Cherry Pie & Cheesecake

She’s my cherry pie,
Puts a smile on your face ten miles wide.
Looks so good, brings a tear to your eye.
Sweet cherry pie, yeah.
(Cherry Pie – Warrant)

Cuando voy al supermercado lo que más me gusta comprar es frutas y verduras. Lo que es de estación se consigue a muy buen precio así que hace unas semanas me copé comprando y, conforme pasaban los días, me daba cuenta de que no tenía tiempo para comer todo eso!

Resolví entonces hacer algo.

Tenía una cajita de 250g de queso crema y un pote chico de crema empezado. Batí la crema, la agregué al queso crema, un huevo grande bien batido y al horno! Sin azúcar! Salió un cheesecake como me gusta, que se nota que está cocinado, con mucha textura y gustito a lácteo.

Lo difícil para mí fue decorarlo porque soy cero creativa, entonces me fijé en unos libros de cocina y me inspiré un poco.


Recordad que para que las frutas tengan esa apariencia tan brillosa, hay que disolver al fuego, una cucharada de mermelada de damascos con un chorrito de agua en una cacerolita. Luego colar, y pintar con un pincel.

Pero la estrella total fue un cherry pie que me salió divino y lo digo airosa porque lo hice con un miedo terrible!


Es que era la primera vez que lo hacía y busqué en youtube un videíto que explicara cómo hacer el repulgo. Y quería subirlo aquí y no lo puedo encontrar!

Pero sí les alcanzo la receta:

Ingredientes:

* 50g azúcar fino
* 1 cucharada de jugo de limón
* 1ooml de agua
* 400g cerezas, cortadas por la mitad y descarozadas (ármense de paciencia!)
* 2 cucharaditas de maizena (yo le pondría más…)
* 1 cucharada de Kirsch (opcional, yo no le puse)
* 1 cucharada de semolina (opcional, para que absorba el jugo. Pero yo no le puse y salió bien. Pero todo depende del horno, de la cocción, de quién sabe qué!)
* 1 cucharda de leche
* 3 cucharaditas de azúcar granulada

Procedimiento:

– Poner en una cacerolita a fuego lento el azúcar fino y el agua hasta que el azúcar se haya disuelto. Agregar el jugo de limón y las cerezas ya cortadas y descarozadas. Subir a fuego mediano y cocinar por 5 minutos.

– Disolver la maizena con un poco del líquido del jarabe de las cerezas (ese que se está cocinando) y luego verterlo sobre las cerezas mismas y revolver bien, que no se hagan grumos. Cocinar por 2 o 3 minutos hasta que espese. Agregarle el Kirch si lo desean. Dejar enfriar.

– Amasar la masa (les recomiendo hacer el doble de la receta que aparece aquí), tomar la mitad y forrar un molde de 20 cm y un poco alto. Si tienen semolina, le ponen un poco en la base. Me dijeron que un poquito de maizena también sirve.

-Volcar la mezcla de las cerezas una vez fría. Humedecer los bordes de la masa con un poco de agua.

– Tapar con la otra mitad de la masa y emparejar los bordes con un cuchillo. Hacer el repulgo y muy pero muy importante, hacerle varios tajitos a la tapa para que salga el vapor cuando se cocine. Dejar en la heladera por 30 minutos. (Yo ésto último no lo hice y no pasó nada)

– Encender el horno a 180°C y cuando saquen el pie de la heladera (el pai, no vuestra extremidad), se pincela con leche y se espolvorea el azúcar granulada.

– Al horno por 40-45 minutos hasta que se dore.

No se imaginan lo rico que es!

Y como llegué al final sin haber encontrado el video del repulgo, los dejo con este video ochentosísimo (Cuántos recuerdos! La época digo! Pero me acuerdo de cuando pasaban este video por la tele!) llamado Cherry Pie:

Cordón Umbilical

Siempre fui nena de papá y mamá pero más de papá. En carácter me parezco mucho a mi abuelo paterno pero con los años me he descubierto parecida a mi mamá, sobre todo en actitudes y estoy segura de que si tuviera un hijo lo educaría diciéndole cosas o hablándole como lo hacía mamá.

