Tolerancia y Tranquilidad

Me encanta Ellen! Es súper graciosa y siempre me identifiqué con su personaje: un poco torpe, un poco distraída y muy ingenua!

Me acuerdo que en 1985 yo estaba en 3er año del secundario. Tenía 15 años e iba a un colegio de monjas.

En ese colegio hermoso del que tengo nostalgias todavía, entré a los 13 y egresé a los 17. Por supuesto que teníamos Religión como materia. Los dos primeros años tuvimos Religión (o Catequesis, bah) con la Hermana Marisa.

Sinceramente, las clases eran un poco bodrio pero se ve que igual prestaba atención porque me acuerdo de muchas cosas que decía la hermana y recordándolas, con algunas concuerdo, con otras no.

No solamente nos “adoctrinaban” (bueh, para eso íbamos a un colegio católico, no?) sino que nos enseñaban a hacernos respetar por los demás, a querernos como mujer y, como te digo, me acuerdo de muchos buenos consejos.

Pero en tercer año cambiaron y tuvimos una profesora. Y me empezó a interesar Religión como materia en sí ya que nos hacían leer documentos que publicaba el Vaticano y demás cosas que, ok, todo tenía un tinte católico, pero eran interesantes de leer y analizar y meditar.

Ese año, 1985, a dos años del recomienzo de la democracia en Argentina, se debatía la Ley de Divorcio. Me acuerdo que esta profesora venía a clase con una carpeta que tenía en tapa un sticker que decía NO AL DIVORCIO, SI A LA FAMILIA.

Qué ridiculez!

Yo creo en la familia, para mí no quiero el divorcio y no estoy en contra que los demás se divorcien si les va mal o se les antoja. Qué me importa, que hagan su vida. Pero decirle NO al divorcio no es estar en contra de la familia…

Qué pasó al final? La ley de divorcio se aprobó, regularizó el status quo de muchos que hasta ese momento no lo habían podido hacer y se habrán divorciado luego aquellos que se dieron cuenta de que no eran felices en su matrimonio.

Y? Y ya está, qué más pasó?

Con la ley de matrimonio para todos (no sé, no me gusta decirle Ley de Matrimonio Gay, alguien sabe una mejor manera de describirla?) pasa lo mismo. O sea, dos personas del mismo sexo se quieren casar, y? A mí en qué me afecta? A los que se oponen en qué los afecta?

Si vos sos católico o cristiano o simplemente te oponés a la idea de que dos personas del mismo sexo se casen o que un matrimonio se divorcie, simplemente no lo pongas en práctica, viví como te guste. Nadie te va a criticar por tus convicciones ni va a querer imponerte sus ideas.

Yo no lo haré. Muchos otros tampoco.