St Pancras International


St Pancras Station es una estación pero tiene una sección internacional desde donde sale el Eurostar. Hasta hace unos años este tren salía desde Waterloo Station pero ya no más.


La parte internacional es amplia, limpia, blanca, muy cómoda. Cuando uno va a tomar el Eurostar tiene que pasar los boletos por unas máquinas parecidas a las de los subtes. Luego se pasa por seguridad donde se escanean los bolsos y luego ahí mismo están las autoridades inglesas que miran tu pasaporte e inmediatamente detrás, las autoridades francesas.

Así que cuando llegás a París, te bajás en la estación directo a disfrutar de la ciudad.

Por aquí se entra. A la izquierda se ven los molinetes.

Por esto es que hay carteles bilingües.

Esto está sobre el piso indicando el número de vagón de tren.

Este es otro que indica la salida.

La estación fue inaugurada el 6 de noviembre de 2007 y obvimante, fue la reina con su esposo el Duque de Edimburgo y descubrieron esta placa:


También hay muchos negocios para comprar desde comida, revistas, cosméticos, todo lo que se encuentra en las estaciones.

A ambos lados de este pasillo están los negocios y restaurantes.

Un hermoso reloj a lo lejos.

Es antiguo, y está restaurado y funcionando.

El Eurostar

Antes de subir por primera vez a estos trenes, imaginaba su interior un tanto glamoroso, como una especie de Orient Express.

Los trenes.

Nada más lejos. Digamos que es un diseño práctico. Aunque los asientos no son muy cómodos…

No sé cómo serán en primera clase.

Una de las características de esta estación es que, además de ser un edificio hermoso por dentro y por fuera, hay muchas obras de arte.

Estilo Gothic Revival.

Domina esta gigantesca estatua de bronce llamada The Meeting Place. Tiene 9 metros de alto y pesa 20 toneladas. En la foto se darán una idea del tamaño si miran a la izquierda y ven el carrito.

Diseñada por Paul Day.

La base de la estatua tiene en relieve diferentes escenas.

Las fotos de esas escenas aquí abajo:

Clickeando acá verán fotos de cuando se terminó la escultura y cómo se erigió sobre el pedestal.

También hay una estatua que evoca al poeta John Betjeman.

Luchó mucho para que se conservara la fachada original de la estación.

Y cerca de su estatua hay sobre el piso diferentes placas con partes de sus poemas.




…Se Cuecen Habas.

Hace un tiempo hablábamos con mi amigo Jonathan y su mamá y ambos se quejaban de qué mal se viaja en Londres, de ésto y aquéllo, que ya no se vive como antes, qué blah blah blah… Yo los miré y les dije “Miren que se puede vivir mucho peor todavía”. Se quedaron pensando y dijeron “Es verdad” y no se quejaron más!

Pero si algo descubrí en estos años viviendo aquí es que la gente se queja de lo mismo y por las mismas razones, que en Argentina. (No lo comparo con otros países porque no estoy allí ni viví en otros, así que me limito a estos dos).

Las quejas son parecidas:

“Los maestros ya no tienen autoridad en la escuela.”

“Qué mal que se viaja!”

“Cómo ha cambiado el clima!”

“Cuántos años le dieron? Qué injusticia!”

“Hay que cambiar las leyes!”

Estas dos últimas, particularmente, me llaman la atención, siendo éste un país donde, por ejemplo, si un menor comete un delito, va a la cárcel, cuando en Argentina un menor de 16 es impune y en ciertos casos, a lo sumo, va a un correccional de menores.

Todo esto flotaba en mi cabecita cuando vi esta noticia en tapa del diario Metro de hoy:

“Violador, 13, a prisión por tres años”
“Ofensiva sentencia provoca reclamos para un cambio a la ley”

Es Una Sensación

Cuando recién vine a vivir a Londres me llamaba mucho la atención (y hasta cierto punto, me causaba incomodidad y/o miedo) que hubiera cámaras en todos lados. Caminaba por las veredas y cada pocos metros ahí había una mirando? vigilando? espiando…?

