Momento Surrealista

Máicol a punto de tomar el subte.

(Ay, los nervios! Se me movió la cámara!)

Venía el otro día de hacer unas compras y en la estación North Greenwich, donde uno se baja para ir al O2, estaba esta chica lookeada como el finado Michael. Estaba igualita! Me alejé un poco, me senté y mientras buscaba ponerle zoom y sacarle el flash para disimular, llegó el subte! Así que, como no me la quería perder, la saqué así, sin zoom, con flash, movida, horrible! Pero se ve algo, no?

Es que en el O2 hay una exhibición de objetos que pertenecieron a Michael Jackson y estoy más que segura de que esa chica venía de ahí.

Canasta Familiar Británica


Se me ocurrió hacer una lista de productos para una canasta familiar básica con comestibles y con precios de aquí.

No sabía por dónde empezar y busqué “canasta familiar básica argentina” (para comparar) y encontraba muchos links a diferentes sitios pero en ninguno encontré el listado de productos que se tienen en cuenta.

Hasta que encontré esta lista pero es del 2007 y de la ciudad de La Plata pero algo ayudó.

Decidí adaptarla, eligiendo los productos que se consumen aquí aunque no puedo decir si se consumen en la misma proporción que en Argentina. (Por ejemplo, algo vital en este país son las bolsas de bastoncitos de papas para hacer al horno o fritas cuando en Argentina, se compra más carne… Se compra más carne?)

Desde ya, lo mío es una investigación chiquita y sin importancia científica, ni siquiera lo puedo hacer comparando precios con Argentina porque no tengo ni idea, pero sí paso un listado de precios que tienen los productos del supermercado donde compro, una cadena que se llama Tesco, que es algo así como un Coto.

Tengamos en cuenta que el salario mínimo en UK es £5.80 la hora. Sabiendo que un trabajo promedio requiere alrededor de 40 horas por semana, 160 horas por mes, el sueldo mínimo básico es de £928 por mes. Un sueldo mínimo básico lo gana alguien que hace trabajos donde no se requiera grandes habilidades ni conocimientos. Los sueldos son más altos conforme tengas más estudios, conocimientos, experiencia, etc. El sueldo promedio en 2009 fue de alrededor de £2000.

Las marcas que elegí NO son las más baratas ni las más caras, traté de incluir las más conocidas y/o las más vendidas.

Producto Precio
Aceite de girasol 1L £1.24
Bidón de agua 5L £0.92
Arroz blanco 1kg £3.93
Arvejas 1 lata £0.41
Azúcar 1kg £1.90
Café soluble Nescafé 200g £4.44
Caldos de gallina Knorr X 8 cubitos £1.00
Spaghettis 1kg £1.45
Galletitas de agua 200g £0.26
Harina común 1.5kg £1.00
Mayonesa Hellmans 800g £2.98
Mermelada de frutillas 454g £1.29
Sal fina 750g £0.52
Té en saquitos – 160 saquitos £3.00
Tomate pelado 1 lata £0.64
Vinagre de manzana 350ml £0.68
Leche fresca entera 1.139L – 2 pintas £0.86
Manteca 250g £1.38
Queso crema Philadelphia 300g £1.82
Yogur Activia frutilla 4 potes X125g £1.66
Carne picada 1kg £5.00
Pollo 1kg £3.49
Huevos 1 docena £2.72
Manzanas 1kg £2.29
Papa 1kg £1.00
Tomates frescos 1kg £1.78
Lechuga 2 paquetes grandes £1.38
Pan blanco en rebanadas 800g £1.24
Baguette 1 unidad £1.19
Papas McCain 907g £1.53

Todo esto me dio un total de £53. Ok, si uno multiplica los precios por el tipo de cambio de su país, a lo mejor se horroriza. Pero eso es si vos traés tu moneda. Si vivís acá, gastás en libras pero cobrás en libras. Estos £53 representan el 5.71% del salario mínimo.

Lo que noté viviendo aquí es que el dinero realmente rinde. Y eso que, como dije más arriba, hay productos más baratos de los que incluí aquí y no puse las ofertas de “comprá uno, llevá otro gratis” o “tres al precio de dos”, etc.

Parliament Square


Parliament Square se encuentra muy cerca de la famosa Abadía de Westminster y del Big Ben. Es una plaza donde hay muchas estatuas de diferentes políticos y estadistas. También, como verán más adelante, es el sitio donde se desarrolla, desde el año 2000, una protesta muy particular.


