Spitalfields Market

Una de las entradas principales.

Un fin de semana que tengas en Londres y estés con un poquito de hambre y no te importe comer de parado (y te hayas olvidado de tu dieta), y a lo mejor esté un poquito nublado, es bueno darse una vueltita por Spitalfields Market, muy cerquita de Liverpool Street Station.

Se llama Spitalfields porque es una contracción de “hospital fields”, refiriéndose a un hospital cercano que se fundó en 1197.

Iglesia Christ Church, a lo lejos.

A punto de cruzar la calle para entrar al mercado.

Claramente se ven dos secciones en el mercado, una muy moderna con locales y otra, que vendría a ocupar la parte vieja, con muchos puestitos.

Se ven restaurantes modernos rodeando puestos.

Se compra de todo, por supuesto. No es de los típicos mercados donde la regla es regatear pero como todo, depende de tu predisposición y la del vendedor.

De todas formas, te recomiendo quedarte hasta que cierre el mercado (alrededor de las 5 o 6 de la tarde, no me acuerdo) porque los puestos de comida te venden todo mucho más barato. Yo aproveché y compré unos panes, diferentes pasteles, etc. Después, al freezer o al estómago!


Ambas secciones están techadas así que es muy cómodo pasear y mirar. Los precios son normales, o sea que no encontrás gangas. Hay muchos diseñadores independientes que venden sus creaciones de ropa y eso se paga. En un tiempo ahí vendió sus remeras Boy George, cuando salió de la cárcel y tenía que recaudar fondos.


Alrededor del mercado se encuentran áreas muy amplias desde donde admirar diferentes edificios.


Una iglesia convertida en restaurant.

Encontrás muchos muy modernos y alguna que otra joyita histórica… Si te interesa verla, bajás por estas escaleras o te tomás ese ascensor transparente y mirás a tu izquierda, a través del vidrio.


Y ves las ruinas de un osario.

En Spitalfields había un antiguo cementerio romano.

También se encuentra enterrada allí una cápsula del tiempo.

Se enterró el 22 de abril de 2004.