Con el tiempo me olvidé de sus existencias y sólo las recordaba cuando paseaba con alguien que había llegado de turista y me lo comentaban “Cuántas cámaras que hay!” “Ah, si,” contestaba yo con indiferencia.
Me he acostumbrado a que haya cámaras en los colectivos, en los trenes, en el subte, en cualquier lado! Cuando digo en cualquier lado, es cualquier lado! (Bueno, en los baños públicos no… Al menos en los habitáculos -quiero creer- no…)
Y las cámaras funcionan! Y graban! Y cuando buscan a alguien que cometió alguna ofensa o delito, suelen poner la foto de su cara en la tele, en los diarios, etc, y piden colaboración a la gente.
También me acostumbré a no tenerle miedo a la policía (los argentinos me entienden). Una vez, esperando el colectivo a la noche cuando volvía de trabajar, ocurrió un episodio con unos chicos que se estaban peleando aunque no pasó a mayores pero igual me asusté. A la noche siguiente, encontré allí mismo a dos policías y les comenté lo que había sucedido y les pregunté a qué número tendría que llamar si algo así ocurría otra vez. Me dijeron y tomé nota.
A la semana siguiente, estando otra vez en esa parada, se me acercó un policía y me empezó a preguntar cómo estaba y me sentí muy incómoda, no entendía ese interés… hasta que lo reconocí! Era el mismo policía de la semana anterior! Se acercaba para preguntarme si había habido algún otro episodio como el que le había descripto yo, etc. Recién ahí me calmé.
Cuesta entender o creer, pero aquí la policía es de confiar. Generalmente andan de a dos, caminando o en auto. Los debe haber de incógnito también, seguro.
También hay mucha gente que se encarga de vigilar que, o bien nadie obstruya el paso en algún lugar o no moleste… La verdad, tengo que mirar más detenidamente porque ya no me doy cuenta…
Es que no te das cuenta cuando estás protegido. Sólo reaccionás cuando te das cuenta de la ausencia de seguridad. Me pasó en París donde vi mucha falta de vigilancia en lugares claves.
Por ejemplo, en las estaciones de subte. No hay nadie que vigile los molinetes y vi a más de uno pasar por encima de ellos, o sea, sin haber pagado. No vi vigilancia alguna en las fuentes cercanas al Trocadéro. Hacía tanto frío que gran parte del agua se había congelado y mucha gente estaba arriba saltando, intentando partir el hielo! Y no había nadie que les dijera que se fueran de allí! Y no había salvavidas como los que hay por aquí, cada pocos metros, al costado del río!
Entonces me puse a pensar en el estado de indefensión con el que se vive en algunos lados… En un estado de indefensión del cual la posible víctima no se da cuenta… Y sin embargo, se vive, se pasea, se recorre… Pero no critico.
Estamos viviendo en un tiempo en que estar vigilado es una forma de estar seguro, aunque para el que no está acostumbrado, ésto parezca ser sinónimo de esclavitud, les parecerá que vivir vigilado es no ser libre. Pero no ser vigilado no siempre es sinónimo de ser libre.

Museo Sherlock Holmes en Baker Street

Sabía de la existencia de este museo y lo más cercano que estuve fue la puerta y la estatua del famoso detective que está a la salida de la estación Baker Street.

Deborita estaba interesada en entrar y, la verdad, yo muchas ganas no tenía pero acá saben de marketing, te acercás a la puerta, hay un chico disfrazado de policía de la época victoriana y te deja que le saques fotos, que te saques fotos con él y, de paso, te presta sombreritos y pipa para que poses. Sin cargo, obvio.

Alicia Holmes y Deborita Watson. Elemental.

Qué te queda por hacer? Pues entrar a curiosear!