En algo en que nos parecemos mucho es que somos dos lloronas. Pero se ve que el fallecimiento de papá nos dejó a las dos bastante perplejas.

Conversando con mamá por teléfono, me comentaba que se sorprendía que no podía llorar y descargarse de alguna forma y que quería consultar al médico por eso.

Yo no quería decirle que me pasaba lo mismo para no preocuparla.

Y hace un par de semanas, haciendo una cosa tan trivial como sacar ropa del lavarropas, sentí de repente una angustia tal, un dolor de alma que me puse a llorar y a llorar y si en ese momento me preguntaban el motivo, no hubiera sabido qué responder. Pero sabía que tenía que ver con tanta angustia acumulada. Y me dejé llorar un rato.

Más a la tarde, cuando llamé a mamá, ella me contó que ese día de repente se puso a llorar y que sentía que era algo que necesitaba hacer y se lo permitió. No le quise decir que a mí me había pasado lo mismo pero por lo que me contaba deduje que había sido más o menos al mismo tiempo que me había pasado a mí…

Con 40 años, el término “hijo” cobra otra dimensión porque en muchos casos, pasás a ser como un progenitor de tus progenitores. Pero en realidad, la clase de conexión madre-hijo o padre-hijo está más allá de la edad que puedas tener. Y en mi caso, me reconforta.

Las Noticias En Los Diarios

Compro diarios de aquí los sábados y los domingos. De lunes a viernes leo los diarios gratuitos que se reparten en diferentes lados: el Metro a la mañana y el Evening Standard a la tarde.

El sábado compro The Times, apropiado, entretenido, serio, como si leyeras Clarín pero mejor redactado y sin faltas de ortografía. Aunque hay una editora que tiene una columna muy interesante donde analiza ciertas frases que los lectores les sugieren que cambien o que consideran erróneas.

Una tapa de The Times del año 2008.

El domingo compro The Mail On Sunday, tan diferente al atildado The Times! Es una especie de diario en-contra-de-todos, reaccionario, le cae mal si alguien de la realeza comete alguna gaffe, le cae mal si critican a la realeza desde el exterior, le cae mal que las cosas no sean como antaño, le cae mal todo!

Pero me gusta leerlo porque trae reportajes a personas que me ayudan a comprender y a saber sobre ciertos personajes que tienen que ver con la cultura en general y actual de este país, desde una que denuncia a un fulano por haber sido su amante o a otro que luchó contra una enfermedad mientras, no sé, conducía un programa de la tele.

Podés estar un día entero leyéndolos por la cantidad de suplementos y revistas que traen y encima las notas son larguísimas.

Lo que más me llamó la atención es cómo cubren ciertas noticias: Si ha ocurrido una tragedia, por ejemplo, algún asesinato o accidente, se publican fotos de la víctimas y generalmente se muestran de la siguiente forma:

– Si fue un adulto, las fotos que se publican es de cuando se casaron, así haya sido hace un montón de años.

– Si fue un adolescente, se publica una foto de cuando era un adorable niño o niña, tal vez portando el uniforme del colegio.

Lo más probable es que la nota termine con un comunicado de la familia donde describen a la víctima como la mejor persona del mundo (casi todas dicen más o menos lo mismo), que siempre ayudaba a sus semejantes, que no tenía maldad. Si es sobre un niño, que era muy pícaro pero buenito, que se portaba bien y cosas así.

Si la noticia es un escándalo del tipo sentimental, un romance clandestino que sale a la luz, las fotos que se publican son, casi siempre, del acusado (si fue un hombre) llegando a la Corte de la mano de su mujer (la engañada) los dos de la mano y sonrientes… SIEMPRE salen así!!! Qué hipócritas! En la casa se deben estar tirando los platos por la cabeza pero afuera salen como dos tortolitos enamorados!

Hace unos años se supo que el vice primer ministro de Tony Blair tenía una amante y así salía con su mujer en los diarios, camino a declarar.

John Prescott y Pauline.

Ni les cuento cuando hay elecciones! La mujer del político pegadita a él donde vaya! Es el accesorio perfecto!

El día que Gordon Brown contaba que renunciaba. Sarah, su esposa, al lado.

El ahora Primer Ministro, David Cameron con su esposa Samantha.

