Fin De Semana En Amsterdam

“Zapateando” en Amsterdam.

Anoche volvimos de pasar un fin de semana en Amsterdam, una ciudad que me gustó muchísimo y que disfrutamos en todo momento, visitándola, descubriendo cosas que nos sorprendían y se puede decir que cada rinconcito era encantador.

Llegamos el viernes a la noche al aeropuerto Schiphol y allí mismo tomamos un tren que nos dejó en la estación central y de allí tomamos un tram al Barrio de los Museos, donde nos alojamos.

El tren era de dos pisos, muy cómodo y me encantó que tuviera una puertita de vidrio!

El tren.

Los asientos vistos desde afuera.

La puertita.

El día sábado amaneció espléndido: sol y temperatura ideal para caminar, templado tirando a calorcito.

El sector donde se encontraba nuestro hotel era una belleza hecha de ladrillos!

Qué prolijidad!

Nomás salir y fue ver la cantidad de gente de toda edad que se traslada en bicicletas!

Debo reconocer que el tráfico a simple vista parece un caos total de trams, autos, bicis y gente cruzando por cualquier lado. No es una ciudad apta para el distraído y si es tu primera vez, por lo menos las primeras horas tratá de cruzar la calle por donde veas semáforos. Cruzar como lo hacen los holandeses es riesgoso si no estás atento porque de cualquier lado aparece una bici o un tram y son silenciosos.

No te digo?

Las bicisendas están a la altura de la vereda, o sea, sobre el cordón, entonces fácilmente te creés que estás caminando por la vereda cuando en realidad, no. Y ahí mismo es donde te parás para esperar que el semáforo se ponga verde para cruzarlo.

Cuidado al cruzar!

Quisimos pasear en bote y compramos un pase de 24 horas que incluía paseo ilimitado en bote y en transporte público. La verdad, no convenía hacer esta compra de 29€ porque el bote es muy lento. Conviene sí pagar 7€ por el boleto de 24 horas para el transporte público.

Recorrer Amsterdam en bote será muy romántico pero si tenés poco tiempo, mejor caminar o tomar tram. Por supuesto que el paseo por algún canal es recomendable pero un tramo solo basta para saber cómo es.

Además se tiene una vista muy linda, aunque algo hundida, de la ciudad.

Las casitas! Tan altas y finitas! Bellísimas!

A lo largo de los diferentes canales se pueden observar muchos botes convertidos a vivienda. Las hay de todos los tamaños y estilos.

Un ejemplo. Casa-bote con jardín.

Nos dirigimos con dirección a la Amsterdam Centraal, la estación a la que habíamos llegado la noche anterior, para desde allí empezar nuestro itinerario a pie llevando nuestro librito guía.

Lo primero que vimos fueron estas banderas con esas cruces y esos colores que me remitían a las banderas que aparecen en El Gran Dictador


Al rato entramos a un negocio que nos llamó la atención por la cantidad de accesorios que vendían para consumir drogas.

También tenían bebidas y chupetines hechos con marihuana.

Todo para el drogado aficionado.

En ese negocio pregunté el por qué de las banderas con las cruces y me dijeron que es la bandera de Amsterdam. Las cruces representan las cruces de San Andrés, según Wikipedia. Pero ellos dijeron que significa “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, y leí por ahí que fue adoptado del lema usado por los revolucionarios franceses. En fin. El que sepa, que me diga.

Una aclaración: Amsterdam no es un antro de laissez-faire ni uno anda esquivando gente drogada. El consumo de drogas está penado pero en los cafés habilitados para el consumo, no. La venta de droga en las calles está prohibida como así su consumo pero sí se tiene cierta tolerancia con la gente que va fumando marihuana por las calles.

“Qué olor a porro!” Yo lo sentía a cada rato y no podía dejar de comentarlo. Para nuestro segundo día, lo tenía harrrto a Ale!!!

Los cafés donde se puede consumir tienen este sticker en la puerta donde consta su número de habilitación.

El sticker.

Miren el “charuto” que se está por fumar el de la derecha…

Y cómo lo mira el de la izquierda!!!!

Caminando, caminando, llegamos sin darnos cuenta, a la famosa Zona Roja. Era muy temprano a la mañana y la mayoría de las ventanas estaban cerradas. Se veían unas pocas señoras entradas en años y en carnes, con cara de aburridas.

Sinceramente, si no hubiera sido por las señoras que estaban allí, no nos hubiéramos enterado que estábamos en la famosa zona, donde nada es rojo, a decir verdad.

Urinales de plástico, por la zona. Y bicis, claro.

Otra aclaración: la prostitución es ilegal en las calles, su práctica sólo está regulada dentro de esos cuartos con esas señoras.

Saliendo de allí, nos encontramos con este simpático negocio donde se venden profilácticos de todo tamaño, color y diseño. Hagan click en la foto para (qué apropiado!) agrandar.

La cara de Ale!!!!