Es una plaza que no es muy visitada justamente porque si venís a Londres a qué le sacás fotos sin parar? Pues al Big Ben, al Parlamento y a la Abadía!

Pero vale la pena darse una vueltita y ver las estatuas.

(Clickeando el nombre de la persona accedés a leer en español quién fue qué)


La singular protesta con carpas incluídas es obra de Brian Haw, que un 2 de junio de 2001 decidió instalarse allí para protestar en contra de la accción militar de el Reino Unido y EEUU en Iraq, y nunca abandonó el lugar.


Se dice que esto fue lo que motivó que se promulgara una ley que prohíbe toda clase de manifestación en Parliament Square sin antes pedir autorización. Pero esta ley se promulgó en 2005, así que él no puede ser forzado a salir de allí porque su protesta comenzó antes.


Hoy en día no sólo se protesta por Iraq sino por diferentes temas, por ejemplo, Derechos Humanos, Derechos del Animal, en contra de trabajo infantil, promulgando el boycott a empresas que venden productos que fueron hechos por mano de obra esclava, etc.

El Parlamento y, en primer plano, la protesta.

No Quiero Ofender A Nadie…

Uno a veces puede estar a favor o en contra del gobierno de turno pero hay temas que unen a un país y a veces ese sentimiento de unidad puede ser utilizado por los gobernantes para llevar agua para su propio molino.

No digo que ésto es lo que esté pasando ahora pero sí podemos decir, a la distancia, que lo fue en 1982.

Acaso aquel 2 de abril no se unió la gente por un sentimiento de amor para luego terminar defraudada?

Queda cursi decir por un sentimiento de amor cuando había una guerra? En el caso de Malvinas, creo que es acertado. Creo que todos aquellos que tienen mi edad o más, consideran a las islas como territorio argentino y te lo discutimos, te vamos a los hechos, te leemos historia y después hasta podemos terminar llorando.

A mí por lo menos me pasa así y eso que cuando la guerra yo tenía 12 años.

Para serte sincera, aquí de lo que está pasando ahora, no se habla y casi que ni interesa. Lo puedo decir con cierta seguridad porque en los diarios de circulación gratuita (que toca temas cotidianos y de importancia para en el público en general) no he leído nada. Casi que no veo tele así que no sé cuánto serán los minutos o segundos dedicados a estas noticias, pero estoy segura de que no son muchos.

Compré The Times ayer, como todos los sábados y no había un solo artículo. Hasta que hoy, en el diario Mail On Sunday salió esto, una nota escrita por una ex editora del diario Penguin News, de Malvinas.

No lo pienso traducir porque estoy enojada pero digamos que ella, como kelper, defiende su forma de vida y defiende su comunidad. Lo cual es entendible como también es entendible mi parecer. Entre otras cosas, ella dice que tenía 12 años cuando comenzó la guerra. Una coincidencia conmigo. Ésa sola.

Y en el medio de esa nota, esta foto gigante y un título y subtítulo que sí te voy a traducir:

Un desafiante mensaje para la sospechosamente joven presidenta de Argentina de parte de una habitante de sexta generación de Malvinas. (me rehúso usar la otra palabra!)

NO NOS VAS A INTIMIDAR, VIEJA CARA DE PLÁSTICO.

Acompañemos A Marcela


Marcela vive en Argentina, tiene una vida normal, un marido, un hijo precioso, su hobby es cultivar orquídeas, le gustan los gatos y los perros.

Pero lo particular de Marcela es que todos los perros que alguna vez tuvo fueron siempre rescatados de la calle, algo que aprendió de su papá, que siempre hizo lo mismo y no sólo éso, sino que los curaba aún si los perritos tuvieran dueño.

Es así que cuando se enteró de la historia de Angelito, un perro inválido que lo tenía una chica de Ezeiza, Marcela decidió involucrarse con la gente de El Campito Refugio.

Conoció la historia de Benet y la de Risitas. Por su blog me enteré de que puede haber gente muy cruel con los animales, gente tan desalmada que son capaces de quemarlos por pura diversión!

Los invito a conocer el grupo de Marcela en Facebook Alzando La Voz Por Ellos por si quisieran acompañarla, contándole historias o enterarse de cómo van evolucionando algunos perritos.

Suerte Marce y felicitaciones!