Es algo contradictorio: Por una parte los ingleses son muy celosos de su vida privada, pero por el otro, los políticos, quieren mostrar que tienen una familia normal y linda y los exhiben.

Como bien parodian los genios de Little Britain con el video que sigue. Les traduzco aquí lo que dice el político en su comunicado, utilizando un inglés muy correcto:

“El martes a la noche, luego de una reunión en las oficinas del partido que terminó muy tarde, decidí dar una vuelta en auto por la zona de King’s Cross. Una vez allí, vi a un joven caballero rastafari al costado de la calle. Como es uno de mis representados, sentí mi deber parar y ofrecerle llevarlo en mi auto. Durante el viaje, paré en un callejón para poder alcanzar la guantera y sacar una pastilla de menta. En ese momento, me caí sobre él y lamento decir que una parte de mi cuerpo accidentalmente entró en él. En lo que a mí concierne, este es el fin del asunto. Gracias.”

Las Apariencias Engañan


Hará un par de meses, cuando todavía estaba Araceli visitándonos, fuimos los tres a un lado alejando del sudeste de Londres a buscar una encomienda que estaba en un depósito del Royal Mail, donde hay muchos otros depósitos gigantes que pertenecen a diferentes compañías postales.

Pero para llegar hasta allí, además de tomarnos un colectivo, tuvimos que caminar bastante atravesando un barrio diría yo, clase media trabajadora (en idioma argentino) o working class (en inglés).

En un momento pasamos por un negocio y había cantidad de gente esperando afuera y cantidad de gente adentro comiendo en mesas largas. Las ventanas a la calle estaban abiertas y ahí mismo se veían las ollas.

Ahí se ven las tapas de las ollas.

Todo era muy rústico y el aroma que salía de allí no era el típico de un restaurante. Cómo describirlo? Era como si estuviesen haciendo sopa.

Me pareció pintoresco pero pensaba que era un lugar donde se le daba de comer a desposeídos, o a homeless

Fuimos a buscar el paquete y luego desayunamos por ahí.

El fin de semana pasado, tuvimos que ir a buscar otra encomienda y volvimos a pasar por este lugar.

Como habíamos ido temprano al mediodía, esta vez no había tanta gente pero sí algunos, tanto afuera como adentro.


Miramos bien y vimos que el menú era solamente pie and mash (tarta o pastel de carne y puré de papas) y stewed and jellied eels (estofado de anguila y anguila en gelatina). Lo crean o no, este es el plato tradicional de (como se dice aquí, aunque suena condescendiente) la clase trabajadora.

Cuando pasamos, Ale preguntó: “Y si vamos?” “No… Es que es un lugar… no sé, las ollas dan a la calle… será muy higiénico? El aroma… Vamos si querés vos, no sé…”, dudaba yo.

Lo que notamos es que el frente del negocio era muy tradicional pero tenía un moderno toldo y vi que tenía un sitio web!

Entonces decidimos buscarlo en el telefonito de Ale, cuando volvíamos de buscar el paquete. Era un lugar con mucha historia! Desde 1902 que está allí, un negocio familiar donde las recetas de su limitado menú siguen siendo las mismas de antaño y donde la décor original ha permanecido prácticamente intacta!

Son afamados por lo delicioso de sus recetas, y ahí fue cuando dijimos “Sí, vamos!”

Y fuimos!

Los precios eran baratísimos! Y la comida se pide en el mostrador, pagás y te sentás. Al ratito viene una de las chicas que atienden y te traen el pedido. Ale pidió “Two pies, one mash” (dos tartas, un puré) y la señora pensó que era un plato solo y así nos lo sirvió.

El mostrador.

Bueno, qué importa! Buscamos los cubiertos y comimos de un solo plato.

Las mesas son de mármol y los asientos son estos bancos donde te sentás con gente, hayas venido con ellos o no.

Riquísimo el pastel, la masa de hojaldre deliciosa y crocante. El relleno de carne era bueno para la calidad de la carne que hay aquí, el puré estaba bien y lo que le agregan a este plato es lo que en este lugar se llama liquor y es una salsa de perejil que dicen ellos, tiene un ingrediente secreto.

Ñam!

Sal, pimienta, vinagre y vinagre picante.

