París (para mí, no) Es Una Fiesta

I want to step out down the Champs-Élysées,
From the Arch of Triumph to the Petit Palais.
That’s for me: Bonjour, Paris!

(Bonjour Paris! – Liza Minelli)


No es que me disguste. Pero los primeros días me siento incómoda, no me ubico, me enoja ver ciertas cosas y con sólo mirar el mapa del métro, es suficiente para que me den ganas de meterme en una cama y dormir hasta el día de vuelta.

Pero le tengo paciencia, le doy oportunidades y cuando me empiezo a encariñar, ya es hora de volver.

Pero las primeras impresiones…

Llegás a la famosa Gare Du Nord, esa estación internacional donde la mayoría de los trenes que llegan provienen de Gran Bretaña y te encontrás con un pandemonium de gente, de pocos carteles que señalan para dónde ir o con muchos carteles pero con flechas confusas, con vendedoras de boletos que no hablan inglés o muy poquito… (Menos mal que me defiendo con el francés pero si no sabés, te recomiendo averiguar bien qué tipo de boleto te conviene comprar, que te lo anote alguien y le mostrás a la vendedora.)

Cuando más o menos te ubicás, vas a tomar el subte o métro y te da lástima ver los pisos tan sucios; esos asientos horrendos; los molinetes incómodos, angostos y complicados; el olor a pis; las puertas de salida, metálicas y amenazantes; el boleto minúsculo que lo podés perder en cualquier momento… Estás en una estación internacional y no hay rampas para facilitarle las cosas a quienes vienen con valijas y ni hablar de ascensores!


…Ufff, ya está! Ya me quejé!

Cuando me voy aclimatando…

París es hermosa afuera, en la calle, ni hablar a la noche! Es atrapante, es elegante y muy por el contrario de lo que muchos temen, la gente es súper amable y muy educada. Me gusta la gente parisina, me gustan las calles anchas, me gusta el buen gusto reinante pero el mundo subterráneo deja mucho que desear.

Esta vez hicimos un recorrido más o menos parecido al de la primera vez pero visitamos lugares nuevos.

Comencemos con lo nuevo:

Ale y Deborita decidieron subir a la Torre Montparnasse. Yo ni loca me subía hasta la terraza con el frío helado y el viento que había. Tiene 56 pisos, desde la cafetería del edificio se puede tener una hermosa vista de 360 grados y también se puede subir a la terraza pelada.

La Tour Montparnasse.

Parte de la vista desde la Tour Montparnasse.

Se dice que tiene la mejor vista de París- porque ves a la torre Eiffel!

Cuando no está nublado, obviamente.

Un paseo buenísimo fue las catacumbas. Descendimos 20 metros por unas escaleras interminables (que después tuvimos que subir – 83 escalones!) hasta encontrarnos con pasillos también interminables.

En 1780 se cerró el Cementerio de los Santos Inocentes y se ordenó el traslado de los huesos a las antiguas canteras de caliza. Ahí se empezaron a trasladar osamentas de diferentes cementerios hasta el año 1860.

Las líneas negras en el techo indican el camino a seguir.

Era para quienes entraban antiguamente portando velas.

Cuando ya pensábamos que se trataba de sólo éso, nos encontramos con esta advertencia:

“Alto! Aquí se encuentra el imperio de la muerte.

Y a continuación, lo prometido:


Se encuentran alrededor de 6 millones de parisinos, en 780 metros de galerías que copian el trazado de las calles que se encuentran afuera, en la superficie.

Hacia 1810 se dispuso que se ubicaran los huesos largos y los cráneos de manera decorativa.

Los huesos fueron consagrados al poco tiempo de haberse habilitado el lugar como osario.

Visitamos La Défense, donde lo que domina es La Grande Arche, construida in 1989 para marcar el bicentenario de la Revolución Francesa.

La Grande Arche.

El lugar es muy parecido a Canary Wharf, muy futurista aunque algo desprolijo, no sé, me dio esa sensación. (Les amants de Paris, no me hagan caso, soy yo, eh.)

Edificios modernos y bonitos.

Poca gente y un frío…

Aunque se pueden encontrar esculturas curiosas…

Le pouce.

Personajes de Miró.

Este edificio de rayitas de colores me encantó!

Lástima que había poca luz ya.

Al final del paseo, te encontrás con esta hermosa vista:

A lo lejos, el Arc de Triomphe.

París de noche es increíblemente hermoso, no?

Y los paseos tradicionales, por supuesto:

El Arco De Triunfo.

Champs Élysées.

Place De La Concorde.

Arc Du Carroussel.

Musée Du Louvre.

Trocadéro.

Notre Dame.

La Tour vista desde Trocadéro.

Pont Notre Dame y el Palais de Justice.

Vista del Siena desde el Pont D’Aricole.

Tour Saint Jacques.

Café de la Paix.

El Opéra. (Natita, explicá vos por qué me pediste esta foto!)

Y las grandiosas Galerías Lafayette:

Los 4 pisos.

La cúpula.

Adoramos el Musée Louvre una vez más. Les dejo un compiladito. Esta vez traté de retratar los cielorrasos. Por donde lo mires, este museo es lo más!


Qué hermoso viaje, Deborita!