más que serio, perturbador!)

A veces hasta pienso que decir que uno no cree en nada es como decir que cree, no sé si me explico: tengo la convicción de que no creo en nada. Ergo, creo en no creer nada. Divagues los míos, ya lo sé.

Pero una vez me pasó esto:

Hace unos cuantos años, Chica y Chico (para qué voy a ponerles nombres! Y menos iniciales!) se compraron una casa después de muchos años de noviazgo, sacrificios y ahorros.

Estaban muy contentos. La casa era linda, faltaba terminarla adentro: ponerle pisos, azulejos, pintarla, etc.

Cuando salimos a la puerta después de haber sido invitados a inspeccionar la casa y después de haberlos felicitado por su adquisición, Chica me dijo que estaba contenta pero que a la vez se sentía un tanto incómoda por la historia que le habían contado de esta casa, terminada por fuera e incompleta por dentro: Había pasado ya por dos dueños anteriores.

Los dos dueños anteriores habían sido, respectivamente, dos parejas a punto de casarse. Las dos veces en que esta casa se puso en venta fue porque las dos parejas se habían peleado y no se casaron.
Chica temía que le pasara lo mismo.

“Ay, por favor!” resoplé. “No me digas que vos creés en esas cosas!”

“Y…” Chica se encogió de hombros como resignada.

“Nena,” canchereé. “A uno le va mal con su pareja por algún motivo: se dejan de querer, se dejan de respetar, se aburren o simplemente se dan cuenta de que no son el uno para el otro o conocieron a otro/a o no pueden convivir. Tranquila, che. Si vos estás segura con Chico y tienen este proyecto tan lindo de arreglar la casa y casarse, no tenés que preocuparte.”

Pareció que la había convencido. Me dio la razón.

Al año y medio, después de muchos sacrificios y ahorros, Chico y Chica se fueron a vivir a su nidito de amor todo decorado y amueblado y había quedado hermoso.

Y a los seis meses se pelearon definitivamente!

Y al año vendieron la casa!

Cuando me enteré de lo sucedido, me acordé de mi canchereada y me enojé conmigo misma por haber pensado no bien escuché la noticia: “Creer o reventar!”

Ustedes creen o revientan o consideran que fue casualidad?

Hola Susana!

Ni una diva total, ni una mujer fatal.

Estuve con Susana.

Cual Lorna, te cuento que es cierto, estuve con Susana… hace 10 años!

Mamá no se perdió jamás un programa de Susana Giménez desde que empezó en 1987. Y como durante varios años estuvo al mediodía, yo no la veía.

Sí la empecé a ver cuando el programa pasó a la noche, si algún día volvía temprano de la facultad. Y la verdad es que ella será divertida e inocente (para las cámaras) pero no me enganchaba mucho.

Corría el año 2000. Había varios días que llegaba temprano de la facu y mientras cenaba, miraba a Susana. Ese año me enganché porque dos veces por semana presentaba dos juegos: Uno, que no me acuerdo cómo se llamaba, consistía en subir escalones y apretar botones y el otro, mi preferido, “Esto me SUena”.

Este juego se trataba de adivinar el nombre de una canción.

Ese me gustaba aunque mientras cenaba, yo me ahogaba viendo a los participantes cuando no adivinaban los temas que yo sí! Me acuerdo que me adivinaba casi todas, una vez pasaron temas de comedias musicales, las sabía, pasaban temas de los que fueran, yo, no exagero el 80- 90% las adivinaba!

Y se me ocurrió participar. Los premios eran dinero y el premio mayor un viaje a España. Era setiembre, estaba sola y quería irme de viaje a Australia pero para ese entonces, la bonanza de los noventa se estaba terminando y cada vez costaba más ahorrar.

Entonces vi que participar del programa de Susana era una forma rápida de juntar algo de dinero.

Llamé al número que apareció en pantalla. Daba ocupado. Creyendo que me iba a atender un mensaje grabado que me pidiera dejar mis datos, insistí. Muchísimo. Llamaba a cualquier hora, cualquier día, y nada, daba ocupado SIEMPRE.

Indignada, mandé un mail a TELEFE (el canal donde pasaban el programa) quejándome que para qué ponen un número en pantalla que no funciona!

Me contestaron enseguida y me dijeron que ese número sólo funcionaba de 17 a 17.30 horas!

Buenísimo! Llamé en esa hora y me atendieron! Poniendo mi mejor voz de segura y simpática y divertida, les dije que quería participar y me dijeron que cómo no y que tenía que participar de un cásting y que si podía ir tal día a tal hora.

Por supuesto! Fui el día y a la hora concertada y después de hacerme completar un cuestionario simple (del que recuerdo la última pregunta “Del 1 al 10, cómo te calificás físicamente? -No importa que tengas un rollito…”), me llamaron a un cuartito donde había una cámara prendida, un chico llamado Diego que me dio un micrófono y que ponía canciones en un grabador para que yo adivinara.

Me pidió que me presentara y me filmó toda la prueba. Había algunos temas que no adiviné pero me dijo que había hecho un buen promedio y que si no se daba participar en ese juego, si quería participar en el de los escalones.

Lo miré muy seria y muy firme le dije: “No, yo quiero participar en el Esto Me SUena”.

Ok. Pues a los días me llamaron para participar.

Fui con mi mamá y mi primo Sergio y su mamá.

Ellos se fueron a otro sector y a mí me llevaron a un camarín que compartí con mis dos rivales. Hablando con uno, nos enteramos que no sólo éramos de Quilmes sino que vivíamos a tres cuadras! Increíble!

Al rato me llamaron, me llevaron a otro lugar donde me peinaron y me maquillaron, donde lo hacen con todas las estreshas. No me acuerdo bien a quiénes ví pero sí recuerdo que eran periodistas y demás personas conocidas.

Cuando estuve lista, nos llevaron al estudio donde ensayamos. Un chico dijo “Yo hago de Susana y vamos a jugar con la banda tocando los temas en vivo.” Y nos explicó cómo utilizar esos botones para que suene una alarma. Nos dijo que, obviamente, los temas con los que practicaríamos no eran los que íbamos a escuchar en el momento de la grabación de este segmento del programa.

Comenzamos a jugar y me adivinaba todo! Estaba on fire! Cuando terminamos, volvimos al camarín los tres y yo por dentro deseaba “Ay, ojalá me vaya igual cuando grabemos…”

Una media hora después, nos volvieron a llevar al estudio, nos ubicaron donde íbamos a estar y apareció ESHA: SUSANA GIMENEZ. Vino, nos saludó con un hola y mientras hablaba con los productores la observé con detenimiento: No se imaginan (no me lo van a creer) pero por lo menos en esa época, Susana estaba súper flaca! Tenía el cuerpo de una chica joven, piernas largas pero lo que noté es que la ropa que tenía puesta era muy pero muy ajustada, estaba apretadísima y eso era lo que dejaba en evidencia un par de rollos.

Estaba maquillada y peinada y por las luces, no veías ninguna arruga. Por lo menos desde la distancia de donde me encontraba.

Jugamos.

Cuando se terminó de grabar todo, le pregunté a uno de los chicos de producción si podía ir a darle un beso a Susana. Me dijo “Sí, después”. Pero ese después nunca vino, Susana, así como apareció, así desapareció.

Qué cómo me fue?

La respuesta la tendrán el 5 de octubre, el día que se cumplen exactamente 10 años de la emisión del programa. Ese día subo el video!