La cantidad de la comida estuvo bien también, no salimos rodando, salimos satisfechos y contentos.

Para la próxima, el guisito de anguila!

Día del Amigo En Londres?

…no existe!

No! Y cuando vine a vivir aquí no podía creerlo. Pensar que es una celebración tan grande en Argentina! Y acá te miran como si les preguntaras si festejan el Día del Conejo (por decir algo).

Como el blog es una parte importante de mi vida (y de mi sanidad mental!), me siento muy hermanada y amiga de las personas que visitan y comentan. Siento que me acompañan, me miman y que me escuchan. Y es lindo sentirse acompañada, mimada y escuchada.

Gracias por pasar.

Gracias por leer.

Gracias por comentar.

Que disfrutes de tu día con tus amigos, te reúnas con ellos o no.

Que viva el blog, que hace posible que conozca tanta gente linda, en persona o virtualmente.

Feliz día!

Argentina Mundialista En Londres

En las calles muchas manos
Levantadas, celebrando.
Una fiesta sin descanso.
Los países como hermanos.
(Waving A Flag – David Bisbal)

Sobre un gigante sticker 3D en Canary Wharf.

Se sabe de mi fanatismo nulo e ignorancia total con respecto al fútbol pero pude disfrutar del hecho de que gracias a este evento, los colores argentinos (al igual que el de los otros países, claro) se veían por todos lados.

El sol no está centrado!

Vidriera de Peacocks.

Como tres meses antes de que empezara el Mundial, ya se veía merchandising por todos lados. Los negocios de ropa vendían remeras con los colores de Inglaterra, Brazil, Italia… Pero de Argentina, esta vez, no. En el 2006 me acuerdo que se vendían, como esta que tengo puesta acá.

Para calentar motores, había cartelitos en todos los supermercados con el COME ON ENGLAND! y banderines adornando lo que más se vendía… cerveza y demás bebidas alcohólicas. El super donde hago las compras es gigante y como cuatro o cinco góndolas seguidas estaban atiborradas de alcohol.

Pero algunas marcas sacaban productos especiales:

Papitas con gustito a carne argentina!

Messi, la estrella total, sí, pero posters con su imagen se ven durante todo el año.

Tottenham Court Road Station.

Vidriera de Adidas en Oxford Street. Pero me parece que no es Messi.

Lo lindo era también encontrar gente con remeras de Argentina.

Regent’s Street.

Esta no es la remera de Argentina pero dice Tévez, che, y con eso basta! Sacada en el colectivo.

Quisiera incluir una pequeña anécdota: En el Mundial anterior, Ale una vez fue a un pub vistiendo su remera de Argentina. Ese día, Argentina ganó el partido. A la vuelta, en el subte, la gente, desconocidos, lo saludaban con una sonrisa o lo felicitaban, etc. Esta historia siempre se las cuento a los adolescentes cuando doy charlas en Argentina. Y los desafío con esta pregunta: “Qué pasaría aquí (en Argentina) si un inglés sale a pasear vistiendo su remera de Inglaterra después de haber ganado un partido?”

Todos se miran con caras de pícaros y bajito dicen: “Uuuuh…” y nadie me contesta! 😉

Este año Ale no salió con su remera porque se moría de calor, pero estoy segura que a los demás argentinos que salían vistiendo los colores de Argentina, nadie los agredió por portación de colores.

Cuando jugaba Argentina, los argentinos se juntaban mayormente en un pub que queda cerca de Piccadilly Circus. Yo tenía ganas de ir pero me daba mucha pereza salir y prefería verlo en casa. Alguna vez sola y en dos oportunidades con amigos.

Un día hice empanadas. Me salieron gigantes!

De todas formas, cortesía de Florcita mi prima, aquí se ven fotos de los argentinos en Londres.

Argentinos en Piccadilly Circus.

En el pub donde se reunían.

La fiesta ya terminó. Fue lindo mientras duró.

Tolerancia y Tranquilidad

Me encanta Ellen! Es súper graciosa y siempre me identifiqué con su personaje: un poco torpe, un poco distraída y muy ingenua!

Me acuerdo que en 1985 yo estaba en 3er año del secundario. Tenía 15 años e iba a un colegio de monjas.

