Viajar en First Class


El año pasado tuvimos la oportunidad de viajar por British Airways en First Class. Como en Business Class, la atención fue buenísima de parte de la tripulación con el bonus de conocer al piloto. Ah… Ale estaba fascinado… Yo lo vi y era un ser humano así que no me obnubilé tanto…

Como viajamos por British nos tocó salir por la Terminal 5 y ahí hay un lugar especial para hacer el check-in de First Class.

Se hace atrás del panel.

Después de pasar por seguridad, podés acceder al Concorde Room que es el VIP lounge y sólo acceden allí los que viajan First Class, los de Business no, van al Galleries VIP lounge.

El Concorde Room es enorme enorme. Tiene pequeños livings, hay unas cabinas especiales para dormir, hay duchas, por supuesto que tenés barras de bebidas, todo gratuito.

La barra.

Y también hay un restaurant con menú a la carta. Tampoco este servicio se te cobra. Como habíamos ido bastante temprano, los gorditos aprovechamos.

Sacamos la foto desde donde estábamos sentados.

Está el business centre donde están las compus con acceso a internet.

Ale surfeando la net.

Los asientos son los asientos que estaban en el Concorde.

Otra cosa buenísima es que hay una especie de terraza interior que tiene unos ventanales gigantes desde donde ves los aviones.

Está todo decorado con lindos y cómodos sillones, como se ve aquí.

Sillones mirando al gran ventanal. Y una lámpara caballo.

Ale se enojó porque yo estaba leyendo una Newsweek y para la foto agarré una Hello! y puse cara de interesante (es que las fotos estaban interesantes!)

Obviamente que cuando volás First Class subís primero y te recibe una azafata y te acompaña hasta tu asiento y te cuelga tu abrigo si llevaras uno. Lo guarda en el armario. Al ratito viene con una copa de champagne. Ale se animó a unos sorbitos y yo pedí jugo.

El champagne de Ale.

También te dan el amenity kit o un portacosméticos muy lindo y un piyamaaaaaaaaaa!!! Sí! Te dan un piyama mononamente doblado y con cinta y moñito y unas pantuflas que todavía uso.

La frazada (en una bolsa), el piyama y el porta cosméticos.

Los asientos estaban bien, eran cómodos, tampoco eran wow pero tienen la ventaja de hacerse cama totalmente plana.

El asiento de Ale era el 1A y el mío el 1K. Ahí se ve el armario donde cuelgan la ropa y te guardan la cartera.

Los asientos que estaban detrás de los nuestros.

El asiento.

Enfrente de tu asiento tenés un asiento más pequeño, como un banquito que es donde apoyás los pies cuando el asiento se hace todo cama.

El banquito.

La mesa es muy grande y si viajás acompañado como en nuestro caso, uno se puede sentar en el banquito y se come como en un restaurante, con mantel y todo. Observad:

Como en un restaurant.

La comida es muy rica y la vajilla es de porcelana. Comimos bien, por supuesto que te ofrecían vino y no tomamos.

Después del postre pedí un tecito mientras Ale comía unos quesitos con galletitas.

Luego me sucedió que no sé que estaríamos hablando con la azafata y me preguntó si me iba a dormir porque me llevaba el piyamas al baño para cambiarme. Le dije que sí.

Cuando volví, me había hecho la cama! La había extendido toda y encima ponen como un colchón finito y te tapás con una especie de edredón.

El baño es un poco más grande.

Y tiene ventana!

Antes de ir a dormir, la azafata nos trajo una caja de bombones y nos convidó. Estábamos que reventábamos (es que te dan de comer bastante – y además nosotros ya traíamos acumulado del restaurant del Concorde Room) pero yo me tenté con uno. Ale dijo gracias y como los demás pasajeros estaban durmiendo (serían cuatro personas más) la azafata resolvió dejar la caja sans un bombón, sobre una mesita.

Yo pensé: “Después me agarro otro”. Ale me contó que pensó: “Después me agarro uno”. Nos dormimos y a la mañana siguiente, cuando nos despertaron para el desayuno, la azafata se había llevado la caja!!! Snif! Nos quedamos con las ganas de comer unos bomboncitos!

En esa mesita la azafata había puesto la caja de bombones.

Como habrán notado, las fotos que subí tienen algunas luz natural, otras no. Esto es porque de Londres partimos a la noche y de Buenos Aires, a la mañana. Y elegí las fotos que mejor salieron.

A la llegada a Londres, tuvimos acceso al Galleries VIP lounge (ya no al Concorde porque ese está a la salida de Londres) y Ale se bañó y yo leí unas revistas y munidos de nuestros pasajes pudimos acceder a un restaurant a la carta que hay allí y al que sólo acceden quienes viajan en First. Ahí desayunamos.

Una sección del Galleries.

El restaurant.

Es lindo, realmente, pasar por esta experiencia pero notamos con Ale que tampoco hay taaaanta diferencia en trato y calidad con el servicio de Business Class. Pero mientras lo vivimos, lo disfrutamos.

“Hamburguesa grande, papas chicas!”