La entrada no es cara, cuesta £6 para el adulto y para menores £4.

Sherlock Holmes y Watson nunca existieron, salvo en la imaginación de Sir Arthur Conan Doyle pero recrearon, en 221b Baker Street, la casa de este detective.

Personalmente, leí algunas novelas de Sherlock Holmes cuando era adolescente. Me parecían más realistas que las de Agatha Christie.

Cuando entrás, en el pequeño hall te encontrás con esta escalera:

17 escalones.

Y a tu derecha, estos sombreros colgados:

Lindos!

Adentro uno se siente que viajó en el tiempo y la gente que cuida (que es poca y muy amena) te invita a que te sientes en los sillones, que poses para las fotos, etc. Incluso si uno siente curiosidad por algo en particular o una pregunta sobre lo que se ve, ellos explican.

Al subir, en el primer piso, ves un pequeño living comedor que, por lo que dice un volante que te dan, era también el despacho de Mr Holmes.

El fuego estaba prendido.

A un costado, una mesa lista para una cena monona.


En la pared, según me contó quien cuidaba allí, están las marcas de dardos que hacía Sherlock Holmes.

VR (Victoria Regina)

Ahí nomás, un maletín.

Supongo yo, propiedad de Dr Watson.

Y ese maletín estaba apoyado sobre una silla que daba a este escritorio:

Con muchos libros y papeles.

También se encontraba en la misma sala, esta mesita con frascos varios.

Y por allí diviso un violín.

En un rinconcito estaba este pequeño escritorio:

Esos cuernos de animal tiene algo que ver con alguna historia?

Al costado se encontraba este dormitorio:


Hermosa vajilla.

Subimos al segundo piso, al dormitorio de Dr Watson, al lado del de Mrs Hudson (el ama de llaves).

Esta es, supongo yo, la habitación de Dr Watson.

Eso que parece un tocadiscos abierto, es un inodoroooooooooo.

Haciendo un recorrido de 360 grados…

También había un hogar con fuego de verdad.



Luego se pasaba a una sala (creo que de Mrs Hudson) donde se encuentra una estatua de Sherlock Holmes y una colección de objetos, además de cartas que todavía sigue recibiendo, enviadas de todo el mundo.

Voici.

Aquí se encuentra la estatua y cartas, papeles…

El libro de visitas.

Una vitrina con diferentes objetos.

Realmente, me hubiese encantado ser fanática de estas novelas porque hubiese entendido el por qué de tantos objetos. Y estoy segura de que hay muchas cosas puestas de tal forma para que sólo los fanáticos puedan darse cuenta del por qué.

Se ven figuras que recrean diferentes novelas. Gracias al folleto que me dieron, puedo explicar algunas porque contiene muy pocas fotos.

Paje. El sirviente joven de la casa 221b.

El chantajista Charles-Auguste Milverton y su atacante. La aristócrata vestida de negro lo mata en venganza.

El de la izquierda es, creo, Professor Moriarty, enemigo de Holmes, destinado a morir en The Final Problem.

El Señor Neville St Clair disfrazado de la novela The Man with the Twisted Lip.

La mujer es Violet Hunter, empleada en The Copper Beeches cuando encuentra pelo idéntico al suyo.

El de la izquierda no pude saber quién es. Me ayudan los fanáticos?

Creo que el que está sentado es Mr Jabez Wilson, prestamista, copiando la Enciclopedia Británica, de la novela The Redheaded League.

Y al costado se pueden ver a Dr Watson y Sherlock Holmes con su descubrimiento descripto en The Adventure of Shoscombe Old Place.

Esto lo dejo para los fanáticos:

Estos serán el rey de Bohemia e Irene Adler de A Scandal In Bohemia?

Este no sé quién es. Será Dr Grimesby Roylott de The Speckled Band?

Y ese tirado ahí puede ser que sea Brunton el mayordomo de The Adventure of The Musgrave Ritual?