En ese colegio hermoso del que tengo nostalgias todavía, entré a los 13 y egresé a los 17. Por supuesto que teníamos Religión como materia. Los dos primeros años tuvimos Religión (o Catequesis, bah) con la Hermana Marisa.

Sinceramente, las clases eran un poco bodrio pero se ve que igual prestaba atención porque me acuerdo de muchas cosas que decía la hermana y recordándolas, con algunas concuerdo, con otras no.

No solamente nos “adoctrinaban” (bueh, para eso íbamos a un colegio católico, no?) sino que nos enseñaban a hacernos respetar por los demás, a querernos como mujer y, como te digo, me acuerdo de muchos buenos consejos.

Pero en tercer año cambiaron y tuvimos una profesora. Y me empezó a interesar Religión como materia en sí ya que nos hacían leer documentos que publicaba el Vaticano y demás cosas que, ok, todo tenía un tinte católico, pero eran interesantes de leer y analizar y meditar.

Ese año, 1985, a dos años del recomienzo de la democracia en Argentina, se debatía la Ley de Divorcio. Me acuerdo que esta profesora venía a clase con una carpeta que tenía en tapa un sticker que decía NO AL DIVORCIO, SI A LA FAMILIA.

Qué ridiculez!

Yo creo en la familia, para mí no quiero el divorcio y no estoy en contra que los demás se divorcien si les va mal o se les antoja. Qué me importa, que hagan su vida. Pero decirle NO al divorcio no es estar en contra de la familia…

Qué pasó al final? La ley de divorcio se aprobó, regularizó el status quo de muchos que hasta ese momento no lo habían podido hacer y se habrán divorciado luego aquellos que se dieron cuenta de que no eran felices en su matrimonio.

Y? Y ya está, qué más pasó?

Con la ley de matrimonio para todos (no sé, no me gusta decirle Ley de Matrimonio Gay, alguien sabe una mejor manera de describirla?) pasa lo mismo. O sea, dos personas del mismo sexo se quieren casar, y? A mí en qué me afecta? A los que se oponen en qué los afecta?

Si vos sos católico o cristiano o simplemente te oponés a la idea de que dos personas del mismo sexo se casen o que un matrimonio se divorcie, simplemente no lo pongas en práctica, viví como te guste. Nadie te va a criticar por tus convicciones ni va a querer imponerte sus ideas.

Yo no lo haré. Muchos otros tampoco.

Paris Mon Amour?


Volvimos! Somos masoquistas o no aprendemos más! O quizás quisiéramos darle más oportunidades a esta ciudad?

En realidad, volvimos porque Ale encontró una muy buena oferta volando por el A380, el avión de pasajeros más grande del mundo. Ya habíamos volado en este avión el año pasado cuando fuimos a Australia pero esta vez la oferta fue porque Air France está entrenando a la tripulación en estos aviones.

El vuelo en sí tardó 40 minutos, tiempo suficiente para tomar algo con un snack.

La gente (Ale incluído) estaban encantados y enloquecidos sacando fotos de cualquier rincón. Viajamos en clase turista pero a la salida pasabas por First Class y te dejaban posar y sacar fotos. Y también te dejaban pasar a la cabina del piloto cuando aterrizamos.

Posando (solamente) en First Class y Ale contento. Se nota, no?

Desde el aeropuerto tomamos un tren hasta Gare du Nord y de ahí otro subte hasta nuestro hotel. Viajar en ambos medios de transporte fue un viaje de infierno, literalmente. Hacía tanto pero tanto calor adentro, que cada vez que se abrían las puertas, los 34 o 35 grados de afuera nos parecía una brisa fresquita!

Llegamos al hotel, en pleno barrio Les Marais. El hotel era muy lindo, lo que se llama ahora un hotel boutique. Me lo dijo Ale, para mí era un hotel y gracias. Y tenía aire acondicionado, así que para mí estaba bien.

Patio interno del hotel.

Nos sentíamos tan agotados que salimos a comer algo en un pequeño negocio de comida griega, el único lugar donde pudimos, ya que los restaurantes que estaban abiertos a esa hora (a eso de las 5 – 6 de la tarde) no te servía comida. Bebidas, nada más. Y te lo hacían saber con unos modales que invitaban a mandarlos al demonio.