Alguna vez rescataron algún perrito o gatito de la calle?

Cuando Pasó El Temblor

“Qué bien la estamos pasando!” “Qué bien que nos estamos llevando!”.

La verdad, teniendo en cuenta lo que nos había pasado recientemente y a pesar de éso, una a veces por inexperiencia o estupidez perdona y/u olvida y deja pasar. Y bueno. Pero era verdad, por fin nos estábamos llevando bien, o por lo menos, no discutíamos tanto.

Llegamos al pequeño pueblo de pescadores, Puerto Ángel, sobre el Pacífico y nos alojamos en un hotel chiquito, literalmente sobre el mar. Blanco el lobby, no tenía ventanas, bien tropical. Para acceder a las habitaciones se iba por un pasillo al aire libre también, rodeado de canteros con muchas plantas verdes. La habitación era espaciosa, contenía dos camas grandes y, a pesar del calor, adentro la temperatura era templada, estaba bien.

Recuerdo que disfruté del mar ese día y a la noche cenamos a la luz de las velas, en un diminuto restaurant (todo era chico allí!), las mesas y sillas estaban sobre la arena y el mar, que ahí nomás se acercaba y se alejaba…

Con buen humor a la noche siguiente, decidimos repetir la experiencia en el mismo restaurant. Antes de ir hacia allí, me encontraba yo en el lobby escribiendo mi diario de viaje mientras esperaba a Mex, que todavía se encontraba en la habitación.

Si ves ese diario ahora y buscás el párrafo que yo estaba escribiendo en ese momento, vas a ver que una palabra está escrita por la mitad y a su lado hay una rayita. Ese fue el momento en que sentí que bajo mis pies, la tierra se movía como gelatina.

La mesa vibró, me paré de un salto y yo, la siempre convencida atea, exclamé “Dios mío!” y me quedé ahí, sin moverme mientras sentía que el techo sobre mí hacía ruido de resquebrajarse. El señor que estaba detrás del mostrador vino corriendo y me agarró de un brazo y me guió por las pocas escaleras que daban a la playa.

Ahí me quedé de una pieza, mientras veo que Mex viene corriendo. Y sin saber qué hacer o cómo reaccionar, opté por mirar a mi alrededor:

Algunas personas de las que vivían en el pueblo lloraban de miedo, recuerdo a una mujer con su bebé aúpa. Pero también recuerdo a muchos americanos en el balcón de otro hotel de por ahí, a los gritos, tomando cerveza sin parar, festejando vaya uno a saber qué!

Pero todos los locales estaban en la playa y ninguno pensaba en volver a sus hogares. Entonces decidí hacer lo mismo y pude convencer a Mex de pasar la noche a la intemperie.

El problema es que yo soy muy friolenta y no me iba a bancar toda una noche sin dormir y sin cobijas. Le pedí a Mex que me trajera una manta. “No,” me dijo. “Yo ahí no entro.” Le insistí, él se mantuvo en sus trece y con toda la furia (y con todo el miedo) fui a la habitación y traje una manta para cada uno. Nos sentamos en sendas reposeras apuntando al mar, nos tapamos con las mantas y comenzó la aventura.

Toda la noche, a un promedio de una réplica por hora, nos volvía ese miedo y sensación indescriptible. La arena se movía como si la estuvieran cirniendo, bajo los pies sentías un movimiento que no podías controlar y lo peor era saber cuándo ibas a sentir eso porque de repente se sentía un silencio profundísimo, los perros ladraban e inmediatamente otro temblor!

La noche fue interminable y al alba yo ya estaba harta, cansada y lo único que quería era dormir sobre una cama. Me dirigí al hotel y me costó, pero lo convencí a Mex de que viniera. Quedamos de acuerdo en algo: Si mientras dormíamos sentíamos otro temblor, saldríamos corriendo a la playa “… y yo pienso salir como esté, eh, en calzoncillos, en bolas, como esté, yo salgo corriendo, eh”. Ok, le dije, con tal de irme a dormir.

Pues fue tal cual, cuando estábamos durmiendo profundamente, las camas comenzaron a moverse y salimos disparando, abrí la puerta y siento la pesada contextura de Mex que se traba conmigo a la salida y luego un muy gordo codazo que me tira adentro de un cantero y ahí, caída entre la hojarasca veo cómo Mex, en calzones y camiseta, corre por su vida. Tuve tiempo de gritar “Mex, ayudame,” pero ya no estaba.