Y arriba de todo, por si te querés quedar pensando, tenés este precioso baño de época:

Es un decorado, los baños de verdad estaban abajo de todo, en el gift shop, al lado!

Rod & Cheesecake

No sé por qué, pero hay personas que nos inspiran postres, tortas… Será que los vemos flaquitos?

Él, Rod, es uno de ellos. En estos momentos está en Ginebra con su tía que también lo está embuchando bien pero antes de dejar Londres, pasó por casa no sin antes ser prometido algo dulce.
Alicia cumple y dignifica el paladar del goloso. (Y, de paso, también tiene una excusa para comer!)
Ingredientes:
75g manteca derretida más un poquito para el molde
175g de galletitas
175g gramos de frambuesas más extras para decorar
450g de queso crema
150g de azúcar refinada
1 cucharadita de extracto de vainilla
4 huevos batidos ligeramente
Azúcar impalpable para decorar
Procedimiento:
1. Precalentar el horno a 180 grados. Enmantecar un molde de unos 24 cm de diámetro.
2. Moler las galletitas hasta que se hagan migas. Mezclararles la manteca derretida, aplastar esta mezcla sobre la base del molde y llevar a horno por 8 minutos. Dejar enfriar
3. Batir el queso crema con el azúcar, el extracto de vainilla y los huevos hasta que todo sea una crema suave. Verter sobre la base de galletitas y hornear por unos 40 minutos o hasta que esté un poco dorado o el centro apenitas gelatinoso.
4. Sacarlo del horno, ponerle las frambuesas y meter en el horno unos 5 a 10 minutos más. Sacar, dejar descansar unos 15 minutos, pasar un cuchillo por el costado y desmoldar en un plato.
5. Este cheesecake es rico comerlo a temperatura ambiente.
Qué tal salió, Rod?

París (para mí, no) Es Una Fiesta

I want to step out down the Champs-Élysées,
From the Arch of Triumph to the Petit Palais.
That’s for me: Bonjour, Paris!

(Bonjour Paris! – Liza Minelli)


No es que me disguste. Pero los primeros días me siento incómoda, no me ubico, me enoja ver ciertas cosas y con sólo mirar el mapa del métro, es suficiente para que me den ganas de meterme en una cama y dormir hasta el día de vuelta.

Pero le tengo paciencia, le doy oportunidades y cuando me empiezo a encariñar, ya es hora de volver.

Pero las primeras impresiones…

Llegás a la famosa Gare Du Nord, esa estación internacional donde la mayoría de los trenes que llegan provienen de Gran Bretaña y te encontrás con un pandemonium de gente, de pocos carteles que señalan para dónde ir o con muchos carteles pero con flechas confusas, con vendedoras de boletos que no hablan inglés o muy poquito… (Menos mal que me defiendo con el francés pero si no sabés, te recomiendo averiguar bien qué tipo de boleto te conviene comprar, que te lo anote alguien y le mostrás a la vendedora.)

Cuando más o menos te ubicás, vas a tomar el subte o métro y te da lástima ver los pisos tan sucios; esos asientos horrendos; los molinetes incómodos, angostos y complicados; el olor a pis; las puertas de salida, metálicas y amenazantes; el boleto minúsculo que lo podés perder en cualquier momento… Estás en una estación internacional y no hay rampas para facilitarle las cosas a quienes vienen con valijas y ni hablar de ascensores!


…Ufff, ya está! Ya me quejé!

Cuando me voy aclimatando…

París es hermosa afuera, en la calle, ni hablar a la noche! Es atrapante, es elegante y muy por el contrario de lo que muchos temen, la gente es súper amable y muy educada. Me gusta la gente parisina, me gustan las calles anchas, me gusta el buen gusto reinante pero el mundo subterráneo deja mucho que desear.

Esta vez hicimos un recorrido más o menos parecido al de la primera vez pero visitamos lugares nuevos.