En fin, luego de comer, regresamos al hotel, nos bañamos y decidimos descansar para poder pasear a la noche. Habíamos decidido navegar el Sena.

Pues a eso de las 11 de la noche tomamos el catamarán donde se escuchaba un recorrido grabado en francés, inglés, japonés y español argentino. Fueron muy amenas las reseñas que se escuchaban y el viaje fue muy placentero.

Tomamos un barco más grande pero parecido a éste y nos sentamos arriba.

En ese viaje sentí por primera vez que París era esa ciudad tan romántica que todos describen y la que hasta ese momento no había experimentado. La manera en que los edificios se ven a la noche y la brisa cálida a esas horas y el deslizar del barco hicieron que me dejara conquistar… Aunque sea por un ratito… O por lo menos lo que duró el paseo, una hora…

Te admito que París es bellísima de noche. Oui, oui.

Notre Dame y fíjense cuánta gente hay al costado del río! Algunos bebían, otros estaban de picnic…

Al otro día nos encontramos con Gera que había estado allí desde el lunes con su empresa.

Un año que no nos veíamos!

Tota y Porota en París.

Con él desayunamos y luego nos dirigimos a Les Invalides donde, entre otros museos, está la tumba de Napoleón.

Les Invalides.

En los anteriores paseos a París no tuve el tiempo de ir y por suerte esta vez se dio. Ale no entendía por qué mi fijación con la tumba de Napoleón. Pero es que son esas cosas que a veces te quedan de chica: Recuerdo perfectamente la foto de la tumba que había en el libro de Historia de Europa que estudiábamos en 2do año del colegio y para mí eso simbolizaba algo imposible de alcanzar, jamás me hubiese imaginado a mis 14 años que yo iba a tener la posibilidad de ir a París.

Este monumento representaba para mí el hecho mismo de estar en una ciudad que me parecía inalcanzable. Representaba el viajar.

Et voilà!


No bien entrás ves este gran círculo y la tumba se encuentra mirando hacia abajo. Que te inclines implica que te estás reverenciando ante Napoleón. Esto se leía bajo la foto en aquél libro de Historia.

La tumba.

Ahí lejos, arriba, se me ve. Se dan cuenta del tamaño de este monumento!??!

La cúpula.

Un altar.

Ahí sí amé La France!

Igual después me seguí quejando de la suciedad, de los modales de los mozos y de ciertos caprichitos a la hora de tener la vida un poco más cómoda: o sea, no los hay. Ningún restaurante está refrigerado, ni los colectivos ni subtes ni trenes, ni nada. No vimos un solo aire acondicionado empotrado en ninguna pared de ningún edificio. La mayoría de los lugares turísticos son los más descuidados y desprolijos. Sigo? Mejor no, porque hubo cosas que me gustaron, por ejemplo, la comida.

Steak-frites para mí y muchas tortas y postres para mirar.

Ale probó todas las croissants que pudo de las panaderías que encontrábamos abiertas. Muchas no abren los domingos!!!

Fuimos a una que es famosa por hacer la croissant más rica de todo París pero estaba cerrada por vacaciones!

Me encantaba cómo le hacían “orejitas” a los paquetes. Ahí adentro hay una croissant.

Qué calor aplastante hizo en esos tres días que fuimos. Más de 34 grados, demasiado, yo ya estaba harta. Cuando llegamos al Sacré Cœur no me aguantaba más! La iglesia será divina pero la estación donde te bajás y el barrio donde está es de lo más sucio que hay!

Así que subimos por un funicular pequeño (sin aire, obvio, y con los vidrios sucios así que las fotos salieron horribles) y vimos la iglesia, le sacamos fotos y no me dieron ganas de entrar. Comí algo y bajamos.

La Sacré Cœur.

(Ay, sí, me pongo insoportable cuando hace mucho calor y no puedo refrescarme! Es que me baja la presión. Realmente, lo sufro mucho.)

Seguimos paseando y encontramos un muro donde está escrito “Te amo” en 311 idiomas. Ese lugar está en la Place des Abbesses.

Rita Hayworth dice: “Amar es un lío. Entonces, amemos!”