Increíble también fue ver LA CANTIDAD de parrillas argentinas que hay!!! Dos o tres por cuadra, por todos lados… Lo que leímos es que no siempre cantidad va de la mano con calidad…

Algunos restaurants terminaban siendo un pastiche de comida argentina, fish and chips o guacamole con nachos!!

Yo le saqué foto a unas 19 y sé que todavía me quedaron más por fotografiar!

En Amsterdam también se encuentra la casa de Anna Frank. Pity nos había dicho que las entradas mejor comprarlas online porque así entrás directamente. Cuando Ale las fue a comprar, ya se habían agotado.

Así que pues, no quisimos perder horas esperando porque sólo fuimos por dos días.

El edificio algo moderno es por donde se entra y la casa propiamente dicha está al lado, toda pintada de negro.

Sí visitamos el Joods Historisch Museum, el museo de la historia judía. Muy completo, muy lleno de historia con mucha multimedia y objetos de época donados por muchas personas. Ahí adentro también se encuentra la Gran Sinagoga.

La entrada al museo.

Lo que más me impresionó ver fue un trozo de lienzo amarillo (original) con muchas estrellas de David impresas y con el marcado por donde cortar, lo que se usó durante el nazismo para señalar a todo quien fuera judío.

Ahí se ven las Torás en el arca.

Llegué a Amsterdam con la idea de traerme cosas con la cara de Máxima. Yo creía que era como aquí, que la imagen de la reina, Charles, etc., aparecen por todos lados, pero no, en este país pareciera que no.

Sólo encontré unas postales…

Postales de la familia real pero la estrella es Máxima.

Y una lata de pastillas de menta! Me la compré, obvio!

Qué linda! Muestra a la familia en un lado…

…y del otro, a las nenas.

Hablando de souvenirs…

Zuecos de madera! Por supuesto!

Este negocio se encuentre enfrente de la famosa Plaza Dam donde hay un obelisco y a su vez está enfrentando al Palacio Real, un edificio divino que vimos por foto porque por lo menos hasta ayer, estaba en refacciones y totalmente cubierto!!!

Las paredes del costado contienen urnas con tierra de cada provincia y cada colonia holandesa.


Vayamos a un aspecto importante de una visita a una ciudad… Sí, amigos, la comida!!!

Fuimos a un restaurant que está considerado como uno de los mejores para comer típicos platos holadenses: Enfilamos para Moeders, que en holandés significa “Madres”. Se come comida casera y su interior (hasta en los baños!) está decorado con fotos de madres que los comensales llevan para que sean exhibidos permanentemente.

Lindo lugar.

Yo pedí suddervlees, un estofado de carne muy rico que se sirve con puré de papas aparte y sauerkraut.

Ale pidió hutspot, un puré de papas mezclado con verduras, cree él que cebollas de verdeo, con salsa, salchicha, panceta y albóndiga.

En la ollita había más!

La vajilla era ecléctica porque el día que inauguraron pidieron a quien fuera que llevara un plato, un vaso, etc…

La nota de color la dio la moza. La chica nos trajo la comida y sucedió el siguiente diálogo:

Ale: Nos sacarías una foto?
Moza: Sí.
Click!
Ale: Gracias! Nos sacarías otra con el celular, si no es mucho pedir?
Moza: Sí, es mucho pedir.

Y se fueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!

Foto antes de que fuera mucho pedir.

También se podía comprar a toda hora en todo lugar, papas fritas. Las papas tienen otro sabor, distinto pero rico.

Se nota que a Ale le encantan, no?

Y otra cosa típica son las croquetas.

Esta la compró Ale…

… de este lugar…

Ponías 1.40€ en monedas y te autoservías una!

Yo preferí una spekkoek, una tortita dulce de varias capas con mucho gusto a nuez moscada.

Muy rica!

Bella! Bella Amsterdam por donde la mire! Hay tantas fotos que no subiré pero fíjense qué lindos edificios, qué hermosa arquitectura, qué diseños!

El Gran Plaza, un shopping.

Un canal, un puente, los botes…

Parte del Homomonument, que recuerda a aquellos perseguidos por su condición sexual.

Monumento a Rembrandt en Plaza Rembrandt.

Fotos curiosas:

Cartelito en el cuarto de hotel.

Entretenimiento para el que gusta de tomar cerveza y pedalear. Qué tendrá que ver una actividad con la otra!

Pero este carro no funcionaba si no pedaleaban!

Las casas antiguamente se construían sobre pilotes de madera.

Entre eso y el suelo pantanoso, es visible cómo muchas casas están torcidas.

Bailando rock en las calles, cuando caía la tarde.

Mercado de flores: tulipanes, flores carnívoras, flores, flores y flores…

Bicis! Bicis! Bicis!

Me parece que a esta casa llegó un bebé…

Mi foto favorita: Se dice que una viejita se negó a vender su casa del siglo XVII para luego ser demolida y así construir el Victoria Hotel.

Pues bien, no quedó otra que construir el hotel alrededor de la casa…