Comencemos con lo nuevo:

Ale y Deborita decidieron subir a la Torre Montparnasse. Yo ni loca me subía hasta la terraza con el frío helado y el viento que había. Tiene 56 pisos, desde la cafetería del edificio se puede tener una hermosa vista de 360 grados y también se puede subir a la terraza pelada.

La Tour Montparnasse.

Parte de la vista desde la Tour Montparnasse.

Se dice que tiene la mejor vista de París- porque ves a la torre Eiffel!

Cuando no está nublado, obviamente.

Un paseo buenísimo fue las catacumbas. Descendimos 20 metros por unas escaleras interminables (que después tuvimos que subir – 83 escalones!) hasta encontrarnos con pasillos también interminables.

En 1780 se cerró el Cementerio de los Santos Inocentes y se ordenó el traslado de los huesos a las antiguas canteras de caliza. Ahí se empezaron a trasladar osamentas de diferentes cementerios hasta el año 1860.

Las líneas negras en el techo indican el camino a seguir.

Era para quienes entraban antiguamente portando velas.

Cuando ya pensábamos que se trataba de sólo éso, nos encontramos con esta advertencia:

“Alto! Aquí se encuentra el imperio de la muerte.

Y a continuación, lo prometido:


Se encuentran alrededor de 6 millones de parisinos, en 780 metros de galerías que copian el trazado de las calles que se encuentran afuera, en la superficie.

Hacia 1810 se dispuso que se ubicaran los huesos largos y los cráneos de manera decorativa.

Los huesos fueron consagrados al poco tiempo de haberse habilitado el lugar como osario.

Visitamos La Défense, donde lo que domina es La Grande Arche, construida in 1989 para marcar el bicentenario de la Revolución Francesa.

La Grande Arche.

El lugar es muy parecido a Canary Wharf, muy futurista aunque algo desprolijo, no sé, me dio esa sensación. (Les amants de Paris, no me hagan caso, soy yo, eh.)

Edificios modernos y bonitos.

Poca gente y un frío…

Aunque se pueden encontrar esculturas curiosas…

Le pouce.

Personajes de Miró.

Este edificio de rayitas de colores me encantó!

Lástima que había poca luz ya.

Al final del paseo, te encontrás con esta hermosa vista:

A lo lejos, el Arc de Triomphe.

París de noche es increíblemente hermoso, no?

Y los paseos tradicionales, por supuesto:

El Arco De Triunfo.

Champs Élysées.

Place De La Concorde.

Arc Du Carroussel.

Musée Du Louvre.

Trocadéro.

Notre Dame.

La Tour vista desde Trocadéro.

Pont Notre Dame y el Palais de Justice.

Vista del Siena desde el Pont D’Aricole.

Tour Saint Jacques.

Café de la Paix.

El Opéra. (Natita, explicá vos por qué me pediste esta foto!)

Y las grandiosas Galerías Lafayette:

Los 4 pisos.

La cúpula.

Adoramos el Musée Louvre una vez más. Les dejo un compiladito. Esta vez traté de retratar los cielorrasos. Por donde lo mires, este museo es lo más!


Qué hermoso viaje, Deborita!

El Día Del Maestro

Alguna vez, cuando fueron chicos, no escucharon esa frase “El Día de la Madre es TODOS los días, no solamente el tercer domingo de octubre…”?

El 11 de setiembre (Día del Maestro en la Argentina) del año pasado, estaba en Argentina y el único que se acordó fue mi esposo que me regaló una cartera. Pero como hace rato que no ejerzo la docencia, dejé pasar que no me saludaran, es más, creo que ni me hubiese acordado! (No, mentira…)

Pero no escribo esto para quejarme de nada. Sino simplemente porque siento que mi Día del Maestro puede ser cualquier día en que yo reciba sorpresas como ésta:

Hola Alicia, soy Pablo ex alumno tuyo. Estaba aburrido en la compu y me acordé que tenías un blog pero que en su momento no le había prestado tanta atención. Cuando lo volví a ver me re gustó, voy a empezar a seguirlo.