La mínima desazón que sentí dio paso a una furia que me hizo olvidar el miedo, el terremoto y mientras pasaba por el mostrador del lobby, veo a los recepcionistas riéndose y al asomarme por la ventana, veo a Mex en paños menores en la playa y algunos locales caminando por al lado, con una sonrisita en la cara.

“Subí!” le grité. “No, no no” me dijo moviendo su dedo índice de un lado a otro. “Yo ahí no subo.” “SUBIIIII”

Cómo lo habré dicho que me hizo caso! Después de reprocharle (quién sabe cómo, pero seguro muy enojada y/o llorando) su actitud caballerosa, juntamos nuestras cosas, nos fuimos para el pueblo más cercano que tenía aeropuerto y nos fuimos para Cancún, sobre el Atlántico, la otra punta, garantía de una tierra sin temblores.

A partir de ese día, nada fue igual. Ya no nos seguimos llevando bien, ya no se pudo disfrutar del viaje como antes.

Todo se fue en picada y para decorar esta historia con un bello broche de oro, a nuestro regreso, su familia nos fue a buscar al aeropuerto. Cuando volvíamos en el auto, no quise dejar pasar la oportunidad de comentarle a la mamá la reacción de su hijo, ya que él estaba contando el terremoto y nosotros con todos los detalles, menos ése.

Me hubiese gustado que me sacaran una foto de mi cara en el momento en que ella reaccionó con una sonora carcajada. Hubiera servido para ilustrar esta anécdota!

Derby


El fin de semana de San Valentín lo pasamos en la linda ciudad de Derby. A Ale se le ocurrió visitar esta ciudad situada a 172 km de Londres.

Fuimos en tren, habremos tardado alrededor de 1 hora y media.

El tren por afuera.

El tren por adentro.

Cuando llegamos a la estación de Derby, nos soprendió la cantidad de policías que había adentro, en las inmediaciones y a medida que caminábamos hacia el hotel, notamos que había groupos de 3 policías en las puertas de cada pub. No podíamos entender por qué a esa hora de la mañana había tanta seguridad!

Algunos policías afuera de un pub.

Luego supimos que ese día había partido entre Derby y Birmingham, creo yo deben ser viejos rivales porque muchos pubs tenían este cartelito:

No aceptaban fans visitantes.

Me llamó la atención que aunque el centro es algo pequeño y todo queda más o menos cerca, hay 3 shoppings (uno es un Westfield y hay un micro pequeño que te lleva gratis desde ese shopping hasta otro) y muchos otros negocios grandes. Hay de todo para comprar! Supongo que debe ser porque hay varias ciudades alrededor.

En Derby están las fábricas Rolls Royce y Toyota.

También tiene mucha historia. Lo destacable es que en esta ciudad se abrió la primera fábrica del mundo. Se trata de la Silk Mill Factory, una fábrica donde se hilaba seda industrialmente. Hoy en día sólo sobrevive una torre y todo el edificio alrededor se reconstruyó dos veces, luego de un par de incendios.

Derby Industrial Museum.

El edificio en sí hoy es el Derby Industrial Museum, un lindo museo donde se muestran las diferentes industrias que supo albergar esta ciudad (se fundía plomo, se hacían ladrillos, se hacían trenes, motores y vías) y hay una exhibición de diferentes motores de aviones que fabricó y fabrica Rolls Royce.

Pero lo primero que visitamos fue la fábrica de porcelana llamada Royal Crown Derby. Lamentablemente no había tours el sábado pero pudimos visitar el negocio y nos maravillamos con los diferentes diseños. Si quieren tener una idea de lo bellos que son, los invito a clickear aquí.

La fábrica.

Visitamos museos y también recorrimos el centro, muy colorido por cierto. Mucho color en los edificios y en los medios de transporte.

The Quad.

Los taxis.

Los colectivos.

Y algunos con diseño original!

Fuimos a un mercado cubierto donde se vende un poco de todo. A mí me gustó la decoración y el diseño del lugar.

Market Place.

Por supuesto que en esta ciudad también hay una catedral:

Derby Cathedral a lo lejos.

Aunque esta iglesia católica al final del puente es muy linda también.

St Mary’s Catholic Church.

Derby se encuentra sobre el río Derwent y hay un lindo paseo a lo largo.

Un puente construido en 1794 sobre el río Derwent.