Ya estaba de mejor humor porque había descubierto esta especie de bebedero de donde cae agua constantemente y la gente pone sus botellitas y las llena.

Yo metí mano y me mojé el pelo, los brazos, la cara, qué placer! Reviví!

Qué frescor, como dicen los españoles.

En nuestra última noche fuimos a un restaurant argentino. Volví a pedir carne y Ale pidió milanesas.

Cuando nos fuimos ya estaban cerrando por eso no se ven mesas o sillas en la vereda.

La gente me pareció de lo más agradable. Esta vez descubrí que todo el mundo se dice “Bonjour”. Se ve que antes no prestaba atención, pero toda la gente se saluda: entrás a un negocio y se espera que saludes aunque ellos saludan primero. Cuando eso sucedía, me daba un poco de vergüenza no haber saludado antes porque yo estoy acostumbrada a que acá, con una sonrisa es suficiente cuando, por ejemplo, entrás a un negocio o te cruzás con alguien.

En París te saluda hasta el colectivero! Qué lindo!

En resumen, este viaje fue bastante tranquilo a pesar de haber sufrido tanto calor. Paseamos como hasta la 1 de la mañana cada noche porque había tanta gente afuera disfrutando (disfrutando?) del calor y se aprovechaba para socializar, caminar, comer algo, etc.

Restaurant en el Quartier Latin.

Algunas perlitas:

Desayunamos en la vereda.

Les Halles.

Place Des Vosges. Linda.

Hôtel De Ville. Es la intendencia. Bello.

Place de la Bastille. Bella.

Centro Pompidou. Horrrrrrrrrible.

Las paredecitas de París tienen un no sé por qué… Por qué se dibujarán tantos símbolos de antiguos video juegos? O dibujos?

Me alegraba encontrarlos cada tanto.

Localidades agotadas!

Listo El Pollo

Con mi hermana mayor la diferencia en edad es de 15 años. Con mi hermana menor (sí, soy la del medio) la diferencia era de 14 meses.

Es así que, porque mi hermana mayor, Lili, se casó muy joven, no recuerdo haber convivido con ella. Mamá siempre nos habló de ella, de lo buena y candorosa que era (y es) y siempre tenía alguna anécdota. Creo que mamá la extrañaba y le costó superar que mi hermana se casara a los 16.

Con mi hermana menor escuchábamos esas historias y a la distancia veo lo diferente que éramos en cuanto a carácter.

Una historia nos pinta tal cual:

Mamá siempre contaba lo piadosa que era (y es) mi hermana ya que era incapaz de matar ningún bicho, ni siquiera una hormiga. (Una hormiga! Nuestro pasatiempo favorito en el fondo de casa era pisarlas o tirarles agua caliente y ver cómo se chamuscaban!)

Cuando Lili cursaba el primario, fue un día de excursión a una granja y se trajo un pollito amarillo y bonito. Fue siempre su mascota hasta que creció y se hizo pollo gordo y apetecible. Mi abuela, mujer de campo, no lo pensó dos veces, un día le torció el cogote y el pollo fue guiso.

Mamá contaba que Lili no quiso saber nada de comerlo! No lo comió bajo protesta. Y lloró mucho.

El tiempo pasó y hay ciertas cosas que se repiten de una generación a otra, no es así?

Mi vecino Sergio un día fue a una granja y se trajo un pollito amarillo y bonito. Fue siempre su mascota hasta que se aburrió o no lo quiso más o quién sabe por qué pero el pollo terminó en el fondo de nuestra casa, atado de una patita.

Mamá nos decía que lo iba a engordar para hacerlo guiso. Horror! Mi hermana menor y yo decíamos, indignadas, que nosotras no lo comeríamos protestando que era NUESTRO pollo y, como tal, en qué cabeza cabe que se coma una mascota! Y aparte Lili no quiso comer su pollo así que nosotras haríamos lo mismo!

Cómo la habremos conmovido a mamá que un domingo, ella, mujer de campo, copió a su madre y nuestro pollo también fue guiso.

Al mediodía, ante nosotras se presentó un humeante y apetitoso guiso con una porción de pata para cada una, tan gigantes y carnosas como nunca antes vimos!

Y como nunca más volvimos a probar! Glup!