Te cuento algo de mí… Estoy estudiando la Licenciatura en Matemática en La Plata. Durante la semana vivo allá, evitando viajar en tren. Si todo va bien, este año estaría en 3ro.

Mi hermano, Juan Pablo, ya se recibe de Licenciaco en Astronomía, le quedan 2 finales nomás.

Respecto al post, doy fé que tenés onda con los chicos. Aún recuerdo cuando iba a tus clases de niño, que tenía q andar escondiendo la cara porque mis cachetes eran víctima de tus pellizcones, jaja.

O cuando me buscan por internet para avisarme que vienen a Londres:

Federico.

Cuando me encuentro con alumnos (jamás les diré ex-alumnos) y veo chicos tan encaminados, tan responsables y tan estudiosos (Federico vive en España y está haciendo una muy buena carrera) pienso en sus padres que tanto sacrificio han hecho por su educación y los imagino tan felices, que yo, aunque fui parte de sus vidas por algunos años, no entro en mí misma del orgullo que siento!

Gracias amorosos!

Museo De Cera Madame Tussauds

Con Johnny Depp, Tom Cruise y Robert Downey Jr.

El otro día fuimos al museo de cera Madame Tussauds, tan famoso que siempre hay unas colas larguísimas de gente esperando entrar. Como teníamos una entrada para después de las 15hs, no tuvimos que esperar nada de tiempo (vayan a esa hora, es mejor) y adentro estuvimos como dos horas y un poquito.

Había ido por primera vez en el ’94, la primera vez que visité Londres. Volví como diciendo “Bueh, tampoco es taaaan bueno, qué se yo, está bien ir una vez pero tampoco es para tanto”.

Sin embargo, esta vez me comporté como una cholula enloquecida, diciéndole a Débora “Ay sacame con Jonathan Ross!” “Ay, sacame con Tom Cruuuuiiiiiisssseeee”! Yo misma me daba cuenta que estaba medio tarada pero supe por qué antes no me había comportado así: hay muchas celebrities inglesas y si no vivís acá, no te llaman mucho la atención.

Oooops! Tendría que haber escrito ‘Goldberg’.

En fin, Débora estaba contenta de ver a Leonardo DiCaprio, por ejemplo, Johnny Depp y demás y nos divertimos bastante. Vayan de a dos o de a varios amigos, se van a divertir como locos, el lugar te lleva a ponerte cholulo mal! Te recomiendo sacar las fotos sin flash si tenés una buena cámara y buen pulso porque si no, vas a ver en las fotos, las caras salen muy brillantes.


Algunos muñecos están muy bien hechos, otros no tanto.



Pero no sólo son celebrities, también hay personajes históricos y de las ciencias, políticos, deportistas y por supuesto, también están los royals.

Ya sé que se escribe ‘Thatcher’, pero la escribí como le decimos en Argentina.


Además hay una especie de cámara del terror donde pasás por unos pasillos bien oscuros y hay actores que aparecen de repente y te asustan pero te aclaran antes de entrar que no podés tocar los actores ni ellos te pueden tocar a vos.

Vlad, sobre quien se basó la leyenda de Drácula.

Deborita y yo entramos de la mano, yo queriendo protegerla y terminé gritando y diciendo malas palabras del miedo que me dabaaaaa! Estaba totalmente condicionada! 40 años, qué vergüenza! Con un monstruo grité tanto que el propio actor se alejaba de a poquito y haciendome ttttt para que me calmara! Ah, sí, soy una ridícula pero te desafío a ir!

También te contaban la historia de Madame Tussauds, que cuando comenzó la Revolución Francesa empezó a ser llamada para hacer los moldes de las caras de los muertos famosos.

Esta escena representa a Mme Tussauds cuando iba a hacer los moldes de las cabezas decapitadas.

