…Se Cuecen Habas.

Hace un tiempo hablábamos con mi amigo Jonathan y su mamá y ambos se quejaban de qué mal se viaja en Londres, de ésto y aquéllo, que ya no se vive como antes, qué blah blah blah… Yo los miré y les dije “Miren que se puede vivir mucho peor todavía”. Se quedaron pensando y dijeron “Es verdad” y no se quejaron más!

Pero si algo descubrí en estos años viviendo aquí es que la gente se queja de lo mismo y por las mismas razones, que en Argentina. (No lo comparo con otros países porque no estoy allí ni viví en otros, así que me limito a estos dos).

Las quejas son parecidas:

“Los maestros ya no tienen autoridad en la escuela.”

“Qué mal que se viaja!”

“Cómo ha cambiado el clima!”

“Cuántos años le dieron? Qué injusticia!”

“Hay que cambiar las leyes!”

Estas dos últimas, particularmente, me llaman la atención, siendo éste un país donde, por ejemplo, si un menor comete un delito, va a la cárcel, cuando en Argentina un menor de 16 es impune y en ciertos casos, a lo sumo, va a un correccional de menores.

Todo esto flotaba en mi cabecita cuando vi esta noticia en tapa del diario Metro de hoy:

“Violador, 13, a prisión por tres años”
“Ofensiva sentencia provoca reclamos para un cambio a la ley”