Hampton Court

Past time with good company I love, and shall until I die
Grutch who lust, but none deny so god be pleased thus live will I
For my pastance, hunt, sing and dance my heart is set;
All goodly sport for my comfort, who shall me let?
(Past Time With Good Company –
Henry VIII / Blackmore’s Night )

Vista desde el puente, a la salida de la estación.

El domingo pasado visitamos Hampton Court, un palacio fantástico y gigante donde Henry VIII se estableció en 1536. En realidad, este palacio se construyó para un favorito del rey, el cardenal Wolsey, pero después estuvo todo mal con él, y Henry “tomó posesión” de esta residencia.

Entrada principal.

Lo lindo de este palacio (además de todo lo hermoso que es y lo bien conservado que está) es que a diferencia de Windsor Castle (donde no se puede sacar fotos) y de Kensington Palace (del cual me quejé), aquí se puede visitar todo, se puede tocar todo y se puede sacar fotos de todo y en cualquier parte.

Cuando llegás te dan un plano y un cronograma donde se listan las actividades del día que tienen que ver con distintas etapas en la vida de Henry VIII y todas están representadas por actores y uno se convierte así, en un privilegiado testigo de otra época.

Acá lo atajé a Henry antes de que se fuera a su ceremonia de casamiento.

En nuestro caso, llegamos un domingo a las 2 de la tarde, en estos lares es tarrrde pero tuvimos tiempo de recorrerlo bien al palacio aunque no nos quedó tiempo para ir al laberinto.

Con tu entrada de £14 tenés acceso al palacio, al jardín y al laberinto y también a una guía auditiva. Vale la pena realmente.

Caminando por este pasillo me sentía Elizabeth I.

La única sección vedada a la fotografía es la capilla y unos pilares con sus respectivas biblias que usaban Henry y su esposa de ese entonces, Catherine Howard.

Mirando el palacio y visitando sus diferentes secciones, uno alcanza a darse cuenta de que se requería de un gran número de personas para mantener el funcionamiento de semejante lugar.

Un ejemplo de ello es la cocina y las diferentes y enormes secciones en que estaba dividida. Había un lugar especial para cocinar la carne, el pan, los pasteles, los pescados, etc. Las chimeneas siempre estaban con fuego encendido y con gente cocinando kilos y kilos de comida.

Diferentes secciones de la cocina.

La bodega.

Henry pasó a la historia no sólo por su carácter volátil sino también por su peso. Comía y bebía en exceso y eso le costó la salud.

Aquí era donde se hacían sus banquetes.

La mesa principal.

A lo largo de la historia vivieron otros reyes allí, como por ejemplo, William III y Mary II (quienes gobernaron juntos) y George II.

Por eso es que se pueden ver diferentes estilos de decoración, dependiendo de qué monarca se exhiben las pertenencias.

Entrada a Mary II’s apartments.

William and Mary’s apartments.

Hay muchos cuadros. Este por ejemplo, muestra a Henry con sus tres hijos, Mary, Elizabeth y Edward. Los tres fueron monarcas, aunque no en ese orden.

Henry y su prole.

Y se dice que por este pasillo merodea el fantasma de Catherine…


Este lugar tiene colgados tapices antiquísimos y es donde el rey y su corte se entretenían con música y juegos.

Se podía jugar y tocar ese instrumento.

Al costado, esta hermosa ventana con vitraux.

Fountain Court.

Y de esta fuente salía vino.

Y lo vendían a £3.50 el vasito.

Había un reloj astronómico.

Cuando se sale para el jardín y te das vuelta, ves esta sección del palacio:

Se llama East Gate.

Y tenés esta vista del jardín.

A medida que te vas acercando, ves todo con más detalle y no podés dejar de sorprenderte! Es que está todo tan bien cuidado!

La fuente con un arco iris.

Y esta es la vista de la East Gate a lo lejos.

Deambulando por ahí nos acercamos a estos patos raros.

Soy yo o me parecen raros? Ese color… no sé. No me gustaron mucho.

Terminamos nuestro día in style, tomando un tecito en un lugar muy monono. Hacía tanto calor que fuimos al patio, muy verde por cierto!

Té en verano? Pues sí y con una porción de Victoria Sponge.

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