Entró por la puerta grande: Fue la encargada de hacer los moldes sobre las cabezas de toda la familia del Rey Sol (no, Luis Miguel, no!) María Antonieta y demás, recién salidos de la guillotina.

Louis XVI, María Antonieta, Carrier, Hébert y Robespierre.

Esta es la guillotina que mató a María Antonieta, comprada a la familia del que la ejecutó.

Y en otra sección te muestran cómo se hacen los muñecos, cómo se toman las medidas, etc.

Este es un esqueleto sobre el cual se modela el muñeco.

Se termina de visitar el lugar cuando te subís a una especie de trencito (en rigor, son vagones con forma de taxis ingleses) que te llevan por un lugar donde te muestran la historia de Londres, con muñecos representando importantes sucesos.

Con Elvis.

Muchacho

Ay! Trigal… Dame tu surco y dame vida…
Borra mi tiempo y esta herida…
si ya es mío tu trigal.
(Trigal – Sandro)

Me apena cuando alguien, que pudo haber tenido una vida más que sana en su camino a la vejez, se haya ido a consecuencia de su consciente accionar.

No puedo decir que soy re fana de Sandro. Nunca me compré un disco pero sí vi sus películas. Y era un bombón y muy talentoso. Con razón le decían Sandro de América.

Que en paz descanses, Muchacho.

Año Nuevo En Londres

Ayer, después de cenar unas muy argentinas milanesas hechas por mí, nos tomamos el subte para ir a ver los fuegos artificiales que es costumbre que se vean en The London Eye, esa rueda-ícono de Londres.

Es típico que el día 31 de diciembre a partir de las 11.45pm hasta las 4.45am, se pueda viajar gratis en cualquier medio de transporte.

Fuimos muy emocionados y muy muertos de frío a ver este espectáculo, más para acompañar a Deborilla porque yo después de cenar no te salgo: me agarra el viejazo y me da sueño, buenas noches.

Hacía 3 años que no íbamos. En aquella ocasión habíamos visto el espectáculo desde Waterloo y sacamos unas fotos espectaculares porque no había taaanta gente… Esta vez quisimos bajar en Westminster y no pudimos porque ya estaba cerrada esa estación, señal de que estaba todo hasta las manos.

Bajamos en Waterloo (una antes) y no se podía creer la can-ti-dad de gente que había, todos relajados alegres, a los “Oooooh!” “Woooo!” (vieron como gritan en las películas cuando están contentos? Bueno, así)

Subiendo por las escaleras en el subte.

Aproveché el contento general y la buena predisposición reinante para pedir que me digan Feliz Año Nuevo en el idioma del que me cruzara.

(Los videos son cortitos)

(01:08) A partir del segundo 35


(00:18)

Lamentablemente no pudimos avanzar más allá de donde se encuentra el IMAX cinema así que vimos un poquito de los fuegos artificiales. Igual, a quién le importó, ya estaban todos entonados y contentos! Hubo gritos mayores cuando empezó a nevar! Qué flash! Se pusieron como locos!


(00:13)
Cualquier excusa era buena!

Un español simpático nos ofreció uvas para comer:


(00:25) Nos contó de la tradición de comer 12 uvas en Año Nuevo.

Luego de tanta “alegría”, caminamos por Londres, por Westminster Bridge, por Trafalgar Square, por Whitehall, era todo peatonal! Ni un solo auto.

Con Debbie sobre Westminster Bridge.

Con Ale.

La cantidad de gente que había en las calles era increíble. Aquí una foto:


Y aquí un video donde se ve cómo se movilizaban:


(00:23)

Volvimos a casa a las 3 de la mañana, a tiempo para llamar a Argentina y saludar, ya que la diferencia horaria es, justamente, de 3 horas.

Y ahora que estoy escribiendo esto y vos leyéndolo, aprovecho y te lo digo a vos:

FELIZ AÑO 2010!