Y aquí hay otro puente, más moderno. Ale se dio cuenta de que se mueve hacia un costado para habilitar el paso de algún velero. “Fijate ahí abajo,” me dijo. “Esa rueda amarilla hace que gire.”

Yo sola jamás me hubiese dado cuenta!

Seguimos caminando y paseando al costado del río.


Había muchos patitos y cisnes.

Y un bosquecito ahí nomás.

Y algunos edificios destacables por ser lindos y/ o históricos.

Old Silk Mill Pub.

Pickford’s House Museum.

Una iglesia que ya fue. Era un restaurant!!!

Derby Gas Light & Coke Company. Ahora hay un casino allí.

Este es el escudo-emblema de la ciudad.

Una Torta Diferente


Esta torta tiene muchas menos calorías que las comunes porque no lleva manteca ni aceite. Es muy liviana y suave y con mucho gustito a limón. O sea que el principal ingrediente no se siente ni se ve… Lleva 400 gramos de zucchinis o zapallitos largos o courgettes! Como los llames, te aseguro que si no decís que tiene eso, nadie se da cuenta!

Al hornearla, no se siente el aroma típico de torta. O será que yo sabía que tenía zucchini?

Se puede decorar con un rico baño hecho con azúcar impalpable y limón y que chorree por los costados. Yo la dejé pelada, pero se puede también cortar por la mitad y ponerle crema, dulce, qué se yo… Aunque ya no es tan bajas calorías!!!

Ingredientes

4 huevos medianos
200g de azúcar fino
400g de zucchinis pelados y finamente rallados
200g de harina
140g de almendras en polvo
2 cucharaditas de polvo de hornear
1/4 cucharadita de sal
la cáscara rallada de 3 limones

Procedimiento

– Precalentar el horno a 180 grados. Forrar un molde con papel y untarlo con un poquito de aceite.

– Batir los huevos y el azúcar por 5 minutos, hasta que la mezcla sea blanca y con burbujas.

– Agregarle los zucchinis rallados y mezclar. Cuando esté bien mezclado, agregar los ingredientes secos y la ralladura de los limones. Emulsionar bien.

– Ponerlo en un molde de 20 cm de diámetro y hornear por unos 40 minutos o hasta que esté listo.

Conviene rallar los zucchinis cuando termines de batir los huevos y el azúcar porque si no empiezan a aguarse.

Quién se anima a hacerla y/o probarla?

“Esto Es Gula! Esto Es Gula!”

Provengo de familia italiana, donde obviamente, se hacía culto a la comida. Aunque si lo pensara mejor, en realidad se hizo siempre culto a la reunión familiar con comida.

Cuando era chica, solíamos reunirnos el 1 de enero en la casa enorme de un tío donde estaba la mesa larga con fuentes y bowls llenos de comida que cada familia traía. No recuerdo qué se comía, era muy chica y a mí lo único que me importaba en ese momento era jugar con mis primos.

Durante mi adolescencia. ya no nos reuníamos tanto. El tío de la casa enorme había fallecido y las familias que nos reuníamos lo hacíamos en menor número. Pero siempre había una razón para festejar. Y comer.

Yo comencé a sostener la teoría de que la generación siguiente a la de nuestros padres y abuelos (o sea, la nuestra) era más consciente de cómo comer sanamente: En mis veinte, en unas de las últimas enormes reuniones por el aniversario o cumple de un pariente grande, había observado que nos sentamos todos en las mesas largas y la comida traída por todos se había puesto sobre otra mesa y allí íbamos a servirnos cada uno lo que se nos antojara.

En esa oportunidad, ya no me importaba jugar con mis primos sino charlar con ellos. La conversación fluía y nuestros platos iban quedando vacíos mientras los viejos iban y venían de la mesa con los de ellos llenos de comida. Por ahí escuchamos a un par de tías cacarear lo del título. Fue graciosísimo porque igual no paraban de comer!

Creía yo que todos nosotros los primos éramos re cool, mirá qué poco como, no vivo para comer, qué horror!

Pero el paso del tiempo o las ansiedades o los problemas o la adultez misma te lleva a comer y lo poco que comas de más, se empieza a notar. Y si no te importa el rollo de más, justo cuando empezás a gozar de la comida, tenés que cuidarte del colesterol, de la diabetes y andá a saber de qué más y sin embargo, le das y le das a la comida. Por qué?

Injusticia!